Julia Roberts, estrella de la nueva comedia dramática “Dejar el mundo atrás”, dice que el fin del mundo es buen momento para darse unos gustos y revela qué elegiría para ese momento. El príncipe Harry recurre a la corte para exigir protección policial durante sus viajes al Reino Unido, Taylor Swift y Lionel Messi fueron seleccionados personalidad y deportista del año, respectivamente, por la revista Time, y el actor francés Gérard Depardieu enfrenta nuevas acusaciones por agresión sexual.

  • Texto y fotos: AFP

DARSE EL GUSTO

La película, que se estrenó el viernes en Netflix, cuenta también con los actores Mahershala Ali e Ethan Hawke, y fue producida por el expresidente estadounidense Barack Obama. Roberts interpreta a una esposa egocéntrica que mira cómo el mundo moderno colapsa a su alrededor durante unas vacaciones de lujo. La actriz conversó con AFP sobre lo que realmente la asusta y por qué mandó hacer un par de calcetines muy groseros después de hacer la película.

–¿Qué haría en su último día si el mundo estuviera por colapsar?

–Si tuviera 24 horas, me quedo con mi familia, muchos cheesbur­gers y una enorme cantidad de alcohol, galletas de chispas de cho­colate, abrazos y besos y, espere... tal vez somníferos. Pero no va a pasar.

–Muchas cosas salen mal en la película. ¿Cuáles le aterrorizarían más en la vida real?

–Los desastres naturales, porque son más realistas y también por­que, sabe, la madre naturaleza, a ella no le importa lo que la gente piensa.

–Una de sus primeras frases en la película es “yo odio a la gente”. ¿Fue divertido interpretar a ese tipo de personaje?

–Fue muy divertido interpretar eso, porque yo realmente amo a la gente y creo que soy muy abierta y amistosa, así que me encanta esa frase inicial. Ahora tengo unos calcetines que dicen “odio a la gente”. Me encanta la idea de interpretar a alguien que adoptó ese tipo de mantra y lo que realmente significa. ¿Cómo puedes vivir en un mundo lleno de humanos cuando llevas adentro ese tipo de sentimiento?

–En tu carrera interpretaste a personajes antipáticos, ¿ha sido una opción?

–No creo que sea una opción en la que pensé interpretar a alguien agradable o desagradable. Creo que tiene que ver con todo lo que hay en el caldo. No es ser amistosa o inamistosa, es más sobre cómo calza con lo que pasa dentro de todo (en la película).

–¿Cuál es el mensaje de la película?

–Creo que es que estamos todos en esto juntos, la sensación de que realmente somos mil y una versiones de una cosa buena, que es la humanidad. ¡Ah, y cocinar!

PROTECCIÓN CASO POR CASO

El Tribunal Superior de Londres examina desde el martes pasado el procedimiento iniciado por el príncipe Henry para impugnar que Reino Unido haya dejado de ocuparse de forma sistemática de su seguridad cuando se encuentre en el país. El duque de Sussex, hijo menor del rey Carlos III, y su esposa Meghan perdieron esta protección, pagada por el contribuyente británico, tras decidir alejarse de la familia real en 2020 e instalarse en Estados Unidos.

El recurso de Henry se refiere a la decisión adoptada por las autoridades en febrero de 2020 de conceder protección policial caso por caso al duque de Sus­sex. Al presentar el caso ante la audiencia, en la que el duque de Sussex estaba ausente, su abogada, Shaheed Fatima, estimó que una decisión “caso por caso conlleva una incertidumbre excesiva” para el príncipe.

La letrada también destacó el impacto que un posible ataque al duque de Sussex podría tener en la reputación del Reino Unido debido a “su estatus y a su posición dentro de la familia real”. En la audiencia, el abogado del Ministerio del Interior, James Eadie, defendió la decisión del Ravec (organismo responsable de la seguri­dad de los miembros de la familia real y de las figuras públicas más importantes) de conceder al príncipe Enrique una protección “a medida” y “dependiendo del contexto” que rodeen sus viajes por el Reino Unido.

