La actual adminis­tración de Petropar incorporó a su plantel de funcionarios a una trein­tena de “asesores”, cuyos salarios van de G. 7 millones a G. 22 millones.

Los funcionarios que hacen de asesores en la estatal cuestan G. 394 millones al mes y varios son del movimiento Colorado Añetete.

Uno de ellos es Félix Carlos Ramón Careaga Roa, cono­cido hurrero del departamento de Guairá, recomendado del ministro “semibachiller” Rodolfo Friedmann. Su sueldo es de G. 10 millones y su fun­ción es “asesorar” a los geren­tes de la planta industrial de la petrolera estatal, ubicada en la localidad de Mauricio José Troche.

Favor político que resulta una burla a la ciuda­danía cuando esta adminis­tración no se compadece del bolsillo de la gente. No existe una política de subsidio o de precios más competitivos de los combustibles que vende la empresa estatal, pese a que su administradora dice que rebozó su stock debido a que compró a precios “más bue­nos” para justificar la caída de US$ 52 millones de las cuentas bancarias.

Además, con Samudio la petro­lera perdió US$ 9 millones de su patrimonio en los últimos 12 meses.

Otro caso es el de Patrocinio Brítez Fernández, quien según planilla de funcionarios tiene el cargo de “asesor” y cumple la función de gerente. Tiene un salario de G. 19.999.999.

Brítez Fernández fue conce­jal departamental de Guairá durante el período 2013-2018 y es operador político de Abdo Benítez en la zona.

María Luisa Fernández es otra asesora de la titular de Petro­par, Patricia Samudio. Según la nómina de funcionarios, su salario es de G. 19.999.999. Es esposa del ex diputado Ramón Cabral y fue miembro de la Junta Municipal de Villarrica el período anterior.

La lista continúa con Gus­tavo Alfonso Pettengill Bareiro, quien según plani­lla está en un cargo de jefa­tura y desempeña la fun­ción de asesor. Su salario es de G. 20.422.510, incluyendo bonificaciones, peligrosidad y grado académico.

Otra es Judith Jara Rojas, quien figura en la nómina de funcionarios con un salario de G. 19.999.998. La misma fue contratada como ase­sora de comunicación, según trascendió.

Otro “asesor” es Francisco Regis Mereles Maciel, quien ingresó a la petrolera este año y tiene un salario de G. 19.999.998. Según los antece­dentes, el mismo años atrás fue presidente del Senave.

A esta lista también añadi­mos al director jurídico Diego Rienzi Zarza, quien percibe G. 22.936.622, incluyendo beneficios como gastos de representación, peligrosidad y grado académico.

El mismo es un viejo conocido de la presidenta de la estatal, ya que ambos se encontra­ban en la administración de Aceros del Paraguay SA (Ace­par) en el 2013. Rienzi fue accionista y presidente de la empresa, mientras que Samu­dio se encontraba en la direc­ción de Recursos Humanos y hasta hacía de “portavoz” en ese entonces.

Estos son solo algunos de los asesores vip de la titular de Petropar, cuya administra­ción es bastante cuestionada y aun así, llamativamente, cuenta con el respaldo del pre­sidente Mario Abdo Benítez.

PIDIÓ QUE SE VERIFIQUE

La titular de la petrolera remitió una nota al contralor Camilo Benítez, en la que soli­cita una “verificación especí­fica” sobre el faltante de US$ 52 millones de los recursos de la estatal, que dejó al descubierto una publicación de La Nación. Samudio no pudo negar la información porque efectiva­mente la suma desapareció de la caja de la institución.