Las torturas no doblegaron a Pablo Herken: “Yo vencí al estronismo”
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Publicado por Hoy.com.py
Fotos: Archivo
El reconocido economista y analista político Pablo Herken, quien falleció el pasado 1 de setiembre a la edad de 70 años, fue una de las tantas víctimas de la nefasta dictadura impuesta por Alfredo Stroessner. En su juventud fue torturado, pero nunca demostró un atisbo de derrota ante quienes lo sometieron a los más bárbaros métodos de castigo.
La muerte de Pablo Alfredo Herken Krauer, por complicaciones de una patología intestinal, tomó de sorpresa a toda la sociedad paraguaya. Fue uno de los profesionales más respetados en el ámbito económico, reconocido por la sociedad por su célebre frase “duele decirlo, pero hay que decirlo”. Además, fue periodista, comunicador social, consultor, docente y analista político.
El país estuvo bajo la dictadura del general Alfredo Stroessner por casi 35 años y en ese periodo Pablo sufrió en carne propia las medidas represivas del régimen autoritario.
Detenido por la dictadura por expresar sus ideas pintando murallas, fue torturado, pero nunca gritó. Así lo recordó en el documental “Los 35 años del stronismo”, emitido el 13 de diciembre de 2011 en la TV Pública Paraguay.
Ficha del detenido entonces por la dictadura estronista, Pablo Alfredo Herkan Krauer
En julio de 1972, cuando aún era menor de edad y estudiante, fue detenido por la Policía porque su hermano había sido fichado anteriormente. “Buscaban a mi hermano, pero no lo encontraban. En mi ficha figuraba que yo había estado en Cuba, Argentina, Uruguay y Chile, y que era un líder de extrema izquierda sumamente peligroso, pero nunca había ido a Cuba y con mis padres había ido de vacaciones a Argentina”, recordó.
Estando en el calabozo incluso se despidió de sus padres, creyendo que nunca más los iba a ver de vuelta. Allí estuvo dos semanas y luego fue soltado.
NUEVA DETENCIÓN
El 31 de enero de 1974, siendo cabo de infantería, fue nuevamente detenido en su vivienda. A bordo de la Caperucita, aquel temido vehículo de color rojo utilizado durante la dictadura estronista para detener y secuestrar personas, Pablo fue llevado a la Comisaría 3.ª Metropolitana. En esa misma sede policial desaparecieron varias personas y otras estuvieron privadas de libertad injustamente durante años sufriendo los peores vejámenes.
Allí estaba junto con otros “enemigos del régimen”, muchos de ellos jóvenes, sus amigos y conocidos. “Al primero que llaman es a mí. Me dicen ‘desvístase’ y quedo en calzoncillos. Al entrar a una habitación me agarra un tremendo pánico porque veo una pileta y cables eléctricos, además de un palo especial para pegar”, rememoró.
Lo peor estaba por llegar. Sus captores lo ataron de pies y manos para manejarlo a su antojo. Le pegaron en la planta de los pies hasta el punto de infligirle un dolor terrible que luego le impidió caminar pisando con toda la planta del pie. “Como no gritaba, me pegaban muchísimo más. Eso me di cuenta luego cuando les tocó a mis compañeros (la sesión de tortura). Teníamos toda deformada la planta del pie”, comentó.
Como si esto no fuera poco, luego le metieron a la tina con agua sucia y excremento. Así lo tuvieron por mucho tiempo. Su pecado: haber pintado murallas.
ANHELOS DE LIBERTAD
“Lo que tiene el terror y la tortura es que una vez que te tocó, ese toque te queda toda la vida.
Todo por pintar paredes, que es lo que hoy se hace hasta por divertirse. Queríamos ser libres, expresar nuestras ideas, queríamos conquistar el mundo y conseguir la paz, que hoy son los ideales. Nosotros nos expresamos y fuimos castigados”, contó durante esa entrevista.
Su familia intentó verlo durante su detención en esa sede policial, pero el régimen nunca lo permitió.
