• Jorge Zárate
  • jorge.zarate@nacionmedia.com
  • Fotos: Gentileza

En la semana brindó un concierto especial celebrando su “Periplo musical”, en el que acompañado de grandes músicos locales, a sala llena en el Centro Cultural Bordas, dio una acabada muestra de su renombrada destreza. Aquí Guillermo Arévalos Vigo cuenta sus esfuerzos para poder alcanzar el nivel actual, su ligazón con la música nacional y hace un pedido para llevar más orquestas al interior.

Graduado con honores en el Royal Birmingham Conservatoire del Reino Unido, Guillermo Arévalos Vigo es un contrabajista que trabaja regularmente con orquestas de renombre internacional.

Actualmente en Londres, el compatriota interpretó las piezas más destacadas de la música clásica con la Royal Philharmonic Orchestra, BBC Symphony Orchestra, Philharmonia Orchestra de Londres, City of Birmingham Symphony Orchestra y la Stavanger Symphony Orchestra de Noruega, por citar las principales.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

También fue el primer paraguayo en presentarse en los Proms de la BBC, que tienen más de 125 años de tradición. Allí fue parte del plantel de la BBC Symphony Orchestra en la actuación que dieron en el Royal Albert Hall ante 5.500 personas junto a 115 músicos en escena.

Aquí, en diálogo con La Nación/Nación Media, cuenta cómo llegó a concretar esa rica experiencia:

–¿Qué significan para vos estos 10 años de carrera en Inglaterra?, ¿qué otros momentos de tu carrera destacarías?

–Fueron muy importantes, ya que me han ayudado a crecer no solo como profesional, sino también como persona en otras áreas de la vida. Vivir fuera del país sin familiares o amigos te obliga a estar tomando decisiones constantes en situaciones cotidianas que pueden afectar directa o indirectamente los objetivos trazados. Así también, fueron varios los momentos musicales a destacar como, por ejemplo, los conciertos memorables con directores renombrados como Vasily Petrenko, Paavo Järvi, Manfred Honeck, Kazuki Yamaha, Fabián Gabel, Mirga Gražinytė-Tyla, Andris Poga, entre otros. Asimismo, trabajar con solistas renombrados como la violinista Anne-Sophie Mutter, el cellista Sheku Kanneh-Ma son, el pianista Pierre-Laurent Aimard, por mencionar a algunos. Grabaciones regulares en Abbey Road Studios, siendo la última que realicé bajo el sello de la Deutsche Grammophon.

RAÍCES FOLCLÓRICAS

–Para tu graduación presentaste una investigación sobre la historia de la música paraguaya. ¿Cómo sigue tu relación con nuestra música?

–Mi relación con la música folclórica es muy fuerte. Mis inicios musicales se dieron en las famosas peñas, tocando guitarra con mi padre, Óscar Arévalos, familiares, vecinos. Si bien papá nunca se dedicó a la música profesionalmente, llegó a grabar discos con la cantante Nilsa Corrales, hija de don Óscar Corrales, que fuera integrante de Los Chulupíes. Hoy papá se dedica a la formación de niños y jóvenes en los coros de las iglesias. Así que hoy día estoy enfocado también en escribir y difundir las creaciones de mi padre, que tiene muchas polcas y guaranias que están esperando su momento para salir a luz y que gracias a mi mamá están bien guardadas (risas). Papá es de los compositores que cuando le viene la inspiración puede escribir en cualquier papel y mamá se encargaba de guardar para que pueda continuar después.

–Inglaterra es reconocida por sus orquestas. ¿Cómo es vivir ese mundo que imaginamos muy profesional y dedicado?

–Para trabajar con las orquestas británicas es muy importante estar absolutamente bien preparado de antemano y una lectura a primera vista bien entrenada para poder trabajar bajo presión, ya que es normal tener uno o dos ensayos antes de cada concierto. Es muy distinto al sistema de otras orquestas con semanas de ensayo. Además, hay muchas reglas no escritas que uno debe ser capaz de entender para poder formar parte del engranaje de trabajo. Todo para aprovechar el tiempo y cuidar las relaciones profesionales de la mejor manera.

–Cada vez hay más latinoamericanos en las grandes orquestas del mundo. ¿Cómo vivís esa situación?, ¿sentís que hay más oportunidades?

–Me ha tocado compartir con muchos latinoamericanos y es verdad que de cierta manera tenemos una historia de vida similar, falta de apoyo, inmigración, pero también un gran deseo de superación. Siempre pensé y pienso que las oportunidades llegan cuando uno está preparado. Entonces, mi enfoque estuvo en pulirme, hacer lo necesario para con vertirme en profesional mucho antes de comenzar a trabajar con las orquestas profesionales. Creía más en que el momento de tocar con estas orquestas mencionadas sería una continuación o consecuencia de mi forma de trabajo diario y así ocurrió.

