En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos visita la Asociación Coreana del Paraguay. Su presidente, David Han, habla de la historia y el presente de esta pujante comunidad de origen asiático que se ha integrado y contribuido de manera significativa al desarrollo del país.

  • Fotos: Matías Amarilla

–La coreana es una de las corrientes migratorias más emble­máticas y queridas, pero también con muy bajo perfil, laborioso, apor­tante en materia de edu­cación, de comercio. Hoy queremos bucear en la historia y el presente de esta comunidad. Pero pri­mero háblenos de cómo surge este local.

–Es un honor para nosotros recibirlos aquí en la aso­ciación coreana y le agra­dezco mucho al equipo. En las primeras inmigracio­nes, nuestros antecesores hicieron un fuerte esfuerzo para hacer esto. Colabora­ron todos para poder cons­truir este colegio con ayuda del Gobierno de Corea para mantener el idioma, para enseñar, mostrar y preser­var la cultura coreana en el Paraguay.

–¿Cuál es la presencia de la lengua coreana en Paraguay?

–En el país tenemos ocho mil alumnos que hoy están aprendiendo el coreano y tenemos mil adultos tam­bién que están aprendiendo el coreano. O sea, en total son nueve mil personas que estudian el idioma coreano. Es una forma de ampliar el horizonte cultural y tam­bién tratar de mostrar un poco las diferentes cultu­ras que tiene Corea en cada país.

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–Hablemos un poquito de la historia de la migración coreana a Paraguay...

–Todo empieza en 1960, cuando nuestros anteceso­res vienen en busca de una mejor vida, porque en 1960 Corea estaba devastada, pasaba por una crisis muy difícil. Entonces, en busca de un sueño, de una mejor vida vienen a Paraguay, que fue uno de los primeros paí­ses de Sudamérica en reci­birnos. Así vienen nues­tros antecesores en barcos durante meses. La mayoría eran muy humildes, vienen sin nada y así llegan al Para­guay. Empiezan en la parte de la agricultura y luego al comercio.

–Y después empiezan a pasar al rubro que se vol­vió emblemático en la vida de los barrios, que son los almacenes y despensas coreanos.

–Sí. Empieza por la agricul­tura, después va pasando como vendedores ambu­lantes, después las famosas despensas coreanas, indus­tria textil, posteriormente en algunas importaciones hasta llegar a la parte de los shoppings, etc.

DEFENSA DE LA IDENTIDAD

–¿Qué se puede mencio­nar al respecto de cuá­les son los aspectos cul­turales emblemáticos de la comunidad coreana?, ¿cómo hacen para man­tener su acervo cultural viviendo tan lejos del país de origen?

–A nivel mundial la asocia­ción tiene una reunión anual en Corea con el presidente de la República, donde con­voca a todos los presiden­tes de las asociaciones de todo el mundo, que llegan más o menos entre cuatro­cientos presidentes de todos los países y ven las necesi­dades que hay. Además, acá en Paraguay se preserva y se enseña a los ciudadanos paraguayos mucho el idioma y la cultura coreana. Se man­tienen los eventos culturales como Día de la Independen­cia y algunos días importan­tes de Corea se hacen aquí para mostrarle a los chicos.

–Se ha difundido mucho la gastronomía también.

–Como en todas las cultu­ras y familias, la gastrono­mía se cuida desde la casa. Las comidas de las madres van viendo y siguiendo y así nosotros preservamos. Tam­bién están de moda los res­taurantes coreanos, se van expandiendo con buenos resultados. El plato princi­pal es el kimchi.

–Yo apelo a la posibilidad de que te conviertas por un momento en un chef y nos cuentes cómo son estos platos.

–El kimchi es acelga fer­mentada con un picante. Es el plato principal de la comida coreana. Es un plato adicional que se agrega a todas las comidas. Otro plato importante es el bul­gogi, que es a base de carne vacuna, está condimen­tada, es medio dulzón con su jugo, y el bibimbap, que es arroz con verduras con aceite de sésamo y un poco de picante. Estas son las comidas que normalmente en las aerolíneas coreanas suelen dar para degustar a los pasajeros.

–¿Qué distingue a la comida coreana de otras asiáticas muy conocidas como la china o japonesa?

–Las comidas coreanas son más hervidas o fermentadas y de menor escala de fritura en comparación con otros platos. La comida coreana es muy reconocida porque es muy saludable, porque es liviana para una cena tam­bién.

–¿Y cómo irrumpió el fút­bol allá?

–El fútbol en Corea pasó a ser muy importante. Lo que se veía era béisbol y bás­quetbol, pero después del Mundial de Corea-Japón pasó a ser el número uno de importancia el fútbol.

–¿Y vos seguís la liga coreana o paraguaya?

–La paraguaya.

–¿Cuál es tu club aquí, David?

–Yo soy olimpista.

–Ah, bueno, por esta vez se te perdona (risas).

APORTE A LA EDUCACIÓN

–¿Cómo está el tema de becas para ir a estudiar a Corea?

