En esta edición de “Expresso”, transmitido por GEN/Nación Media, Augusto dos Santos recibe a Mica Chamorro (MC), Paula Carro (PC) y Marlene Torres (MT), tres comunicadoras de ámbitos aparentemente disímiles, pero que tienen en común haber trabajado en el mismo proyecto aportando el componente holístico de la mirada femenina. Más allá de los múltiples escollos que debieron sortear, especialmente al ocupar cargos de dirección, coinciden en que gracias al empeño y esfuerzo puesto en la formación y en el ejercicio del oficio conquistaron espacios que antes estaban reservados a los varones.

Fotos: Christian Meza

–ADS: ¿Cómo fue ese día en que dijeron “me hago comunicadora”?

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

–MC: A mí la radio me llamó, tuve esa suerte. Porque sucedió que una señorita que se llama Maru Cubas había sido contratada por una radio de Villarrica, de donde yo soy, que se llama Transamérica, y yo hacía visitas a la radio para invitar a conciertos porque siempre fui muy seguidora de la música. Entonces yo era socia de los músicos y me iba a invitar a la radio. Entonces de ahí como que me habían escuchado y de ahí empezó. Era algo que siempre quise, pero que nunca me animé porque tenía miedo de ser rechazada. Entonces nunca me animé y tuve la casualidad de la vida que puedo decir que la radio me llamó a través de Maru en su momento. Y ahí fue como que se inició algo para lo que toda la vida me había preparado porque hacíamos muchos juegos de chica con mi papá. Y él que tiene una muy linda voz realmente y es como que me ayudó jugando a expresarme o a tener palabras. Porque él dice que para un micrófono uno tiene que estar preparado. No puedes venir a improvisar, tienes que tener algo para decir. Entonces como que de chiquitita me preparaba para decir cosas Y acá estoy, habladora profesional, orgullosísima en esta mesa invitada.

–PC: Un camino que me abrazó muy temprano, tan fuerte como yo lo abrace a él. Fue mi primer trabajo. Empecé en el semillero de un diario con 16 años. En ese momento elegí otra carrera universitaria, estudié derecho. Pero todo mi camino laboral se forjó dentro de la comunicación durante alrededor de 13 años en medios de comunicación propiamente. Y en los últimos cinco años en la comunicación empresarial tratando de aportar también desde esta perspectiva a las políticas públicas cuando por razones de trabajo me toca intervenir. Así que es un camino que ha tenido sus errores, a veces sus aciertos, pero que he tratado de llevar con toda la pasión que he podido.

–MT: Yo creo que a los 12 años supe verdaderamente qué quería. Siempre me gustó el fútbol, siempre fui muy futbolera. Aparte en el Paraguay somos más periodistas futboleros porque nos dedicamos en mayor medida al fútbol. Me gustaba mucho ese deporte. En ese entonces, era muy pequeña y muy pocos tenían cable. Entonces con mi papá íbamos a la casa del vecino que sí tenía para poder ver fútbol, pero normalmente yo escuchaba radio. Entonces me agarraba eso que a los 10, 11, 12 años papá estaba en el trabajo y yo escuchaba los programas del mediodía. Creo que de alguna u otra forma mi papá sin quererlo me fue llevando para ese lado. Entonces yo sentía como que yo quería formar parte de una transmisión deportiva, quería empezar abriendo una cobertura estando en un partido, quería poder visitar los estadios porque es lo que a mí verdaderamente me apasiona. Entonces yo imaginaba jugando a la par con mis amigos del barrio porque me encantaba jugar fútbol mixto con ellos. Entonces yo me imaginaba también de alguna u otra forma dedicándome a esto, pero también siendo futbolista.

VARIEDAD

–¿Y cómo es el público?

–MC: Justamente es muy variado. Hoy hay más interés por la música retro, o sea hay personas que de repente no gustan del todo de la música actual que suena en todos lados, pero ahí para las farras sí les gusta un estilo que esté de moda, pero durante el día buscan otras cosas y yo creo que eso es lo que proponemos un poco con Montecarlo, que tenemos me gusta decir refugio en el dial donde hay buena música. Hacemos compañía y hay como una comunidad, como una familia. De hecho, con nuestros oyentes de “Radio show” recientemente celebramos seis años del programa al aire y se hizo una fiesta. Hay mucha gente que trabaja desde su lugar, está haciendo algo por el país, poniendo su granito de arena, y le hacemos compañía mientras sucede eso.