Tras esas sesiones de tortura, vino la orden de que él, junto con otro cabo y un sargento que también estaban en carácter de detenidos en la comisaría, sean entregados a la Policía Militar. Así, los tres fueron enviados al Chaco, donde estuvieron durante dos años como castigo.
Según mencionó Herken, durante aproximadamente siete años no pudo dormir sin tener pesadillas sobre su lugar de tortura. En este mal sueño le venía a la mente una imagen reiterativa: siendo llevado nuevamente por la Policía a la Comisaría 3.ª Metropolitana y él rogando que no lo hagan porque ya había estado allí antes.
ORGULLO
Durante la entrevista expresó que tenía muchas ganas de llorar al rememorar su paso por esa dependencia policial, pero a la vez le reconfortaba poder decir “yo vencí al estronismo, nunca grité y me siento orgulloso de nunca haber gritado”.
Así también, en otra entrevista con “Expresso”, del canal GEN, detalló que su detención del 74 fue por una protesta (casi infantil) que se hizo contra la suba de los precios de los combustibles y alimentos. Como era cabo de infantería, según comentó, fue considerado por el régimen como un peligro al tener, supuestamente, cierta influencia sobre los demás uniformados.
“Me llevaron a la comisaría, pensé que iba a ser una cosa fácil de pasar, pero allí experimenté mi primer y último caso de tortura violenta, desagradable, dolorosa, humillante, que te encierren y te jueguen como si fueras una porquería, era humillante. Para ellos tu vida no valía nada. Cuando me metieron a la habitación lo primero que pensé fue ‘no les voy a dar el gusto de llorar, gritar o decir basta’. Ese fue mi grave error: me hicieron de todo, pero no lloré y eso les puso más fieras. Al final yo me iba, sentí como que a ellos se les iba la mano y me desvanecía. Me despertaba al día siguiente y decía ‘no morí’”, relató sobre ese episodio.
Como cierre de la nota, Herken instó entonces a la ciudadanía a pelear y defender la libertad a muerte, porque sin ella una persona no es humana ni digna.
Ganás bien, pero ¿por qué sentís que nunca alcanza?
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Ganar más no garantiza tranquilidad financiera. El verdadero error, sostiene la economista Gloria Ayala Person, es tomar decisiones con un dinero que todavía tiene otros destinos: ahorro, inversión e impuestos.
Hay una frase que se repite cada vez más entre profesionales de altos ingresos: “Gano más que antes, pero sigo sintiendo que no me alcanza”. A primera vista parece una contradicción. Si los ingresos crecieron, ¿por qué la tranquilidad financiera no llegó con ellos?
La respuesta, según la economista y experta en educación financiera Gloria Ayala Person, está en un error de cálculo que muchas personas cometen sin darse cuenta cuando toman decisiones sobre un dinero que, en realidad, nunca estuvo completamente disponible.
“¿Y si te dijera que probablemente estás calculando mal cuánto realmente podés gastar cada mes?”, plantea la especialista dejando entrever que el problema no siempre es cuánto dinero entra sino creer que todo lo que entra puede gastarse.
Para graficar mejor la idea, Gloria expuso el caso del profesional que gana G. 30 millones y sigue viviendo al límite. “Imaginemos a un gerente que recibe un ingreso mensual de G. 30 millones. Con ese número toma decisiones como la compra de una vivienda con una cuota elevada; financiar un vehículo nuevo; aumentar sus gastos familiares; incorporar nuevos compromisos porque siente que tiene capacidad. Pero hay una pregunta que pocas veces se hace: ¿Esos G. 30 millones son realmente su dinero disponible? Antes de gastar, debería separar recursos para su futuro, sus objetivos y sus obligaciones”, reflexionó.
Agregó que con frecuencia encuentra este escenario en la realidad financiera de directores, gerentes, empresarios y profesionales independientes, que generan buenos ingresos, pero que, aun así, sienten que el dinero nunca alcanza y, además, dependen de seguir trabajando con el mismo ritmo para mantener su estilo de vida.