Esta decisión resultó del “cambio de estatus que (el duque de Sussex) decidió realizar al convertirse en miembro sin función oficial de la familia real”, añadió el abogado. Hablar de seguridad “a medida” es solo otra manera de describir “el incumplimiento (por parte del Ravec) de sus reglas”, replicó la abogada de Henry. El tribunal había rechazado en mayo una petición del príncipe Enrique para pagar con sus propios fondos personales una protección policial cuando se encuen­tre en el Reino Unido. La cuestión de su seguridad volvió a estar en primer plano a mediados de mayo, cuando los paparazis siguieron en coche al príncipe y a su esposa en Nueva York.

El príncipe acusa a la prensa y a los paparazis de provocar el accidente automovi­lístico que costó la vida a su madre, Lady Diana, el 31 de agosto de 1997 en París. Henry también lidera una ofensiva legal en el Reino Unido contra la forma de actuar de varios tabloides hacia su persona.

COLOR DEL BEBÉ

Por otra parte, Omid Scobie, autor de un libro que asegura que dos miembros de la familia real británica se preguntaron sobre el color de piel que tendría el bebé del príncipe Enrique y su esposa Meghan cuando esta estaba embarazada de su primer hijo, negó haber buscado un “golpe publicitario”. Un año después de su inesperada partida a Estados Unidos, en 2020, Enrique y Meghan afirmaron, en una entrevista con Oprah Winfrey, que un miembro de la familia real se había pre­guntado, en pleno embarazo, sobre el color de piel que tendría su hijo Archie.

Los nombres de los dos miembros de la familia real que supuestamente tuvieron esa conversación fueron publicados en la versión en neerlandés de un nuevo libro sobre los Windsor, que el editor rápidamente retiró de la venta. Muchos medios de comunicación, entre ellos la BBC, el Daily Mirror, el Sun y el New York Times, ase­guraron el viernes que las dos personas mencionadas en el libro serían el rey Carlos III (cuando aún era príncipe heredero) y su nuera Kate, actual princesa de Gales.

FUENTE DE LUZ

La revista Time nombró el miércoles pasado a la estrella pop estadouni­dense Taylor Swift personalidad del año por su capacidad de “transcender fronteras y ser una fuente de luz” para millones de personas en el mundo, como ha demostrado con su exitosa gira mundial “The eras Tour”.

“Gran parte de lo que Swift logró en 2023 es inconmensurable. Trazó su viaje y compartió los resultados con el mundo: se comprometió a validar los sueños, sentimientos y experiencias de las personas, especialmente de las mujeres, que se sentían ignoradas y regularmente subestimadas”, escribió el editor en jefe de Time, Sam Jacobs, para anunciar la selección.

La estadounidense de 33 años añade esta nueva distinción a una larga lista de éxitos y discos. En los 17 años trans­curridos desde su inicio en los clubes de country de Nashville, adonde sus padres se trasladaron para darle a su hija una oportunidad en el mundo musical, Swift ha conseguido más álbu­mes número 1 que ninguna otra mujer en la historia. Solo este año ha conse­guido tres.

Pero más allá de los éxitos, Taylor ha marcado su impronta en otros aspec­tos. Sobre todo en el de los derechos de autor y la propiedad de todo el pro­ceso musical, recuperando los dere­chos sobre sus álbumes grabados antes de 2018, regrabándolos y apropiándose de todo el proceso de principio a fin.

Tras un problema con la venta de entradas para conciertos de su exitosa gira arremetió contra el gigante Ticket­master, llevando a la plataforma, a menudo criticada por su posi­ción de monopolio, a tener que dar explicaciones al Congreso estadounidense.

Desde su vida amorosa con el jugador de fútbol americano Tra­vis Kelce, sus frecuentes salidas a los restaurantes neoyorquinos, hasta sus opiniones políticas cada vez más escuchadas entre su fiel y numeroso club de “swifties”, Taylor Swift se ha convertido en un ícono feminista.

“En un mundo dividido, donde demasiadas instituciones están fallando, Taylor Swift encontró la vía para trascender fronteras y ser una fuente de luz”, justifica la revista, que considera que la cantante consiguió este año una especie de “fusión nuclear”, en la que puso “arte y comercio juntos para liberar una energía de fuerza histórica”.

