En el mundo de la música clásica, pocos nombres resuenan con la dualidad técnica y emocional de Darío Alejandro Ntaca. El maestro argentino, reconocido internacionalmente como pianista virtuoso y director de orquesta, atraviesa uno de los momentos más brillantes de su carrera. Tras una exitosa gira europea junto a la legendaria Martha Argerich, Ntaca se encuentra actualmente en Paraguay, país que considera su segundo hogar, para liderar un ambicioso proyecto pedagógico: el Mozarteum de Asunción.

  • Fotos: Gentileza

En esta entrevista, el maestro Ntaca habla sobre su herencia, su rol como gestor de orquestas juveniles y la imponente pro­puesta artística que planea desarrollar en tierra para­guaya este 2026.

Maestro, usted proviene de una estirpe musical pro­funda. ¿Cómo influyó la figura de su padre, Alejan­dro Ntaca, en su formación?

–Mi padre fue mi primer gran maestro y el referente que me mostró que la música no es solo una profesión, sino una forma de vida. Crecer en una familia de músicos en Argen­tina te da una perspectiva única. Alejandro no solo era un pianista excepcional, sino un pedagogo que entendía la esencia del instrumento. Esa rigurosidad y amor por la interpretación son los pilares que intento transmitir hoy en cada taller y concierto.

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Recientemente, en enero de 2026, lo vimos compar­tir escenario en Alemania con Martha Argerich, en prestigiosos escenarios tales como la Philharmo­nie de Colonia, de Essen y la Meistersingerhalle de Nuremberg. ¿Cómo descri­biría la experiencia de estos tres conciertos internacio­nales?

–Tocar con Martha es un diá­logo de almas. Acabamos de completar tres conciertos en formato de piano dúo en Ale­mania este enero y la conexión fue mágica. Interpretamos obras de Debussy y Rachma­ninoff. Ella es una fuerza de la naturaleza y nuestra colabora­ción, que ya lleva años, sigue evolucionando. Es un honor y un desafío constante man­tener ese nivel de talla inter­nacional.

VÍNCULO CON PARAGUAY

Usted reside actualmente entre Suiza y Paraguay. Su vínculo con nuestro país no es nuevo, ¿recuerda sus pri­meros proyectos aquí?

–Absolutamente. Paraguay ha sido fundamental en mi vida. Hace ya varios años, 23 años, para ser específicos, tuve el honor de ser el mentor y direc­tor del proyecto de la Orquesta de Don Bosco Róga, una ini­ciativa maravillosa que contó con la cooperación del BID. Ese espíritu de formación ya venía de mi experiencia como creador de la Orquesta Juve­nil del Mercosur, donde bus­cábamos la integración regio­nal a través del arte. Ver cómo la música transforma la realidad social de los jóvenes es lo que me impulsa a seguir estre­chando lazos aquí.

Ha desarrollado en Suiza varios talleres internacio­nales de piano a través de su plataforma WeltMusik.org. ¿Qué destaca de esos encuentros?

–A través de WeltMusik.org organizamos encuentros y talleres pianísticos de alto ren­dimiento en Suiza. He tenido la oportunidad de que parti­cipen varios pianistas para­guayos en estas sesiones. Esos intercambios permiten que el músico local se mida en están­dares globales y regrese con una visión renovada. Es, en esencia, un centro de perfec­cionamiento internacional.

El Mozarteum de Asunción nace con la misión de profesionalizar y capacitar el talento local a través de una formación de excelencia

EL MOZARTEUM DE ASUNCIÓN

Bajo el paraguas del nuevo Mozarteum de Asunción, existeuna propuesta de repertorio sumamente ambiciosa para este año en Paraguay. ¿Qué obras y colaboraciones están en agenda, aunque las fechas finales estén por confir­marse?

–Estamos trabajando inten­samente desde el Mozarteum de Asunción para concretar una serie de encuentros musi­cales de altísimo nivel. Si bien la agenda final de fechas está en proceso de confirmación, el repertorio propuesto busca cubrir todo el espectro de la música académica.

¿Cuáles serían algunos de estos?

–El ciclo sinfónico, con el cual la intención es colaborar con la OSPA Joven y el director Arthur Barbosa, para abor­dar el concierto para piano n.º 2 de Rachmaninoff y par­ticipar en el estreno de la obra de Barbosa, Guía Orchestras para la Juventud. Así también, recitales de cámara y dúos. Tenemos proyectado un pro­grama de sonatas con el violi­nista Guido Sant’anna, inclu­yendo obras maestras como la Sonata op. 78 de Johannes Bra­hms y la Sonata Kreutzer de Beethoven. Además, quinteto con piano. También prevemos una colaboración con el Cuar­teto de Cuerdas de Barueri de Brasil, centrada en el pode­roso Quinteto en Fa menor de Johannes Brahms. Todo esto siempre con el enfoque de for­mación y excelencia que pro­mueve la fundación.

¿Cuál es el objetivo final de esta nueva fundación en nuestro país?

–El Mozarteum de Asunción nace con la misión de profesio­nalizar y capacitar el talento local. Queremos que los jóve­nes músicos paraguayos ten­gan acceso a una formación de excelencia, seminarios de interpretación y becas. No se trata solo de realizar concier­tos, sino de entender el legado universal desde una base aca­démica sólida.

SOBRE DARÍO ALEJANDRO NTACA

Nacido en Buenos Aires, es fundador y director de la Sinfo­nietta Argerich y creador de la Orquesta Juvenil del Mer­cosur. Ha dirigido orquestas en Estados Unidos, Europa y Asia. A través de WeltMusik.org, lidera talleres de perfeccio­namiento en Suiza, Changi (China) y Asunción (Paraguay) consolidándose como uno de los pedagogos y directores más influyentes de la región. Es director artístico y musical del Mozarteum de Asunción.

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