–Pero para hacer compañía no es que te levantás y venís a la radio, sino venís pensando cómo va a ser.

MC: El contenido está en todas partes. Tenemos mucho en común. Nos gustan las plantas y la comida (risas). Son temas de conversación frecuente en “Radio show”. Todos nos mandamos tips. Yo pongo música clásica, se dan esas conversaciones, de las pequeñeces que normalmente no son tan comunes encontrar en la comunicación, que tienen la necesidad de lo importante, de lo noticioso. Pero nosotros tenemos un espacio de conversación, de relax, de música, de animales también.

–¿Qué exigencias lleva al respecto de conocer a la audiencia?

–PC: Tenés que estar muy informada siempre sobre los rubros dentro de los cuales estás asesorando. A mí me gusta arrancar el día temprano escuchando radio, no te puedo decir que me informo solamente a tal hora del día porque las noticias permean en mi celular y por diferentes fuentes durante todo el día. Leo mucho contenido legislativo también. Entonces, a medida que vayan surgiendo las necesidades coyunturales, pero uno tiene que dominar el tema. Yo creo que en todo lo que uno hace en la vida en general tiene que dedicarle muchas horas. No solamente al trabajo, a la operativa misma o a la estrategia, sino sobre todo munirse de contenido de forma permanente. Yo creo que las mujeres tenemos una visión holística de las cosas, que está como en nuestro ADN. Y es la capacidad de vincular cosas que de pronto no están directamente conectadas, pero que pueden tener relación y que justamente por esa mirada amplia que intentamos tener de las cosas, una mirada incluyente, podemos aportar.

DIFICULTADES

–¿Qué dificultades encontraste en que te reconozcan que vos liderás un proceso de coordinación?

–MT: No fue fácil el camino. Ahora como que siento ya un respaldo con los años también, la experiencia que uno va ganando, pero al inicio costaba mucho. Para empezar era mujer, después era muy joven. Al principio no cayó muy bien. Y no era solamente fuera de aire. A mí me tocaba abrir una transmisión deportiva o cerrarla y eso era muy raro para el oyente porque toda la vida esa persona le escuchó a un varón haciendo ese trabajo. Entonces fue como conquistar un poco ese espacio.

–¿Cómo viven ustedes profesionalmente en un mundo de hombres?

–MC: Tengo que decir que a mí me ha tocado la fortuna de trabajar con mucha gente buena. O sea, sí he tenido compañeros con los que fue muy difícil por una cuestión de que siempre como que tratan de minimizar lo que decís. Pero no es que solo los varones te ponen piedras en el camino, puede ser una mujer también. Yo creo que depende mucho de las personas.

–PC: Hay una frase en inglés que dice “competence is confidence” (competencia es confianza). Yo trato de enfocarme en eso, trato de estar preparada. Yo creo que en el camino una encuentra de todo. Una encuentra personas muy valiosas, encuentra mujeres que apuntalan a otras mujeres y otras que no lastimosamente. Hoy yo puedo decir que trabajo con gente maravillosa, pero algunas veces no ha sido así. Siempre trato de pensar que el lugar que estoy ocupando es también un compromiso con las personas y sobre todo con las mujeres que vendrán. Entonces, cuando tengo que reafirmarme trato de hacerlo con confianza para enfrentar esas cascaritas de banana. Trato de tener respeto también por el proceso largo que he hecho en la vida, por las decisiones y los estudios por los que he optado, en lugar de hacer esto hice lo otro. Trato de ser coherente y respetuosa con ese camino.

–¿Qué cosas son imprescindibles para que las cosas funcionen bien?

–MT: Yo creo que lo fundamental siempre es la pasión y la disciplina, porque una persona no disciplinada yo creo que no va a llegar al éxito. Puede llegar, pero mantenerse es jodido. Uno tiene que aggiornarse y dedicarse constantemente porque esta profesión requiere preparación sobre todas las cosas.

–PC: Elegir a las personas de las que uno se rodea también si uno tiene la posibilidad de hacer su equipo. Y si uno no elige a ese equipo, por lo menos asegurarse de que cada miembro de la organización entienda los propósitos fundamentales para los cuales se trabaja.