El error de vivir como si todo el ingreso fuera tuyo. Según la especialista, uno de los principales problemas está en mirar solamente el ingreso nominal. “El problema, muchas veces, no está en cuánto ganan. Está en desde qué número toman sus decisiones”, afirmó.
Muchas personas observan el monto de su salario o facturación y desde ahí calculan cuánto pueden gastar o cuánto pueden endeudarse. Pero ese número todavía no contempla algo fundamental: el futuro.
Sobre este último punto, Gloria plantea que antes de pensar en gastos debería existir una separación inicial: 10% para construir jubilación e inversiones, 10% para metas personales y proyectos de vida, 15% para impuestos, cargas sociales y compromisos obligatorios.
“Recién después de esas deducciones aparece tu Ingreso Neto o Real. Ese monto representa tu verdadero 100% para hacer frente a tus gastos del mes”, explicó.
La trampa del estilo de vida creciente. Uno de los mayores riesgos aparece cuando los ingresos aumentan, pero también aumentan los compromisos.
Un profesional puede pasar de ganar G. 10 millones a G. 25 millones y, en lugar de construir patrimonio, elevar automáticamente su nivel de consumo. Así, por ejemplo, antes tenía un vehículo usado, una vivienda más económica, menos gastos fijos y, ahora, un vehículo premium, cuotas más altas, más obligaciones mensuales. El ingreso creció, pero la dependencia también.
La pregunta clave deja de ser ¿Cuánto gano? Y pasa a ser: ¿Cuánto de lo que gano está construyendo mi futuro?
La deuda, una alerta antes del problema. Para la economista, otro error frecuente es calcular la capacidad de endeudamiento sobre el ingreso equivocado. “Error fatal: asumir capacidad de pago para deudas del 32 % de su ingreso nominal. Ese porcentaje es muy elevado y además debería calcularse sobre el Ingreso Neto o Real”, advirtió.
La especialista comparó esta situación con una señal médica. “Me gusta compararlo con un análisis de sangre. Tener una glucosa de 130 mg/dL no significa que la persona ya tenga una complicación grave, pero sí es una señal de alerta que exige cambios antes de que aparezcan consecuencias mayores”, indicó.
En las finanzas ocurre algo similar. Un nivel elevado de deuda quizás no genera una crisis inmediata, pero reduce la capacidad de responder ante imprevistos, oportunidades o cambios en los ingresos.
El verdadero indicador del éxito financiero. La meta no debería ser solamente ganar más, sino lograr que una parte creciente de esos ingresos deje de financiar únicamente el presente y empiece a construir el futuro.
“La paz financiera no comienza cuando ganamos más. Empieza cuando aprendemos a administrar correctamente el dinero que realmente tenemos disponible”, concluyó.
Puerto Casado, una ciudad con historia industrial que apuesta al desarrollo
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Puerto Casado (también conocido como Puerto La Victoria) es un municipio del departamento de Alto Paraguay, ubicado a 650 km de Asunción.
Durante gran parte del siglo XX, Puerto Casado vivió uno de los períodos de mayor prosperidad económica registrados en el interior del país. La empresa Carlos Casado instaló en la zona una poderosa industria dedicada a la extracción de tanino a partir del quebracho colorado, un producto altamente demandado por la industria mundial del cuero.
Según contó a La Nación/Nación Media el intendente Domingo Vera, la fábrica llegó a convertirse en el principal motor económico de la comunidad y empleó a gran parte de la población local. “La empresa ofrecía empleo estable, seguro social y una serie de beneficios que hicieron que muchas personas migraran hasta Puerto Casado en busca de oportunidades”, recordó.
La compañía llegó a poseer más de 6,5 millones de hectáreas en el Chaco paraguayo y desarrolló una infraestructura inédita para la época. Contaba con puertos, talleres, viviendas, servicios básicos y un ferrocarril de trocha angosta que se internaba hasta 145 kilómetros dentro del Chaco.
