Uno de los primeros favores que devolvió al asumir el cargo el presidente de la Cámara de Diputados, Miguel Cuevas, fue nombrar a su ex secretario en la Gobernación de Paraguarí, Luis Mamerto Cáceres, quien hacía a la vez trabajos particulares para el parlamentario y aparece como uno de los abogados en la demanda que afronta por no pagar una deuda de G. 625 millones.

El nombramiento de Luis Mamerto desató polémica el año pasado, ya que ingresó a la cámara como director adjunto, cargo que hasta ese momento no existía, según trascendió. En la planilla de pagos figura con sueldo de G. 20 millones, en algunos meses un poco más, gracias al cobro de subsidio. Ejerce cargo de director general de Asesoría Jurídica. Resultó que el abogado era patrocinante del diputado Cuevas y realizó varias diligencias para su jefe en la demanda que le entabló Juan Domingo Delgado, por cobro de pagarés.

“Yo era secretario general de la gobernación y mandó la notificación ahí, de hecho se ganó una nulidad. Creo que un reposo médico lo que presenté patrocinando, pero como no estaba a mano de su abogado nada más. Yo como abogado le patrociné, como patrocinante nada más, pero como te digo no soy el abogado de la causa”, manifestó Mamerto Cáceres al ser consultado sobre los trabajos que realizó en el marco de dicho juicio.

Aparecen varios documentos firmados por el ahora director jurídico de Diputados en el juicio que afronta Cuevas por la mencionada deuda. Johanna Beatriz Cáceres, pareja del director jurídico de Diputados, se ubicó en Puertos con sueldo de G. 4,2 millones, no figura su cargo y aparece con estudio de bachiller. Cabe recordar que el actual titular de Puertos, Ramón Retamozo, fue concejal departamental de Paraguarí cuando Cuevas era gobernador, es considerado brazo derecho de Cuevas por callar sobre la presunta malversación de unos G. 40.000 millones en ese periodo. Al ser consultado sobre la incorporación de su pareja en Puertos, Mamerto Cáceres se limitó a decir “no, no” y se desentendió de aclarar.

Cuevas se encuentra en el ojo de la tormenta actualmente, por la sospecha que pesa sobre él de haberse enriquecido ilícitamente. El millonario patrimonio que posee, principalmente en inmuebles e inversión agropecuaria, supera ampliamente sus ingresos en la Función Pública. Es constantemente cuestionado por el derroche de sueldos en Diputados, ya que incorporó cerca de 300 nuevos funcionarios sin concurso de méritos, entre ellos varios operadores suyos.