Antonio Espinoza y su esposa Diane donaron 1.313 hectáreas de su familia para concretar este espacio que será administrado por la Fundación Moisés Bertoni y el Museo de Ciencias (MuCi). Científicos y técnicos de ambos organismos consideran que representa una oportunidad importante para fortalecer la conservación del Chaco húmedo, consolidar procesos de monitoreo a largo plazo y desarrollar una propuesta atractiva de educación ambiental y puesta en valor del patrimonio natural que pueda ser visitado por todos los paraguayos.

Se sabe que las buenas noticias tienen efec­tos multiplicadores y ojalá así sea con la donación de un importante campo para constituir una reserva ecológica. El sitio integra la cuenca del lago Ypacaraí, lo que hace que el hecho cobre una especial relevancia por la creciente presión urbana sobre la ecología de la zona.

“Esperamos este año poder ya anunciar algunas accio­nes que nos permitan recibir visitas. Si bien lo adminis­tramos desde la Fundación Moisés Bertoni (FMB) y tenemos una fuerte alianza con el Museo de Ciencias (MuCi), Aguapey busca ser el gran espacio de recreación y contacto con la naturaleza y las ciencias para toda la gente en el departamento Central”, apunta Claudia Rolón, coordinadora del Programa de Investigación y Ciencias de la FMB.

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La técnica explica que “en términos generales, la con­servación de este territo­rio aporta a la estabilidad ambiental de la cuenca, ya que protege ambientes naturales que contribuyen a la regulación del agua, la conservación del suelo y la conectividad ecológica”.

Claudia Rolón, bióloga de la FMB

OPORTUNIDADES

Paola Martínez es la direc­tora ejecutiva del MuCi y entiende que se abren “inmensas oportunidades. La ubicación de Aguapey es realmente de un valor excepcional considerando la falta de espacios de esa índole que sean accesibles al público en las zonas urba­nas. Esto implica un cambio de paradigma en la forma en que la gente puede interac­tuar con zonas de alto valor ecosistémico y las posibili­dades de aprendizaje y bene­ficio a partir de las expe­riencias generadas allí son exponenciales”.

Martínez, que es comunica­dora, revela: “Estamos muy entusiasmados trabajando en la primera propuesta al público, que será develada en semanas más. Lo que pode­mos adelantar es que per­mitirán experiencias de pri­mera mano con la riquísima flora y fauna de la reserva, pero más aún, del cielo de la cuenca del Ypacaraí. Nues­tro equipo de Astronomía se encuentra trabajando en la primera propuesta que será un evento realmente digno de vivir para todos los aman­tes de la observación astro­nómica”, anticipa.

CONSERVACIÓN Y LEGADO

Esa idea conservacionista, potenciada en sus posibili­dades científicas y educati­vas, fue el motor de esta his­toria. Así lo reveló el donante Antonio Espinoza durante el acto protocolar de consti­tución de la Reserva Natu­ral de Aguapey: “En nom­bre de la familia, estamos supercontentos de poder lle­var adelante esta idea y de entregar esta hermosa pro­piedad a la Fundación Ber­toni y la Fundación Museo de Ciencias, porque sabe­mos que ellos van a poder realmente abrir el espacio al público, hacerlo como una herramienta didáctica para muchísima gente, adultos y chicos”, dijo.

“Hay demasiadas cosas lin­das allí y demasiadas opor­tunidades de aprendizaje y también de esparcimiento; y el aprendizaje con espar­cimiento es lo mejor que puede ocurrir. Así que es una enorme satisfacción poder confirmar esta cesión hoy, presentando esta pro­piedad a estas dos institu­ciones tan nobles y con tan buenos objetivos para el país”, agregó.

Diane lo explicó así: “Como fundadora de Moisés Ber­toni, estoy muy orgullosa de poder contar con Moi­sés Bertoni para donar la propiedad. Empezó como unas semillas de ideas y cre­ció grande, entonces es fan­tástico. Y como fundadora del Museo de Ciencias, es la otra semilla que debe estar ahí ayudando con todas sus ideas y ciencia. Entonces, siento mucho orgullo por las dos organizaciones. Y por el futuro, gracias, real­mente gracias”.

Raúl Gauto, Paola Martínez, Diane y Antonio Espinoza, Yan Speranza, durante la firma del acuerdo de donación

UN PAISAJE RICO EN BIODIVERSIDAD

Rolón, que es bióloga espe­cializada en botánica, investigadora del PRONII (Conacyt) y doctoranda en ciencias naturales y sus aplicaciones (Facen-UNA), entiende a su vez que el impacto en términos de biodiversidad es clara­mente positivo.

