A tan solo 48 km de Asunción, al noroeste del departamento de Paraguarí, se encuentra la ciudad de Yaguarón, la ciudad que acuna la mitología guaraní, se arropa con confecciones de alta calidad y se adorna de cultura.

  • Por Sara Valenzuela
  • Fotos: Archivo

Más allá de la histo­ria y los mitos, hoy Yaguarón es una ciudad que crece de manera efervescente con 32.000 habi­tantes, quienes en su mayoría se dedican a la confección, aun­que también la olería, la gana­dería y el turismo van ganando espacios claves en el desarrollo económico de la zona.

En conversación con La Nación/Nación Media, el intendente Luis Rodríguez precisó que actualmente una de las principales actividades económicas es la costura y la confección, por lo que en la ciu­dad hay 162 talleres textiles distribuidos en la zona urbana y en las rurales, y que a su vez estos talleres cuentan con 5 a 50 máquinas trabajando.

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El jefe comunal indicó que el rubro de la olería es otro de los principales motores econó­micos, ya que en la zona están activas 50 fábricas. También la ganadería va ganando espa­cio, ya que en la región están asentadas numerosas fincas con producciones de diversa capacidad.

POTENCIAL TURÍSTICO

Debido a sus atractivos y su gran componente cultural, el turismo es también parte esencial de la comunidad de Yaguarón, la cual es conocida por sus diversas actividades y lugares icónicos.

“Nuestro principal eje de desa­rrollo es el turismo. El turismo con respecto a la riqueza his­tórico-cultural de la ciudad, que sin duda alguna es un factor diferenciador”, remarcó el intendente.

Destacó que uno de los princi­pales puntos de atracción y que forma parte de la Lista Indica­tiva de Patrimonio Mundial de la Unesco es el templo de San Buenaventura, construido entre los siglos XVII y XVIII, considerado un testimonio único del barroco guaraní.

Así también, el cerro de Yagua­rón convoca a miles de turis­tas cada año, pero en espe­cial en Semana Santa, ya que en medio de las pendientes se recrean las 14 estaciones de la pasión de Cristo, conec­tando finalmente con el orato­rio Gamarra, en la cima, desde donde se pueden apreciar las ciudades de Pirayú, Itá, Para­guarí y Carapeguá.

Otro punto clave es la gruta de santo Tomás, donde cuenta la leyenda que vivía el pa’i Sumé, quien dejó huellas de su paso por esta región. Este camino, venerado por los antiguos aborígenes, es el que el sacerdote habría reco­rrido hacia la tierra sin mal, prometiéndoles volver.

El retablo del templo de San Buenaventura, construido entre los siglos XVII y XVIII, es una preciosa muestra del arte barroco-guaraní

RIQUEZA MUSEÍSTICA

Además de actividades al aire libre, la ciudad cuenta con una variedad de museos, entre los que se destaca el Museo Nacio­nal Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, ubicado a solo 100 m de la iglesia. Conserva perte­nencias del Dr. Francia y nume­rosos objetos del siglo XIX.

También está el Museo de la Memoria, un espacio con­memorativo a los veteranos yaguaroninos de la guerra del Chaco; el Museo Táva Jaguaru, un espacio de cultura indí­gena ubicado en la cima del cerro Yaguarón, y el Museo Ramón Bogarín Arámbulo, una casa-museo dedicada al maestro cultural yaguaronino.

Yaguarón también es asiento de una de las más antiguas tra­diciones musicales de Para­guay: la banda Peteke Peteke, de la compañía Guayaibity, que utiliza instrumentos musica­les de los originarios indígenas.

“El turismo mueve muchísimo debido al desarrollo inmobilia­rio que causa; hace que tam­bién las personas quieran venir a invertir en Yaguarón, poner su negocio o tener un terreno y una casa aquí. Eso mueve muchísimo al sector de la cons­trucción en todos los sentidos”, precisó el jefe comunal.

El city tour cultural e histó­rico denominado “Yagua­rón de ensueño” se convirtió en una actividad que atrae a muchos visitantes desde hace algunos años. Este recorrido nocturno por la ciudad ofrece un encuentro con persona­jes de la historia paraguaya y de la zona, como es el caso de la bruja Micaela Yahari. El paseo incluye además la visita a museo Dr. Francia, el templo de San Buenaventura y finaliza con una caminata por el cerro, en la que se puede apreciar la vista de la ciudad.

TOPONIMIA

La teoría sobre el significado y el origen del nombre de la ciu­dad tiene dos vertientes prin­cipales: por un lado, la mito­lógica, que se centra en que en el cerro rondaba un ser mito­lógico con cabeza de perro y cuerpo de reptil, que terminó siendo llamado “jagua”, perro, y “ru”, padre.

La segunda hipótesis es más histórica, ya que en la región, antes de la llegada de los espa­ñoles, habría estado asentada ya una tribu cuyo líder habría tenido por nombre Ñaguaru, que era un respetado y temido mburuvicha. Con el paso del tiempo, el término fue trans­fonetizado por las dificulta­des en la pronunciación para los conquistadores, por lo que el lugar pasó a ser deno­minado Yaguarón en lugar de Ñaguaru.