Como cada año, la feligresía católica de nuestro país reafirmó su devoción y fe en la Virgen de Caacupé realizando la tradicional peregrinación que tuvo como fecha central el Día de la Inmaculada Concepción. Las autoridades informaron que a lo largo de todo el operativo, para el cual fueron desplegados más de 5.000 efectivos, no se registraron mayores incidentes. Durante las distintas celebraciones litúrgicas, los líderes de la Iglesia paraguaya exhortaron a los responsables de la administración estatal a trabajar con vistas a mejorar la educación, velar por la protección de los bienes públicos, luchar contra el crimen organizado y la pobreza. Así también, realizaron un llamado a la solidaridad y a la paz mundial. En este Ojo, reporteros gráficos de Nación Media ofrecen un recorrido por algunos momentos destacados de la fiesta mariana.
- Fotos: Jorge Jara, Emilio Bazán, Eduardo Velázquez
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Palmear Sin Fronteras registró multitudinaria presencia en la fiesta de los migrantes
Masiva concurrencia registró la segunda edición de Palmear Sin Fronteras que se desarrolla este sábado desde las 11:00 hasta las 23:00. Familias enteras fueron a disfrutar de la cultura y la gastronomía de más de 20 países en el marco de la Semana del Migrante.
El público presente pudo disfrutar de un gran recorrido cultural con actividades en distintos escenarios, propuestas artísticas y gastronómicas, exhibiciones de danzas tradicionales de Perú, Croacia, Bélgica, Corea, carnaval uruguayo y vallenato colombiano, así como una presentación de K-pop.
“Surgió el año pasado pensando en qué podíamos hacer por la Semana del Migrante para hacer un homenaje a la cantidad de migrantes que vive en nuestro país y más años y fue más exitoso de lo que esperábamos”, recordó Karina Gómez, directora Gabiente de Migraciones, en declaraciones PY TV.
Entonces, este año, redoblaron la apuesta. “Había más ansiedad por participar. Entonces, nos organizamos y este es el resultado: la fiesta para la comunidad de inmigrantes en nuestro país”, puntualizó.
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“El centro histórico de cada país tiene que brillar en diferentes aspectos, en lo cultural, en cuanto al patrimonio, en cuanto a la accesibilidad, pero como primer punto que sea un espacio de unión entre las familias”, detalló Cielo Moreno, directora de Acción Social de la Oficina de la Primera Dama, para Medios del Estado.
Paraguay marcó presencia con la Orquesta Popular de la Policía Nacional y otros grupos musicales y de danza en horas de la tarde.
Aún queda tiempo para visitar la feria internacional que ofrece una gran variedad de comidas típicas de todos los países, desde el chivito y la torta frita uruguaya, las arepas venezolanas, el kimchi.
También pollo frito coreanos, harukami japonés, hornado ecuatoriano, tacos y quesadillas mexicanas, la bandeja paisa colombiana, la feijoada y coixinha brasileña y las empanadas salteñas y tamales de Bolivia.
Igualmente, hay opciones de menú tradicionales de Líbano, Taiwán, Béligca, España, Francia, Italia, Rusia y Turquía.
Otros países que combinan exhibiciones culturales con degustación de platos típicos son Canadá, Croacia, India y España.
Un momento colorido se vivió con el desfile de la Embajada de Taiwán que presentó la danza del dragón.
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¡Viví el espíritu de Italia en Paraguay!
Música, sabores, tradición y fiesta. Este 31 de mayo, la Plaza Italia se transforma en un viaje al corazón italiano para toda la familia.
Este domingo, Paraguay volverá a vestirse de verde, blanco y rojo con una nueva edición de la Festa della Repubblica Italiana, una de las celebraciones más queridas por la comunidad italiana y por todos aquellos que alguna vez encontraron en Italia un pedazo de inspiración, sabor o historia.
Desde las 11:30 hasta las 18:00, la tradicional Plaza Italia se convertirá en una pequeña Roma al aire libre con mesas compartidas, pasta recién servida, música italiana, mandolinas, risas familiares y el inconfundible aroma de la gastronomía que hizo del país europeo uno de los grandes símbolos culturales del mundo.
