¿Una inspiración que llega desde el espacio? Pase y lea esta increíble asociación que hace Toni Roberto entre el cosmos, una antena y su abuelo materno, al cumplirse siete años de este entrañable espacio de historias nostálgicas denominado Cuadernos de Barrio.
- Por Toni Roberto
- tonirobertogodoy@gmail.com
En 1966 terminaba toda una historia familiar con la venta de 17 hectáreas sobre la misma ruta PY01, km 21, Posta Yvyraro. Su destino: la construcción de una alta antena para la legendaria Radio Nacional del Paraguay, compra hecha por el Estado por un decreto del 23 de julio de 1966.
Con esa adquisición la emisora lograría un alcance inigualable en todo el Paraguay, Sudamérica y el mundo debido a la privilegiada geografía de esa zona en las afueras de Asunción. Terminaba un sueño ganadero que habían empezado mis abuelos varias décadas antes en una de las tierras, campos o estancias muy cercanas a la capital, junto a la de su vecino, el antiguo ganadero Antenor Soloaga, lugar donde viviera su nieto Antenor Ruffinelli hasta los años 90 del siglo pasado.
RECUERDOS DESDE EL ESPACIO
Todos estos recuerdos vienen desde el espacio. ¿De dónde? Sí, como suena, desde el espacio. A partir del proyecto Artemis, un viaje alrededor de la Luna, después de exactamente cincuenta años, el hecho me llevó directamente a mi biblioteca a buscar el libro de Chony Calderón sobre la historia de Radio Nacional del Paraguay y una leyenda espacial vinculada a ella.
El alcance de Radio Nacional del Paraguay llegó muy lejos. A finales de los años 50, EE. UU. desarrolló una importante carrera espacial. En uno de esos viajes por el infinito, un astronauta sintonizó una radio con una melodiosa música; a la vuelta del recorrido, preguntó dónde quedaba Paraguay y dijo que había escuchado esa frecuencia desde un lejano país del sur.
En todos aquellos años, luego en los 60 y en las siguientes décadas del siglo XX,
muchísimos oyentes de todo el mundo enviaban cartas y tarjetas, reportando el programa escuchado, hasta la fecha, hora y día de la emisión en la radio.
LA POSTAL DEL RANCHO PARAGUAYO
En su enciclopédico libro, Chony Calderón publica muchas de esas postales de otras épocas, que también llegaban desde distintos lugares del Paraguay, muchas de ellas convirtiéndose en verdaderas obras, como la enviada por el oyente Nino Fleitas que rezaba: “En este día tan especial, Día Mundial de la Amistad, le auguro los mejores éxitos en sus actividades personales y reciba por siempre la bendición del altísimo y la Virgen Azul de Caacupé”. Firmado en Acahay, el 30 de julio de 1993.
La postal adornada por un rancho típico del Paraguay, pareciera una pieza contemporánea de arte actual, una especie de instalación en un reducido espacio de papel, merecedor de un lugar en el más encumbrado de los museos.
EL SUEÑO DE POSTA YVYRARO, KM 21
Tal vez el sueño del abuelo en Posta Yvyraro de la vieja ruta 1, de seguir con aquel campo con muchas vacas que poseía un arroyo cristalino en su límite norte, no prosperó, pero sirvió su geografía para llegar desde astronautas, hasta aquella joya de la comunicación paraguaya, que enviara el señor Fleitas en los primeros años de la última década del siglo XX.
Inspirado en el viaje del proyecto Artemis y en la antigua antena de Radio Nacional del Paraguay. Hoy, 12 de abril de 2026, al cumplirse exactamente siete años de estas publicaciones de domingo de Cuadernos de Barrio y coincidente con el cumpleaños número sesenta de quien escribe estas páginas, desde hace mucho tiempo, desde el corazón de América.