Un 20 de agosto de 1963 Líneas Aéreas Paraguayas (LAP) inauguraba sus operaciones en el antiguo Aeropuerto Internacional de Asunción. Fue la aerolínea de bandera nacional del Paraguay que conectó a nuestro país con varios destinos a nivel mundial. Por ello, para muchos, más que una línea aérea, fue un símbolo de identidad nacional y de presencia paraguaya alrededor del mundo.

  • Por Emiliano Cáceres
  • Fotos Archivo / Gentileza Luis Sapienza

Contrario a lo que mucha gente piensa, LAP no fue la pri­mera aerolínea paraguaya. De acuerdo a lo explicado por el historiador aeronáu­tico Luis Antonio Spienza, Líneas Aéreas Paraguayas fue la quinta empresa aérea nacional. Los primeros inten­tos de tener una línea aérea nacional se remontan a la década de 1940. El primero de ellos ocurrió en 1944, con la fundación de Líneas Aéreas de Transporte Nacional (LATN), que empezó a volar en 1945, exclusivamente en vuelos de cabotaje (destinos dentro del país) y que operó hasta 1995.

Luego, en 1954, dentro de la aviación militar, se creó Transporte Aéreo Militar (TAM). Al igual que LATN, solo realizó vuelos de cabo­taje, aunque también contó con algunos vuelos expresos (chárter) al exterior. Conti­nuaría operando hasta 1998. Luego, reanudaría opera­ciones de manera reducida en 2013 como Servicio de Transporte Aéreo Militar (SETAM).

A TAM le siguió Servicios Aéreos del Paraguay / Para­guayan Airways Service (PAS) en 1957. Esta fue la primera aerolínea en reali­zar vuelos internacionales, pero solo duró unos cuantos meses.

En 1959, llegó Lloyd Aéreo Paraguayo SA (LAPSA), empresa privada de capita­les paraguayos y brasileños. Volarían de 1961 hasta 1965.

Antonio Luis Sapienza, historiador aeronáutico

EL NACIMIENTO DE LAP

Líneas Aéreas Paragua­yas comenzaría su historia a principios de la década de los 60. Sapienza explica que el proyecto de la aerolínea de bandera nacional surgió por iniciativa del Comando de Aeronáutica, especial­mente cuando el teniente coronel Adrián Jara asume la comandancia en 1962. “El proyecto fue presentado al presidente de la República, quien lo aprobó y se decidió inmediatamente comprar las primeras tres aeronaves, que fueron los Convair CV-240, que podían llevar 40 pasaje­ros y seis tripulantes, que se compraron de segunda mano de Aerolíneas Argentinas”, explica Sapienza. Se tardó un año en preparar a toda la compañía, entrenando a todos sus tripulantes y fir­mando acuerdos con Argen­tina, Brasil y Uruguay.

“Una vez que todo estuvo listo, pilotos, azafatas, comisarios de a bordo, personal de mante­nimiento, aeronaves, oficinas, etc., se realizó el vuelo inau­gural el 20 de agosto de 1963 que fue a Curitiba, San Pablo y Río de Janeiro. Días después se realizó el vuelo inaugural a Buenos Aires y, finalmente, a Montevideo”, acotó el his­toriador.

El 20 de agosto de 1963, la ceremonia del inicio de las operaciones aéreas de LAP se llevó a cabo en la plataforma del aeropuerto Internacional, en donde estaban estacionados los tres Convair CV-240 (revista Alas Paraguayas)

DESTINOS NOTORIOS

Los primeros destinos de LAP fueron San Pablo y Río de Janeiro en Brasil, Buenos Aires en Argentina y Mon­tevideo en Uruguay, con sus primeros Convair CV-240. “En la época de los Electra C, además de las mencionadas, también tuvo vuelos a Salta, Jujuy, Santa Cruz de la Sie­rra, La Paz, Santiago de Chile y Lima. Con el C-47 se operó brevemente a Pilar y Resis­tencia”, explica Sapienza.

No sería hasta la llegada de los Boeing 707 que LAP comen­zaría a tener destinos en otros continentes. Con estos tetrarreactores, la compañía comenzó a ofrecer vuelos a Madrid, Frankfurt, Miami y Bruselas.

