• Jorge Zárate
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Incansable, la reconocida traductora de lengua de señas cuenta aquí cómo fue generando proyectos inclusivos que hoy se destacan como el tour por el Panteón y la Casa de la Independencia, que se inauguraron hace días. Con su actuar, logró que libros, moda, murales y hasta la carta de un restaurante se presten a la necesaria accesibilidad a las personas con discapacidad.

Su labor con la inclusión comenzó desde niña, cuando traducía programas televisivos en lengua de señas para sus abuelos Julio César Mongelós Morínigo y Josefina Morel de Mongelós.

“Cuando mis padres se separaron, decidí vivir con mis abuelos y me gustaba ese mundo del silencio, era la intérprete especialmente en los horarios de noticias. También en la lectura de los diarios. Era la intérprete de la familia porque convivía con mis abuelos, mis tías y mi hermano que tienen discapacidad auditiva”, cuenta Lorena Brítez.

Así, una cosa llevó a la otra y se fue profesionalizando en el lenguaje de señas con cursos en el país y en el exterior, hasta llegar a ser una intérprete requerida. También en el camino se fue abriendo a la experiencia de ayudar a personas con discapacidad visual, motriz, etc., con acciones en diferentes campos (ver Otras acciones).

UN PASO IMPORTANTE

En estos días, esta “gestora de proyectos accesibles e inclusivos”, como hoy se define, ayudó a dar un importante paso, inaugurando el paseo “Revive la historia del Paraguay – Un tour para todos”, el primer circuito turístico accesible e inclusivo de Asunción que permite a personas con discapacidades visitar el Panteón y la Casa de la Independencia.

Entre las innovaciones se destacan las rampas y adecuaciones de acceso, el sistema braille, atriles con imágenes 3D para personas con discapacidad visual y plataforma digital con información accesible mediante códigos QR. Estas herramientas permiten que puedan experimentar el recorrido de manera autónoma y significativa.

“Ojalá se pueda replicar en otros lugares. Ese es mi sueño. ¿Por qué no conseguir que todo el centro histórico de Asunción sea totalmente accesible e inclusivo? Esta experiencia puede servir como ejemplo para otras ciudades del interior y que esto luego se pueda replicar a nivel país”, apunta.

Aquí su charla con El Gran Domingo de La Nación:

–¿Cómo fue creciendo en vos la conciencia de la necesidad de hacer al mundo más inclusivo?

–Se fue dando en el entorno mismo de mi familia al salir con ellos a comer o ir de paseo y aparecían barreras enormes porque, lastimosamente, nuestro país no cuenta con museos, con lugares accesibles, informaciones. Me decía mi abuelo: “Qué bueno sería que los niños pudiesen conocer las historias de nuestro país. Cuando eso todavía no estaba muy marcado el tema de la tecnología. Entonces, yo siempre soñaba con que Paraguay tenga intérpretes en cada ciudad, en cada lugar turístico. Lastimosamente, la escasez de intérpretes es abismal, muy pocos son los que están preparados y son profesionales. A partir de esas necesidades es que me entró la curiosidad de cómo hacer que también las personas con discapacidad física, visual, intelectual puedan llegar a hacer un tour accesible e inclusivo. Esto me llevó a plantear una ley de turismo accesible e inclusivo, que por cierto fue muy difícil. Me llevó cinco años de lucha, pero gracias a ella ya se puede visitar el Panteón y la Casa de la Independencia y para este mes está prevista la inauguración de la propuesta “Los secretos del Palacio inclusivo” para visitar la sede de la Presidencia con adaptaciones financiadas por Itaipú.

–Contanos del primer tour inclusivo del país. ¿Cómo surgió?

–Este es un proyecto que llevó años para su aprobación. No fue fácil. Era un proyecto que me cerraron las puertas en muchísimos lugares. Bueno, cuando vi la oportunidad de los proyectos financiados por Itaipú, decidí presentarlo y fue seleccionado por la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur). Fue un desafío bastante grande porque el presupuesto era corto, pero era una gran oportunidad también para poder hacerlo. No lo iba a lograr si es que no tenía el asesoramiento para adaptar la imagen en relieve 3D, la idea es que puedan conocer el rostro del mariscal Francisco Solano López, la estructura del Panteón, de la Casa de la Independencia. También pensamos en las personas de talla baja, por lo que instalamos la escalera de un peldaño que me dijeron que iba a ser útil para los niños que quieran tocar también. Para acceder a la información existe un código QR, que tiene subtítulos, audio, lengua de señas, también un pequeño corto que también es útil para acercar la historia a los jóvenes, los extranjeros, a gente de todas las edades. Lo más difícil era el tema de la instalación de rampas, que me decían que no se podía hacer por el patrimonio histórico, etc. Entonces, presenté la estrategia de rampas “quita y pone”, que sí se pueden utilizar sin ningún problema.