–Corea está dando becas cada año que son una de las becas más importantes, ya que cubre los estudios, la estadía y los gastos que tie­nen en Corea durante todo el período de la carrera. Hay licenciaturas y masterados.

–¿A cuántas personas asciende actualmente la comunidad coreana en Paraguay?

–Actualmente en Paraguay viven aproximadamente cinco mil coreanos y des­cendientes. Yo por ejemplo nací en Paraguay.

–¿Hubo más coreanos en algún momento?

–Sí, luego vino un proceso de prosperidad allá, muchos fueron de vuelta porque la tercera edad está más sub­sidiada allá. Pero estas cinco mil tienen arraigo e inclu­sive van volviendo gente desde allá en busca de un país más tranquilo, donde acá se tiene la calidad y la calidez de una persona humana todavía, donde en países muy desarrolla­dos esa calidez se pierde un poco.

–Una de las cosas muy lindas que se ve cada fin de año es que en las lis­tas de egresados de la uni­versidad se ven muchos nombres coreanos. ¿Qué andan estudiando los jóvenes coreanos?

–En Paraguay tenemos varios profesionales, abo­gados, reporteros como Yolanda Park y Daniel Chung, tenemos fiscales, escribanos, contadores, empresarios y médicos tam­bién. Tenemos una asocia­ción de médicos en el Para­guay donde ellos por cada época van a una ciudad a hacer una atención a todos los ciudadanos.

DESAFÍOS

–¿Cuáles son te parece los desafíos más importan­tes que tienen de futuro tanto Corea como país como ustedes los miem­bros de la comunidad en el extranjero?

–Nuestro mayor desafío a nivel mundial de todos los inmigrantes coreanos sería tratar de no per­der el idioma, la cul­tura coreana. Por lo menos mantener dos culturas a la par sin per­der ni la una ni la otra. Ese sería el mayor desa­fío que a nivel mun­dial tenemos los coreanos que vivimos afuera.

–No podemos dejar de hablar de dos cuestiones. Una de ellas tiene que ver con la televisión y el cine coreano, que se ve a tra­vés de la tele, de las pla­taformas, que también es la cultura coreana que se puede ver.

–Asimismo, yo te comento que normalmente en mi infancia solía ver pelícu­las americanas nomás, pero hoy en día el tema del drama y películas en Net­flix crecieron bastante y todos los fines de semana por ejemplo eso nomás ya vemos. Esto te permite también ver semanalmente la cultura de tu país. Los fines de semana estamos viendo películas y dramas coreanos, pero es inmensa la cantidad de películas que están en oferta a través de las plataformas.

–Ahí también hay una materia pendiente de futuro de invitar a direc­tores de cine de Corea a Paraguay, que van a venir y ya son conocidos acá porque están siendo vistos hace tiempo.

–Sí, había un trabajo en la Embajada de Corea donde presentaban en los cines las películas destacadas. Vamos a estar hablando con la embajada para que vuelvan a hacer eso.

RESPONSABILIDAD SOCIAL

–No podemos dejar de hablar del aporte social, de la acción social, la actividad, el compromiso de la comunidad. ¿Qué se puede decir al res­pecto del aporte social de los empresarios en sus rubros?

–Te puedo decir que está el plan en la penitenciaría de Tacumbú, donde antes de esta operación Venera­tio se empezó una fábrica que hasta hoy sigue y que le brinda a esa gente capa­citación, le da seguro de IPS a sus familias. Había gente condenada a treinta y cinco años, a treinta años que no sabía agarrar una aguja, pero ahora están produciendo aproximada­mente cinco mil prendas por semana. Esto es tam­bién para atacar la raíz del problema. Le mostramos el espíritu de trabajo, que con el trabajo se puede y con un seguro social donde, si bien ellos no pueden salir, ese seguro social pueden uti­lizar sus familiares.

–Qué potente eso de que desde adentro ellos se sientan útiles a sus madres, a sus padres.

–Sí, ellos desde adentro se sienten útiles con su familia y también van aportando el día de mañana con los años también tienen derecho a una jubilación.

–¿Tenés idea de cuán­tas personas están tra­bajando aproximada­mente?

–Hoy están alrededor de cincuenta personas. Fue un modelo pionero que se rea­lizó. Esto está progresando e inclusive tenemos proyec­ciones de repetir esto en otras penitenciarías.

–Ojalá que existan más inspiraciones como estas, porque esta es la verdadera recuperación de las personas.

–Sí, asimismo. El trabajo recupera, hay que ir a la raíz porque después de salir normalmente los pre­sos suelen cometer otra vez, pero adentro nosotros lo que queremos fomentar es el espíritu de trabajo, donde sus familiares dependan también de su buen com­portamiento, de su trabajo, donde pueden tener benefi­cios sociales y llegan a ser profesionales costureros.

–Impresionante, con­gratulaciones por este emprendimiento. Muchísimas gracias.

–Gracias a todo el equipo por venir.

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