El poeta y compositor Emiliano R. Fernández trabajó en la zona como hachero de la empresa Carlos Casado antes de convertirse en una de las voces más representativas del Paraguay. Foto: Gentileza
Sin embargo, a finales de la década de 1980 el mercado internacional comenzó a sustituir el tanino por productos alternativos. La actividad perdió competitividad y los costos de producción aumentaron progresivamente. Finalmente, en 1995 la empresa cerró su planta industrial, marcando el fin de una etapa que había definido durante décadas la vida económica de la ciudad.
El cierre provocó una profunda transformación social. Muchos habitantes tuvieron que abandonar la ciudad y buscar nuevas nuevas oportunidades hacia otras regiones del país, especialmente al departamento Central, mientras otros optaron por permanecer y buscar alternativas de subsistencia.
Conservación ambiental
Tras la salida de la empresa taninera, gran parte de las tierras remanentes fueron adquiridas por grupos vinculados a la organización Moon. Actualmente, una parte importante de esas propiedades está destinada a proyectos de conservación de bosques y captura de carbono.
Uno de los programas más conocidos es Chaco Vivo, iniciativa orientada a la preservación de ecosistemas nativos y al desarrollo de actividades relacionadas con los mercados de créditos de carbono.
Sin embargo, la generación de empleo dista mucho de los niveles registrados durante el auge industrial. Mientras la antigua fábrica llegó a emplear entre 700 y 800 trabajadores de manera directa, actualmente los proyectos ambientales generan alrededor de 150 puestos laborales.
La ganadería constituye hoy una de las principales actividades económicas del distrito, acompañada por pequeños emprendimientos comerciales y de servicios.
Uno de los programas más conocidos es Chaco Vivo, iniciativa orientada a la preservación de ecosistemas nativos y al desarrollo de actividades relacionadas con los mercados de créditos de carbono. Foto: Gentileza
Guerra del Chaco
La importancia de Puerto Casado trasciende ampliamente el ámbito industrial. La ciudad fue uno de los principales centros logísticos de Paraguay durante la Guerra del Chaco.
Las instalaciones de la empresa Carlos Casado permitieron movilizar tropas, armamentos, alimentos y suministros hacia el frente de batalla. El ferrocarril construido originalmente para la explotación forestal se convirtió en una herramienta estratégica para el Ejército paraguayo.
Desde el puerto llegaban embarcaciones con materiales y soldados que posteriormente eran transportados hacia el interior chaqueño. Esa infraestructura permitió sostener las operaciones militares en una región caracterizada por las enormes dificultades de acceso y comunicación.
“Puerto Casado fue la base de gran parte de la operación logística del Ejército paraguayo. Sin esa estructura hubiera sido mucho más difícil sostener el esfuerzo de guerra”, señaló Vera.
La ciudad también mantiene vínculos con una de las figuras más emblemáticas de la cultura nacional. El poeta y compositor Emiliano R. Fernández trabajó en la zona como hachero de la empresa Carlos Casado antes de convertirse en una de las voces más representativas del Paraguay.
Desafíos
Hoy, el principal obstáculo para el desarrollo sigue siendo la falta de conectividad vial. Puerto Casado depende de una balsa para cruzar hacia la zona de Vallemí y mantiene una conexión de aproximadamente 90 kilómetros de camino de tierra hasta la ruta Bioceánica.
Durante períodos de lluvias, esos trayectos suelen volverse difíciles o incluso intransitables, limitando el acceso a servicios, mercados e inversiones. Para las autoridades locales, la construcción de caminos de todo tiempo representa una necesidad urgente para mejorar la calidad de vida de la población y aprovechar el potencial económico de la región.
Aunque la ruta Bioceánica está transformando el norte del Chaco, Puerto Casado todavía observa ese proceso desde cierta distancia. La ciudad se encuentra a unos 200 kilómetros de Carmelo Peralta, uno de los principales polos de crecimiento impulsados por el corredor internacional.
