• Jorge Zárate
  • jorge.zarate@nacionmedia.com
  • Fotos: Gentileza/Archivo

Un centro de estadísticas no oficial en Argentina decidió quitarle al compatriota su galardón de ser el máximo artillero de los campeonatos de fútbol de ese país. Aquí un periodista deportivo, un experto en estadísticas, un familiar y un estudioso de su trayectoria cuestionan el “método” investigativo y llaman a reflexionar sobre las causas profundas de un movimiento que enojó a todo un país.

“Por supuesto que me cayó muy mal”, dice Pedrito García, decano de periodistas deportivos, gran conocedor de las trayectorias de hombres que hicieron historia como el gran Arsenio Erico.

El Saltarín Rojo fue el apodo que se ganó el compatriota jugando para Independiente de Avellaneda, donde brilló marcando 293 goles entre los años 1934 y 1947. Con esa cifra, Arsenio fue considerado el máximo goleador histórico del fútbol argentino.

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Sin embargo, en estos días, un nuevo conteo del Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol (CIHF) adjudicó al argentino Ángel Labruna, referente de River Plate, 295 goles, con los que desplazaría al paraguayo de su añejo trono.

García apunta: “No me sorprendió porque no es la primera vez que se intenta menoscabar el logro del Saltarín Rojo. Hace años hubo un intento similar cuando también investigadores de River ‘encontraron’ goles que atribuyeron a Labruna. Entonces, los de Independiente hicieron lo propio y todo quedó en el ‘oparei’. Ahora volvieron a la carga”, comentó.

CRITERIO DE SERIEDAD

“Toda investigación o cambio, si se hiciera con un criterio de seriedad, no está mal. Pero no es así y da lástima cuando se presenta como fruto no de una tarea que se cumple con ese criterio, sino con mentalidad de hinchas. Si así se obró en este caso nada de seriedad tiene esta investigación”, considera.

El sobrino del goleador, Gustavo Erico, trata de sobreponerse al mal trago: “Honestamente cayó muy mal, pero no me sorprende, pues desde hace algunos años hay un movimiento de tratar de instalar a Labruna como máximo artillero. Esto no tiene asidero, pues el propio Labruna siempre sostuvo que no le interesaba superar el récord de tío Arsenio”.

Gustavo Erico, sobrino del goleador, y Jorge Pino, “ericólogo” y nacionalófilo

Considera entonces que “el supuesto trabajo investigativo no tiene sustento real, pues de manera poco sostenible intenta echar por tierra los trabajos y testimonios de generaciones de periodistas, veedores de partidos y árbitros que han dejado sus respectivos testimonios y, justamente, fueron ellos quienes lo vieron actuar a ambos futbolistas (los dos unos genios). Esos datos de quienes sí los vieron jugar y estuvieron presentes jamás podrían quedar sepultados por trabajos hechos más de medio siglo después por personas que en ningún caso estuvieron presentes”, apunta.

“VICIOS”

Andrés Riquelme es un reconocido historiador deportivo, experto en estadísticas, que puesto a analizar el caso entiende que pueden existir “vicios” en la investigación. El primero de ellos es el que se denomina “sesgo de confirmación” y lo explica así: “En el fondo no buscamos la verdad, sino que buscamos información que confirme nuestras creencias previas. Es decir, buscamos información para tener la razón, no para establecer la verdad de las cosas”.

Lo explica apuntando que “en el caso que nos trata, leí que se evaluaron tres goles de Erico y tres de Labruna. Para los que votaron, los tres de Erico no fueron goles atribuidos a él y, en cambio, todos los de Labruna sí. ¿Eran jueces evaluando evidencia? ¿O eran abogados de Labruna tratando de aportar pruebas a su favor?”, dice abriendo la discusión.

“Creo que para echar luz a este tema, el Centro de Investigación (CIHF) que llegó a esta conclusión debería hacer públicas las fuentes analizadas”, lo dice recordando que “cuando una conclusión nos conviene emocionalmente nuestro cerebro automáticamente ajusta nuestro razonamiento para llegar a concluir adonde queremos llegar”.

“ERICÓLOGO EN REDES”

Jorge Pino es doctor en odontología, pero su pasión por el Club Nacional y Arsenio Erico es verificable en el sitio @academiatricolorpy que lleva adelante en Instagram.

Según cuenta, desde los 23 años investiga sobre la vida y obra del gran futbolista paraguayo “tratando de dimensionar lo que fue como persona, jugador y goleador”.

Al analizar la situación, cree ver “de soslayo un poco la parte xenofóbica, una suerte de Argentina versus Paraguay” y también “una disputa entre River Plate y el Club Atlético Independiente (CAI)”.

Recuerda entonces que Erico no solo es importante para los hinchas de Nacional, “sino para el fútbol paraguayo, porque él dio todo para el Paraguay, ayudó en la gesta de la guerra del Chaco para juntar la cantidad necesaria de dinero para el material bélico que se tenía que comprar”.

CALIDAD HUMANA

Ese espíritu altruista del goleador le parece su señal más identitaria: “Él dona la cantidad que se había juntado en el año 1977 en un partido en su homenaje a la Cruz Roja, lo que demuestra su calidad humana no solamente dentro del campo del juego”.

Pino comenzó oyendo las historias del ídolo “de mis abuelos, mi tío, que es (Justo) ‘Papi’ Meza, el acordeonista, que compartió mucho tiempo también con él como músico. Mi papá me había contado que mi abuelo y mi tío abuelo, Cachito Bría, que salió tres veces campeón con el Flamengo, era muy amigo de él”.

Las hazañas en la cancha ayudaron a Erico a convertirse en un personaje que se disputaban las marcas para promocionar productos. “Fue uno de los primeros ‘influencers’, famosa es su publicidad de la caña Aristócrata”, apunta.

