“Eduardo Palacios y sus historias de radio” - (Primera parte)
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Hoy Toni Roberto hace la primera parte de una charla con Eduardo Palacios y Chony Calderón sobre memorias de la radiofonía paraguaya a partir del libro “Historias de la radio en Paraguay. Hechos y protagonistas”, y un dato inédito sobre la primera transmisión de radio 24 horas en 1960.
“Encendé mi hijo el aparato radiofónico para verle a Aníbal Lovera y su conjunto”, me decía mi bisabuela Gertrudis allá por 1973. Es lo primero que recuerdo de esa vida entre la radio y la televisión a principios de esa década; claro, aquella mujer que había nacido en 1885, por inercia y costumbre, todavía imaginaba que era una radio.
Todo esto me vino al recuerdo charlando con Eduardo Palacios y Chony Calderón. Ella dice: “Eduardo es el disco duro y yo apenas un pendrive”, con su humildad de siempre. Ataviada con una elegante corbata, saco clásico y con su inconfundible voz que marcó toda una época, Encarnación “Chony” Calderón quien, como su nombre lo dice, había llegado de la Perla del Sur, hace muchos años ya con un bagaje muy estricto de sus maestras Ilda “Mimí” Gómez Crosta de Villalba y Zulma “Yiyí” Grenno de López, madre del recordado artista Enrique López Grenno, siendo luego directora de la inolvidable Radio Curupayty FM.
LA MEMORIA DE LA RADIO
Eduardo Palacios, como lo bautizó Chony “el disco duro o memoria de la radiofonía paraguaya”, cuenta detalles increíbles en la charla que me transporta a puntos urbanos de la ciudad de Asunción, la dirección de la radio donde aparece la primera locutora, Josefina Plá, en 1927, en la legendaria Radio El Orden en la calle Benjamín Constant casi 15 de Agosto, donde hasta hoy se encuentra la editorial El País. El moderno viejo local de Radio Caritas diseñado en los años 50 por el célebre arquitecto paraguayo Francisco Canese, en la calle Herrera entre Caballero e Iturbe, y hasta un dato urbano increíble: donde hoy se encuentra una cochera que cobija los autos de la zona, en la esquina de Caballero y Herrera, se fundó la Asociación de Locutores en 1951 y en honor a ello se instauró el Día del Locutor.
Edificio en construcción de Radio Cáritas. Diseño: Francisco Canese. Asunción c. 1957. Fuente: Eduardo Palacios
¿RADIO URUGUAY EN ASUNCIÓN?
El viaje radial urbano al que nos lleva Eduardo Palacios nos cuenta del primer local de Radio Teleco, en el antiguo centro de Asunción, de una rareza, ZP5 Radio Uruguay que quedaba frente mismo a la plaza, en 25 de Mayo y Antequera, propiedad del señor Goldenberg, hasta Radio Mcal. López, la primera radio que transmitió 24 horas en 1960, por un corto tiempo, propiedad de Chamorro Damus y que además abrió línea telefónica a los oyentes, toda una novedad para la época.
Y, por supuesto, de las glorias de la vieja Emisoras Paraguay, sobre la avenida Rodríguez de Francia, desde ese primer edificio construido expresamente para la radio por los Halley Mora, y de donde luego venimos a la avda. Mcal. López 2948.
RADIO DE PIE
Eduardo y Chony todavía recuerdan cuando hacían radio de pie, y a los grandes libretistas como Aníbal Romero, Néstor Romero Valdovinos y Mario Halley Mora, quien empieza a escribir libretos por una ausencia de Romero Valdovinos.
Hoy no puedo olvidar aquellos principios de 2019, cuando Augusto dos Santos nos llama a Eduardo Palacios, Bea Bosio y a mí para escribir en el nuevo concepto del diario La Nación, y a nuestra incansable e inolvidable editora Marycruz Najle, que empezó aquella loca idea que después de más de siete años sigue en estas mismas páginas de domingo.
El tiempo pasa, la radio sobrevive. Es la compañía de dibujantes, arquitectos, ingenieros, agricultores, enfermeros, médicos o simplemente de un hermoso paisaje desde el habitáculo de un coche en plena ruta, por supuesto, acompañados del libro de Eduardo Palacios “Historias de la radio en Paraguay. Hechos y protagonistas”, que hoy fue elemento principal de Cuadernos de Barrio.