El ferrocarril construido originalmente para la explotación forestal se convirtió en una herramienta estratégica para el Ejército paraguayo. Foto: Gentileza
La expectativa es que futuras inversiones en infraestructura permitan conectar más eficientemente a la localidad con esa nueva dinámica económica.
La historia desconocida del “¿Cómo fue la etapa previa a la era Stroessner?” es develada en el libro que presenta Juan Bernardino Méndez Vall “1949-1954. Epifanio Méndez Fleitas, el Coloradismo antes de Stroessner” – Crónica de una Traición. Foto: Cristóbal Núñez
“1949-1954. Epifanio Méndez Fleitas, el Coloradismo antes de Stroessner”
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La historia desconocida del “¿Cómo fue la etapa previa a la era Stroessner?” es develada en el libro que presenta Juan Bernardino Méndez Vall bajo el sello de la Editorial Intercontinental, cuyo título es “1949-1954. Epifanio Méndez Fleitas, el Coloradismo antes de Stroessner” – Crónica de una Traición.
La trama relatada cronológicamente los 5 años previos al Gobierno de Stroessner, desentraña misterios, oposiciones, alianzas, apoyos y traiciones entre los hombres que detentaban liderazgo y poder en el Paraguay de mitad del siglo 20, en plena etapa de la pos - Segunda Guerra Mundial.
Un relato indispensable para conocer la génesis de lo que luego se transformó en una de las dictaduras más duras y largas del continente americano. Lo hecho en el poder durante 35 años por Alfredo Stroessner es mayormente conocido, pero no así el cómo llegó éste a ser candidato del Partido Colorado.
En “Crónica de una Traición” el lector podrá adentrarse en la estrategia del stronissmo, que llevó a un “exilio eterno” al líder democrático más relevante y determinante de la Asociación Nacional Republicana de aquellos cinco años claves pre-dictadura: Epifanio Méndez Fleitas.
La obra será un aporte indispensable para analizar las causas que luego en hechos condicionaron la vida democrática del Paraguay. Foto: CN
Acerca de la obra, el autor manifiesta que”con el ensayo documental, histórico e ideológico, creo contribuir al conocimiento de un tiempo muy poco escudriñado por nuestros historiadores. Una época de esperanzas y realizaciones que el Paraguay vivió hacia su Segunda Emancipación. Profundizo en la acción protagónica de un joven líder, que representa a los idealistas de la época, pisoteado por el advenimiento de la autocracia tiránica”.
La obra sin dudas será un aporte indispensable para analizar las causas que luego en hechos condicionaron la vida democrática del Paraguay, desde Stroessner en adelante y que alcanza al presente.
Méndez Vall agregó sobre el contenido de su obra que“el libro despejará las nieblas que aún persisten tras la larga oscuridad de más de tres décadas. Los resabios del sistema, sobrevivientes al Golpe de 1989, pretenden imponer la amnesia colectiva sobre las luces de nuestro pasado para continuar medrando a costa de la ignorancia y la desdicha del pueblo paraguayo. Espero sean las páginas de este libro un ventarrón más para despejar el mal presente hacia el futuro de la Patria Soñada”.
El libro “1949-1954. Epifanio Méndez Fleitas, el Coloradismo antes de Stroessner” – Crónica de una Traición, ocupa un espacio histórico inexplorado y abandonado a la fuerza, de la memoria colectiva de nuestra nación.
Con 63 años cumplidos, Gustavo Alfaro tendrá su segunda experiencia mundialista consecutiva, esta vez dirigiendo a Paraguay, donde aspira a dejar una semilla para el futuro
La increíble historia del hombre que revivió la ilusión de todo un país
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Jorge Zárate
jorge.zarate@nacionmedia.com
Fotos: Archivo / Gentileza
Aunque nunca jugó en primera e incluso pensó en abandonar la dirección técnica, Gustavo Alfaro estará al frente de una selección por segunda vez consecutiva en un Mundial. Aquí un repaso por la vida y obra del hombre que ilusiona a la Albirroja y a todo un país.