MC: Yo creo que suma todo lo que ya dijeron y sumar un poquito la responsabilidad y el compromiso. Entender que nuestro trabajo, más allá de cumplir horario y de que te paguen a fin de mes, es un poquito más. La comunicación debe servir para algo.

PC: Sí, que es un privilegio sentirse parte de algo positivo y de un cambio para su país.

FAMILIA

–¿Ustedes sienten que lo que hacen tiene algún tipo de repercusión en su familia?

–PC: Bueno, yo creo que es natural a medida que van pasando los años, y viendo el grado de involucramiento sentimental que tienen sobre todo nuestros padres hacia nosotras, ir dosificando a veces la información que uno les da. Pero como son también la primera línea de contención es inevitable buscar a la familia tanto en los momentos de goce como a veces de necesidad de contención propiamente. Yo creo que en toda actividad la familia está ahí para sobrellevar esas circunstancias con uno.

–MT: Yo pasé por momentos que no fueron fáciles porque ya me habían dado el cargo de coordinadora, que en su momento no era muy común. Te hablo de cuando empecé en esto hace más de 10 años y pasé por momentos muy desagradables de ir a llorar y seguir. Mi familia estuvo ahí. Para mí la familia fue fundamental. En su momento al aire nunca creo que lo demostré. Traté de hacerlo lo más profesional posible. Pero en algún momento yo creo que a todos nos pasó, que nos sentimos mal al aire. No mostrarlo, pero sí después refugiarnos en la familia.

–MC: Yo llego al estudio y tengo contacto con mis oyentes y me cambia la energía. A mí la radio me salvó la vida porque había mañanas en las que yo me sentía triste y es como que ser comunicadora no te da la autorización y el permiso de mostrarle a tu oyente que vos estás mal porque un rato nomás estás al aire. ¿Por qué mostrar que estás mal? Si realmente no puedo, me quedo en mi casa. Pero a mí me pasaba que yo estaba triste, pero lograba levantarme de la cama, me iba a la radio y ahí se transformaba mi día. Entonces al día siguiente con ese mismo recuerdo me volvía a levantar las veces que me costó levantarme, que hubo épocas.

–Marlene, ¿podés hablarnos de tu experiencia en Qatar?

MT: La verdad que me emociona mucho, era un sueño tan anhelado. Yo desde siempre supe que quería ser periodista deportiva y mi anhelo máximo era poder llegar a una Copa del Mundo. Era lo que yo aspiraba y se pudo dar y fue algo maravilloso. Esos 35 días fueron maravillosos, fue una responsabilidad enorme también. Y yo agradezco enormemente a los directivos de Nación Media que hayan puesto sus ojos en mí para poder enviarme porque no fue un mundial cualquiera.

Fue un mundial en Medio Oriente. Con todo lo que se había dicho con respecto a las mujeres y yo me gané una experiencia fabulosa ese tiempo. Yo no quería que termine el Mundial por más de que era mucha labor y era desgastante. Y era ser camarógrafa, periodista, a la vez productora también cuando se requería mandar material, fotógrafa. Porque ellos se sintieron como parte de esta liberación, fue algo fantástico también para ellos. Era como un sueño mágico ese tiempo del Mundial, todo era alegría. Los sudamericanos llevaron la fiesta, en especial los argentinos y los mexicanos. Fue impresionante la mayoría mexicana y la mayoría argentina. Ellos llevaron la fiesta. Fue impresionante. También los propios qataríes y las personas que viven en Qatar. Yo mientras hablaba había alguien que filmaba porque era raro para ellos que una mujer esté haciendo su trabajo.

DESAFÍOS

–¿Cómo les tienen los desafíos?, ¿cómo ven a los nuevos presentadores?

–MC: Y romper un poquito la comodidad de los que estamos formando parte de los medios de comunicación. Porque eso te da una comodidad también. Lo cierto es que no sabemos porque se está volcando mucho el tema del streaming. Cómo cambió la música, también los medios de comunicación. Pero yo creo que van a coexistir algunas cosas, que no van a dejar de existir. Quizás se van a transformar en otra cosa porque creo que lo que está sucediendo ahora es que los nichos están solicitando su protagonismo porque hay un público para todos los nichos Y a veces en los medios de comunicación se puede dar un pantallazo a esos nichos porque no es posible abarcar todo.

