El diplomático Carlos José Fleitas se refirió a los trabajos que viene realizando la Comisión Demarcadora de Límites, que durante este año concluirá la demarcación total de nuestra frontera física, convirtiéndose en uno de los primeros a nivel continental en lograr este hito.

  • Por Jimmi Peralta
  • Fotos Gentileza

“En el 87 ani­versario de la firma del Tra­tado de Paz con Bolivia (que se cumplió exactamente el pasado 21 de julio), nos con­vertimos en los primeros paí­ses en Sudamérica en obte­ner la demarcación total de nuestra frontera física. La República del Paraguay y el Estado Plurinacional de Boli­via, dos países hermanos que lastimosamente la historia se encargó de dividir, pero que en la actualidad están más unidos que nunca bus­cando el progreso de ambas naciones”, refirió Carlos José Fleitas, presidente de la Comisión Nacional Demar­cadora de Límites (CNDL), dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, en el marco del proceso de finalización de la demarca­ción física de los límites entre Paraguay y Bolivia, un obje­tivo largamente perseguido.

La frontera entre Paraguay y Bolivia tiene una extensión 742 km: 704 km de frontera seca y 38 km de frontera fluvial sobre el río Negro. En coordinación entre ambos países, se estima finiquitar en lo que queda del año el proceso de demarca­ción física de límites, con la instalación de hitos de primer, segundo y tercer orden.

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“Paraguay y Bolivia firmaron el protocolo de paz el 12 de junio de 1935 y luego el Tra­tado de Paz, firmado el 21 de julio de 1938, en el que se esta­blecía que había un territorio que iba a ser sometido a un arbitraje de equidad. El resul­tado del arbitraje de equidad salió en octubre de 1938 y se estableció una comisión mixta firmada por los delegados de Paraguay, Bolivia y como país neutral Argentina. A partir de ese momento se comenzó a hacer la demarcación de la frontera entre Paraguay y Boli­via con base en el Tratado de Paz firmado en julio y al laudo arbitral de octubre de ese año”, explica Fleitas, quien se encuentra como cabeza de la CNDL por segunda vez desde abril de este año.

La Comisión ha operado como dependencia del Ministerio de Relaciones Exteriores desde el año 1953, en coordinación interinstitucional con los ministerios de Defensa, de Obras y las FF. AA.

“Nosotros con la demarca­ción con Bolivia lo que esta­mos haciendo es reivindicar la figura de todos aquellos compatriotas que murieron defendiendo nuestra heredad y que es una responsabilidad nuestra cuidar nuestro terri­torio”, afirmó.

Embajador Carlos José Fleitas, presidente de la Comisión Nacional Demarcadora de Límites (CNDL)

ANTECEDENTES

La historia poscolonial del Paraguay señala que el pri­mer instrumento jurídico que habla de soberanía para­guaya sobre el Chaco es el Tra­tado de la Triple Alianza, fir­mado el 1 de mayo de 1865. En este documento, la República Argentina pretendía otor­garse la soberanía absoluta de todo el territorio chaqueño.

Después de la guerra, una parte del territorio es adjudi­cada a la República Paraguay, otra va a arbitraje del presi­dente de los Estados Unidos y una tercera se adjudica a la República Argentina. Ruther­ford Hayes dictaminó a favor del Paraguay el 12 de noviem­bre de 1878.

“Con posterioridad a esas cir­cunstancias, se firman cua­tro tratados internacionales entre Paraguay y Bolivia en los que se hacen limitaciones de la soberanía de ambos paí­ses, se adjudican territorios, pero ninguno de ellos tuvo aprobación legislativa, que es un requisito establecido por las constituciones de Bolivia y de Paraguay. Por ende, no tenían vigencia legal”, precisa Fleitas.

UNA LABOR LENTA Y ARDUA

Firmado el Tratado de Paz y Límites, el trabajo de delimi­tación física se dio de manera lenta, al principio con mucha dificultad y pocos recursos, con medios casi manuales, en zonas totalmente inhós­pitas en las que se marcaban los hitos hasta con señales de madera.

Hasta 2009, el trabajo fue entre Paraguay, Bolivia y Argentina, lo que requería una coordinación y volun­tad extra, ya que cada punto y acción se debe hacer de manera acordada y docu­mentada por representantes de cada país. En aquel año, Argentina se retiró del espa­cio, puesto que concluyó el tiempo estipulado para su participación.

“Todos los trabajos se hacen de manera bilateral, un país no puede hacer nada de manera unilateral. Todos los trabajos se hacen con la pre­sencia o por lo menos con la autorización del otro Estado. Todos los trabajos de demar­cación siempre se hacen con la presencia de demarcadores de ambos países, que estable­cen su personal de confianza y donde se cotejan datos y pos­teriormente se elaboran las actas correspondientes. Así que nada podemos hacer de manera unilateral”, explica sobre los engorrosos proce­dimientos diplomáticos.

