El actual concejal municipal de la ciudad de Villarrica Ovidio Cuevas Leiva, eterno leal ex secretario privado y operador político del ex gobernador Rodolfo Friedmann Alfaro, figura como síndico de la SA que presumiblemente su líder consignó de forma fraudulenta en su declaración jurada de bienes presentada a la Contraloría de la República un año después de asumir el cargo.

Ovidio Cuevas Leiva y Marta Caballero, parte de la rosca política que Friedmann maneja en Guairá, aparecen como síndico y síndico suplente en Nápoles SA, más tarde denominada Estonia SA.

Es decir que el ex gobernador se valió de su mamá y de sus subalternos para conformar su empresa del millón de dólares, considerando que Caballero y Cuevas eran funcionarios suyos en la Gobernación de Guairá.

Cabe remarcar que Nápoles SA fue constituida con G. 5.000 millones en efectivo y de una sola vez el 27/09/2013 por Rodolfo Friedmann y su madre, Guadalupe Alfaro, mediante escritura Nº 105, según obra en los Registros Públicos. Esta millonaria inversión es la que el ex gobernador, hoy día senador antilavado, no pude justificar y aparecen indicios de datos falsos en su declaración jurada de bienes al hacer pasar por potentada a su mamá, quien en realidad es una mujer de modesto origen.

Guadalupe, la mujer a quien Friedmann atribuyó ante Contraloría una millonaria herencia para constituir una empresa de US$ 1 millón, era la cantinera de la Azucarera Friedmann que vendía ricas empanadas y servía agua caliente para el mate de los empleados, según la recuerdan por esos lares.

EL FISCALIZADOR

En este oscuro negocio está implicado el leal Ovidio Cuevas, quien aparece en un informe de Contraloría y fue denunciado por medios de comunicación por “chuparse” fondos de una comisión vecinal cuando hacía campaña política por la candidatura a gobernador de Friedmann. La comunidad villarriqueña incluso le acusó de desviar unos G. 500 millones que era para beneficio de la Comisión de Fomento y Desarrollo de Rincón 1.

Como líder de comisión vecinal, Cuevas recibió en abril del 2013 un total de G. 552.394.000 para la concreción de obras, pero los fondos no se usaron para los proyectos sociales. Tenía que construir una escuela, arreglar caminos, etc., pero terminó el dinero y las obras no se realizaron. Meses después, en setiembre de ese año, el astuto operador se suscribía como síndico de la millonaria firma de su líder Friedmann.

La tragada de los más de G. 500 millones por parte de Cuevas figura en un informe de auditoría del 2014, que por cierto es otro expediente que afecta a Friedmann cajoneado por el actual contralor, Enrique García.

Además de esto, hay otro demoledor informe posterior que data del 2015/2016 sobre supuesta malversación de la administración Friedmann que sigue “sin concluirse” y gracias al freezer de García el caso no se remite a Fiscalía. Ahora se suman indicios de posible mentira de Friedmann en su declaración jurada del 2014, pero el contralor García dice que no investigará sin antes recibir el pedido “de los organismos jurisdiccionales”.

DECLARACIÓN FALSA

Reconocidos abogados han confirmado siempre que mentir en una declaración jurada de bienes es una figura penal. El artículo 243 del Código Penal señala que quien presente una declaración jurada falsa “será castigado con pena privativa de libertad de hasta cinco años”.

Asimismo, refiere que “cuando el autor rectificara su testimonio o declaración en tiempo oportuno, el tribunal podrá atenuar la pena”, según el Código Penal. Este hecho por ejemplo sacudió en escándalo al ex presidente de la República Federico, quien tuvo que salir a decir que “fue un error” en la evaluación declarada de su residencia.

En la Contraloría es vox populi que la estrategia de Franco será repetida por Friedmann y que los amigos políticos ya están operando para hacer figurar rectificaciones para así blindar al ex gobernador de Villarrica.

Dinero que retiraba el fiscalizador de la SA de Friedmann, Ovidio Cuevas, de la Gobernación de Guairá. La plata debía ser utilizada para arreglar caminos y construir escuelas, pero no fue así.
Dinero que retiraba el fiscalizador de la SA de Friedmann, Ovidio Cuevas, de la Gobernación de Guairá. La plata debía ser utilizada para arreglar caminos y construir escuelas, pero no fue así.
Jugosa cuenta corriente en banco de plaza que declaró Friedmann en el, un año después de asumir comogobernador de Guairá.
Jugosa cuenta corriente en banco de plaza que declaró Friedmann en el, un año después de asumir comogobernador de Guairá.
Fiscalizadores de la SA de Friedmann, Ovidio Cuevas y Marta Caballero.
Fiscalizadores de la SA de Friedmann, Ovidio Cuevas y Marta Caballero.