La locutora irrumpe al aire con energía de programa matinal de radio: “¡Saben que lo que más se vende en Areguá son las alcancías del profe Alfaro, los “Alfaritos…!”, dice y explica que se consiguen a 50 mil guaraníes y que los “alfareros” no dan abasto y las risas y voces se mezclan en comentarios sobre el Mundial, las expectativas, en la espera del contacto con los enviados, yendo al corte que vende televisores.
El fenómeno, más allá de la felicidad que aportó la clasificación, tiene mucho que ver con la capacidad motivadora de Alfaro, algo que construyó en el tiempo, desde el joven futbolista, el empecinado técnico del fútbol de ascenso en la Argentina, su llegada a primera división, su paso por Boca Juniors y el salto final a ser técnico de selecciones.
Ahora sueña con dar junto a la Albirroja el paso más grande de su carrera. “Nosotros tenemos que pasar de ser un equipo que amenaza de contragolpe a un equipo que tiene letalidad de contragolpe, que va a definir de contragolpe”, dice Alfaro tras el último amistoso y anticipa una figura táctica que tomará forma definitiva en los tres partidos de la fase de grupos.
Un hombre que, con trabajo, enciende una ilusión, una constante en su vida. Gustavo Alfaro nació en Rafaela, Santa Fe, y le dicen Lechuga, porque de joven su cabellera encrespada se parecía a un atado de hojas de la hortaliza.
En el Atlético de Rafaela de Santa Fe pegó el salto del amateurismo al profesionalismo en 1989
LIDERAZGO INNNATO
Cuenta Miguel González, periodista del portal Rafaela Noticias, que el actual técnico de la Albirroja era volante central, número 6 en nuestro país, 5 en la Argentina. “Siempre fue caudillo, líder dentro de la cancha, más bien rústico, no era un creativo. Era más de marca, despliegue, de estar apoyando. Esporádicamente llegaba al gol, pero hizo goles importantes, siempre era el que hablaba, ponía la cara, el capitán”, describe. “Flaquito, parecía endeble, pero era aguerrido como jugador, mucha marca, estaba en todos lados, gran líder”, agrega.
Jugó en Sportivo Norte y Villa Alvear de Chaco y entre los años 84 al 93 jugará en el Atlético de Rafaela en una carrera en la que “pega el salto del amateurismo al profesionalismo en el 89”, cuenta el colega. “Juega un torneo que le permite clasificarse al ascenso Nacional B, actual primera nacional, y él fue el capitán, caudillo, referente principal, porque se había formado en el equipo y era un técnico dentro de la cancha, era muy profesional, serio, estudioso”, memora.
Miguel González, periodista del portal Rafaela Noticias
Perseguir ese ascenso era como un sueño impensable para un club de una ciudad mediana que tenía una liga local de poco más de 10 equipos, pero lo hicieron, ganaron un regional provincial y clasificaron al nacional. “Arranca como futbolista, desde las formativas, se hace capitán del equipo y es el referente que logra ascender”, resume.
Néstor Clivati, de radio El Espectador de Rafaela, confirma lo anterior: “Lo sigo desde el 89 cuando consiguió el ascenso con el Atlético”, cuenta. Desde Miami, donde cubre en estos días la participación de Argentina en el Mundial, cuenta que mantiene una buena relación con Alfaro, que sus familias son amigas y que también estará atento a la suerte de Paraguay en el torneo.
De su liderazgo apunta que “viene de su personalidad, de joven, era la voz cantante, el que ponía el umbral del temperamento y siempre tuvo buena comunicación con los compañeros y el entorno. Tiene un aire intelectual, pero se debe a su formación, que fue importante”.
