Fue lanzado recientemente el proyecto Pacto por la Chacarita, una iniciativa que articula a diversos estamentos y que trabajará por el rescate de la identidad cultural de este emblemático espacio de la ciudad que alberga un patrimonio en riesgo de derrumbe, la que fuera la casa de José Asunción Flores en Punta Karapã.
- Por Jimmi Peralta
- Fotos Archivo / Gentileza
Asunción cuenta con el histórico y emblemático barrio de la Chacarita, prácticamente un órgano vital de la ciudad irrigado por venas de pueblo e identidades múltiples que convergen en uno de los espacios con inspiración cultural más representativos de la ciudad.
Actores, intelectuales, obreros, poetas y músicos escribieron y escriben en sus calles y pasillos sus biografías, tan fundamentales para el país como todos aquellos chacariteños anónimos que empujan el muelle real que marca el tictac de la capital.
La Chaca tiene el río como horizonte y está llena de mitos e historias que identifican al país. A pesar de eso, el déficit de infraestructura urbana disfrazado de agua la castiga repetidamente. Desde ahí, desde el barrio donde nació la guarania, se dibuja hoy en papeles la voluntad de transformar la cara oscura de esa suerte con la germinación de un Pacto por la Chacarita.
SUMA DE ESFUERZOS
“El Pacto por la Chacarita es una suma de fuerzas de actores que buscamos lo mismo: la revitalización de este barrio emblemático donde nació este genio universal llamado José Asunción Flores”, afirma Roberto Galeano Monti, director ejecutivo de la Fundación Itaú Paraguay, uno de los actores que impulsan el proyecto Pacto por la Chacarita. La iniciativa fue presentada el último fin de semana en Punta Karapã, en el barrio Ricardo Brugada, la Chacarita de Asunción. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la Secretaría Nacional de Cultura, la Consultora Mentu, la Fundación Arturo Pereira, Chaca Tour y comisiones vecinales e instituciones de la Chacarita son los demás actores de este proyecto que pretende revitalizar el icónico barrio capitalino.
“Al definirnos como un pacto multiactor, nos referimos a un espacio abierto donde participan una diversidad de actores tales como organizaciones del propio barrio, organismos multilaterales, entidades del Estado y municipales, empresas y organizaciones de la sociedad. En esta variedad de actores creemos que está la fortaleza de lo que conseguiremos”, explica Galeano Monti.
ORIGEN
El proyecto está inspirado en experiencias como el Pacto por la Cultura al 2030, desarrollado en otros países de América Latina, y en este caso se centra en la guarania, género musical nacido en la Chacarita y reconocido por la Unesco como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, como símbolo de identidad y punto de partida para un proceso de transformación positiva que potencie el orgullo barrial, el turismo comunitario, la memoria y la economía creativa local.
“El origen de este Pacto es Punta Karapã, lugar al que llegamos gracias al Chacatour, la gran iniciativa de Cristian ‘Gurú’ Núñez, donde tomamos conciencia de que algo más teníamos que hacer en torno a la casa de José Asunción y la declaratoria de la guarania como patrimonio inmaterial de la humanidad. Nace entonces allí también este propósito de fortalecer el valor cultural, social y económico del barrio a través del arte, la cultura y la innovación comunitaria”, añade.
OBJETIVOS Y PRINCIPIOS
El Pacto por la Chacarita tiene por objetivo principal consolidar un acuerdo de cooperación entre múltiples actores para revalorizar el patrimonio cultural del barrio, y convertir la cultura en motor de inclusión social, desarrollo económico local y construcción de paz.
Entre los compromisos esperados que se trazan dentro del mapa proyectado por el Pacto están el financiamiento o patrocinio de actividades culturales y formativas, las mentorías y asistencia técnica a emprendedores, el apoyo logístico o en infraestructura, la difusión de la campaña Marca Chacarita y las acciones de voluntariado o responsabilidad social en el territorio.
“Es también una gran invitación a organizaciones y empresas que vienen activando o buscan impactar en la Chacarita, invitación para aglutinar esfuerzos que hoy pueden estar dispersos, con la confianza de que si nos organizamos mejor y vamos juntos el impacto necesariamente va a ser mayor”, puntualiza Galeano Monti.
En el plan acción se destaca la futura convocatoria a empresas a adherirse formalmente al Pacto y a contribuir con recursos o asistencia técnica.
MARCA CHACARITA
La iniciativa marca dos fases. La primera ya está en curso desde ahora y aborda entre sus primeras actividades la conformación de la mesa de coordinación. En ese marco, un eje de acción será el trabajo con jóvenes, mipymes y el desarrollo de una marca Chacarita, buscando transformar la mirada estigmatizante que tiene parte de la sociedad sobre el barrio. “Este tema ya lo venimos trabajando por más difícil que es el desafío, invitando desde el año pasado al Chacatour Guarania, que a partir de este año tiene también el sello de la Unesco. A través de este circuito se puede recorrer el barrio y enamorarse no solo de sus calles, sino de su guarania interpretada por niñas y niños de Melodías de la Chacarita, bailes como el de las galoperas, arte en murales, teatro y hasta la gastronomía propia del barrio. Recibimos a cientos de personas que quedan muy impactadas positivamente, logrando uno de los objetivos, que es el de la desestigmatización de la Chacarita”, explicó. El proyecto incluye además el fortalecimiento de los Chacatours Guarania Unesco, el desarrollo de productos culturales y gastronómicos.
