- Estela Mary Peralta de Aguayo (*)
- Foto: Gentileza
El Paraguay alberga una riqueza lingüística que empieza a ser documentada con mayor fuerza. Los diccionarios de lenguas indígenas se convierten en herramientas determinantes para preservar saberes ancestrales y fortalecer la educación intercultural.
La producción lexicográfica nacional no se limita al español y al guaraní, sino que se ha extendido en las últimas décadas a varias lenguas indígenas. Estas obras, aunque aún escasas, representan un avance significativo en la documentación y preservación de saberes ancestrales.
Los primeros diccionarios indígenas identificados datan de la década de 1990. El auge de estas publicaciones se dio en la segunda década del siglo XXI, muchas de ellas impulsadas por la Secretaría de Políticas Lingüísticas. Aunque originalmente fueron impresas, la mayoría se ha digitalizado y está disponible en el sitio web de dicha institución.
La finalidad principal de estos diccionarios es preservar, documentar y vehiculizar el proceso de enseñanza-aprendizaje de las lenguas indígenas. Hemos identificado repertorios que involucran lenguas como el nivaclé, manjui, ayoreo, guaná, toba qom, enlhet, paĩ tavyterã, yshir y mbyá-guaraní. Cada uno de ellos representa un esfuerzo mancomunado que combina lingüística, etnografía y educación bilingüe.
OBRAS PIONERAS
El “Diccionario mbyá-guaraní–castellano” (1992), obra póstuma de León Cadogan, recoge voces de distintos ámbitos semánticos. Incluye un prólogo de Bartomeu Melià, explicaciones sobre grafía y abreviaturas, cuerpo del diccionario, epílogo, apéndice y bibliografía. La información lexicográfica posee una estructura sencilla: el lema y los equivalentes en español, además de algunas informaciones contextuales, ejemplos de uso y, en ciertos casos, nombres científicos del campo de la flora.
El “Diccionario enlhet” (1998), elaborado por Hannes Kalisch y Ernesto Unruh, apunta a la enseñanza bilingüe, la alfabetización y la preservación cultural del pueblo enlhet. Su estructura incluye introducción, cuerpo y apéndices; las entradas se organizan alfabéticamente y cada lema se acompaña de información gramatical, equivalentes en español y ejemplos contextualizados.
El “Léxico nivaclé” (2014), de Alain Fabre, es una obra inspirada en el diccionario del padre José Seelwische (1990) y, según el autor, una versión simplificada. Se estructura con secciones preliminares, cuerpo y apartados finales. Acopia voces de distintos ámbitos organizadas alfabéticamente. La información lexicográfica incluye la entrada, el plural en nivaclé (en el caso de sustantivos), categoría gramatical, separación silábica, equivalentes en español, ejemplos de uso y remisiones a otras entradas.
El “Nuevo diccionario nivaclé-castellano” (2016), derivado del trabajo de José Seelwische y revisado por el equipo lingüístico nivaclé, posee una estructura que incluye introducción, cuerpo lexicográfico y secciones finales con glosarios y notas culturales. Las entradas se organizan alfabéticamente y cada lema en nivaclé se acompaña de su categoría gramatical, equivalente en español, formas derivadas, ejemplos de uso y remisiones.
El “Diccionario manjui-castellano” (2018), compilado por Javier Carol, documenta la lengua manjui (chorote) junto con su traducción al español. Su estructura es sencilla y funcional, con una introducción cultural y un cuerpo lexicográfico en el que cada entrada incluye el lema, categoría gramatical, su equivalente y ejemplos de uso, además de otros datos.
El “Vocabulario yshir” (2019), elaborado por Andrés Ozuna, incorpora ilustraciones realizadas por miembros de la comunidad yshir (chamacoco). Incluye una introducción bilingüe, descripción de la lengua, ejemplos, notas gramaticales y abreviaturas. Las entradas presentan el lema, la categoría gramatical y su equivalente en español.
APOYO DOCENTE
El “Diccionario ayoreo-español (2020)”, compilado por Amadeus Benz y Juan Salinas Jacai Picanerai, con apoyo docente, es una obra bilingüe que incluye secciones preliminares con prólogo, introducción y alfabeto ayoreo, un cuerpo lexicográfico dividido en dos partes (ayoreo-español y español-ayoreo), y apartados finales con apuntes gramaticales sobre sustantivos, verbos y estructuras oracionales.
El “Vocabulario selecto paĩ tavyterã” (2021), elaborado por Celeste Escobar y Gregorio Gómez, es una obra trilingüe que integra el paĩ tavyterã, el español y el guaraní. Se organiza en tres secciones: visión cultural, descripción lingüística y lemario. Este último se estructura en diecinueve campos semánticos, desde cuerpos celestes hasta rituales. Cada entrada incluye el lema, su transcripción fonética y los equivalentes en español y guaraní.
Más reciente y complejo es el “Diccionario ayoreo cuatrilingüe” (2022), elaborado Deisy Amarilla, Armindo Barrios, Vicente Chiqueno, Óscar Boabi Posoraja, José María Rodrigues y José Zanardini. Integra el ayoreo, el español, el guaraní y el portugués, y está organizado en cuatro tomos, en los que varía la lengua de partida. Además, incluye fotografías y datos.
El “Alhpeema vana. Las palabras de los guaná” (2023), compilado por Hannes Kalisch, es un diccionario trilingüe (guaná, guaraní y español). Incluye presentación, historia del proceso de documentación, estructura del diccionario, ortografía y bibliografía. Las entradas se ordenan alfabéticamente y presentan el lema, la categoría gramatical, equivalencias y ejemplos.
El “Diccionario qom trilingüe” (2023), coordinado por Félix Shiquiaqui Galeano, Víctor Taale Cuevas y Eugen Amadeus Naayaxayi Benz, con apoyo de docentes qom, no qom y líderes comunitarios, presenta una megaestructura con secciones preliminares, cuerpo y apéndices gramaticales. La primera parte ofrece entradas detalladas con el lema en qom, información gramatical, equivalencias en español y guaraní, notas culturales y ejemplos; mientras que las secciones español-qom y guaraní-qom brindan solo las equivalencias.
PROYECCIONES FUTURAS
Pese a que los avances en la lexicografía indígena en Paraguay son notables, aún queda mucho por hacer. La producción de diccionarios monolingües –aquellos que describan la lengua desde su propia lógica interna– es una tarea pendiente que permitiría fortalecer la autonomía lingüística de cada comunidad. Asimismo, la actualización de los repertorios existentes y la ampliación de campos semánticos son desafíos que podrían enriquecer los corpus actuales.
Otro aspecto necesario es la integración de tecnologías digitales que faciliten el acceso, la consulta interactiva y la participación comunitaria en la construcción de nuevos diccionarios. La formación de equipos interdisciplinarios, que incluyan lingüistas, docentes, hablantes nativos y desarrolladores será fundamental para avanzar hacia modelos lexicográficos más inclusivos, dinámicos y sostenibles.
En este contexto, los diccionarios indígenas son espacios vivos de memoria, identidad y proyección cultural. Su fortalecimiento contribuirá no solo a la revitalización lingüística, sino también al reconocimiento de la diversidad que define al país.
Un diccionario envuelve universos. En cada entrada de una lengua indígena vive una historia, una cosmovisión, una forma de nombrar lo que otros no ven.
* Docente e investigadora en el área de lingüística, con énfasis en la historia de la lexicografía paraguaya.

