En marzo se cumplen dos años de la explosiva denuncia de la compra de alimentos por G. 2.949 millones a la pequeña despensa Tía Chela. Instituciones de control dictaminaron en detalles y le remitieron al agente del Ministerio Público el esquema de invitaciones entre parientes para blanquear adjudicación al amigo; sin embargo, este sigue “analizando”. A modo de salvar la situación abrió otra causa, para investigar el caso del humilde constructor de pozo artesiano que se había adjudicado para proveer 50 mil kilos de harina a la Municipalidad del Este.
Pese al rosario de evidencias de negociados en licitaciones covid en Ciudad del Este, Miguel Prieto sigue zafando de la Justicia. A casi dos años de la apertura de la investigación penal en el caso Tía Chela, la Fiscalía sigue sin concluirla.
La Contraloría General de la República (CGR) confirmó, mediante una auditoría, irregularidades en la adquisición de los insumos. Según el ente de control, no existen documentos que avalen entrega total de kits de alimentos a familias vulnerables de este municipio en la adjudicación de contrato por G. 2.949 millones a Tía Chela.
A la fecha, el fiscal Juan Ledesma alega que sigue analizando las documentaciones sobre la compra probolsillo de los 25.000 kits alimenticios en Ciudad del Este, orquestada en plena pandemia. Y ahora se le suma otra causa más: el caso Tajy.
Ante la consulta de cuándo estima la conclusión, señaló: “Una vez que tengamos todas las documentaciones y pruebas para esclarecer los hechos vamos a tomar algún tipo de determinación”. La investigación del fiscal Ledesma es la más larga de la pandemia, mientras que sonados casos denunciados como los tapabocas de “oro” en la Dinac y Petropar, las compras de Salud por US$ 13,5 millones se han definido con imputaciones.
CASO TAJY
Tajy Servicios Generales, perteneciente a un humilde constructor de pozo artesiano, había sido adjudicado con un jugoso contrato por vía de la excepción de G. 306 millones en la Municipalidad de Ciudad del Este para proveer 50 mil kilos de harina y una decena de insumos comestibles, pero don Buena Ventura Morínigo, su propietario, nunca estuvo enterado.
La Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) había iniciado dos investigaciones que terminaron confirmando la serie de irregularidades, cuyas conclusiones constan en la Resolución N° 226/22, firmada por el director de Contrataciones Públicas, Pablo Seitz, y remitida a la Contraloría General de la República (CGR), la Procuraduría y al Ministerio Público. Por lo que una carpeta más se suma al escritorio del fiscal Ledesma, quien confirmó que recibieron el dictamen y la causa ya se encuentra abierta.
El caso de Tajy cuenta con altos indicios de falsificación de documentos, dado que don Buena Ventura aseguró que no firmó ningún documento con la municipalidad; sin embargo, su supuesta firma es la que está en los contratos homologados por el mismo Miguel Prieto. Además, el negocio no es del rubro de alimentos, sino de la construcción, y no dispone ni un solo kilo de los insumos facturados a la comuna.
Para los técnicos de Contrataciones Públicas se violaron principios fundamentales de la ley de compras del Estado, desde la modalidad de excepción aplicada a las contrataciones hasta lo que se refiere a libre competencia, calidad y precios. No existen en los expedientes consultas de costos para la estimación de los respectivos precios de adquisición.
Cabe señalar que la Contraloría General de la República también había anunciado que programarán una investigación con respecto a este caso.
Pese a todos los informes remitidos por las entidades gubernamentales, el fiscal Juan Ledesma continúa evadiendo y dilatando la imputación contra los responsables de los alevosos casos de licitaciones amañadas en la comuna esteña.
Incluso, la misma Comisión Permanente del Congreso aprobó realizar una auditoría integral de todo el período del señor Miguel Prieto Vallejos al frente de la Municipalidad de Ciudad del Este. El proyecto de resolución para solicitar la auditoría fue presentado por la diputada Del Pilar Medina a raíz de las numerosas denuncias de compras covid direccionadas y amañadas en la Municipalidad de Ciudad del Este y ante el nulo avance de las investigaciones en la Fiscalía, pese al sinfín de evidencias.

