María Victoria Benítez Martínez * - Fotos: gentileza

El 1 de enero de 1929, dos aviones Laté 25 2-R llegaron a Asunción para la inauguración del primer servicio aéreo que transportaba correo y pasajeros.

El 5 de setiembre de 1927 se creó Aeroposta Argentina (filial de la Aeropostal francesa) para ampliar la red hacia el sur y establecer enlaces con Paraguay y Chile.

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En Toulouse (Francia), la aventura de la producción aeronáutica comienza con Pierre Georges Latécoère (1883-1943), que construye aviones tras la Primera Guerra Mundial (1918). En 1922, creó la Sociedad Industrial de Aviones Latécoère: el nuevo avión Laté 25.

El Laté 25 era un monoplano de ala parasol con cabina cerrada para cuatro pasajeros y cabina torpedo.

En 1926, Pierre Latécoère, cuya empresa atravesaba dificultades financieras, viajó a Río de Janeiro para entrevistarse con Marcel Bouilloux-Lafont, muy activo en Sudamérica, con vistas a desarrollar la ruta en el continente sudamericano. El 11 de abril de 1927 se creó la Compañía General Aeropostal, presidida por Bouilloux-Lafont, y el 5 de setiembre del mismo año se creó Aeroposta Argentina (filial de la Aeropostal francesa) con Vicente Almandos Almonacid como presidente.

El Laté 25 era un monoplano de ala parasol con cabina cerrada para cuatro pasajeros y cabina torpedo

VUELOS DE PRUEBA

Aeroposta Argentina comenzó a operar servicios de correo y pasajeros sin autorización oficial del Gobierno argentino, la cual le fue concedida tras la publicación del Reglamento de Navegación Aérea el 27 de febrero de 1929, anunciando la introducción de dos vuelos semanales para transportar correo a Paraguay.

El 1 de enero de 1929, dos Laté 25 2-R llegaron a Asunción para la inauguración del primer servicio aéreo de Aeroposta Argentina que transportaba correo y pasajeros.

El Laté 25-2R, n.° 619, F-AIFX, con los pilotos Paul Vachet y Pedro Ficarelli, el mecánico José Oscar Gutierrez; Lydie Vachet, esposa de Paul Vachet, y el ingeniero Primitivo Padilla, aterrizó en el aeródromo militar de Campo Grande a las 15:00.

Les siguieron el Laté 25-2R, n.° 631, F-AIJZ, con el piloto Leonardo Selvetti al mando; el mecánico Ferrano y el periodista Di Sandro, llevando correo y algunos ejemplares del diario La Prensa. Los vuelos fueron recibidos en Asunción por los miembros de la misión militar francesa, el coronel Joseph Coulet, jefe de la misión, y el mayor Louis Fromont, jefe de la misión aérea militar francesa.

El 16 de febrero, el presidente de la Federación Aeronáutica Internacional, Conde Henri de la Vaulx, llegó a Asunción, acompañado de Vicente Almandos Almonacid con el piloto Ficarelli. Permanecieron en la capital durante cuatro días. Los históricos vuelos de enero fueron considerados como ensayos.

Entre los pilotos franceses que llegaron a nuestro país se encuentra nada menos que Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944), autor de “El Principito”

PRIMER VUELO OFICIAL

El 22 de marzo de 1929 se realizó el primer vuelo oficial del servicio postal Buenos Aires-Asunción con el piloto Pedro Ficarelli al mando del Laté 25, partiendo del aeródromo de General Pacheco, con Vicente Almandos Almonacid, director de Aeroposta Argentina; el presidente del Aero Club de Asunción, doctor Eusebio Ayala, y su esposa Marcela Durand, como pasajeros.

Por otra parte, el 17 de enero de 1929, el comandante Louis Fromont, jefe de la misión de aviación militar francesa, contrajo matrimonio con Delphine Coulet, hija del jefe de la misión militar francesa en Paraguay, J. Coulet.

El piloto Jean Mermoz fue el padrino de la boda. Mermoz había sido alumno de Fromont en la Escuela de Aviación Civil Farman de Toussus-le-Noble (Francia). La pareja se fue de luna de miel a Buenos Aires, a bordo de un Laté 25.

El comandante Louis Fromont (1895-1964) embarcó en Burdeos el 8 de mayo de 1926 como jefe de la misión de aviación en Asunción. Recibió regularmente a los pilotos franceses que, junto con los pilotos argentinos Pedro Ficarelli y Selvetti, volaban entre Buenos Aires y Asunción, Paul Vachet, Jean Mermoz y Marcel Reine. En octubre de 1929, Antoine de Saint-Exupéry sustituyó a Paul Vachet, que se había marchado a Venezuela.

