El año 2025 se perfila como uno de los más cálidos jamás registrados tras más de una década de altas e inéditas temperaturas, aunque la tendencia aún se puede revertir con medidas concretas, advirtió Naciones Unidas.

  • Por Alexandre Grosbois AFP
  • Fotos: Archivo

Aunque este año no superará a 2024 como el más calu­roso jamás registrado, ocu­pará el segundo o tercer lugar, subrayó la agencia meteorológica y climática de la ONU.

En un informe publicado justo antes de la cumbre cli­mática de la ONU en Brasil, la Organización Meteoroló­gica Mundial (OMM) advir­tió que las concentraciones de gases de efecto inverna­dero alcanzaron máximos históricos, lo que provocará un aumento del calor en el futuro.

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“Esta racha sin preceden­tes de altas temperaturas, combinada con el aumento récord de los niveles de gases de efecto invernadero del año pasado, deja claro que será prácticamente imposi­ble limitar el calentamiento global a 1,5 °C en los próxi­mos años sin superar tem­poralmente este objetivo”, afirmó Celeste Saulo, direc­tora de la OMM, en un comu­nicado.

Los acuerdos climáticos de París de 2015 tenían como objetivo limitar el calen­tamiento global muy por debajo de los 2 ºC respecto a los niveles preindustriales, y a +1,5 °C si fuera posible.

Saulo insistió en que, aunque la situación es grave y pueda superarse temporalmente ese umbral, “la ciencia es igualmente clara en cuanto a que todavía es totalmente posible y esencial reducir las temperaturas a 1,5 °C para finales de siglo”.

“DEBEMOS ACTUAR AHORA”

El secretario general de la ONU, António Guterres, hizo hinca­pié en lo que está en juego.

“Cada año que se supere los 1,5 ºC afectará a las eco­nomías, agravará las des­igualdades y causará daños irreversibles”, afirmó en el informe.

“Debemos actuar ahora, con gran rapidez y a gran escala, para que el exceso sea lo más pequeño, breve y seguro posible, y para que las tem­peraturas vuelvan a situarse por debajo de 1,5 °C antes de que termine el siglo”.

Las inundaciones cada vez más frecuentes y de mayor magnitud son la otra cara del calentamiento global

El mundo, sin embargo, sigue muy lejos de alcanzar esos objetivos.

Según la OMM, los últimos 11 años, entre 2015 y 2025, serán los once años más cáli­dos desde que comenzaron los registros hace 176 años.

Y 2023, 2024 y 2025 figuran en los primeros puestos de esa clasificación.

En su informe, la OMM indicó que la temperatura media cercana a la super­ficie –unos dos metros por encima de la misma– durante los primeros ocho meses de este año se situó 1,42 °C por encima de la media preindustrial.

Las concentraciones de gases de efecto inverna­dero que retienen el calor en la atmósfera y el calor de los océanos también siguie­ron aumentando este año, por encima de los niveles ya récord de 2024, subrayó.

El Programa de las Nacio­nes Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) des­tacó, por su parte, en otro informe, publicado el martes, que las emisiones de gases de efecto invernadero aumenta­ron un 2,3 % el año pasado, impulsadas por India, China, Rusia e Indonesia.

ACCIÓN URGENTE

La OMM también señaló que el impacto del aumento de las temperaturas se puede observar en la extensión del hielo marino del Ártico, que tras la congelación invernal de este año ha sido la más baja jamás registrada.

La extensión del hielo marino de la Antártida, por su parte, se mantuvo muy por debajo de la media a lo largo del año, según la orga­nización.

En el informe, la agencia de la ONU recordó los fenóme­nos meteorológicos y climá­ticos extremos que se vivie­ron en los primeros ocho meses de 2025.

Estos fenómenos, que inclu­yeron desde devastadoras inundaciones hasta gran­des incendios forestales, tuvieron “repercusiones en cadena en las vidas, los medios de subsistencia y los sistemas alimentarios”.

En este contexto, la OMM elogió los “importantes avances” en los sistemas de alerta temprana mul­tirriesgo, que, según des­tacó, son “más cruciales que nunca”.

Desde 2015, según la orga­nización, el número de paí­ses que han informado de la existencia de dichos siste­mas ha pasado de 56 a 119.

Sin embargo, la OMM lamentó que el 40 % de los países aún no cuente con ellos. “Es necesario adoptar medidas urgentes para col­mar estas lagunas”, afirmó.