Describe que la reserva se encuentra en la ecorregión del Chaco húmedo y repre­senta de manera significa­tiva la fauna y flora carac­terísticas de esta región, incluyendo distintos ambientes: bosque de gale­ría, bosque sobre roque­dales, campos naturales y zonas de inundación aso­ciadas al río Salado.

Por esas tierras pasean aguará guasu, monos carayá, carpinchos y osos hormigueros, aves como el tuyuyú. Pueden verse también ñandúes y reptiles como el yacaré y la curiyú. También un gran número de tortugas y decenas de espe­cies de peces.

“Proteger este mosaico de ecosistemas garantiza la conservación de especies típicas y procesos ecoló­gicos propios del Chaco húmedo. De manera general, toda super­ficie que pasa a estar bajo un esquema formal de conser­vación genera un impacto favorable en términos de bio­diversidad y resi­liencia ambiental”, apunta la bióloga.

Describe además que la reserva brindará servicios ambien­tales como la regulación hídrica, la captura de car­bono, la conservación de biodiversidad y la protec­ción de suelos. “Estas fun­ciones impactan de manera directa en la calidad de vida de miles de habitantes del Área Metropolitana de Asunción, que depen­den de la cuenca para actividades producti­vas y abastecimiento”, recuerda.

CUENCA DEL LAGO YPACARAÍ

Sin playa sobre el lago Ypacaraí, está distante a unos kilómetros, la Reserva Natural Aguapey “es un espacio que forma parte de su cuenca, ya que cuenta con ambientes naturales asociados a cursos de agua, como el río Salado, pero no cuenta con infraestructura ni acondicionamiento como playa recreativa. Se trata de ecosistemas naturales que requieren manejo cuida­doso para su conservación”, describe Rolón.

Rolón, que lidera el equipo multidisciplinario de inves­tigadores de la FMB, anti­cipa que sus tareas iniciarán “con los estudios mínimos requeridos por los planes de manejo para establecer una línea de base de biodiversi­dad e indicadores de estado de conservación”.

Anuncia que está previsto implementar parcelas per­manentes para el estu­dio de flora y caracteriza­ción de tipos de vegetación; identificación y análisis de los distintos tipos de bosque presentes; monitoreos per­manentes de fauna, seleccio­nando indicadores clave de aves, mamíferos, anfibios, entre otros. “El monitoreo será progresivo, aumen­tando en complejidad con­forme se consolide el equipo de investigación”, adelanta.

SENDEROS DE APRENDIZAJE

La Reserva Natural Aguapey actualmente no cuenta con infraestructura turística ni sende­ros formalmente habilitados. “Ese proceso está en una etapa inicial de planificación. Está prevista la futura habilitación de senderos y espacios para visitas educativas, en articula­ción con el Museo de Ciencias (MuCi)”, explica la bióloga Claudia Rolón, de la Fundación Moisés Bertoni.

“Se tiene previsto que las actividades de recreación y educación ambiental se integren a una propuesta más amplia, pero estará disponible recién más adelante. La apertura oficial del área protegida será anunciada por ambas organizaciones cuando se realicen las adecuacio­nes necesarias y el área protegida esté lista para recibir a los visitantes”, anticipa.

Paola Martínez, directora ejecutiva del MuCi, agrega que “el equipo de FMB se ha especiali­zado en las últimas décadas a partir de un fornido equipo científico que lleva adelante proce­sos de observación, categorización, colecta, investigación, desarrollo de proyectos y más. Es todo este expertise que llega a Aguapey, que sumado a las capacidades de desarrollo progra­mático y comunicación de la ciencia permitirán la puesta en marcha de experiencias de apro­ximación a las ciencias que despierten la curiosidad de los visitantes, además de la llamada a la acción de la protección de no solo este, sino todos los sitios donde nos encontremos donde haya recursos naturales”.

Apunta a su vez que “el equipo que hoy día se encuentra capacitado para regir un museo de ciencias de clase mundial puede adaptar estrategias y cocrear eventos que permitan acercar la ciencia desde el valor propio de un espacio determinado, en este caso Aguapey. La aper­tura de una reserva de esta talla al público, con una oferta de la calidad que se proyecta, es un hito no menor para la apropiación de la ciencia en nuestro país”, insiste.

“Es en espacios y experiencias como los generados aquí donde se dan despertares vocaciona­les y el encendido de la curiosidad que implica el uso del sentido crítico y de la construcción de una ciudadanía más evolucionada y desarrollada. Es un impacto de generaciones”, subraya.

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