• Fotos: Pánfilo Leguizamón

En este episodio del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos invita a una visita guiada por el cementerio de la Recoleta de la mano del historiador Fabián Chamorro. En la necrópolis más antigua del país reposan los restos de ilustres personajes de nuestra historia y se guardan importantes tesoros de la memoria nacional.

–¿Cómo empezó todo esto?

–Empezó con un monasterio de unas 17 hectáreas de los monjes recoletos. Estamos hablando de un poquito después de la independencia nacional. El doctor Francia le sacó todas estas propiedades a la iglesia. Dice “la iglesia ya no va a rendir cuentas afuera, va a rendir cuentas acá nomás”. Entonces quedó como una caballeriza.

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–¿Y cuándo reivindica su locación como cementerio?

–A partir del año 1843, que es el gobierno consular de don Carlos Antonio López y Mariano Roque Alonso. A la gente se le enterraba dentro de las iglesias y eso causó una crisis sanitaria porque la población iba creciendo. Entonces, don Carlos dijo “necesitamos llevar un cementerio lejos de aquí, en donde haya una iglesia”.

–Esto era lejos del centro.

–Sí, es más, el arroyo Mburicaó tapaba todo, o sea, era complicado llegar a esta zona. Y como ya había una iglesia, entonces se instala al oeste de la iglesia el cementerio un 23 de octubre de 1843.

LA RECONSTRUCCIÓN

–¿Cuál es la primera tumba que vamos a visitar?

–Comenzamos con Patricio Escobar. Fue presidente de la República, héroe de la guerra de la Triple Alianza. Llegó con el rango de coronel hasta el fin de la guerra. Él fue uno de los que cuidó el campamento Cerro Corá y con posterioridad a la guerra estuvo como un prisionero de guerra, vino, comenzó una relación de poder con Bernardino Caballero. Tanto así que gobernaron juntos durante mucho tiempo que Caballero muere en febrero del año 1912 y Patricio Escobar muere en abril de 1912. Muere inclusive el mismo año, siendo el primer presidente del Partido Colorado y siendo Escobar el vicepresidente del Partido Colorado.

–¿Y cuál fue otra de sus obras en lo civil?

–A él le debemos la fundación de la Universidad Nacional de Asunción. Él ya se ganó su lugar en el panteón; sin embargo, por falta de espacio es que sus restos siguen aquí.

–¿Ahora dónde vamos?

–Este es el mausoleo de Emilio Aceval, presidente de la República entre el año 1898 y 1902. Él peleó la guerra de Triple Alianza en Acosta Ñu. Él es uno de los niños que se salvó. Luego, en el extranjero se hace una importante fortuna y vuelve a Paraguay. Se convierte en presidente de la República y es el único paraguayo que fue presidente de la República por el Partido Colorado y después fue senador por el Partido Liberal. Y otro tema pintoresco es que él compra Mburuvicha Róga, pero para su casa de campo, porque eso era un lugar alejado de lo que era el centro de Asunción, y es el que tiene la primera piscina en Paraguay. El agua venía de un arroyo y él dirigió la construcción de su propio mausoleo.

EL SAQUEO

–¿Por dónde continuamos?

–Nos vamos a un episodio muy triste. El episodio más triste del cementerio de la Recolecta es el saqueo de Asunción. Entre el 1 de enero y el 10 de enero del año 1869, tropas brasileñas saquearon Asunción y cuando terminaron los saqueos, entraron a los cementerios. Esto es de Fernanda Viera, quien murió en el año 1862. Rompieron. Robaban a la clase alta porque se les enterraba con sus joyas e inclusive sus vestuarios más lindos. Todo lo que pueda valer ellos le sacaban a los muertos. Entonces, por eso es que este estilo es muy diferente a lo que ves alrededor. Se conserva porque fue una de las tumbas víctimas del saqueo de Asunción. Solamente quedan tres de ese período y este es el que se nota más, el lugar que rompieron para robar.

–¿Cuál es la siguiente parada?

