Toni nos transporta a las distinguidas bodas de los años 70 protagonizadas por familias de la alta sociedad asuncena y que eran todo un acontecimiento social público. Su relato evoca una escena nostálgica de aquellos suntuosos casamientos en el principal recinto sagrado de la capital, la Catedral Metropolitana, donde tuvo lugar la celebración matrimonial Scavone-Daud, cuyas imágenes y detalles nos comparte este domingo.
- Por Toni Roberto
- tonirobertogodoy@gmail.com
Eran mediados de los años 70, en la esquina de la Catedral Metropolitana de Asunción, China, Nimia Vera Fariña, de Caraguatay, la eterna secretaria de mi abuela, me llevaba de la mano. Con la otra, sostenía la silla plegadiza para presenciar un conspicuo casamiento de la época. En los otros asientos, muchos improvisados, el objetivo, no perderse ni un detalle de aquella fastuosa boda del siglo XX, el vestido de la novia con metros de cola de doña Nena de Sequera, los sombreros con la firma de Antonieta Ballario, los arreglos de doña Esperanza de Portaluppi. Las madrinas y las invitadas vestidas por Kikí Romero, Chafana, las hermanas Salerno o, de la última sobreviviente de esa generación, Palmira Yaluk.
LA EGREGIA JOVEN DE CUATRO APELLIDOS
En otros casos, como el de una egregia joven de cuatro apellidos de la sociedad de aquella misma época, con un traje importado, todo de Europa. La dama había viajado con su padre trayendo hasta su vestido de novia, del diseñador Pedro Rodríguez, uno de los “modistas” españoles más renombrados de la época. La comida de este encumbrado casamiento se realizó completamente en la casa, nada de servicios de catering, aunque en esa misma época se empezaban a poner de moda la de Velilla de Aquino, doña Chuta o, más adelante, la de Kerling o la de O’Hara.
Si usted estaba buscando pomposas bodas de esas épocas en alguna playa esteña, lamento decirle que no existe ninguna posibilidad, todo se desarrollaba ahí en el centro, cerca de la otrora distinguida calle Palma y en algunas parroquias de los alrededores.
IDA DE LOS RÍOS Y LA CATEDRAL
Dice Ida de los Ríos de los casamientos de la antigua opulencia en la vieja Catedral de Asunción: “Nuestra modesta Madre de Ciudades tuvo sus tiempos de bodas suntuosas en la Catedral. Durante décadas se comentó la unión entre jóvenes de familias de fortuna, a principios de siglo XX, donde, desde un palacete asunceno (hoy en estado ruinoso) se extendió una alfombra hasta la Catedral, para marcar el paso de la novia”.
LA PLATEA DE AYER Y DE HOY
Con el tiempo, la Catedral de Asunción dejó de ser escenario para las bodas de jerarquía social, salvo casos aislados. Fue cuando los mirones educados, entre los que me incluyo con mi recordada China, abandonamos la platea y fuimos sustituidos por hordas de chespis o indigentes, alojados en carpas instaladas en reclamo de diferentes derechos o causas perdidas, parafraseando a la distinguida Ida.
De la manera que sea, hoy, estas instantáneas del casamiento de María Julia Scavone Oddone con Carlos Daud Zacur, nos sirven de muestra de cómo eran aquellas fastuosas bodas de otras épocas en la Catedral Metropolitana de Asunción, que hoy ya son solo recuerdos de antiguas opulencias y de los mirones que también abundaron en la monumental boda de Punta del Este que ya forma parte del anecdotario social asunceno del primer cuarto del nuevo siglo.