Lorena Brítez, autora del libro inclusivo “Tekove”

LIBRO INCLUSIVO

–Lanzaste recientemente el libro “Tekove”, al que definís como cien por ciento inclusivo. ¿Cuáles son las primeras devoluciones?, ¿qué te dicen los lectores?

–Es una satisfacción porque fueron cinco años de lucha constante, porque tuve un accidente de tránsito grave, muchas veces no podía levantarme de la cama porque los dolores eran inmensos… Me enfrenté a diagnósticos que daban nulas esperanzas de volver a caminar o interpretar. Hasta que vi que se podían presentar libros inclusivos para conseguir recursos del Fondec (Fondo Nacional de la Cultura y las Artes). Se especificaba que debía ser un libro en braille, un libro en lengua de señas o un libro con audiodescripción y entonces pensé en hacer uno que tuviera los tres sistemas. En medio de esa recuperación, recibí muchos “no” de quienes no comprendían la visión de un libro que uniera todas las herramientas de accesibilidad. “Me voy a arriesgar”, dije y lo presenté. Por suerte fue seleccionado y mediante eso obtuve la “muestra” y a partir de ahí las puertas se me fueron abriendo, la gente fue comprendiendo lo que explicaba de que se puede lograr un libro cien por ciento inclusivo…

–Una modalidad que bien podría ser imitada…

–¡Claro que sí…! Por ejemplo, el director de la Biblioteca Nacional me dijo que él está rodeado de libros, pero que jamás vio uno de esta magnitud y que sería excelente hacer capacitaciones a futuros escritores que realmente puedan tener opciones de hacer sus libros inclusivos. También recibí llamadas de universidades, de escuelas, de colegios para capacitar a los profesores, porque este libro hace que los que tienen discapacidad puedan tener una herramienta inclusiva y para los que no, van a poder conocer sobre los tipos de discapacidad y cómo los niños acceden si es que derribamos las barreras. Así que “Tekove” es algo muy especial porque es para las personas que tienen y no tienen discapacidad y para los que no conocen este mundo realmente es una forma de abrir la mente, de conocer y de hacer sentir que nada es imposible cuando uno se propone hacer y lograr un cambio grande.

–Promoviste también la moda inclusiva. ¿Cómo va creciendo la experiencia?

–Desarrollamos la marca Etna, que nace con una misión clara: crear modas sin etiquetas pensada para todo. Mi propuesta marca un antes y un después al integrar braille, relieves táctiles, diseño con lengua de señas y código QR inclusivo en las prendas, transformando la vestimenta en una experiencia sensorial y accesible. Lo que más me gustó realmente fue el trabajo con los alumnos de la carrera de diseño de moda de la Universidad Americana, a los que brindé una charla en la que se inspiraron para lanzar una colección que se presentó en el Asunción Fashion Week (AFW) y fue un orgullo inmenso formar parte de ese evento tan prestigioso. Etna no cuenta con una tienda física, pero hace consultoría estratégica asesorando a empresas del sector textil y a diseñadores.

OTRAS ACCIONES

A la hora de hablar de sus acciones como gestora de proyectos accesibles e inclusivos, Lorena Brítez cuenta: “Fui proyectista de la ley 7134 de turismo accesible inclusivo; luego creé el primer mural inclusivo en el barrio La Chacarita, el circuito de Chacatour, basado en una obra del profesor Prudencio Vidal Celaya. Luego, creé el segundo mural dedicado a Rafael Barrett. Luego, lideré el proyecto de arte y política inclusiva, un proyecto que tuvo un gran impacto a nivel nacional, especialmente a los jóvenes y también a las personas de la tercera edad”.

En ese camino “desarrollamos la primera maqueta óptica que se encuentra en el centro de recepción de visitas de Itaipú. Produjimos el primer material guía inclusivo de turismo, trabajé en cartelerías inclusivas en el refugio Mbaracayú y desarrollé videos inclusivos también relacionados al turismo”.

También apunta que estuvieron a su cargo “varias capacitaciones a nivel nacional e internacional en temas de política inclusiva, turismo inclusivo, moda accesible e inclusiva”.

Otro hito en su derrotero lo sitúa “cuando le propuse a La Provista hacer un menú inclusivo con braille y QR, con el cual tuvimos también un gran impacto. El objetivo principal y ojalá se pueda dar es que toda La Cuadrita pueda contar con un menú inclusivo”, expone.

Actualmente, trabaja “en el primer libro de cómo hacer campañas políticas accesibles e inclusivas entendiendo que el derecho al voto y la participación de la persona con discapacidad es importante, pero muchas veces los políticos no saben cómo realizar una campaña que les llegue”, apunta.

“En este libro se van a encontrar las estrategias, los métodos, y espero que en este año lo pueda entregar a cada candidato municipal y que los políticos ya le puedan incorporar a una persona con discapacidad desde el arranque en sus campañas y que no termine ahí, sino que en el caso de que lleguen a ser intendentes le den ese espacio que merecen estas personas”.

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