Antonio Espinoza y su esposa Diane donaron 1.313 hectáreas de su familia para concretar este espacio que será administrado por la Fundación Moisés Bertoni y el Museo de Ciencias (MuCi). Científicos y técnicos de ambos organismos consideran que representa una oportunidad importante para fortalecer la conservación del Chaco húmedo, consolidar procesos de monitoreo a largo plazo y desarrollar una propuesta atractiva de educación ambiental y puesta en valor del patrimonio natural que pueda ser visitado por todos los paraguayos.
- Por Jorge Zárate
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- Fotos: Gentileza
Se sabe que las buenas noticias tienen efectos multiplicadores y ojalá así sea con la donación de un importante campo para constituir una reserva ecológica. El sitio integra la cuenca del lago Ypacaraí, lo que hace que el hecho cobre una especial relevancia por la creciente presión urbana sobre la ecología de la zona.
“Esperamos este año poder ya anunciar algunas acciones que nos permitan recibir visitas. Si bien lo administramos desde la Fundación Moisés Bertoni (FMB) y tenemos una fuerte alianza con el Museo de Ciencias (MuCi), Aguapey busca ser el gran espacio de recreación y contacto con la naturaleza y las ciencias para toda la gente en el departamento Central”, apunta Claudia Rolón, coordinadora del Programa de Investigación y Ciencias de la FMB.
La técnica explica que “en términos generales, la conservación de este territorio aporta a la estabilidad ambiental de la cuenca, ya que protege ambientes naturales que contribuyen a la regulación del agua, la conservación del suelo y la conectividad ecológica”.
OPORTUNIDADES
Paola Martínez es la directora ejecutiva del MuCi y entiende que se abren “inmensas oportunidades. La ubicación de Aguapey es realmente de un valor excepcional considerando la falta de espacios de esa índole que sean accesibles al público en las zonas urbanas. Esto implica un cambio de paradigma en la forma en que la gente puede interactuar con zonas de alto valor ecosistémico y las posibilidades de aprendizaje y beneficio a partir de las experiencias generadas allí son exponenciales”.
Martínez, que es comunicadora, revela: “Estamos muy entusiasmados trabajando en la primera propuesta al público, que será develada en semanas más. Lo que podemos adelantar es que permitirán experiencias de primera mano con la riquísima flora y fauna de la reserva, pero más aún, del cielo de la cuenca del Ypacaraí. Nuestro equipo de Astronomía se encuentra trabajando en la primera propuesta que será un evento realmente digno de vivir para todos los amantes de la observación astronómica”, anticipa.
CONSERVACIÓN Y LEGADO
Esa idea conservacionista, potenciada en sus posibilidades científicas y educativas, fue el motor de esta historia. Así lo reveló el donante Antonio Espinoza durante el acto protocolar de constitución de la Reserva Natural de Aguapey: “En nombre de la familia, estamos supercontentos de poder llevar adelante esta idea y de entregar esta hermosa propiedad a la Fundación Bertoni y la Fundación Museo de Ciencias, porque sabemos que ellos van a poder realmente abrir el espacio al público, hacerlo como una herramienta didáctica para muchísima gente, adultos y chicos”, dijo.
“Hay demasiadas cosas lindas allí y demasiadas oportunidades de aprendizaje y también de esparcimiento; y el aprendizaje con esparcimiento es lo mejor que puede ocurrir. Así que es una enorme satisfacción poder confirmar esta cesión hoy, presentando esta propiedad a estas dos instituciones tan nobles y con tan buenos objetivos para el país”, agregó.
Diane lo explicó así: “Como fundadora de Moisés Bertoni, estoy muy orgullosa de poder contar con Moisés Bertoni para donar la propiedad. Empezó como unas semillas de ideas y creció grande, entonces es fantástico. Y como fundadora del Museo de Ciencias, es la otra semilla que debe estar ahí ayudando con todas sus ideas y ciencia. Entonces, siento mucho orgullo por las dos organizaciones. Y por el futuro, gracias, realmente gracias”.
UN PAISAJE RICO EN BIODIVERSIDAD
Rolón, que es bióloga especializada en botánica, investigadora del PRONII (Conacyt) y doctoranda en ciencias naturales y sus aplicaciones (Facen-UNA), entiende a su vez que el impacto en términos de biodiversidad es claramente positivo.