Entonces yo creo que va a suceder tarde o temprano que vamos a poder dar el puntapié de ese pantallazo en los medios tradicionales y la parte más complementaria de ese tema se va a poder desarrollar en otras plataformas. Me parece que se va a ir convirtiendo. Uno tiene que estar abierto a esas posibilidades sabiendo que lo que estás haciendo hoy se va a poder hacer también, pero de otra forma probablemente.

–MC: Yo creo que los nuevos traen mucho la naturalidad y la autenticidad de cada uno. Ahora está permitido a través de las redes sociales. Se ve mucho que uno se expresa o hable como es verdaderamente, no siguiendo más una línea. Eso puede ser para bien o para mal. Depende de la óptica.

PC: Depende de la audiencia también, hay audiencia para todo.

–MC: Eso también yo creo, pero está bueno en el sentido que se rompe, de que así también se puede hacer. Creo que está interesante introducir eso. Tampoco para volcarnos al 100 % en eso, pero hacer como el mix. Las cosas que sí se tienen que sostener es la dicción en el volumen, en el ritmo, pero con el tono que uno le dé.

–PC: En primer lugar hacer que la tecnología juegue a nuestro favor y ser conscientes también de cómo esa tecnología está modificando nuestro estilo de vida. Así como brindan facilidad, también son todo un desafío para mantener la concentración porque creo que nos hemos vuelto mucho más multitasking que antes, lo cual significa que tenemos muchas menos posibilidades de tener foco y para tener éxito hay que tener foco. La pandemia vino a acelerar estos procesos de digitalización, de webinars, etc., que pensamos que iban a ser un poco más largos, pero se impusieron de la noche a la mañana. Y tenemos que nosotros también entender nuestra naturaleza humana y utilizar esas herramientas a nuestro favor y no ponernos nosotros al servicio de ellas para terminar afectando nuestra productividad.

MT: Con la tecnología ahora todo es más instantáneo y, no sé si decirlo, menos elaborado. Tiene que ser todo rápido. De repente algo que podía ser picar en cinco minutos ahora lo tienes que hacer en uno porque la gente pierde más rápido la paciencia, quiere tener todo rápido. Entonces también a nosotros muchísimo nos ayuda la tecnología. Yo creo que me cuesta todavía, estoy en el medio. Fui creciendo también a la par. Siento que todo se vuelca más a la naturalidad, pero ¿a qué costo también? A veces no es muy producido o se cuenta por contar nomás y falta un poco más de información.

–PC: La gente cambió completamente sus patrones de consumo de información últimamente. Esto plantea todo un desafío para los comunicadores de todas partes, sean los que están en los medios de comunicación, los que hacemos en este momento comunicación corporativa, comunicación institucional, porque hay que llegar a esas audiencias. Hay que saber en dónde están. Está el que te sigue que es de Tiktok, el que se informa a través de las redes sociales, el que sigue los medios tradicionales. Y cuando uno está tratando de construir e instalar una narrativa, tiene que pensar que no se le tienen que anticipar, tiene que estar presente en todas ellas.

GUSTOS CULINARIOS

–¿Cuál es el plato que ustedes comerían todos los días?

MT: A mí me encanta la costilla. En un asado que hicimos en el grupo fui la única que agarré con la mano, porque la parte más rica está cerca del hueso. Y todos los compañeros me decían “comé también la carne”. Entonces yo creo que comería todos los días costilla asada. Yo creo que no me cansaría de comer asado, pero con menudencia también, con choricito, mandioca.

–PC: Yo pasé por esa fase de comer o cenar lo mismo todos los días y es un motivo por el que mi novio siempre me farrea. Porque yo aprendí a cocinar durante la pandemia y antes religiosamente todos los días después de terminar mis actividades lo que me quedaba en el camino era una tarta de pollo.

–MC: Hubo una época en la que comía todos los días ensalada caesar y me encantaba. Y podría comer todos los días legalmente, pero sale muy caro y para preparar mucho trabajo porque tienes que hacer las salsitas. Entonces me quedo con la pizza. Comería todos los días una rica pizza bien al estilo napoletano, que tenga la masa bien fermentada y reposada.

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