La jornada, organizada por la Embajada de Italia en Paraguay y la Scuola Dante Alighieri, tendrá este año un significado especial ya que se cumplen 80 años de la proclamación de la República Italiana, un hecho histórico que marcó el nacimiento de una nueva Italia tras la Segunda Guerra Mundial.
Pero detrás de esta festividad hay mucho más que un acto protocolar. La historia cuenta que el 2 de junio de 1946, millones de italianos fueron llamados a votar en un referéndum histórico que decidiría el futuro del país después de la caída del fascismo y el fin de la guerra. Por primera vez, además, las mujeres italianas pudieron votar.
Y desde entonces, la fecha se transformó en un símbolo de unidad, libertad y reconstrucción nacional.
Décadas después, ese espíritu sigue viajando por el mundo junto a las comunidades italianas que llevaron sus tradiciones a distintos continentes. Paraguay fue uno de esos destinos.
Hoy, la Festa della Repubblica no solo celebra a Italia, también homenajea a las generaciones de inmigrantes que trajeron consigo recetas, costumbres, idioma, música y una forma particular de entender la vida.
Música, sabores y una plaza convertida en Italia. La edición 2026 promete una experiencia completamente inmersiva.
La apertura estará a cargo del tradicional desfile de la Banda Lisa del Colegio Dante Alighieri, marcando el inicio de una jornada donde la cultura será protagonista absoluta.
Uno de los momentos más esperados será la presentación especial del dúo italiano integrado por Eugenio Palumbo, en mandolina, y Lorenzo Bernardi, en guitarra, quienes llegarán desde Italia especialmente para esta celebración y traerán el sonido más auténtico del Mediterráneo al corazón de Asunción.
Además, estudiantes de la Scuola Dante Alighieri participarán de distintas intervenciones culturales y artísticas que buscarán transmitir el legado italiano a nuevas generaciones.
Viaje por los sabores de Italia. Como toda gran fiesta italiana, la gastronomía ocupará un lugar central.
Más de 20 stands gastronómicos ofrecerán platos típicos, postres tradicionales y sabores regionales preparados por familias y miembros de la comunidad italiana en Paraguay. Pastas, pizzas, focaccias, cannoli, embutidos, dulces y muchas otras especialidades serán parte de un recorrido culinario pensado para compartir.
Porque en Italia, la comida nunca fue solo comida: fue encuentro, identidad y celebración.
Paraguay e Italia, conexión que sigue viva. Cada año, la Festa della Repubblica reúne a descendientes italianos, estudiantes, familias paraguayas y amantes de la cultura europea en una celebración que ya forma parte del calendario cultural de Asunción.
Más que una fiesta, es una experiencia que conecta generaciones y reafirma cómo las raíces italianas siguen presentes en la vida cotidiana paraguaya, en los apellidos, en las recetas familiares, en la arquitectura, en el idioma y en la manera de reunirse alrededor de una mesa.
Este 31 de mayo, Plaza Italia volverá a demostrar que algunas culturas no se visitan, se sienten.
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Un pueblo exuberante de patriotismo marcó el ritmo de las fiestas patrias
El patriotismo volvió a palpitar en el corazón de nuestro pueblo. Cuando muchas veces criticamos a una juventud aparentemente indolente ante las graves crisis de la sociedad, hoy debemos percatarnos de que es el sistema el que está impidiendo crear espacios de conciencia y reflexión ciudadanas.
Y la urgente necesidad de retornar la mirada hacia el humanismo en las escuelas, a modo de pacificar y domesticar esta agresiva invasión tecnológica que amenaza con aislarnos y someternos a sus perturbadoras condiciones de un exacerbado y egoísta individualismo que apunta a la masificación del pensamiento.
Un futuro donde hombres y máquinas tendrán un mismo valor de uso utilitario. Y hasta con graves indicios de que el ser humano podría ser desplazado por los productos de su propia invención. Por eso debemos resaltar que hemos visto en los últimos días a una juventud fervorosa que aprendió las canciones patrióticas que nos hablan de nuestra soberanía, nuestra identidad y nuestro orgullo de paraguayos, sin que nadie le enseñe ni mueva a entonarlas.