DESAFÍOS

–Contabas en redes que organizaste una rifa para poder hacer tu viaje a Inglaterra. ¿Cómo ves al país tras estos 10 años, imagino, de idas y venidas?

–Cuando fui admitido en el conservatorio de Birmingham, me invadió una felicidad inmensa, pero al mismo tiempo era consciente de mi realidad. No hablaba inglés, no tenía medios económicos, pero ya en ese entonces creía que lo más difícil era conseguir el lugar y que el dinero, si bien es importante, era “lo más fácil”. Entonces, comencé golpeando puertas solicitando apoyo, haciendo rifas, hamburgueseadas, etc., y ya en Inglaterra también he tenido otros trabajos en paralelo a mis estudios que me han ayudado a seguir. Por el camino uno va conociendo personas que están dispuestas a tender una mano…

–Contanos un poquito más de los trabajos que hiciste en Inglaterra…

–Por ejemplo, mi profesor, por motivos laborales, por conciertos, por enseñar y todo eso, él viajaba mucho y como él además tiene un negocio de venta de instrumentos y arcos que valen muchísimo dinero en stock, me solía dejar en confianza. Me pedía que le cuide la casa. Así que aprovechaba para tocar, porque los instrumentos deben ser tocados para que no pierdan su sonido y entonces me pagaba por ello. También llegué a trabajar en un restaurante por las noches. Recuerdo que mucha gente de Paraguay me decía “¿cómo es posible que estés trabajando en un restaurante siendo que vos acá en Paraguay sos músico profesional?”. Obviamente me dolía, ¿verdad?, pero estaba convencido de que ningún trabajo es indigno.

EN PROCURA DE LOS SUEÑOS

–El tema era seguir a como dé lugar...

–Claro, sabía que trabajar en el bar del restaurante haciendo tragos, conste que yo no bebo alcohol, a mí me divertía porque disfrutaba mucho de compartir con la gente. Entonces, también sabía que no era un trabajo en el cual yo iba a estar toda la vida, sino que era algo momentáneo.

Era un vehículo que me estaba llevando a cumplir mis sueños. Entonces, a pesar de ese tipo de comentarios de ciertas personas nunca lo vi como algo malo. Hasta hoy día me parece muy interesante porque aparte de la música es bueno también aprender otro tipo de habilidades. También enseñé como profesor del conservatorio júnior. Ahí estuve casi tres años estudiando y enseñando y los domingos enseñaba guitarra en una escuela de música en Londres viviendo yo en Birmingham. Entonces, todos los domingos salía a las 5 de la mañana para llegar a hora para dar clases de guitarra y así básicamente entre clases de contrabajo, de guitarra, trabajar en el bar o el restaurante fui haciendo mi camino.

–¿Qué cosas extrañás y qué otras no de Paraguay?

–Por ejemplo, la espontaneidad de las reuniones. Eso de que sea normal que estás libre, comemos un asado. Cosas así en el día, es una de las cosas que extraño porque allá hasta para organizar una cena o algo todo debe ser agendado con días de anticipación. No porque la gente es mala o fría, sino que es porque todos tienen sus actividades bien organizadas. Y lo otro que se extraña es la comida, porque uno siempre tiene recuerdos de la comida de casa.

Si bien es cierto a mí me toca cocinar allá y preparo mis comidas, entonces siempre trato de imitar lo que sería un guiso de arroz, un guiso de fideos y las veces que puedo comer un asado y cosas así, ¿verdad? Eso es lo que más se extraña, aparte de la familia, claro. Pero en líneas generales, estoy contento, estoy muy contento en donde estoy.

–¿Pensás que hacen falta más orquestas sinfónicas en el país?

–Creo que hay un número importante de orquestas, pero la mayoría está concentrada en Asunción y el Área Metropolitana. En Inglaterra y Noruega, donde trabajo, he visto que, aunque muchas orquestas son privadas, al recibir apoyo estatal deben llevar conciertos a distintas regiones. Me parece un modelo interesante para acercar la música a más comunidades. También creo que sería importante buscar formas de trabajar en conjunto con empresas de logística, transporte y hotelería para que esos viajes no vayan en detrimento de los músicos. Si se les brinda lo necesario para sentirse cómodos, la música puede llegar a muchos rincones del país y a la vez eso dinamiza la economía local.

Déjanos tus comentarios en Voiz