Gerardo Halley Mora, ante los micrófonos de Emisoras Paraguay. “Desde el Mirador de los Sucesos” tenía como eslogan “El Programa del millón de oyentes”.
Justo cuando se cumple un año de la publicación de esta página dedicada a recoger historias de quienes hicieron grande a la radiofonía paraguaya, un homenaje especial que nos lleva a los tiempos de oro de la radio.
Estamos cumpliendo un año de presencia en La Nación con nuestra página dedicada a destacar a los que hicieron la historia de la radiofonía nacional. Y hoy es ZP 10 Emisoras Paraguay, nominación con la que bautizó Gerardo Halley Mora a la radio fundada por él y su hermano Antonio en 1956, desde el inicio marcó rumbos en la radiofonía nacional. Fue no solo un medio diferente a los ya existentes en la década de los años 50 en nuestro país, sino que impuso un estilo de hacer radio con atractivos programas para todos los gustos y las mejores voces que la identificaban.
“DESDE EL MIRADOR”
Con el título de “Desde el Mirador de los Sucesos”, fue uno de los programas diarios más exitosos de Emisoras Paraguay –de cerca de 10 minutos de duración– que copaba la audiencia capitalina, en una época en la que aún las mediciones del rating no eran parte de la rutina diaria de los medios de comunicación. En el horario de 11:50 a 12:00, centraba la atención de los oyentes con los escritos y la voz de su director, Gerardo Halley Mora, en el programa que tuvo continuidad de difusión desde 1958 hasta los años 90 aproximadamente.
Era un espacio radial que con la visión periodística del director se enfocaba en temas diversos de la vida cotidiana de la sociedad asuncena o el análisis de los temas actuales en un lenguaje sencillo y coloquial; temas que fueron recogidos luego en varios libros que alcanzaron gran éxito, pero que en la actualidad lamentablemente ya no están en las librerías.
LOS TEMAS
Halley Mora, en la presentación de su libro “Desde el Mirador”, al referirse a su obra y al programa de su creación, señalaba: “Suele ser motivo de cierto desasosiego para los periodistas cuya labor se vuelca diariamente en las páginas impresas, el sentimiento de la transitoriedad del producto de aquella”. “Los temas, como lo saben los oyentes y los lectores de otros volúmenes dados a conocer hace algunos años bajo distintos títulos, encaran, como se dicen en la presentación del programa, los hechos grandes y pequeños del diario vivir…”.
Agregaba que el programa tenía “el enfoque de un suceso actual, la moraleja de algunos acontecimientos, el perfil de los protagonistas, el júbilo o la pena, los tipos humanos característicos del entorno social, las imágenes de un tiempo en fuga, la vida y los milagros de la gente anónima que no disfruta del prestigio de los grandes titulares triunfales ni las estampas a todo color. Los sucesos pequeños, pero cuya médula posee el latido vital de su interés humano. En fin…”.
DE AJOS
Gerardo Halley Mora nació en 1918 en la ciudad de Ajos (luego Coronel Oviedo) y falleció en Asunción en setiembre del 2001. Asimismo, sus hermanos Antonio, Pedro, Agustín, Eulalio y Mario nacieron en la misma ciudad de Ajos. Sus padres fueron Miguel Halley, de origen sirio, y Elisa Mora. Tras la separación de sus padres, en la década del 20, se trasladaron a nuestra capital por tren desde Villarrica, acompañando a la madre.
Estas escenas de la vida familiar están contenidas en la obra de Mario Halley Mora, el menor de todos los hermanos, “Yo anduve por aquí”, donde está igualmente un relato referido a su hermano Gerardo en la experiencia vivida por él en los tiempos de la Guerra del Chaco, señalando que: “Recuerdo además que mi hermano Gerardo y su amigo del alma, Ernesto Báez, intentaron ir también a la guerra (1932-1935) falsificando sus edades. Fueron descubiertos en la maniobra, y los militares los devolvieron a casa con una aleccionadora rapada de cabeza número cero. Pero esa es otra historia, referida apenas para servir de marco existencial y temporal de mi vida, no muy cómoda, de hermanito menor”.
