- Texto: Alan Alexis
- Fotos: Alan Alexis / Portal Guaraní
Brasileños izaron su bandera en el Palacio de López
Luego avanzaron hacia los cementerios de La Encarnación y La Recoleta, donde procedieron a desenterrar cuerpos para despojarlos de las prendas de valor con las que sus parientes los habían despedido.
Sin embargo, una tumba de La Recoleta permaneció intacta: la del general Díaz. Incluso años después sus adversarios seguían visitándola, pero ¿por qué lo admiraban tanto?
General José Eduvigis Díaz
Un 22 de setiembre de 1866, José Eduvigis marcó un hecho que aún asombra al mundo: comandó la defensa que venció a 20.000 aliados invasores con apenas 5.000 soldados paraguayos. Hoy, a ese enfrentamiento se lo conoce como la batalla de Curupayty.
Batalla de Curupayty, cuadro de Cándido López
En todo momento se mantuvo de pie junto a las tropas dirigiendo la batalla y animando a sus soldados. Pero en una exploración arriesgada, fue alcanzado por un cañón que terminó costándole la vida a sus 33 años.
Destacadas actuaciones
Además de Curupayty, la batalla que lo inmortalizó, los laterales de su sepulcro evocan sus combates en Tuyutí (24 de mayo de 1866) y Estero Bellaco (2 de mayo de 1866).

