- Toni Roberto
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En este primer domingo de 2026, a través de la historia de dos tradicionales familias italianas que eligieron asentarse en Asunción, Toni Roberto nos invita a reflexionar sobre cómo el conocimiento de nuestros orígenes permite un desarrollo armónico de la personalidad para las futuras generaciones.
¿Se puede empezar un nuevo año a partir de una vieja historia? Sí. Del trabajo de investigación de José “Tati” Oddone Costanzo sobre sus orígenes italianos, que materializó en un voluminoso libro de 331 páginas, hay fotos, documentos, estadísticas, recuerdos que danzan con el pasado y nos acercan a la ventana del futuro de las próximas generaciones de esta numerosa familia. Al mismo tiempo, sirve para animar a más personas a recordar de dónde venimos, sin ello es imposible un buen devenir para el “desarrollo armónico de la personalidad”, parafraseando al nombre del instituto que había creado Olga Blinder en los años 70 del siglo pasado.
LOS COSTANZO LACOGNATA Y LACOGNATA COSTANZO
En medio de la charla, los primos Tati Oddone Costanzo, Mirtha Lacognata y María Teresa Peralta Costanzo hablan del número de personas en la historia de los Costanzo Lacognata y Lacognata Costanzo.
Aproximadamente, seiscientas almas, desde la unión de estos apellidos; al casarse varios hermanos de un apellido con el otro, tal vez inconscientemente, para preservar la unión familiar del origen, Comiso, en Sicilia, de donde provienen.
LA TRISTEZA DE MARÍA TERESA
Giuseppe Lacognata, después de estar un tiempo en San Pablo, sale del lugar por una peste de la época, llegando con dos de sus hijos adolescentes y otros inmigrantes italianos en carreta hasta Concepción, yendo luego a Italia a buscarle a sus tres hijas y a su esposa María Teresa Brullo.
Como ella ya no tenía noticias de él, la gente del pueblo decía que ella murió de tristeza, enterándose Lacognata de ese desenlace a su llegada, al final vuelve al Paraguay con sus cinco hijos, esta vez a Asunción donde se radican para siempre.
LA CÉNTRICA HUERTA DESDE 1905
De repente, habla sobre el tema Mirta Lacognata. Cuenta la historia laboriosa de Giuseppe, que al llegar en 1905 a la Madre de Ciudades, pone una huerta a pasos de la antigua calle Palma, en 15 de Agosto entre Manduvirá y Jejuí (excalle Ibáñez del Campo) donde cultivaban berros, repollos y otras verduras y hortalizas, aprovechando el paso de las aguas que corrían hacia el centro rumbo al legendario arroyo Jaen.
DESDE HACE SEIS AÑOS NUEVOS
“Recordar es tener el poder de vivir”, dice la letra de una guarania creada por el poeta y coronel piloto aviador militar Duarte Onieva e inmortalizada por el gran Luis Alberto del Paraná en su periplo por el mundo. Todos los principios de un nuevo año desde hace 6, Cuadernos de Barrio trata de buscar nuevos temas de viejas historias como esta de los Costanzo y Lacognata, que emociona.
Desde la historia de una dama italiana que falleció de tristeza en Sicilia, hasta la céntrica huerta asuncena y su surgente que corría hacia el legendario arroyo Jaen para desembocar en nuestra bahía, para encontrarse con esas aguas que fueron el medio para la llegada de tantos inmigrantes en barcos de otras épocas y que nos sirve para reflexionar sobre el año nuevo.