- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
Hoy 28 de diciembre se celebra el Día de los Santos Inocentes, una tradición que mezcla lo religioso y lo popular a través de bromas o “inocentadas” que se realizan en la jornada. El padre Víctor Luis Cabañas habló con La Nación/Nación Media sobre el origen y la interpretación que realiza de este día festivo.
“Nosotros encontramos el famoso hecho en el que Herodes manda matar a los niños menores de dos años en el Evangelio de San Mateo, el Capítulo 2, versículos del 16 al 18. Ahora, dentro su significado, recordemos que la matanza de los santos inocentes es interpretada también como el cumplimiento de las profecías.
Recordemos que ya Jeremías también ya habla de la lamentación de Raquel por sus hijos. Esta es una forma como el evangelista Mateo nos está hablando del cumplimiento de las profecías”, empieza explicando el padre Víctor Luis Cabañas sobre cuál es el evento narrado en las nuevas escrituras cristianas que dan origen a la festividad del Día de los Santos Inocentes Mártires, una tradición que excedió el territorio de lo sacro y que reviste actualmente componentes paganos, de religiosidad popular, comerciales y otros.
Cada 28 de diciembre el calendario religioso celebra este día, que tiene un significado en ámbito eclesiástico y otro en el vulgo social, coincidiendo en darle un tono festivo en ambos casos.
ORIGEN TRÁGICO
“Tenemos que entender que aquí entra la cuestión de la oposición a Jesús. Es decir, la acción de Herodes se ve como una oposición más bien a la llegada de Jesús, que es el Mesías, y, por lo tanto, ¿qué es lo que quiere hacer Herodes? Quiere eliminar cualquier posible rival. Entonces ‘hay que matar a este niño’”, comenta Cabañas, quien a través de su canal Ñandejára Ñe’ê se dedica a la divulgación de las santas escrituras.
Lo que narra el evangelio de Mateo es que el rey Herodes I el Grande (74 a. C. - 4 a. C.) ordenó la matanza de los niños menores de dos años en Belén, lugar donde acababa de nacer Jesús.
“El significado teológico es sobre la inocencia y el martirio, que de por sí siempre la palabra de Dios nos invita a nosotros a la inocencia y a dar la vida por los demás. Entonces, los niños inocentes, al ser considerados mártires que mueren por su fe, es decir, por defender la fe, que es lo esencial y lo fundamental, entonces, en la vida cristiana es la defensa de nuestra propia fe”, agrega.
Para la Iglesia esta historia muestra a dos opuestos en disputa, el bien y el mal, uno encarnado por los niños inocentes considerados mártires por dar la vida por su fe y en vez de Jesús y, por otro lado, Herodes.
DISCUSIONES TEOLÓGICAS
“Sabemos que dentro de la Iglesia tuvimos mucha discusión teológica, en este caso primero respecto a la historicidad de la matanza, porque algunos teólogos siempre decían que era más bien una leyenda o una exageración lo de la matanza de los niños. Pero muchos consideran que es un evento histórico.
Esto sería en cuanto a la credibilidad histórica. Ahora, con respecto a la edad también hubo una discusión, porque se dice dos años, pero el número dos también parece ser simplemente un número simbólico, pues el número dos quiere decir comunidad. Y entonces es como que está diciendo que la matanza de los niños o la matanza de estos niños que tenían dos años se refiere el dos a la comunidad.
Lo que la persecución quería hacer es matar la vida cristiana, matar a la comunidad, los seguidores de Jesús, que representaban estos niños de dos años”, explica, haciendo referencia a la profecía de Jeremías que habla directamente de la destrucción de Jerusalén.
CELEBRACIÓN ACTUAL
Antiguamente, esta fecha también era celebrada como el día de una irreverencia permitida respecto a algunas cuestiones religiosas y la Iglesia hasta permitía el intercambio de roles con el pueblo, actividad también conocida como la Fiesta de los Locos.
En el presente, la celebración del Día de los Inocentes se desarrolla fundamentalmente en el terreno de la religiosidad popular y secular a solo tres días de la Navidad, uno de los días más importantes de la tradición cristiana, junto a la muerte y resurrección de Jesús.
Ahora bien, en el presente este día es una excusa para provocar bromas, “inocentadas” o engaños, de modo de exponer de manera lúdica la inocencia de una víctima. Es así que importantes anécdotas del Día de los Inocentes se registran a nivel global, muchas veces como golpe publicitario por parte de empresas o como complicidad con sus consumidores por parte de medios de comunicación.
“En el correr de los tiempos el martirio de este día de por sí siempre significó la alegría, es decir, la palma del martirio, el triunfo, lo que recibían. Recordemos que los griegos también cuando llegaban al triunfo, cuando estaban en el primer puesto, recibían de premio una corona de laureles. O sea, esto es un poco lo que también con el tiempo se fue transformando en esta celebración. Una celebración más bien solemne, una celebración de alegría y una celebración también de diversión. Por eso es que nosotros el Día de los Santos Inocentes, el 28 de diciembre, algunas veces también se hacen algunos chistes pesados, o sea, como jugando entre comillas con la inocencia. En este sentido se habla de diversión”, refirió Cabañas.
Es así que la tradición religiosa y la pagana comparten este día como una fecha de celebración, con simbolismos en algunos casos coincidentes.
“La Iglesia lo que quiere es siempre equilibrar la solemnidad de ese día, de lo que significa un martirio, un dolor, pero que es triunfo y, entonces, equilibrar entre la alegría y la fe. La Iglesia jamás se va a oponer a la tradición popular porque la Iglesia nace desde una liturgia y cuando nosotros hablamos de liturgia estamos hablando justamente de las cosas del pueblo”, puntualizó.
PROTEGER A LOS VULNERABLES
Otras formas de celebración del Día de los Inocentes en el mundo, que tiene lugar entre Navidad y el Día de los Reyes Magos, es el cuidado de los niños con fiestas, regalos y actividades sociales y recreativas.
“Como mensaje lo importante es que nosotros recordemos, más que el luto, la vida como tal. Proteger la vida, especialmente de los más vulnerables y no solamente los niños, porque en el sentido teológico todo lo que es inocencia, todo lo que es vulnerable es siempre una vida que tenemos que cuidar. Nosotros aquí tenemos una realidad de los indígenas, tenemos la realidad de los pobres, tenemos la realidad de los campesinos, tenemos la realidad de la gente sin estudio y, sobre todo, la injusticia”, concluyó el sacerdote.