“Se operó brevemente a Ciu­dad de México y Ciudad de Panamá. Esas rutas también fueron servidas por los DC-8 y los DC-10”, indicó.

Convair CV-240 de LAP

LOS MEJORES AÑOS

La aerolínea de bandera nacional paraguaya vivió sus mejores años en la década de los 70, antes de empezar a operar destinos interconti­nentales.

“Quizás los años más lucrati­vos de LAP fueron entre 1969 y 1978, cuando era una aero­línea regional, sin muchas deudas y con mucha cantidad de pasajeros transportados”, señaló Sapienza. Recalcó que, aunque el salto inter­continental fue un paso muy importante con la llegada de los aparatos 707 y DC-8, en 1978 los costos operativos se triplicaron y la empresa estatal comenzó a acumu­lar deudas.

Lockheed L-188 Electra C de LAP

INCIDENTES IMPORTANTES

El historiador Sapienza tam­bién relató algunos acciden­tes notables que ocurrieron en aviones de la compañía.

“El primero fue en mayo de 1967, con un Convair 240, en un vuelo regular entre Asunción y Buenos Aires”, relató el historia­dor. A segundos de tocar tierra en Ezeiza, tuvo una falla eléctrica con los rever­sores (sistemas mecánicos que ayudan a desacelerar el avión al momento del ate­rrizaje). Los mecanismos se activaron, provocando que los motores se pusieran en reversa antes de tocar tie­rra. El piloto hizo todo lo posible por salvar la situa­ción, pero solo uno de los reversores respondió. Se generó una asimetría de empuje, provocando que la aeronave girara y aterri­zara “de techo”, con el tren de aterrizaje hacia arriba. Afortunadamente, no hubo víctimas fatales que lamen­tar ni heridos de mucha gra­vedad. “Ese fue el accidente más serio que tuvo”, apuntó Sapienza.

El segundo ocurrió en 1990. Involucró a un DC-8-61 y también ocurrió en Ezeiza. “Había llovido y la pista estaba mojada”, acota Sapienza. “La torre auto­rizó al avión a aterrizar en la pista más corta. Nor­malmente, los pilotos de LAP realizaban aterrizajes suaves, pero como la pista estaba mojada, esa vez las ruedas no se adhirieron del todo a la pista y, aunque los pilotos activaron los rever­sores, el avión no frenaba y terminó saliéndose de la pista, recorrió aproxima­damente 200 metros más allá del final”. Afortunada­mente, en aquella ocasión tampoco hubo víctimas fatales ni heridos graves.

British Aerospace BAe 146-300

INICIO DE LA DECADENCIA

La decadencia de Líneas Aéreas Paraguayas empezó entre finales de los 70 y prin­cipios de los 80. Como aero­línea estatal, tenía precios subsidiados en los pasajes, lo que le permitió volar nor­malmente a su máxima capa­cidad de pasajeros. Se volaba muy bien, con un servicio de a bordo excelente y una esme­rada atención. El manteni­miento de las aeronaves era realizado en Bedek Aviation de Israel, el cual era muy cos­toso. A pesar de tener sus bue­nos años de uso, los aviones estaban en buenas condicio­nes para volar con seguridad.

Pilotos y tripulantes de cabina de LAP

En 1990, el nuevo gobierno decidió cortar los subsidios a la aerolínea estatal. A par­tir de ese momento, los pro­blemas económicos de LAP aumentaron. Los últimos cuatro años de vida opera­tiva fueron muy difíciles.

Hubo varios intentos por seguir volando, pero todo solo sirvió para aumentar más las deudas. Sapienza comenta que era la opor­tunidad perfecta para hacer una reingeniería a la empresa. Llegaron a contar con más de 1.500 empleados, cuando podían funcionar perfectamente con menos de la mitad. Podían reducir el personal, desvinculando a asesores costosos. Otra medida podría haber sido cancelar rutas no rentables o incluso dejar de operar sus 707 y sus DC-8 en rutas regionales y, en su lugar, uti­lizar aeronaves más apro­piadas como los Boeing 737 o los Airbus a320.

Sin embargo, no se hizo nada efectivo. Como conse­cuencia, LAP dejó de ope­rar en marzo de 1994, a la espera de su privatización. Al momento de dejar de volar, su deuda era de unos 22 millones de dólares.

McDonell Douglas DC-10

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