DISYUNTIVA
Alfaro contó en primera persona que debió elegir entre su carrera universitaria o seguir su pasión por el fútbol: “Mi camino empezó cuando tenía 28 años, después de dejar la carrera de Ingeniera Química a falta de diez materias para el título. La decisión fue muy difícil de entender por mis padres. Años antes había llegado a un acuerdo con ellos para pausar mis estudios y dedicarme al fútbol por completo. Fue cuando llegamos con Atlético de Rafaela al Nacional B. En una categoría así, ya tienes que entrenar todos los días, sin tiempo para enfocarte en los estudios u otros asuntos. “Déjenme hacer esto que es lo que soñé toda mi vida. Porque ingeniero puedo ser a los 40, pero futbolista no”, les dije. Y ellos aceptaron”, apuntó en el sitio Coaches Voice (La voz de los técnicos).
Sigue contando el profe: “Entonces jugué tres años y medio, y después me retiré. Ya me había sacado el gusto por jugar. Pero al volver a la ingeniería no cumplí con mi parte del trato con mis padres: terminar la carrera.
Ahí sentí que la pasión por la ingeniería se había muerto y había nacido mi verdadera pasión, que era la que tenía de chico cuando soñaba con los domingos del fútbol de primera división. Como no lo había alcanzado como jugador, sí quería hacerlo como entrenador de un equipo de primera.
Debió pasar diez años en segunda división para poder hacer realidad la ilusión de poder disfrutar el privilegio de estar en primera, pero llegó. Por eso digo siempre a mis jugadores –también a mis hijas– el valor de perseguir los sueños. Lamentablemente mis padres ya no estaban con vida para poder verlo hecho realidad”, narró. Quizá de la ingeniería le venga el afán de mantener el orden y las estructuras en sus equipos.
CONDUCTOR DE GRUPOS
Más tarde, dice González: “Asciende, juega en el profesionalismo, comienzan a codearse con el futbol nacional, cuando se retira, pasa a ser el técnico del equipo y en su cuerpo técnico hasta hoy está Carlos González, que jugaba de 8 a su lado en Atlético Rafaela y Sergio Chiarelli, que es el preparador físico de sus equipos, era también del club y se conocen desde chicos”, cuenta.
Clivati agrega que “Claudio Cristofanelli lleva 20 años con ellos. Habla muy bien de él, saber rodearse y mantener el equipo en el tiempo”. Entiende que allí está una de las claves de su desarrollo: “Esa química que logra en los vestuarios viene de la que él generó en su cuerpo técnico y sus ayudantes. Si bien es notorio el caso de Paraguay, no es la primera vez que despierta un grupo, ya lo hizo con otros planteles en otras campañas, no es infalible, pero sus jugadores siempre destacan esa empatía que logran él y su cuerpo técnico que lo respalda”.
Néstor Clivati, de radio El Espectador de Rafaela
Dirigiendo Atlético Rafaela en su primera experiencia, cuenta González que “estuvo a punto de ascender a la primera, llegó a jugar definitorias con Estudiantes de La Plata, donde el capitán era Juan Sebastián Verón”, apunta.
Después pasa a Olimpo de Bahía Blanca, Belgrano, Quilmes y en un tiempo más consigue llegar a dirigir en primera división y disputa la Copa Sudamericana con Arsenal de Sarandí. “Es todo mérito suyo, porque no era un tipo de Buenos Aires que crece codeado con los más grandes, viene del fútbol del interior, de una liga provinciana”, destaca.
SEGUNDO MUNDIAL
Alfaro lo cuenta así: “Por eso, después de dirigir a Boca, sentí que lo que tenía que hacer en Argentina estaba cumplido…Yo he estado en cuatro mundiales seguidos, desde Alemania 2006 a Rusia 2018, trabajando para una televisión de Colombia. Antes de cada partido, miraba abajo desde la posición de la cabina de televisión y me fijaba en los seleccionadores y siempre me hacía las mismas preguntas: “¿Por qué yo no estoy ahí? ¿Qué me falta para dirigir en un Mundial?”.