–Acá quedan los restos de un magnicidio. Juan Bautista Gill, presidente de la República entre el año 1874-1877. Se había ganado muchos enemigos porque la política paraguaya era muy pendular. Primero fue pro-Brasil y después fue pro-Argentina. Entonces, se ganó muchos enemigos y sus enemigos una vez se juntaron y lo terminaron matando en la esquina de lo que hoy es Independencia Nacional y Presidente Franco, de un escopetazo en el pecho.

–Acá se alojan colectividades de diferentes mundos, ¿no?

–De diferentes culturas también. El panteón más grande del cementerio de la Recoleta es el panteón eslavo. Qué hace la comunidad eslava a fines del siglo XIX, que alberga serbios, croatas, bosnios. Yugoslavia existió hasta la década de 1990, se pelean, hay una guerra, la guerra de los Balcanes. Vos sabés que sus nietos, bisnietos, tataranietos acá se separan también. Ya no había una vinculación más allá al apellido y algunas estamos hablando de cuarta generación de paraguayos.

HÉROE DE CURUPAYTY

–¿Cuál podría ser considerado el panteón más importante del cementerio?

–El de José Eduvigis Díaz. Fue el comandante de las tropas paraguayas que vencieron en Curupayty, 5.000 paraguayos contra 20.000 aliados. Fue una masacre. Ni 100 paraguayos perecieron ese día, y entre 5.000 a 10.000 bajas tuvo el Ejército argentino. Era un hombre demasiado valiente, demasiado temerario y se fue en una canoa a vigilar los movimientos de la Armada brasileña. Comenzaron a disparar con la mala suerte que una bala rebota por el agua y da en la canoa, él pierde parte de la pierna. En aquella época justo no había anestesia, no había antibióticos, le amputaron y eso se fue infectando y termina muriendo de una septicemia unos días después.

–José Eduvigis Díaz es fácilmente el héroe más potente que está alojado en este cementerio, ¿no?

–No, ya no está, porque ya está en el Panteón, pero te voy a contar por qué es importante la tumba. En este lugar empieza la reivindicación de Francisco Solano López en el año 1900 y aquí comienzan a juntarse después de 30 años de la guerra los veteranos y a partir de ahí es que se transforma la historia del Paraguay con López, que de villano se convierte a héroe máximo.

–¿A dónde vamos ahora?

–Acá en este pasillo estaban los restos de Artigas. Él no era masón, pero hay logias que llevan su nombre, entonces marcaron el lugar donde estaba su tumba, en el medio de este pasillo, porque esto no era un pasillo cuando se habilitó el cementerio.

DEVOCIÓN POPULAR

–¿Por dónde continuamos?

–Acá vamos a entrar a un lugar de devoción popular. La cruz milagrosa. Acá vemos agradecimientos desde 1949 para adelante. El lugar se llama la Crucita Milagrosa. Es una historia de un niño, un bebé, angelito que estaba enterrado, que una lluvia mueve los restos. Una madre piadosa que pasa por aquí lo vuelve a enterrar y le pide algo. Así empiezan las devociones. Le pide algo al niño y se le cumple. Entonces, esa persona instala un nicho, se vuelve popular y hay una relación entre la cruz y el paraguayo.

–¿Y ahora a dónde vamos a ir?

–Vamos a visitar a Corinna Adelaide Lynch, la hija del mariscal López. Es la tumba más antigua que queda todavía en pie, es del año 1857. Tiene mucha simbología funeraria. Las antorchas boca abajo, el laurel partido por la mitad, el angelito, estamos hablando de una niña que murió teniendo meses. Nació el 6 de agosto de 1856 y murió en febrero de 1857. Tenía 6 meses, poquito más. Murió de disentería. Por eso están las alas del angelito. El reloj del tiempo, el reloj de arena. Esto estaba coronado por un búho, esto también fue saqueado. El poema está en un inglés antiguo.

LOS LEGIONARIOS

–¿Qué otro sitio visitaremos?

