Roberto Trivero Rive­ros se ganó el mote de “bachiller de oro” al conocerse su historia. Sin tener ningún título universita­rio consiguió ascensos impor­tantes dentro del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), llegando a tener el cargo de director administrativo de gestión educativa de la mano del ministro Eduardo Petta.

La Nación publicó su caso el 10 de mayo pasado. La publi­cación daba cuenta de que Trivero Riveros era un fun­cionario en el MEC que no tenía mayor relevancia. Había ingresado a la entidad en el 2011 y hasta el 2017 su salario no superaba los G. 4 millones mensuales. Sin embargo, la llegada de Eduardo Petta le cam­bió la vida mediante un gene­roso ascenso.

Trivero Riveros ascendió rápi­damente al cargo de director de gestión educativa, justa­mente una dirección en la que se tramita, se revisa y se con­trola todo lo que tiene que ver con las cuestiones académicas de los docentes, entre otros aspectos. Con su ascenso, Tri­vero Riveros pasó a ganar G. 14 millones en forma mensual.

La nota que envió la dirección de Transparencia y Anticorrupción a Asesoría Jurídica pidiendo el sumario al funcionario.
La nota que envió la dirección de Transparencia y Anticorrupción a Asesoría Jurídica pidiendo el sumario al funcionario.

EN MANOS DE ASESORÍA JURÍDICA

José Casañas Levi, director de Transparencia y Anticorrup­ción del MEC, confirmó ayer a La Nación que, tras las inves­tigaciones realizadas por su unidad basándose en las publi­caciones periodísticas sobre Trivero Riveros, encontraron elementos suficientes que ameritan la apertura de una investigación más profunda por parte de la Dirección de Asesoría Jurídica del MEC.

La nota de la Unidad de Trans­parencia tiene fecha 27 de mayo y está dirigida a Mar­celo Adrián Duprat, director general de la Dirección de Ase­soría Jurídica de la cartera de Estado.

“Enviamos todos los ante­cedentes y lo que hacemos es recomendar la apertura de un sumario administrativo al funcionario. Queda a cargo de la Asesoría Jurídica del MEC determinar si llevará adelante el proceso y, en consecuencia, la determinación final del caso”, expuso Casañas Levi.

OTROS PLANILLEROS

Uno de los casos más llamati­vos de “planilleo” que tuvo el MEC se registró con la profe­sora Nancy Florentín de Cue­vas, esposa del presidente de la Cámara de Diputados, Miguel Cuevas. En este caso, Nancy Florentín figuraba con dos cargos en la pequeña escuela Inglaterra de Sapucai, depar­tamento de Paraguarí, en donde la misma cobraba un sueldo con rubro docente.

Sin embargo, una investiga­ción periodística de La Nación dejó al descubierto que la misma ni siquiera asistía a cla­ses. Esto motivó una apertura de sumario posteriormente. Sin embargo, el caso nunca avanzó.

Cuando Eduardo Petta llegó al MEC en agosto de 2018 expuso por todos los medios la existen­cia de más de “mil planilleros” en la institución. Sin embargo, a nueve meses de que asumió, no existen evidencias de que su administración haya sacado del MEC a esta cantidad de personas.