Algunos incluso aprovechan para cargar carburante a dos vehículos al mismo tiempo.

El Instituto Paraguayo del Indígena (Indi), pese a ser una insti­tución con muchas nece­sidades, mantiene ciertos privilegios para su plana directiva, como ser la pro­visión de combustibles para su movilidad.

La Nación accedió vía ley de acceso a la información pública a planillas de com­bustibles del Indi, donde se pueden observar llamati­vas cargas realizadas por los altos funcionarios del ente.

Cada director tiene asig­nada una tarjeta de la esta­tal Petropar para la carga de combustibles. Los mon­tos de las tarjetas van desde G. 1.200.000 hasta G. 1.600.000, según fuentes.

En las planillas proporcio­nadas por el Indi llaman la atención, por ejemplo, car­gas de combustibles en días de asueto como fueron el 24 y 31 de diciembre; cargas efec­tuadas con una misma tar­jeta a distintos vehículos al mismo tiempo, y la gran can­tidad de combustibles que se utilizaron entre noviembre y enero, estando la institución prácticamente parada.

Cargas de combustibles por importantes montos efectuadas en noviembre supuestamente para comunidades indígenas.
Cargas de combustibles por importantes montos efectuadas en noviembre supuestamente para comunidades indígenas.

Algunos que aparecen en planilla cargando combus­tible en víspera de Navidad y Año Nuevo son: la direc­tora de Atención al Indí­gena, Josefina Garay Ríos, quien figura que cargó nafta el 24 de diciembre a las 15:11; el director de Transparencia, Félix Gon­zález Escobar, en víspera de la Navidad también se pro­veyó de combustible a las 13:49; y el secretario gene­ral, César Resquín Acosta, registra suministro el 24 de diciembre a las 9:51 de 47 litros de gasoil y el 31 de diciembre a las 15:53, 61 litros del mismo producto.

También la directora de Logística, Magdalena Her­mosa, figura que cargó gasoil común el 31 de diciembre a las 19:07.

Carmen Rosa González, el 24 de diciembre a las 11:12 cargó 28 litros de nafta en un vehículo de la marca Hyun­dai. A las 19:35 de esta fecha ya estaba suministrando otros 23 litros de nafta y 28 litros de gasoil pero a vehículo Nissan. Es decir que Carmen Rosa en víspera de Navidad cargó combusti­ble a dos vehículos, en uno de ellos nafta y gasoil al mismo tiempo.

Asimismo, el secretario general, César Resquín Acosta, figura que el 22 de junio, en un mismo hora­rio –08:24– cargó nafta por G. 215.000 y gasoil por G. 230.000.

Igualmente, el director gene­ral de Administración y Finanzas, Diego De los Ríos, aparece en planilla de mayo cargando combustible en un mismo día y con diferencia de solo una hora, a dos roda­dos, uno de la marca Toyota y otro Mercedes Benz.

Son varios los casos que se encontraron en los docu­mentos de uso indiscrimi­nado de combustibles en el Indi.

También resulta llamativa la gran cantidad de combusti­bles cargados y/o extraídos entre noviembre y enero, meses en que la institución estuvo cerrada. En noviem­bre se cargaron en total 42.769,57 litros de combus­tibles por un monto de G. 231.475.750; en diciembre 37.413,24 litros de combus­tibles por G. 219.338.698 y en enero, 40.925,87 litros por G. 229.280.281.

Recordemos que durante las primeras semanas de noviem­bre del 2018 el Indi cerraba sus puertas de la calle Don Bosco, en el microcentro capitalino, debido a un bloqueo de varios días por parte de un grupo de nativos que exigía la renun­cia de la titular del ente, Ana María Allen Dávalos. Recién desde febrero la institución volvió a funcionar normal­mente, pero en un local provi­sorio. Sus oficinas se encuen­tran en sede de la Intendencia del Ejército, ubicada en Arti­gas casi General Santos.

En el caso del director gene­ral de Administración y Finanzas, Diego De los Ríos, figura como responsable de dos tarjetas de combusti­bles. Además, la dirección a su cargo tiene asignada otra tarjeta.

La explicación que dieron en el Indi es que una de las tarjetas del funcionario y la que está asignada a su direc­ción son para uso en “casos de emergencia” y para la asistencia a comunidades indígenas.

En las planillas se pueden observar cargas de combus­tibles de una vez por G. 15 millones, ya sea en tambores, bidones, que supuestamente son entregados a comités de productores indígenas, para su uso en maquinarias agrí­colas, por ejemplo.

NO MUESTRAN DOCUMENTOS

Ramón Cáceres Rolón, direc­tor de administración del ente, cuando se le requirió documentos que acrediten el uso correcto de combus­tibles, dijo no estar autori­zado para mostrarlos, pero insistió en que todas las car­gas o extracciones estaban respaldadas.

Sobre las cargas realizadas durante el tiempo en que la institución estuvo cerrada, justificó diciendo que el ente no dejó de funcionar. “El Indi durante casi tres meses estuvo operando de una manera irregular, a todo pulmón en cuanto a un lugar fijo, pero sí siguió dando asis­tencia constante a las comu­nidades”, manifestó.

Funcionarios denuncian persecución

Roberto Godoy, uno de los funcionarios aislados.
Roberto Godoy, uno de los funcionarios aislados.

La presidenta del Indi acusó de informantes a funcionarios, rememorando la dictadura estronista.

Uno de los funcionarios sin­dicados por la presidenta del Indi, Ana María Allen Dáva­los, de informante, tras ave­riguaciones de La Nación en el ente, fue apartado del resto de los empleados.

Se trata de Christian Floren­tín, quien junto con otro fun­cionario de nombre Roberto Godoy, fueron aislados del resto de los funcionarios, sin ninguna explicación de parte de las autoridades, según trascendió. Inten­tamos comunicarnos con ambos, pero no fue posible.

Otra funcionaria del Indi, pero que se encuentra comi­sionada en otra institución, Lina Franco, también fue acusada por la titular del ente que atiende a los indígenas.

Franco en comunicación con La Nación dijo que la línea de la actual presidenta es la persecución hacia los fun­cionarios que cuestionan su administración. Negó ser una informante, como la acusó Allen; término muy utilizado durante la dictadura estro­nista. “(…) la presidenta en el marco de la persecución y mentiras quiere desacreditar mi carrera laboral”, expresó.

La titular del Indi había sin­dicado a Florentín y a Franco de informantes. “Por qué no siguen la trayectoria de Cris­trian Florentín, el chofer que mandé a Recursos Humanos; Lina Franco, la que estaba antes de Humberto y ahora está con sumario por trabajos mal realizados y no realiza­dos”. “Seguile pues a los infor­mantes”, había dicho la presi­denta, ofuscada ante consultas sobre su administración.