Este domingo Toni nos trae la historia increíble de un moderno pórtico asunceno creado por el ingeniero Luis Fernando Meyer Canillas en los años 60, inspirado en un proyecto para la construcción del Estadio Defensores del Chaco.
- Por Toni Roberto
- tonirobertogodoy@gmail.com
Es 1965, el silencioso antiguo paraje Manorá, sobre las avenidas España y San Martín, se engalanaba con la inauguración de un moderno laboratorio y un importante pórtico de entrada, “súperfuturista”, diseñado por el ya legendario ingeniero Luis Fernando Meyer Canillas.
Pero, ¿por qué hablo de esto hoy? A partir de las palabras de Robert Harrison, presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol, sobre la remodelación del Estadio Defensores del Chaco. Pero, otra vez, ¿qué tiene que ver todo esto con ese moderno pórtico de la avenida España? Todo.
EL CONCURSO PARA EL DEFENSORES
En los primeros años de la década del 60, recién llegado de sus estudios y postgrado en EE. UU. y México, el ingeniero Meyer pasó a saludar por la vieja Facultad de Arquitectura, en España casi Perú. Allí se encontró con colegas y amigos, entre ellos Nato Soler, Solís, Perelló, Goldenberg, Galeano, entre otros, que estaban concursando para el proyecto del entonces llamado Estadio de la Liga Paraguaya de Fútbol, donde le invitan a participar, ganando en el año 1964, increíblemente, hasta a sus propios profesores.
Un detalle muy particular: las graderías “oeste” que tenían 200 metros de largo, preveía un techo voladizo de 22 metros donde se proyectaban las cabinas, palcos, camarotes para la venta o alquiler. Como esa estructura nunca se había hecho en ningún lugar del mundo, Meyer Canillas pensó que sería bueno realizar una prueba ante tan grande innovación arquitectónica.
EL LABORATORIO, ARDISSONE, PEDERZANI Y MEYER
En ese momento se entera de la construcción de las nuevas instalaciones para Laboratorios Catedral, que estaban llevando a cabo el estudio de José Luis Ardissone y Paolo Pederzani, dándoles la idea de hacer un acceso moderno, diferente, al costo, planteando la mitad del voladizo del estadio, a lo que accedió inmediatamente el directorio de aquella importante industria farmacéutica.
EL PÓRTICO SUPERSÓNICO Y DON SALSA
Los recuerdos nos llevan a muchos que entramos tantas veces por aquella estructura, recordando al inolvidable portero, el italiano Don Salsa, que estaba ahí, siempre, recibiendo en esa “maravilla ingenieril supersónica y asuncena”, realizada el mismo año de la inauguración del primer canal paraguayo y que me remite a la serie de dibujos animados “Los supersónicos” de aquella época. Este proyecto arquitectónico hoy es reconocido en el mundo por muchos especialistas y cuando llegan por primera vez a Asunción lo primero que piden es ir a conocerlo.
Hoy sigue ahí incólume, en medio del ensordecedor ruido de los coches, los bocinazos y el semáforo, en una esquina que fuera en otras épocas tan apacible, esperando una placa de recuerdo.
Debería ser considerado un patrimonio arquitectónico asunceno por su diseño de avanzada y por su historia en relación con el techo del Defensores del Chaco que nunca fue realizado y por lo cual existe en el paisaje urbano asunceno, que bien podría llevar el nombre de una novela “El pórtico y el estadio” y, ¿por que no?, plantear realizar en la remodelación del viejo estadio de Sajonia.