En 2025 Paraguay ha reportado cifras récord de solicitudes de residencia de parte de extranjeros que buscan establecerse para invertir, estudiar o aprovechar las condiciones de tranquilidad y estabilidad que ofrece el país. Jorge Marcelo Kronawetter, titular de la Dirección Nacional de Migraciones, habla de este fenómeno en el contexto de una política pública orientada a fomentar una migración ordenada, segura y regular.
- Por Jimmi Peralta
- Fotos Gentileza
En el escenario global hay una disparidad en el flujo de personas y de capitales. Se radican en unos lugares y huyen de otros. En este movimiento, Paraguay asumió desde hace años a través de facilidades migratorias e impositivas una estrategia para captar inversiones y personas. Actualmente esto se plantea desde la Dirección de Migraciones como una conquista que ya se refleja en cifras.
En 2025 se plantearon récords de solicitudes de residencias temporales y permanentes de personas de distintas partes del mundo, fundamentalmente los países vecinos.
Jorge Marcelo Kronawetter, director de Migraciones, habló con La Nación/Nación sobre las cifras que se registran actualmente al tiempo de ofrecer una interpretación de las causas y de los posibles beneficios que puede traer al país esta nueva situación.
–Paraguay parece volverse un destino de residencia personal y empresarial. ¿Podría ensayar una interpretación de las causas de este proceso?
–Lo que estamos observando no es un fenómeno aislado, sino el resultado de varios factores que vienen consolidándose en los últimos años. Paraguay ofrece hoy condiciones muy competitivas en términos tributarios, un costo de vida accesible, estabilidad macroeconómica y una ubicación estratégica con alto potencial logístico, aspectos que pesan mucho a la hora de decidir dónde radicarse. A eso se suma un entorno social acogedor y procesos migratorios comparativamente más ágiles que en otros países de la región. Todo este conjunto de elementos explica por qué Paraguay se posiciona cada vez con más fuerza como un destino atractivo para vivir, emprender e invertir.
IMPACTO POSITIVO
–¿Qué beneficios o ventajas trae eso al país?
–El impacto es amplio y positivo. La llegada de extranjeros genera movimiento económico, impulsa la creación de empleo y fortalece distintos sectores productivos, desde el comercio y los servicios hasta la educación y la innovación. Además, cuando la migración se da de manera ordenada y regular permite al Estado planificar mejor, acompañar los procesos de integración y asegurar que esa movilidad humana contribuya efectivamente al desarrollo del país.
–¿El postulante a la residencia declara el objetivo de su solicitud? ¿Existe algún motivo predominante?
–Sí, los extranjeros declaran el motivo de su solicitud y, en términos generales, encontramos perfiles bastante definidos. Por un lado, están los inversionistas y emprendedores, que se radican ya sea a través del sistema SUACE –para inversiones de mediano o gran porte– o mediante el trámite ordinario, desarrollando proyectos de pequeña y mediana escala. También se destacan comerciantes y profesionales que aportan empleo, innovación y transferencia de capacidades. A esto se suma una cantidad importante de estudiantes universitarios, generalmente con residencias temporales, que dinamizan sectores como educación, servicios y consumo, sobre todo en ciudades de frontera y en la capital. Finalmente, aparecen grupos familiares y jubilados, en particular europeos, que eligen Paraguay por razones de estabilidad y calidad de vida.
–¿Existe un país de origen que sea tendencia en ese incremento de solicitudes de residencia?
–Sí, claramente. En 2025 los ciudadanos brasileños volvieron a encabezar el listado, con 23.526 solicitudes, lo que representa el 58 % del total, consolidando una tendencia histórica de fuerte presencia en nuestro país. En la última década esta presencia se vino acrecentando sobre todo en el sector educativo, con los residentes temporales universitarios. Sin embargo, también es importante señalar que la migración de origen extrarregional viene mostrando un crecimiento sostenido. Luego de Brasil, se ubican Argentina, con 4.366 solicitudes; Alemania, con 1.652; Bolivia, con 1.357; España, con 1.023; Venezuela, con 847; Países Bajos, con 772; Estados Unidos, con 736; Rusia, con 509, y Francia, con 472. Esto refleja un interés cada vez mayor de ciudadanos de Europa y América del Norte por radicarse en Paraguay.
LOS TRÁMITES
–¿Qué trámites debe realizar un extranjero para obtener la residencia? ¿Dónde y cómo se inicia el proceso?
–El proceso se inicia con la presentación de documentos del país de origen, sumados a otros expedidos en Paraguay, además del pago del arancel establecido por ley. El primer paso es la residencia temporal, que otorga una permanencia de hasta dos años. Este proceso previo nos permite evaluar la actividad que desarrolla la persona y su nivel de inserción en el país para que luego puedan acceder a una residencia permanente, solicitándola 90 días antes del vencimiento de su residencia temporal. En ese momento la persona puede solicitar la residencia permanente o bien prorrogar la temporal por otros dos años. Existen casos excepcionales de acceso directo a la residencia permanente, pero están limitados a extranjeros con vínculo directo con connacionales, como hijos, cónyuges o nietos menores de edad, siempre con la documentación que acredite ese vínculo y los requisitos establecidos en las normativas vigentes para el efecto.