Antoine de Saint-Exupéry y Henri Guillaumet (instructor), en 1926

PILOTOS FAMOSOS

Entre los pilotos franceses que llegaron a nuestro país se encuentra nada menos que Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944), autor de “El Principito”.

Formado como navegante nocturno en Brest (Francia) en 1929, Saint-Exupéry regresa a Toulouse para hacerse cargo de la ruta Toulouse-Casablanca (Marruecos). En octubre de 1927, fue invitado a hacerse cargo del aeródromo de Cap. Juby en Marruecos.

El 12 de octubre de 1929, Saint-Exupéry asumió el cargo de director de Operaciones de Aeroposta Argentina en Buenos Aires, donde se le unió su colega Henri Guillaumet. Su trabajo consistía en garantizar el buen funcionamiento de las rutas existentes hacia Santiago de Chile, Asunción y Río de Janeiro, de la gestión del personal y de los equipos, así como de la apertura de nuevas rutas.

En Buenos Aires conoció a su futura esposa, Consuelo Suncin (salvadoreña), de 26 años, viuda del escritor guatemalteco Enrique Gómez Carrillo (su segundo marido), en una recepción en la Alianza Francesa. Se casó con ella seis meses después.

Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el autor de “El Principito” sirvió en las fuerzas aéreas francesas. Saint-Exupèry no renunció a la aventura y despegó de Bastia (Córcega) el 31 de julio de 1944 en misión cartográfica durante la Segunda Guerra Mundial. Nunca regresó.

En tanto, en 1928 Pedro Ficarelli (1895-1929) fue contratado por Aeroposta Argentina. Considerado uno de los mejores pilotos de la época, realizó vuelos de exploración a lo largo de la costa brasileña, en Uruguay y en la Patagonia. Aeroposta Argentina le encargó inaugurar el primer vuelo de correo aéreo entre Buenos Aires y Asunción.

El piloto Pedro Manuel Ficarelli

UNA TRAGEDIA

El 16 de agosto de 1929, el Laté 25-2R de la Aeroposta Argentina, matrícula F-AIFX- 619, con tres ocupantes, Pedro Ficarelli, el mecánico Louis Queirolo y Raymond Cortés, agente de la Aeroposta Argentina en Posadas, despegó a las 5:45 y se estrelló cerca de Sapucai debido a la escasa visibilidad. Una espesa niebla cubría la trayectoria de vuelo, pero Ficarelli decidió despegar porque el correo no podía esperar.

Poco después del despegue, entre Sapucai y Caballero, el avión chocó contra las copas de los árboles de una colina. El impacto fue violento y el avión se partió contra el suelo. Ficarelli resultó gravemente herido (ambas piernas rotas), mientras que sus dos pasajeros consiguieron sacarlo de entre los restos del avión en llamas.

Pero Ficarelli se negó a ser atendido y gritó a uno de sus compañeros: ¡Salvad la correspondencia! Queirolo, gravemente herido, se desmayó en el lugar del accidente junto con Ficarelli, mientras que Cortés, herido leve, salvó la correspondencia y partió en busca de ayuda.

Desgraciadamente, cuando llegó la ayuda Ficarelli ya había muerto. Sus restos fueron trasladados por tierra a Asunción y velados en la Embajada de Argentina. El entonces presidente de la República, Dr. José P. Guggiari, estuvo presente.

Jean Mermoz repatrió los restos de Ficarelli a bordo de un Laté 26 2R, el avión más adecuado para transportar los restos a Rosario (Argentina), donde fue enterrado. Un barrio y una calle de Rosario llevan el nombre del aviador Ficarelli. La carrera de aviador de Pedro Manuel Ficarelli terminó en Paraguay. Se considera a Ficarelli la primera víctima de la aviación comercial.

Finalmente, la historia de la Aeropostal francesa y sus filiales sudamericanas es rica en aventuras e ilustra la calidad de los pioneros de la aviación de los años 1920 en Paraguay.

*Ph. D. en Historia y Civilizaciones - Université Paris Cité – Francia. Máster en Relaciones Internacionales, máster en Letras y licenciatura en Letras Modernas, Sorbonne Université. Comercio Internacional – Droit des Affaires – Conservatoire National des Arts et Métiers


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