• Paulo César López
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  • Fotos: Gentileza

La bióloga Fátima Ortiz, distinguida recientemente entre un grupo de científicas paraguayas, comparte lo que significa este reconocimiento, que destaca no solo el trabajo y la dedicación, sino también el potencial de quienes están iniciando o consolidando su trayectoria en la investigación científica en nuestro país.

La Universidad Nacio­nal de Asunción, a través de la Direc­ción General de Investiga­ción Científica y Tecnoló­gica (DGICT-UNA), entregó el pasado mes de marzo el Premio Mujeres Paraguayas en la Ciencia - Edición 2025.

El galardón fue instituido con el fin de visibilizar el trabajo científico de las mujeres y for­talecer la equidad en la pro­ducción de conocimiento en el país, valorando sus aportes y el compromiso con el desa­rrollo de su actividad acadé­mica.

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Ortiz, quien fue reconocida en la categoría estímulo, habla de los avances y desa­fíos para el ejercicio del ofi­cio científico de parte de las mujeres en Paraguay.

–¿Qué significa para vos haber recibido esta dis­tinción?

–Significa muchísimo para mí. Es un reconocimiento no solo al trabajo que vengo realizando, sino también a todo el camino recorrido, con esfuerzo, desafíos y apren­dizajes. En contextos donde muchas veces el desarrollo científico requiere un gran compromiso personal y no siempre se cuenta con todo el acompañamiento o los recur­sos necesarios, este tipo de reconocimientos cobra aún más valor. Representa una motivación enorme para seguir creciendo en la cien­cia y, sobre todo, para inspi­rar a otras niñas y jóvenes que sueñan con dedicarse a la investigación. Lo siento como un impulso para seguir aportando desde mi área a la conservación de la biodiver­sidad en Paraguay.

CONSERVACIÓN DE LA FAUNA

–¿Cuál es la línea de inves­tigación que estás desarro­llando y tu área de especia­lidad?

–Mi línea de investigación se centra en la ecología, con énfasis en el estudio y conservación de la fauna. Actualmente, en el marco de mi doctorado, me encuentro enfocada específicamente en la ecología y conservación de aves, con un interés parti­cular en las aves nocturnas.

Mi tesis doctoral aborda el uso del monitoreo acústico pasivo para estudiar estas especies en los humedales del sur de Paraguay, especial­mente en el departamento de Ñeembucú. Este trabajo no solo tiene un enfoque cien­tífico, sino también social, ya que tengo la oportunidad de trabajar de manera cer­cana con comunidades loca­les, recibiendo el apoyo y la colaboración de muchas per­sonas de Pilar y alrededores, quienes se involucran y apor­tan al desarrollo de la inves­tigación. Trabajo con herra­mientas de bioacústica que permiten registrar y analizar los sonidos de la naturaleza, facilitando así el estudio de especies que son difíciles de detectar mediante métodos visuales. Además, considero fundamental que la ciencia no solo genere conocimiento, sino que también se com­parta y construya junto a la sociedad.

–¿Cuáles son algunos de los logros más estimulan­tes a los que llegaste en tu campo?

–Uno de los logros más sig­nificativos para mí ha sido acercar la ciencia a la gente, trabajar directamente con comunidades y generar vín­culos reales en el territorio. Poder compartir el conoci­miento, escuchar a las per­sonas y construir ciencia de manera conjunta es, sin duda, de lo más valioso de mi camino. En ese proceso, algo que aprendí –y que con­sidero fundamental– es la importancia de comunicar­nos en el mismo lenguaje. En Paraguay, eso muchas veces significa también hablar en guaraní, porque es ahí donde realmente se genera la confianza y el intercam­bio genuino. Podría decir que, además de la biología, una herramienta clave en el campo es saber decir aunque sea algunas palabras en gua­raní.

–¿Cómo te ha ayudado ese acercamiento?

–A partir de ese camino, tam­bién he tenido la oportunidad de liderar diversos proyectos de investigación, tanto a nivel nacional como internacional, y como parte de ese proceso crear una iniciativa personal como Melodías del Sur, que surge luego de toda la expe­riencia acumulada en campo y busca visibilizar la impor­tancia de las aves nocturnas en ecosistemas vulnerables. Asimismo, destaco la obten­ción de becas internaciona­les, la publicación de artículos científicos y la participación en congresos nacionales e internacionales, donde pude compartir los resultados de mi trabajo. Además, consi­dero muy importante el rol de la divulgación y la educa­ción, acercando la ciencia a la sociedad y motivando a nue­vas generaciones.

DESAFÍOS PENDIENTES

–¿Cuáles son algunos avances y puntos pendien­tes en nuestro país para las mujeres que quieren dedi­carse a la investigación?

–En Paraguay se han dado avances importantes en cuanto a visibilidad y par­ticipación de mujeres en la ciencia. Sin embargo, aún existen desafíos, como el acceso a financiamiento, la estabilidad laboral en investigación y la concilia­ción entre la vida personal y profesional.

Es fundamental seguir generando espacios de apoyo, formación y recono­cimiento, así como políticas que promuevan la equidad y el desarrollo científico.

–¿Te gustaría agregar algo para cerrar la charla?

–Me gustaría decir que la ciencia no es un camino fácil, pero sí profundamente gra­tificante. A quienes sienten curiosidad por la naturaleza o por entender el mundo, les diría que se animen, que persistan y que crean en su potencial. Paraguay tiene un enorme talento humano y apostar por la ciencia es también apostar por nues­tro futuro.

PERFIL

Es bióloga egresada de la Universidad Nacional de Asunción, donde también realizó una maestría en Biodiversidad y Sistemática. Actualmente está cursando un doctorado en Biología y Conservación de la Biodiversidad en la Universidad de Salamanca, España, con una beca de la Fundación Carolina.

Realizó diversas especializaciones, entre ellas en Didáctica Universitaria, ya que según cuenta le apasiona el trabajo en el aula: compartir conocimientos, transmitir experiencias y, al mismo tiempo, seguir aprendiendo junto con los estudiantes.

Su formación está orientada hacia la ecología, principalmente de fauna, y actualmente con el doctorado está enfocada en el estudio de aves.

“Este camino también ha sido posible gracias a muchos profesores que me inspiraron y apoyaron, así como a colegas con quienes fui creciendo a lo largo de mi formación”, afirma.

Etiquetas: #ciencia#futuro