NUEVAS ACUSACIONES

El actor Gérard Depardieu enfrenta desde setiembre una denuncia por agresión sexual a la actriz Hélène Darras en 2007, que se suma a la investigación ya abierta por violación a otra intérprete, indicó el miér­coles pasado la fiscalía francesa.

Darras presentó la denuncia el 10 de setiembre por una agresión sexual durante un rodaje en 2007 y, aunque en principio los hechos están prescritos, el ministerio público precisó que la estudia para ver qué recorrido darle.

En un episodio del programa de investigación “Complément d’en­quête” de la televisión pública France 2 sobre las numerosas acusacio­nes contra el actor, Darras acusa a Depardieu de haberla manoseado cuando tenía 26 años y actuaba como figurante en el filme “Disco”, de Fabien Onteniente.

Durante el rodaje, Depardieu “me puso su mano en las caderas, en las nalgas” y “me dijo claramente: ¿Quieres venir a mi camerino?”, explica la actriz, quien asegura que “nada cambió” pese a que le dijo “no” y siguió manoseándola.

Antes de esta denuncia, la justicia imputó a este gigante del cine fran­cés en diciembre de 2020 por violaciones y agresiones sexuales a la actriz Charlotte Arnould, que denunció en agosto de 2018 dos violacio­nes en el domicilio parisino del actor. Desde entonces, una decena de mujeres lo acusaron en la prensa de violencia sexual.

A principios de octubre, Depardieu rechazó las acusaciones y denun­ció un “linchamiento” llevado a cabo por un “tribunal mediático”. “Nunca jamás abusé de una mujer”, agregó en una carta abierta publi­cada en el diario Le Figaro, en la que asegura que no es “ni un violador ni un depredador”.

IMPACTO SIN PRECEDENTES

A sus 36 años, el astro argentino Lionel Messi fue escogido como el deportista del año por la reconocida revista Time, en un reco­nocimiento al impacto sin precedentes de su llegada al fútbol de Estados Unidos.

“Messi consiguió lo que antes parecía imposible: convertir a Esta­dos Unidos en un país futbolístico”, señaló la publicación, que le dedica la portada y un artículo para el que fueron entrevistadas figuras como el propio capitán albiceleste y David Beckham.

Messi, ganador de ocho Balones de Oro, provocó un terremoto al anunciar en junio que abandonaba el fútbol europeo para continuar su carrera en el Inter Miami, la franquicia copropie­dad de David Beckham que entonces ocupaba la última plaza de la MLS.

“La verdad es que, por suerte, tenía varias opciones sobre la mesa que eran interesantes, y tuve que analizarlas y pensarlas, incluso sopesarlas con mi familia, antes de tomar la decisión final de venir a Miami”, dijo Messi a Time. “Mi primera opción era volver a Barce­lona, pero no fue posible. Intenté volver y no se dio”.

El fichaje de Messi, el mayor de la historia de la MLS, trans­formó por completo al Inter Miami catapultándolo hasta el primer título de su historia, la Leagues Cup, en la que brilló con 10 goles en siete partidos.

Varios de esos tantos parecían haber sido escritos en un guión de Hollywood, como el tiro libre que dio el triunfo a Miami en el tiempo de descuento de su debut ante Cruz Azul, ante el asombro de celebridades como LeBron James y Serena Williams, y la emoción hasta las lágrimas del pro­pio Beckham.

“Recuerdo que me subí al auto de vuelta y le dije a Victoria: ‘Ni siquiera estoy seguro de poder manejar hasta casa’”, explicó el ex capitán inglés a Time. “No podría haberlo escrito mejor. Fue por la MLS y por Estados Unidos. Era por el futuro del fútbol”.

“Ahí estaba el mejor futbolista vivo, posiblemente el mejor que jamás haya jugado al deporte más popular del mundo, que el año pasado llevó a Argentina a ganar su primer Mundial en casi cuatro décadas, vistiendo la camiseta de un club estadounidense que ocupa el último puesto”, relató Time.

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