Alexander Serrudo es un joven de 24 años de profesión ingeniero en sistemas. Desde hace unos años está radicado en Tokio, donde se graduó como estudiante destacado. Actualmente es emprendedor y director ejecutivo de una empresa de envíos de artículos japoneses a todo el mundo, siendo el único paraguayo con la visa startup para empresas y también con visa de CEO. Nuestro compatriota estuvo durante unas semanas en el país por motivos personales y de negocios, visitando a su familia y realizando vínculos comerciales con otras empresas. En esta charla nos cuenta un poco de su historia y presente como emprendedor independiente en un mercado de alta exigencia y competitividad.
- Por Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos Gentileza
Serrudo empieza relatando que nació y se crió en Paraguay en una familia de comerciantes bolivianos del Mercado 4 de Asunción.
“Desde pequeño estuve involucrado en el negocio familiar. Por mi propio bien estuve horas aprendiendo todo tipo de negocios, lo que me dio una base muy fuerte en trabajo, habilidades para desarrollo personal, contabilidad básica, negocios, entre otros”, señala.
Se graduó del colegio Salesianito en 2018 y estuvo un año trabajando y al mismo tiempo terminando su aplicación a la universidad en Japón. El 18 marzo de 2020 partió rumbo a Tokio. Al día siguiente se dio la noticia de la clausura del aeropuerto Silvio Pettirossi por la pandemia del coronavirus.
Sobre su proceso de migrar a Japón, cuenta que “comenzó a los 16 años, cuando decidí que quería formarme en el exterior, ya que aspiraba a más. Investigué por mi cuenta, busqué múltiples becas, escribí a universidades y consulté en embajadas hasta encontrar una oportunidad concreta para estudiar en Japón. Me llegó mi carta de aceptación en abril de 2019 y en marzo 2020 comenzó mi universidad. Al llegar a Japón tenía una beca del 20 % del pago por semestre, luego con el tiempo conseguí otras becas”.
–¿Tenías algún tipo de vínculo anterior con el país?
–No tenía vínculos familiares ni contactos directos en Japón, nada. Todo el proceso lo inicié desde Paraguay con mi propio sacrifico y voluntad de éxito, además de la ayuda de mis familiares y amigos. La verdad fue muy arduo, pura investigación, contactos, postulaciones y trámites académicos.
FORMACIÓN
–¿Qué estudiaste ahí y dónde?
–Estudié Ingeniería en Sistemas de Información en la Ritsumeikan University, con la ayuda y soporte de un proyecto llamado global 30, que luego fue desmantelado. La carrera es totalmente en inglés con clases de japonés como apoyo. Por mi desempeño en la carrera como estudiante me otorgaron 2 becas japonesas extras llamadas JASSO y JEES. Ambas me ayudaron bastante económicamente.
–¿Cómo empezó tu vida profesional luego de graduarte?
–Mi vida profesional, con la cual aspiraba desde pequeño, la empecé a diseñar seriamente desde 2022 (durante mi segundo año de la facultad). Tras graduarme en 2024, decidí jugarme todo mi futuro con mi emprendimiento en lugar de seguir el camino asalariado tradicional en Japón. Comencé a desarrollar mi propio proyecto empresarial en Japón gracias a contactos que pude formar con el tiempo e inversionistas que me dieron soporte. Todo fue extremadamente complicado con procesos legales, migratorios y financieros exigentes. Fue un desastre al principio para mí, pero eso era solo parte del camino. Lo tuve que planear a detalle con lupa, ya que era eso lo que anhelaba y era mi meta a cumplir.
–¿Podés hablarnos de tu emprendimiento?
–Actualmente lidero mi propia empresa en Japón, enfocada en comercio internacional y logística, ayudando a personas de distintos países a comprar productos japoneses y recibirlos en sus hogares de cualquier parte del mundo. Se llama Serrudo Corporation y opera con la marca Aiyu Japan. Gestionamos la compra de productos, su recepción en Japón y el envío internacional hacia los países de nuestros clientes.
HACER QUE LAS COSAS SUCEDAN
–¿Qué consejos le darías a la juventud paraguaya?
–La mentalidad y la forma de pensar de uno forja su camino del futuro, no tienen que esperar a que sucedan las cosas. Levántense y hagan algo con su vida, tienen que tener un carácter fuerte al rechazo y error. El ser sacrificado, trabajar sin descansos funcionó para mí. No me divertía, no salía a ningún lado, más que solo enfocarme en mis objetivos. Así estuve por varios años y gracias a eso ahora cosecho lo que sembré desde pequeño. Si tienen un objetivo, empiecen a investigar y a moverse por su cuenta, no dependan de las respuestas de otros. Las oportunidades existen, pero hay que salir a buscarlas con esfuerzo y constancia.
–¿Te gustaría agregar algo para cerrar la charla?
–Hoy en día es mucho más fácil ir a estudiar en Japón. Incluso si no hay dinero, hay varias universidades que después del covid se abrieron al mundo. Recomiendo a todos aquellos que quieran vivir o estudiar en Japón que se tomen una o dos horas al día a buscar esas oportunidades que se pasean por internet. Todo está ahí, solo hay que saber cómo encontrarlo.