–¿Qué facilidades burocráticas o administrativas se han habilitado en los últimos años?
–La Ley de Migraciones 6984/22 establece un plazo promedio de hasta 90 días para la resolución de las solicitudes, pero actualmente estamos promediando alrededor de 60 días, siempre y cuando el expediente no presente inconsistencias o no se requiera documentación adicional para comprobar fehacientemente lo presentado o declarado. Sin embargo, el volumen creciente de trámites está rompiendo todos los récords históricos, incluso doblando los números prepandemia, lo que nos obliga a seguir avanzando en mejoras estructurales que ayuden a optimizar los tiempos del proceso. En ese sentido, estamos trabajando en la implementación del expediente electrónico, que permitirá procesos más ágiles, seguros y cómodos para los solicitantes. El plan piloto está previsto para mediados de 2026, en coordinación con el Mitic y dentro de la agenda digital del Gobierno. Cabe mencionar que la digitalización comenzó en 2023 con los primeros trámites en línea, como una fase inicial antes de incorporar procesos más complejos como las residencias.
APUESTA POR LA TECNOLOGÍA
–¿Existe actualmente personal suficiente dentro de la Dirección Nacional de Migraciones para sostener este incremento de solicitudes?
–Hoy estamos trabajando con el 100 % de la capacidad operativa en el área de Extranjeros. El volumen de solicitudes no tiene precedentes en la historia institucional y eso, naturalmente, genera presión sobre el sistema.
Justamente por eso la apuesta es tecnológica: modernizar los procesos para que los servidores públicos puedan concentrarse en las verificaciones documentales y en la evaluación de los expedientes, mejorando tiempos sin perder rigor.
–¿Se tiene algún dato respecto a qué cantidad de personas extranjeras podrían estar de manera irregular en el país?
–No es posible establecer cifras precisas justamente porque se trata de situaciones de irregularidad. Lo que sí hacemos es trabajar activamente en zonas de frontera para ofrecer alternativas de documentación. Una de esas herramientas es el programa MigraMóvil, un servicio itinerante de documentación simplificada con el que expandimos la presencia del Estado a varias zonas del país. Para este 2026 están previstas 22 ediciones en 14 localidades del interior del país. La primera se realizará en la segunda semana de febrero en Ciudad del Este. Además, la institución cuenta con una sede central en Asunción, nueve oficinas de admisión en diferentes localidades del interior y una oficina en el sistema SUACE para la atención a inversionistas extranjeros.
RÉCORD HISTÓRICO
–Se observa un crecimiento en la residencia en el último año. ¿Podría compartirnos la progresividad de los últimos cinco años para tener una lectura más amplia de la situación?
–El 2025 marcó un récord histórico, con 47.687 solicitudes de residencia, lo que representa un incremento de más del 63 % respecto a 2024. En ese mismo periodo se otorgaron 40.600 residencias, con un crecimiento superior al 42 %.
Esta tendencia se mantiene en el inicio de 2026: solo en los primeros 20 días del año se registraron 2.817 solicitudes, un aumento cercano al 79 % frente al mismo periodo del año anterior. Del total de solicitudes de 2025, 34.875 fueron residencias temporales y 12.812 permanentes; mientras que entre las residencias otorgadas, 29.976 fueron temporales y 10.624 permanentes.
–¿Cuántos solicitantes tienen los trámites por tratar?
–Actualmente se encuentran en proceso alrededor de unos 8.000 expedientes correspondientes a solicitudes de residencias, tanto temporales como permanentes.
–La imagen país pareciera fortalecerse con esta situación. ¿Qué deberes a corto y/o mediano plazo deberían asumirse para respaldar esta apuesta al país que realizan muchos extranjeros?
–La atracción de inversiones y de personas que eligen apostar por Paraguay es una estrategia pensada a mediano y largo plazo por el Gobierno del Paraguay. No se trata de acciones aisladas, sino de generar condiciones sostenidas en el tiempo: reglas claras, ventajas competitivas estables y una reducción progresiva de la burocracia a través de reformas administrativas y tecnológicas. Desde la Dirección Nacional de Migraciones venimos trabajando en esa línea, con una política pública definida y alineada al marco legal vigente desde 2022, orientada a una migración ordenada, segura y regular. El foco está puesto en facilitar la documentación a quienes llegan con intenciones legítimas de radicarse, estudiar, trabajar o invertir en el país.
Al mismo tiempo, ese proceso debe ir acompañado de controles adecuados que garanticen la seguridad migratoria. Con las reformas ya implementadas y las que están en curso, el objetivo es lograr un equilibrio entre control, modernización institucional y atracción efectiva de inversiones, cuyos resultados se irán consolidando con mayor claridad en los próximos años.

