Hoy Toni despide a “la profe Mavi”, investigadora, docente, titiritera y artista, que conjugaba todos estos elementos a favor de la educación por medio del arte, en muchas instituciones privadas y públicas de Asunción y sus alrededores.
- Por Toni Roberto
- tonirobertogodoy@gmail.com
“Siempre me acuerdo de vos con Luis Cáceres Brun y le digo: ‘Toni a pesar de su trastorno lo logró’”. Una mirada, un silencio y pregunto: ¿Cuál trastorno?, respondiéndome ella: “Y el tuyo, el que tenés, TDAH, trastorno de la atención”. Así investigué y confirmé con un diagnóstico esa condición. Mavi Servín siempre aportaba algo.
APEP 1986 EN EL INTER
La conocí en un simposio de la APEP (Asociación Paraguaya de Educación por el Arte) en el Colegio Internacional, en el ya lejano año 1986; ahí, en los grupos de trabajo que lideraban Olga Blinder y Maricha Heisecke, entendí racionalmente los postulados y lo avanzado de enseñar a los chicos a través del arte. Aquella multitudinaria asamblea de educación reunía a docentes del todo el Paraguay, de colegios públicos, privados y subvencionados.
1956
Con la partida de María Victoria Servín desaparece una de las últimas maestras de este método que se implementara experimentalmente en el Paraguay ya desde 1956. Ella pertenecía a la tercera generación de esta escuela, que había llegado a muchos rincones del Paraguay, tanto a nivel público como privado, desde los Centros Regionales de todo el país hasta importantes colegios privados de Asunción.
MAESTRA, TITIRITERA Y ARTISTA
Su alma de maestra de niños armonizaba perfectamente con su espíritu de titiritera y de artista que maravilló a generaciones de alumnos del San Ignacio de Loyola, del Internacional, del Colegio Experimental Paraguay-Brasil, de la Misión de Amistad, del TEI y también de instituciones públicas. Todos la recuerdan con gran cariño, colaborando y despidiéndola con el amor que le tenemos a nuestras maestras de la primera infancia.
RECORDAR A DOCENTES EN UN MUNDO PASATISTA
En una sociedad absolutamente mediática vale la pena hacer un alto y recordarle a ella y a otras dos docentes de su misma generación que participaron de la epopeya de este método y que ya partieron de este plano.
Erika Banks y Alejandra García dieron su vida investigando y buscando una nueva manera de llegar a los chicos más allá de una fría aula y que increíblemente las encontramos juntas en un fragmento de una desteñida fotografía con los colores de los años 80, donde también se encuentran la antigua maestra del barrio Las Mercedes, Luisita Castillo, Olga Blinder y Claudia Boettner.
LAS AUSTERAS CASAS LOS PROFESORES DE ANTES
Una frase que me dijera hace unos años el doctor Pedro Gamarra Doldán me quedó clavada para siempre: “Cuando era niño mis padres me llevaban a recorrer la ciudad y mirar las casas, no las más grandes, las mansiones, no. A mostrarme dónde vivían mis profesores, muchas de ellas casitas económicas o muy austeras”. Siguiendo estos recuerdos de Gamarra Doldán, hoy parto por un rato a volver a mirar el chalecito de “la profe Mavi”, en un rincón del barrio Pinozá, una pequeña y colorida fachada de la angosta calle 29 de Septiembre casi Morquio a donde cada tanto iré a honrar su memoria de barrio, de donde todos venimos y de donde partimos.