Estamos en presencia de una juventud que se formó en las calles, en los estadios, en los conciertos y en los grupos y rondas de amigos. Pero que, reunida en lugares públicos, tiene una voz que contagia y estremece los espíritus.
Una juventud que está más viva que nunca y con ganas de dar lecciones a los mayores que han claudicado en sus convicciones, ante la contundencia de una realidad que no pudieron transformar.
Esa unidad generacional podría remover los cimientos de una situación de pobreza y mediocridad intelectual al que nos condenó un “infortunio enamorado” de nuestro país, al decir del máximo escritor nacional, Augusto Roa Bastos, inspirado, a su vez, en una obra olvidada, pero que cada estudiante debería leer al menos una vez en su vida: “El infortunio del Paraguay”, de Teodosio González, junto a “Migraciones”, otro clásico, de Eligio Ayala.
Pero lejos de contribuir a ese despertar, penosamente, se percibe una estructura de poder, sobre todo político y económico, a la que le conviene e interesa que todo siga igual, desde la óptica de una mezquindad de acumulación unilateral que en nada aporta para el desarrollo social y el crecimiento económico que empieza desde abajo. Estamos hablando de una política integral, con perspectiva de Estado, que priorice el riego abundante de las raíces sin la falsa expectativa de que el derrame vendrá desde arriba. Ya se ha demostrado en varios fallidos experimentos que nunca ocurrirá de esta manera.
¿Una razón especial para este análisis? Definitivamente, sí. Así como en 1911, cuando el entonces presidente de la República, coronel Albino Jara, pretendió trasladar la celebración del Centenario de la Independencia Nacional a 1913 –por razones exclusivamente políticas–, el pueblo volvió a convertirse en el protagonista de las fiestas del reciente 14 y 15 de mayo.
Hace exactamente un año escribíamos sobre este mismo tema con idéntica apreciación. Solo que esta vez ocurrió un fenómeno nunca visto en las últimas décadas, salvo en la apoteósica conmemoración del Bicentenario, en 2011: la multitud volcada a las calles rebasó todas las expectativas.
El centro histórico de Asunción fue un hervidero de gente de todas las edades. Los locales gastronómicos no dieron abasto. Moverse de un lugar a otro requirió de mucha paciencia. Pero esas miles y miles de personas no tenían apuro. Todas ellas querían rendir tributo a la patria. Algunas permanecieron en arterias y plazas desde bien temprano del jueves 14 hasta la madrugada del viernes 15.
En sus rostros no se percibía cansancio; al contrario, mostraban una amplia sonrisa que denotaba alegría y desatado fervor patriótico. Hasta podría decirse que, con cada grito de júbilo, parecían expulsar frustrantes decepciones para transformarlas en esperanza y optimismo.
Frente al Centro Cultural de la República El Cabildo se había instalado el escenario mayor. La fiesta empezó antes del mediodía con una Feria de Sabores, que cada año congrega a embajadas acreditadas ante nuestro país y colectivas extranjeras. Desde temprano, desfilaron grupos artísticos de naciones vecinas, en un espectáculo muy celebrado por la concurrencia.
A la noche, ocurrió –repetimos– un fenómeno que no se veía desde 2011: las plazas presentaban una imagen de lleno completo. El público empezó a corear a cada instante “Patria querida”, así como las canciones más conocidas de Emiliano R. Fernández y Quemil Yambay. A la medianoche, la apoteosis fue inenarrable: miles de personas ovacionaron a los actores que desfilaban frente a la multitud, representando a los “Próceres de Mayo”.
El Himno Nacional reventó las gargantas de todos los presentes. Solo estamos relatando lo acontecido en un tono de crónica sencilla y sucinta. Aunque el significado de estas fiestas patrias tiene una connotación que todavía no terminamos de entender y ponderar. La “Patria soñada” por el poeta pilarense Carlos Miguel Jiménez es un sueño posibl