“LA CHACARITA ES UN BARRIO CON UNA IDENTIDAD MUY MARCADA”
“Nuestra articulación dentro del Pacto por la Chacarita se da a través de un trabajo conjunto con organizaciones sociales, instituciones culturales, el sector privado y la ciudadanía del barrio. Participamos en mesas de diálogo, aportamos nuestra perspectiva desde el turismo comunitario y colaboramos en la creación de contenidos que fortalezcan la identidad de la Chacarita como un territorio cultural”, explica Cristian Núñez, coordinador de una propuesta turística.
“Chaca tour surge como una iniciativa comunitaria para poner en valor la historia viva de la Chacarita y convertirla en un espacio de aprendizaje, encuentro y turismo conciente. Nace del deseo de mostrar que el barrio Ricardo Brugada no es solo un territorio con desafíos sociales, sino también un lugar con enorme riqueza cultural, memoria colectiva y una comunidad que sostiene tradiciones únicas”, explicó.
Actualmente, se desarrollan rutas temáticas, con contenidos audiovisuales, capacitaciones internas y herramientas de comunicación que permiten que la experiencia turística sea profesional, respetuosa y verdaderamente representativa de la comunidad.
“El Pacto funciona como un espacio que coordina esfuerzos y evita que cada actor trabaje de manera aislada. Para nosotros, esto significa que puede nutrirse de conocimientos arquitectónicos, patrimoniales, sociales y artísticos que otros miembros del Pacto manejan con profundidad, permitiendo que nuestro enfoque turístico sea integral”, agregó.
Entre los ejes más prioritarios, destaca la infraestructura mínima para las rutas, la formación de los guías y actores comunitarios, y la comunicación profesional para posicionar la experiencia.
“Las potencialidades que tiene el barrio son enormes. Desde lo cultural, la Chacarita es un barrio con una identidad muy marcada: su gastronomía popular, su música, su tradición ribereña, su historia de resistencia y su forma de vida comunitaria son elementos únicos que pueden convertirse en experiencias culturales profundas”, comentó al tiempo de rescatar también los valores turísticos y comerciales que podrían apuntalarse a través de este proyecto. “Hasta ahora hemos trabajado desde un enfoque participativo: escuchando a los vecinos, recopilando relatos, documentando historias visuales y estableciendo elementos comunes que realmente representen al barrio. La marca no se impone: se construye desde adentro hacia afuera. Hoy consideramos que la marca Chacarita debe transmitir tres pilares: autenticidad, comunidad y resiliencia. Sobre esa base estamos diseñando una narrativa coherente tanto visual como conceptualmente”, finalizó.
“YO NACÍ Y ME CRIÉ EN EL BARRIO”
“Yo nací y me crié en el barrio. Es más, recuerdo que una de las mujeres que me cuidaba, Manuela Godoy, vivía en esa casita de Flores y yo dormía allí con ella, mirando por la ventanita el paisaje maravilloso de la bahía de Asunción, donde se podía ver abajo la carencia y arriba la opulencia”, comenta Celsa Pereira, presidenta de la Fundación Arturo Pereira, una de las organizaciones que se suman al Pacto por la Chacarita.
“Aplaudimos este proyecto, este Pacto por la Chacarita, que tiene el objetivo de revalorizar el patrimonio cultural y, sobre todo, fortalecer la inclusión socioeconómica y promover la cultura de paz en el barrio Ricardo Brugada”, sostuvo.
Celsa es hija del músico Arturo Pereira y hermana del reconocido trombonista paraguayo Remigio. Su padre fue un reivindicador histórico de la figura de Flores en tiempos en los que la dictadura negaba el aporte cultural del creador de la guarania por su inclinación política comunista. “Para crear el museo de Punta Karapã, en su momento mi papá investigó y mandó hacer los cuadros del museo de su bolsillo. La parte de la infraestructura del museo y la restauración la casita se logró con ayuda del entonces intendente Carlos Filizzola”, recuerda.
Desde hace tres años, la antigua casa de Flores se encuentra en peligro de derrumbe, por lo que hoy en día todo el acervo del lugar se encuentra en la Manzana de la Rivera y el icónico espacio chacariteño está vacío.
“Nosotros como fundación estamos abiertos a toda la tarea que tiene que ver con revitalizar no solamente Punta Karapã, sino toda la Chacarita. Nosotros apuntamos ahí. Todo lo hacemos por José Asunción Flores, por la memoria de Remigio Pereira, mi hermano, y por la memoria de don Arturo Pereira”, agregó. La casa de Flores fue restaurada a principios de los años 90 y habilitada como museo en 1994, y en la actualidad el lugar carece de luz, según explicó Celsa.
En el Pacto esperamos tener mucha participación para poder trabajar por mejorar toda la Chacarita. En realidad no nos han involucrado mucho, solo ya para la firma del acuerdo, pero aplaudimos y esperamos la ayuda que se merece este lugar, que es la cuna de la guarania”, concluyó.