Un 12 de agosto de 1934, el gran Arsenio vuela en palomita y consigue conectar un centro con los tacos, “en una jugada única, que muchos años después iría a repetir Roberto Cabañas, así como ‘el escorpión’ del arquero colombiano René Higuita, pero marcando un gol. Imaginen. Erico hacía delirar a la gente”.

OTRAS POLÉMICAS

Pedrito García recuerda también que “en nuestro medio también se dan discusiones sobre máximas goleadas y descensos de clubes, que también se contaminan con criterios cerrados impulsados por el fanatismo más que por el afán de reflejar la verdad de los hechos”.

Pedrito García, decano del periodismo deportivo paraguayo

Riquelme recuerda que “en el fútbol paraguayo la estadística es muy incipiente y no existe una oficial que valide la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), por lo que cada investigador tiene sus propios métodos y números”.

Apunta entonces: “Solo puedo comentar sobre mi experiencia personal de más de 36 años de investigador del fútbol paraguayo que he encontrado numerosos hechos desconocidos o mal registrados. Mi método siempre es respaldar la información con pruebas de las fuentes de donde fueron tomadas”.

García entiende, a modo de conclusión, que “lo cierto es que ninguna fría estadística y menos aún datos manipulados pueden entorpecer los méritos, la jerarquía y los lauros alcanzados por el gran Erico que, como dijo el poeta argentino Carlos de la Púa, cuando nació rompió el molde”.

Andrés Riquelme, historiador deportivo y experto en estadísticas

ALGUNOS HITOS

•Arsenio Pastor Erico Martínez nació en Asunción el 30 de marzo de 1915.

•Es uno de los paraguayos más efectivos en Primera División con 331 goles en 372 juegos, ubicándose así en el puesto 34 de la tabla histórica confeccionada por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS, su sigla en inglés).

•Convirtió 48 goles en un mismo torneo (1937) jugando para Independiente.

•Falleció el 23 de julio de 1977 a los 62 años. Sus restos descansaron en el cementerio de Morón, Buenos Aires, hasta ser repatriados a Paraguay en 2010, donde ahora están en un mausoleo en el deteriorado Museo de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF).

•Aunque es considerado el más grande exponente del fútbol guaraní, en una suerte de broma del destino nunca llegó a defender a la selección en un partido oficial, pero sí disputó unos amistosos con un combinado compatriota que salió de gira para recaudar fondos para los combatientes de la guerra del Chaco.

“LA XENOFOBIA NO PERMITE CONCEBIR A UN PARAGUAYO COMO MÁXIMO GOLEADOR”

Claudio Keblaitis llegó a ser presidente del Club Atlético Independiente (CAI) en 2014 y es reconocido como su historiador más importante.

“Como historiador de Independiente y, en especial, como gran estudioso de la carrera de Arsenio Erico, esta noticia me cayó pésimamente. No solo es un manoseo infame a la trayectoria del ídolo, sino un ataque a la historia. Particularmente fui yo quien hace más de 10 años, en mi tercer libro, “Alma Roja”, que es una enciclopedia que abarca los primeros años de Independiente, encontré dos goles más de Erico que ponían distancia al querido paraguayo por encima de Ángel Labruna”.

Keblaitis, en diálogo con La Nación, cuenta que “ambos goles estaban mal adjudicados, uno a un compañero, un tal Natino, y otro a un rival llamado Aragües, un defensor de Chacarita, que se lo adjudicaban en contra de su propia valla. En mi libro, después de un detenido análisis de varios medios periodísticos de la época, haciendo reconstrucciones gráficas pude determinar que eran goles a favor de Arsenio Erico que no se le habían contabilizado. Con ello, de los tradicionales 293 pasaban a 295 goles reales”.

El investigador razona: “En cuanto a por qué creo que pasan estas cosas, creo que sucede y doy fe de lo que voy a decir, que aquí en Argentina existe una dosis marcada de xenofobia que no le permite concebir a varios que el máximo goleador del fútbol argentino haya sido un humilde paraguayo que vino a Avellaneda a prestar sus servicios por Independiente, escapando de una guerra atroz y fratricida entre Bolivia y Paraguay en la década del 30 y rechazando la oferta económica superior de River allá por el año 1934”.

Sigue señalando que “este club que se vio desairado en aquel momento, 91 años atrás, hoy intenta colocar a su goleador Labruna por encima del Paraguayo de Oro, Arsenio Pastor Erico Martínez. Para mí esa es una de las causas por las que sucede esto”.

Analiza luego que es extraño “el momento en que surge esta ‘investigación’ y la pongo entre comillas, ya que su conclusión es cuando menos dudosa, ya que ni siquiera hubo unanimidad entre los votantes de esa decisión, y cuando la hubo para quitarle uno de los dos goles que le quitan a Erico, no toman en cuenta los periódicos en los cuales se especificaba claramente que el gol era de Arsenio”, apunta.

Keblaitis recuerda que para Independiente, Erico “se encuentra en un Olimpo de tres o cuatro elegidos por la varita del virtuosismo, de la habilidad y, en el caso particular de Arsenio, de la efectividad. Está allí con Ricardo Enrique Bochini, con Antonio Sastre y con Manuel Seoane, un crack de la época del amateurismo que casualmente también fue goleador exclusivo de aquella etapa pretérita en el fútbol argentino y también de Independiente. Erico es un ídolo inoxidable y ningún manoseo va a poder mancillar la imagen que tenemos todos los hinchas de Independiente”, concluye.

A poco de conocida la noticia, el club de Avellaneda posteó un flyer contundente: “Único máximo goleador histórico del fútbol argentino”, reza el texto acompañado de su foto más famosa, esa en la que abraza y lo rodean muchas pelotas, sus socias para el gol.

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