“Por dar ejemplo, nosotros queremos reparar hoy un hito que se cayó por circuns­tancias climáticas, que puede ocurrir, dado que a veces están ubicados en zonas donde hay mucha lluvia y todo lo demás. Nosotros no pode­mos ir a reparar de manera unilateral. Tenemos que comunicar eso al otro país y el otro país nos autoriza y entonces podemos reparar ad referendum. Es decir, cuando ellos vengan y verifiquen que todo está correcto ahí recién queda sentado. Si no, los téc­nicos de ambos países se reú­nen en ese lugar, se repara y se labra acta correspondiente. Todo se hace con base en la voluntad y un trabajo con­junto de los países involucra­dos, en este caso comisiones bilaterales”, agregó.

El proceso que ahora se espera concluir no estuvo ausente de inconvenientes. De hecho, en la década del 60 se abrió un litigio respecto al cerro Cho­voreca que, sometido a arbi­traje, concluyó con dictamen a favor del Paraguay.

HITOS FÍSICOS Y DIGITALES

El trabajo consiste en esta­blecer puntos físicos en coin­cidencia con los fijados en los papeles. En ese marco, se utilizan hitos y se los jerar­quiza en distintos órdenes para garantizar la intervisi­bilidad: hitos principales (en vértices), hitos secundarios o de segundo orden (cada 5 km o en cruces de caminos), hitos de tercer orden (cada 1 km o según topografía) e hitos tes­tigo (referenciales).

Además de estas labores, la Comisión ya sistematizó el tra­bajo correspondiente a las fron­teras con Brasil y Argentina.

“Hoy podemos decir con todo orgullo que nuestro país tiene todos sus hitos totalmente digitalizados. Es decir, noso­tros en la Comisión Nacio­nal Demarcadora de Lími­tes tenemos la totalidad de los hitos digitalizados y por computadora podemos ver­los, porque al fin y al cabo lo que sirve son las coordena­das geográficas y biodésicas establecidas. El hito es tan solo referencial a los efectos de establecer el punto de refe­rencia de la soberanía física, pero lo que vale realmente son las coordenadas estable­cidas en las actas de demar­cación que se establecen cuando existen trabajos de campo entre las comisiones mixtas de Paraguay con sus diferentes vecinos”, explicó.

AVANCE TECNOLÓGICO

De aquel trabajo con equi­pamiento rústico se pasó en los últimos años a apostar a la tecnología como forma de hacer eficiente el trabajo y avanzar hacia el objetivo.

“Tenemos drones donde podemos sobrevolar la zona y ahí establecer básicamente el estado en que se encuen­tran los hitos o el terreno. Al trabajo de batimetría, que es la medición de la profundidad del agua, tenemos el instru­mental con el cual nosotros podemos hacer este tipo de estudios”, comenta Fleitas.

“Es todo un proceso en el que realmente la comisión se ha aggiornado a los nue­vos tiempos para hacer un mejor trabajo. Aparte de eso, en nuestro local (Colón y Cuarta Proyectada) tenemos un pequeño museo donde la gente que va ahí puede ver todos los instrumentos que antes utilizaban para la medi­ción y demarcación de los territorios que en la actua­lidad quedan totalmente desfasados, pero un poco les hace ver con qué precarie­dad a veces se trabajaba por la carencia de medios técnicos y que en la actualidad gracias al apoyo del Gobierno nacio­nal contamos con todos los elementos para poder hacer un buen trabajo y principal­mente es un trabajo interins­titucional”, añadió.

LOGRO Y ORGULLO

Fleitas comentó que se espera concluir el último tramo en la zona del río Negro en lo que resta del año.

“Ahora estamos viajando al Chaco, por ejemplo, y debe­mos dormir en tiendas de campaña porque no hay nin­gún tipo de infraestructura para quedarse. Los trabajos se realizan en zonas total­mente inhóspitas donde uno no puede ir a la noche a una ciudad y volver al día siguiente porque son 100 de kilómetros de distancia que hay entre un poblado y la frontera. Entonces, uno queda en tiendas de campaña donde realmente puede ver las dificultades que tuvie­ron nuestros antecesores al defender nuestro Chaco. Cuando se abren las picadas, se ve que realmente es bien difícil porque se trabaja con tractores, se trabaja con topó­grafos, pero también hay ali­mañas, también tenemos que cuidarnos de cualquier tipo de animales que puedan vivir en esa zona”, narró.

Por último, destacó que “este es un logro del Gobierno nacional, porque gracias a que el Gobierno ha enca­rado esta tarea de manera responsable y seria y dotado de infraestructura técnica moderna y adecuada a la Comisión es que pudimos lograr el objetivo. Segundo, va a constituir realmente dentro del contexto de Sud­américa el país que pri­mero alcanza la totalidad de la demarcación de una frontera física y fluvial con otro país. Más todavía que en el caso con Bolivia hubo una guerra por cuestiones de límites. En tercer lugar, marca el deseo de progresar de ambos países por encima de la lucha fratricida que finalizó hace 90 años con la firma del protocolo de paz del 12 de junio de 1935”.

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