- Carlos Zárate (*)
- Fotos: Gentileza
La historia del diseño de espacios abiertos en Paraguay aún está por escribirse y es para el público en general una historia extraña y desconocida. Esta falta lleva a que, si bien los espacios públicos –como elementos funcionales o escenario– forman parte de la memoria colectiva, no ocurre lo mismo con sus respectivos diseños.
El centro de Asunción de un siglo atrás era muy distinto al actual en cuanto a sus espacios públicos. Sus plazas estaban delicadamente diseñadas y mantenidas. Al caer la tarde, en la mayoría de ellas sucedían espectáculos musicales o teatrales casi todos los días, convocando a una gran cantidad de personas de todas las edades, en jornadas que solían extenderse hasta la madrugada.
Notablemente, la actual plaza O’Leary –una de las más concurridas de aquellos años– no tenía nombre oficial. A veces se la mencionaba como plaza del Mercado (por su proximidad al mercado provisorio), en otros casos era simplemente plaza Sin Nombre o plaza Innominada. No obstante, esto no fue obstáculo para que recibiese la atención dedicada de la Municipalidad y la visita diaria de una numerosa concurrencia.
En el interior de esta plaza, a fines del año 1929 se inauguró una pequeña edificación de madera de dos niveles, donde funcionó por pocos años un bar denominado Oriental. Este sitio tenía una masiva afluencia de personas y era particularmente frecuentado por los intelectuales de la época.
SITIO DE RECREO Y ESPARCIMIENTO
Una nota periodística de inicios de 1930 mencionaba: “Este rincón ciudadano se ha transformado en uno de los lugares más concurridos por las familias asuncenas y uno de los sitios de recreo y amable esparcimiento más prestigiosos de la capital. En las tardes y noches calurosas del estío, la antes abandonada placita se transforma en un animado rendez-vous (encuentro) de nuestras familias. La orquesta de profesores ubicada en la plataforma superior del artístico kiosco presta un nuevo atractivo al lugar, con la ejecución de selectos trozos musicales”.
La nota estaba acompañada de una fotografía en la que se observa un rincón de la plaza durante una de aquellas noches repleta de gente elegantemente vestida, ocupando varias mesas y conversando amenamente.
Cerraba diciendo: “A más de los atractivos de la buena música, obras de ornato y buen servicio de bar, la placita Sin Nombre, que ahora se llama del Kiosko Oriental, ofrece sobre todo los encantos del ambiente puro, fresco y natural, llenando así a la vez los papeles de un bar aristocrático y de una plaza saludable y bien aireada”.
MORFOLOGÍA
Respecto a la morfología del jardín, puede mencionarse que toma varios elementos del neoclasicismo francés, pero sin adoptar una tipología específica. Se trata, pues, de un diseño original y, por lo tanto, de inestimable valor patrimonial. Un trazado que ha sido atendido en todos sus aspectos, desde los recursos compositivos escogidos (simetría, jerarquía, ritmo, proporción, etc.) hasta la selección y disposición de especies vegetales.
La identificación de rasgos característicos del jardín del Mercado (y la recuperación de su historia) permiten echar luz sobre la –hasta hoy– poco conocida actividad del diseño de jardines públicos en Asunción.
Esta actividad fue olvidada de una manera incomprensible incluso como hecho histórico, al punto de que ninguno de los diseños de jardines públicos generados entre 1900 y 1930 existe en la actualidad, así como no existe un solo proyecto en marcha para recuperarlos.
Sin duda son piezas fantasma de la historia nacional. Casi no figuran en libros de historia, la gente en su gran mayoría desconoce que alguna vez hayan existido y sus autores son célebres desconocidos.
Los jardines neoclasicistas de principios de siglo XX en Asunción no forman parte de la memoria colectiva, pero su reconstrucción es totalmente posible y deseable. Incluso a falta de planos, se puede apelar a herramientas asequibles como la consulta de imágenes, fotografías, informes que obran en la Municipalidad, relevamiento in situ, bibliografía de carácter histórico y entrevistas a especialistas.
* Docente de Historia de la Arquitectura del Paisaje en Paraguay