• Texto: Por Alan Alexis
  • Fotos: Archivo y Eduardo Alfaro Riera

PROYECTO ORIGINAL DEL ARQUITECTO MIGUEL ÁNGEL ALFARO

1- Cuando el arquitecto Miguel Ángel Alfaro recibió el encargo de diseñar la basílica en Caacupé, se inspiró en las grandes obras europeas e ideó una construcción a la altura del hogar que creía se merecía la virgen de los milagros. Sin embargo, nunca se imaginó que su obra de arte sería “mutilada” hasta perder gran parte de la majestuosidad con la que había sido concebida, pero ¿por qué se cambió el proyecto?

Alfaro propuso fuertemente que la basílica se levantara en el cerro Cristo Rey para que el templo resultara más imponente, pero después hubo una corriente dentro de la Iglesia que optó por su ubicación actual.

MIGUEL ÁNGEL ALFARO RIERA

2- Esa quizá fue la primera señal de que las cosas no saldrían como las había plani­ficado. Aun así, Alfaro continuó traba­jando en los planos y bocetos.

Para 1945, se colocó la piedra fundacional de la futura iglesia, que debía ser pura como la virgen, porque se construiría con material y obra de mano 100 % nacional.

Pero para ser considerada basílica, tenía que cumplir una serie de requisitos, sobre todo en cuanto a su tamaño, es decir, debía contar con una escala arqui­tectónica acorde a su categoría.

Basándose en este enfoque, Alfaro creó una verdadera obra de arte que, además de ser un lugar emblemático para feligre­ses, se consolidaría como atracción turística.

DISEÑO ORIGINAL

3- Así de imponente iba a ser la basílica, mucho más grande que la que conocemos hoy. Con un presupuesto estimado de 300 millones de guaraníes, la construcción del templo solo iba a durar entre cuatro a cinco años. Con el correr de los años, la basílica sufrió modificaciones. Todos estos detalles los reveló el nieto de Alfaro, el también arquitecto Eduardo Alfaro Riera.

MOMENTO EN QUE SE INTERRUMPIERON LAS OBRAS

MOMENTO EN QUE SE INTERRUMPIERON LAS OBRAS

4-

BASÍLICA ACTUAL

5- La basílica santua­rio Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé recibe a cientos de miles de devotos, especial­mente cada 8 de diciembre; pero hasta hoy, Eduardo Alfaro Riera sigue considerando que lo que se hizo representa un acto de injusticia hacia su abuelo, Miguel Ángel Alfaro, el artista y creador del proyecto ori­ginal.

EDUARDO ALFARO RIERA

6- Según él, su abuelo quedó mortifi­cado tras la decisión de cambiar el diseño original. No ocultó su dolor, pero tampoco quiso entrar en un jui­cio legal –que probablemente duraría años–, pese a haber inscrito su obra en el registro de propiedad intelectual. Y es que de acuerdo con Alfaro Riera, no se puede modificar una obra de arte, salvo que se cuente con el permiso del creador. La falta de visión de las autoridades eclesiásticas y el costo fueron los principales motivos de la “mutilación”. Arquitectónica­mente hablando, Alfaro Riera afirmó que la fachada actual de la basílica en realidad se asemeja más a una mezquita árabe.

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