Clivatti recuerda que “pensó en dejar de dirigir después de Boca, que fue traumático para él, pero después hace un quiebre positivo y pasa de ser entrenador de seleccionados”. Primero en Ecuador (2020-22), con el que fue a Catar, luego Costa Rica (2023-24) y finalmente Paraguay. Con 63 años cumplidos el 14 de agosto pasado, tendrá su segunda experiencia mundialista consecutiva.
González apunta: “Desde siempre fue un conductor de grupo, líder, un tipo preparado, estudioso, formado, lector de muchos temas. No solo estudia el fútbol, sino también las cosas cotidianas, no es que vende humo”. Señala que “su familia tenía una pequeña industria metalúrgica que quebró en una época difícil, creo que de autopartes, no viene de un hogar de carencias, y el equipo del que es referente es del centro de la ciudad. Al Atlético le dicen la Crema es un club importante en lo social”.
Entiende que es un emblema de Rafaela, “una ciudad con poder adquisitivo que sobresalió en la región y en el país. Tiene una idiosincrasia de gente que provino en gran medida de la inmigración italiana que dio empuje y desarrollo, e instaló fábricas de caramelos, colchones, lácteos, frigoríficos, etc.”.
El Atlético de Rafaela administra además el autódromo de la ciudad, reconocido internacionalmente, al punto de que “los autos de las 500 millas de Indianápolis corrieron aquí en el 71 y allí en ese predio está el centro de entrenamiento que tiene el complejo de canchas e instalaciones del fútbol”.
UN REFERENTE EN SU COMUNIDAD
Perfila a Alfaro como “un muchacho de clase media que aprovechó oportunidades y que trabajó duro. No sé si soñó lo que le dio el fútbol” y comenta que “es muy reconocido y querido en la ciudad como un referente de fútbol en el mundo, no viene muy seguido, pero cuando lo hace suele dar charlas a los juveniles y se lo escucha con respeto”.
Clivati agrega que “es una figura admirada por sus valores, su compromiso, tiene una identificación con Atlético, pero lo quieren en general. Hace muchos años se fue de la ciudad donde quedan algunos familiares”.
A la hora de trazar un perfil, apunta que “es una persona presente, es amigo de los amigos, es afectuoso, tiene siempre buena memoria emotiva y creo que en dosis se nota cuando puede llegar a un grupo de profesionales”.
Agrega que “si repasas sus declaraciones, las matiza con alguna riqueza conceptual, con hechos que tienen que ver con el jugador persona y es un recurso que lo hace un entrenador distinto, que llega al jugador y le toca la fibra más íntima, lo que le agrega valor a su liderazgo como jefe de grupo”. En diciembre de 2025, lo homenajearon en la fiesta del deporte en su Rafaela natal.
UNA CAMISETA ESPECIAL
“Fue una experiencia impresionante, el profe Alfaro me trató como su hijo, me sentí como un niño chiquito al que su papá le da un abrazo”, cuenta Ignacio Villalba Denis, el dibujante guaireño que pinta camisetas biográficas de futbolistas y personalidades destacadas.
Comenta que esperó media hora en la portería de la APF en Ypané “hasta que escuché la radio que decían ‘déjenle pasar a Ignacio Villalba’. La seguridad era tremenda y cuando logré entrar vi la locura que genera el profe, porque cuando él salió incluso hasta los que trabajan todos los días allí se acercaron para tomarse una foto con él”, recuerda.
“Fue superamable supercorrecto, tenía un aura y me puse muy nervioso, fue tan lindo y emocionante. Me hicieron un video los de la Albirroja y ahí le dije a Alfaro que esto es por todos los paraguayos, por lo que nos devolviste y cuando vio el cuadro se le iluminaron los ojos. Casi se me escapan algunas lágrimas y me abraza el profe y me dice ‘muchísimas gracias, voy a llevarme a un recuerdo muy bonito de Paraguay’”, concluye.
Ignacio Villalba Denis, el dibujante guaireño con el profe Gustavo Alfaro