Describe que la reserva se encuentra en la ecorregión del Chaco húmedo y representa de manera significativa la fauna y flora características de esta región, incluyendo distintos ambientes: bosque de galería, bosque sobre roquedales, campos naturales y zonas de inundación asociadas al río Salado.
Por esas tierras pasean aguará guasu, monos carayá, carpinchos y osos hormigueros, aves como el tuyuyú. Pueden verse también ñandúes y reptiles como el yacaré y la curiyú. También un gran número de tortugas y decenas de especies de peces.
“Proteger este mosaico de ecosistemas garantiza la conservación de especies típicas y procesos ecológicos propios del Chaco húmedo. De manera general, toda superficie que pasa a estar bajo un esquema formal de conservación genera un impacto favorable en términos de biodiversidad y resiliencia ambiental”, apunta la bióloga.
Describe además que la reserva brindará servicios ambientales como la regulación hídrica, la captura de carbono, la conservación de biodiversidad y la protección de suelos. “Estas funciones impactan de manera directa en la calidad de vida de miles de habitantes del Área Metropolitana de Asunción, que dependen de la cuenca para actividades productivas y abastecimiento”, recuerda.
CUENCA DEL LAGO YPACARAÍ
Sin playa sobre el lago Ypacaraí, está distante a unos kilómetros, la Reserva Natural Aguapey “es un espacio que forma parte de su cuenca, ya que cuenta con ambientes naturales asociados a cursos de agua, como el río Salado, pero no cuenta con infraestructura ni acondicionamiento como playa recreativa. Se trata de ecosistemas naturales que requieren manejo cuidadoso para su conservación”, describe Rolón.
Rolón, que lidera el equipo multidisciplinario de investigadores de la FMB, anticipa que sus tareas iniciarán “con los estudios mínimos requeridos por los planes de manejo para establecer una línea de base de biodiversidad e indicadores de estado de conservación”.
Anuncia que está previsto implementar parcelas permanentes para el estudio de flora y caracterización de tipos de vegetación; identificación y análisis de los distintos tipos de bosque presentes; monitoreos permanentes de fauna, seleccionando indicadores clave de aves, mamíferos, anfibios, entre otros. “El monitoreo será progresivo, aumentando en complejidad conforme se consolide el equipo de investigación”, adelanta.
SENDEROS DE APRENDIZAJE
La Reserva Natural Aguapey actualmente no cuenta con infraestructura turística ni senderos formalmente habilitados. “Ese proceso está en una etapa inicial de planificación. Está prevista la futura habilitación de senderos y espacios para visitas educativas, en articulación con el Museo de Ciencias (MuCi)”, explica la bióloga Claudia Rolón, de la Fundación Moisés Bertoni.
“Se tiene previsto que las actividades de recreación y educación ambiental se integren a una propuesta más amplia, pero estará disponible recién más adelante. La apertura oficial del área protegida será anunciada por ambas organizaciones cuando se realicen las adecuaciones necesarias y el área protegida esté lista para recibir a los visitantes”, anticipa.
Paola Martínez, directora ejecutiva del MuCi, agrega que “el equipo de FMB se ha especializado en las últimas décadas a partir de un fornido equipo científico que lleva adelante procesos de observación, categorización, colecta, investigación, desarrollo de proyectos y más. Es todo este expertise que llega a Aguapey, que sumado a las capacidades de desarrollo programático y comunicación de la ciencia permitirán la puesta en marcha de experiencias de aproximación a las ciencias que despierten la curiosidad de los visitantes, además de la llamada a la acción de la protección de no solo este, sino todos los sitios donde nos encontremos donde haya recursos naturales”.
Apunta a su vez que “el equipo que hoy día se encuentra capacitado para regir un museo de ciencias de clase mundial puede adaptar estrategias y cocrear eventos que permitan acercar la ciencia desde el valor propio de un espacio determinado, en este caso Aguapey. La apertura de una reserva de esta talla al público, con una oferta de la calidad que se proyecta, es un hito no menor para la apropiación de la ciencia en nuestro país”, insiste.
“Es en espacios y experiencias como los generados aquí donde se dan despertares vocacionales y el encendido de la curiosidad que implica el uso del sentido crítico y de la construcción de una ciudadanía más evolucionada y desarrollada. Es un impacto de generaciones”, subraya.