- Texto y fotos: Alan Alexis
La imagen de la santa patrona de Asunción permanecía guardada en una residencia particular. Por ese motivo, Francisco Solano López ordenó la construcción de un oratorio que, décadas más tarde, se convertiría en un espacio de homenaje a los héroes nacionales y en un lugar emblemático de festejos históricos.
ORATORIO Y PANTEÓN DE LOS HÉROES
El arquitecto italiano Alessandro Ravizza diseñó la antigua Aduana –actual Recova, sobre la avenida Colón–, el Palacio de Benigno López –actual Ministerio de Relaciones Exteriores– y el palacio de Venancio López –hoy Hotel Asunción Palace–. Con él como arquitecto, las obras del oratorio se iniciaron el 13 de octubre de 1863. La capital paraguaya, por fin, tendría un sitio de devoción pública para la Virgen de la Asunción. Pero dos años después, a finales de 1864, empezó el conflicto contra la Triple Alianza, dejando inconcluso el oratorio.
RAFAEL FRANCO, HÉROE DE LA GUERRA DEL CHACO
Recién en 1929 se retomaron los trabajos. Sin embargo, se le agregó una cripta, ya con la idea de transformar el oratorio en un monumento cívico. Pero nuevamente surgió un conflicto, el del Chaco, que paralizó todas las tareas. Concluida la contienda, el presidente Rafael Franco encargó la terminación definitiva al arquitecto e ingeniero polaco Brunon Paprocki.
EL COMPLEJO ARQUITECTÓNICO
El 12 de octubre de 1936, 73 años después de haberse iniciado el proyecto, el edificio finalmente se inauguró como Panteón. Según distintas versiones, Ravizza se habría inspirado en el Palacio de los Inválidos, la Basílica de Santa María de Carignano, la Basílica de Superga o el Colegio de las Cuatro Naciones.
ORATORIO DE LA VIRGEN DE ASUNCIÓN
Lo cierto es que, al año siguiente, el presidente Félix Paiva decidió restituir su carácter sacro, que pasó a denominarse Oratorio de la Virgen de la Asunción y Panteón Nacional de los Héroes, como hoy en día lo conocemos.
LA CRIPTA DE LOS RESTOS DE LOS HÉROES
Allí están el prócer Antonio Tomás Yegros, el presidente Carlos Antonio López, el mariscal Francisco Solano López, el general José Eduvigis Díaz, el general Bernardino Caballero, los niños mártires de Acosta Ñu, el mariscal José Félix Estigarribia y su esposa, Julia Miranda Cueto, el soldado desconocido, el presidente Eligio Ayala, el presidente Eusebio Ayala y el poeta y músico Emiliano R. Fernández.
Desde el año 2018, el Oratorio de la Virgen de la Asunción y Panteón Nacional de los Héroes es Patrimonio Cultural Nacional.