–Ahora vamos a entrar en una cuestión muy polémica, la de los legionarios. Un grupo de paraguayos que pelea la guerra de la Triple Alianza contra su propio país. Uno de sus principales referentes es Benigno Ferreira, que fue el comandante de las tropas liberales que toman el poder en 1904, desplazándole a los colorados. Él fue parte de la legión paraguaya. Cuando salió de la legión paraguaya se unió al ejército argentino. Benigno Ferreira, cuando se enteran acá de que era parte de la legión, te obligaban, vos sos el papá de Benigno, entonces, el Estado te obligaba a que vos hagas una declaración repudiándole a tu propio hijo. La mamá vivía en Asunción, entonces, se van y le traen y le dicen “tiene que firmar esto”. Eso se publicaba en los diarios. Ella se niega a firmar. Entonces, estaba un fiscal de aquella época, un fiscal de sangre se le llamaba, que agarra un mazo y le rompe la mano.

–Me llama la atención este emplazamiento hermoso.

–Este es el complejo escultórico más importante del cementerio de Recoleta, mal llamada las Lloronas. Son las tres fases del dolor. Pero ahora te quiero hablar de un legionario colorado.

–¿Quién es?

–Acá está, es una caja, José Segundo Decoud. Él es uno de los fundadores de la Universidad Nacional de Asunción, justamente en el gobierno de Patricio Escobar él es el que tiene la idea de la fundación de la universidad. Ahí estaba su busto y ese busto estuvo ahí durante 70 años y hace menos de un año que se robó, era un busto de bronce. José Segundo Decoud y toda su familia fue parte de la Legión Paraguaya. Es más, su papá, Juan Francisco Decoud, fue el segundo comandante de la Legión Paraguaya. Y él fue uno de los que también sale de la Legión cuando se enteran de los términos del tratado secreto de la Triple Alianza. Después se convierte en el reorganizador del Estado paraguayo. Paraguay no tenía sistema de salud, sistema impositivo, sistema aduanero, él lo organiza todo, es él a lo largo de varios gobiernos. Él es uno de los ideólogos también de la Asociación Nacional Republicana, y él escribe todos los estatutos, toda la parte que tiene que ver con la idea del partido, con Juan Crisóstomo Centurión, un héroe de guerra. Él le dice a Bernardino Caballero ‘despertate, ya está, ya se fundó el otro partido, fundemos nosotros nuestro partido también’. Entonces, es un personaje importante para la fundación del partido, eso es definitivo. ¿Por qué es tan sencilla su tumba? ¿Por qué es un cubo? Esto era una tumba masónica. En la década de 1940, cuando la Iglesia prevaleció sobre la masonería en Paraguay, eliminó todo símbolo masónico, incluidas las tumbas de José Segundo Decoud y Cecilio Báez, que tenían mucha ornamentación masónica, e hicieron una caja.

–¿Cuál es la tumba más visitada del cementerio?

–Es la tumba de Alicia Elizabeth Lynch, una de las mujeres de Francisco Solano López, la que tuvo mayor cantidad de hijos con él, tuvo 8 hijos con Francisco. Te cuento la historia de la tumba. En la década de 1960 Paraguay comenzó la conmemoración del centenario de Cerro Corá, 10 años antes ya. Y una de las primeras decisiones que tomó Stroessner es traer los restos de Lynch. Consigue los permisos, los trae, viene por avión hasta Buenos Aires, en Buenos Aires se alza en el cañonero Paraguay y viene por río. Tenía que entrar al Panteón de los Héroes. Lo que pasa es que el Panteón de los Héroes es Panteón Nacional de los Héroes y oratorio de Nuestra Señora de la Asunción. O sea, no es solamente del Estado, sino que también es de la Iglesia. La Iglesia se opuso porque Lynch cuando tuvo la relación con López era una mujer casada, no existía divorcio. Entonces, ella viene casada, cuando eso había la versión que era anglicana, cosa que es mentira, ella no era anglicana, era católica, pero también se usó como argumento en aquel momento para no dejarle entrar. Entonces, tuvieron que hacer este lugar especial para ella.

Etiquetas: #héroes#memoria

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