EN EL RECUERDO
El 25 de setiembre del año 2014, Antolín Leguizamón, profesional locutor de una larga experiencia que pasara por Emisoras Paraguay, y una las voces más privilegiadas de la radiofonía nacional, lamentablemente también ya desaparecido, había organizado un homenaje a Gerardo Halley Mora, en el local de Autores Paraguayos Asociados (APA), del que participaron otros destacados profesionales locutores, cada uno de los cuales hizo una referencia sobre la personalidad de quien fuera director de Emisoras Paraguay.
Al referirse al programa “Desde el Mirador”, Antolín Leguizamón había dicho en esa oportunidad que "Hoy los mediodías asuncenos quedaron huérfanos de tus comentarios tan llenos de palabras simples y humanos sentimientos. Hoy que tus obras La Palabra y Los Días, El Cuarto Poder, La Esfinge, Fuego bajo la Cruz del Sur, La Recompensa, Imágenes de un Tiempo en Fuga y varias más, son apenas un recuerdo para melancólicos; están dormidas también en los anaqueles de algunas librerías. Yo te recuerdo al igual que muchos, con admiración y respeto, "dijo.
DESTACADO RELATOR DEPORTIVO
Halley Mora, a más de haber sido propietario y director de emisoras Paraguay, se había iniciado como locutor en Radio Charitas, por los años 40. Fue además periodista del diario La Tribuna y de otros importantes medios radiales, entre ellas Teleco. Fue además un destacado relator deportivo, con el padre del periodismo deportivo paraguayo, don Pedro García. Llegó a ocupar la vicepresidencia y luego la presidencia del Círculo de Periodistas Deportivos del Paraguay, entre los años 1942 al 44.
En el prólogo del libro "La Palabra y los Días ", escrito por Halley Mora, Jesús Amado Recalde (Papotin), poeta, periodista y autor teatral, escribió que el autor citado: “Es fecundo, tenaz, talentoso, trabajador. Y está todo dicho. Desde joven su vocación innata lo ligó al periodismo y ha sido un memorable relator deportivo, director de publicaciones especializadas y permanente colaborador de órganos periodísticos, locales e internacionales”.
Asímismo, Charles González Paliza, figura destacada de la radio y la televisión, por muchos años condujo el programa “Caravana”, en Emisoras Paraguay, que se difundía antes de la puesta en el aire del programa "Desde el Mirador ", refirió que Gerardo Halley Mora “fue un maestro en el más amplio sentido de la palabra. El programa fue una escuela para nosotros, por la variedad de temas que enfocaba, el nivel y la versatilidad para escribir que tenía nuestro director. Dejó para la posteridad la riqueza de su pluma y de su voz”.tes medios radiales, entre ellas Teleco. Fue además un destacado relator deportivo, con el padre del periodismo deportivo paraguayo, don Pedro García. Llegó a ocupar la vicepresidencia y luego la presidencia del Círculo de Periodistas Deportivos del Paraguay, entre los años 1942 al 44.
En el prólogo del libro "La Palabra y los Días ", escrito por Halley Mora, Jesús Amado Recalde (Papotin), poeta, periodista y autor teatral, escribió que el autor citado: “Es fecundo, tenaz, talentoso, trabajador. Y está todo dicho. Desde joven su vocación innata lo ligó al periodismo y ha sido un memorable relator deportivo, director de publicaciones especializadas y permanente colaborador de órganos periodísticos, locales e internacionales”.
Asímismo, Charles González Paliza, figura destacada de la radio y la televisión, por muchos años condujo el programa “Caravana”, en Emisoras Paraguay, que se difundía antes de la puesta en el aire del programa "Desde el Mirador ", refirió que Gerardo Halley Mora “fue un maestro en el más amplio sentido de la palabra. El programa fue una escuela para nosotros, por la variedad de temas que enfocaba, el nivel y la versatilidad para escribir que tenía nuestro director. Dejó para la posteridad la riqueza de su pluma y de su voz”.
“El programa del millón de oyentes” era el slogan de la presentación del espacio que multiplicaba oyentes para Emisoras Paraguay AM y marcó un hito en la radiofonía nacional.
Dos de los textos escritos por Gerardo Halley Mora, que compilaba los comentarios radiofónicos de su autoría.