Tiempoovillo: memoria y utopía de un futuro posible
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A propósito del reconocimiento otorgado por la Cámara de Senadores al grupo teatral Tiempoovillo por su significativo aporte a la cultura, el autor de este artículo reseña una publicación sobre la experiencia de este elenco y que al mismo tiempo constituye una importante obra para comprender el teatro contemporáneo paraguayo.
Por Julio de Torres
Fotos: Gentileza de Teresa González
El pasado 23 de marzo el pleno de la Cámara de Senadores otorgó un reconocimiento al grupo teatral Tiempoovillo “por su significativo aporte a la cultura, a la innovación en el teatro paraguayo, a la promoción de la creación y del pensamiento crítico y reflexivo, así como a la construcción de un país democrático, pluralista y libre”.
Durante el acto, Agustín Núñez, actor y director de Tiempoovillo, agradeció el reconocimiento y recordó a quienes en su momento formaron parte de la agrupación. Núñez refirió que en el marco de su quehacer el grupo tuvo que sortear la censura moral, religiosa y la política. “Teníamos que trabajar mucho la parte de metáfora, las analogías y, sobre todo, nunca olvidar la parte poética, cómo contar, no caer en un teatro de panfleto directo, sino ir a una lectura mucho más profunda, que es lo que perdura generalmente en el hecho teatral”, afirmó.
Así también, agradeció especialmente a la actriz, directora, docente y arquitecta Teresa González Meyer, autora de un libro sobre el teatro paraguayo contemporáneo enfocado en la experiencia del grupo Tiempoovillo. El material, publicado en 2019 y titulado “Tiempoovillo: la utopía y el arte de innovar la escena en el Paraguay”, constituye un aporte relevante para aquellos interesados en el estudio de esta disciplina en nuestro país, por lo que la obra brinda importantes aportes a la investigación en el campo de las artes escénicas.
Henri Bergson decía que el tiempo solo puede ser captado por la conciencia, pues vivimos el hoy con el recuerdo del pasado y avizorando el futuro. Esto es lo que nos explican Giovanni Reale y Darío Antiseri (2010), quienes, a partir de Bergson, grafican el tiempo de la conciencia como “un ovillo de hilo que crece conservándose a sí mismo”, es decir, “nuestro pasado nos sigue y va acrecentándose sin pausa a través del presente que recoge a lo largo del sendero”.
“La mujer del condenado”.
Esta imagen del ovillo como entrecruzamientos y superposiciones de “hilos” del tiempo no se interseca con el nombre del grupo Tiempoovillo por mera casualidad. La conciencia del ser, el espíritu, se nutre del camino andado y, con los recuerdos de las experiencias, se fortalece. Tales experiencias son recogidas en el libro, quien además reseña contextos sumamente difíciles y obstáculos que el grupo de teatro vino sorteando.
Jerzy Grotowski postuló nuevos paradigmas con un quehacer teatral “sincero” que Tiempoovillo llevó como bandera. Sus principios orientaron las búsquedas y coadyuvaron a consolidar un nuevo grupo. Tiempoovillo nació en la década del 70 por iniciativa de estudiantes de arquitectura y fue una de las palancas que reivindicaron la expresión teatral a nivel país.
LLENANDO UN VACÍO
González Meyer ofrece un material que mitiga de manera sustantiva la falta de investigación local en el campo de las artes escénicas. Su obra destaca iniciativas previas al grupo y profundiza en las expresiones emergentes
de vanguardia, estableciendo una relación con los movimientos independientes del teatro latinoamericano. Esta contextualización es fundamental para situar a las nuevas generaciones en una época que, como todas, presenta sus particularidades.
El libro, además, ofrece al lector imágenes de archivo que dan cuenta de los hitos del camino andado: fotografías de puestas, recortes de periódicos, transcripciones de párrafos y citas, etc. Las nuevas generaciones, en su mayoría, están apegadas a hábitos completamente diferentes en que el desconocimiento de una realidad acuciada por el pasado desvirtúa la misión del nuevo trabajador teatral.
“Curriculum vitae”, de Michel de Ghelderode.
En ese sentido, los antecedentes del teatro, que pueden explicar muchas cuestiones actuales, quedan encajonados en la indiferencia. Si bien el material de Teresa González Meyer es uno de los pocos materiales que registran la historia del teatro nuevo paraguayo, que ha marcado la diferencia con otros estilos de teatro como el folclórico y popular, más vinculados con el gusto de la sociedad bajo la dictadura, hay otros materiales sobre el teatro independiente paraguayo que también merecen mención.
CRÍTICA TEATRAL
La crítica teatral a nivel país es otro de los aspectos abordados en el material, que brinda fragmentos de autores reconocidos cuyos ensayos y artículos en la prensa han visibilizado el teatro de entonces. La comparación de esa época con la actual arroja resultados preocupantes: hoy la crítica teatral también es casi nula –junto con la investigación–, con excepciones que tratan de hacerla sostenible.
Recorrer la historia del teatro y comparar el pasado con el presente deja una sensación de impotencia y nos lleva a concluir que tenemos un Estado que está aún en deuda con su teatro. Tiempoovillo es la resistencia materializada en el quehacer artístico que construye esperanzas en contextos devastadores: si no es la dictadura que censuraba expresiones, hoy la desavenencia muta a otro tipo de “censuras”, traducidas estas en “imposibilitar” el quehacer artístico con apoyos e incentivos económicos groseramente limitados y burocráticos.
“De lo que se avergüenzan las víboras”. Creación colectiva.
Ante este escenario es fundamental preservar la memoria del teatro paraguayo y su historia como una forma de hacer justicia a todos los artistas que han luchado por mantener viva la llama teatral en el país y que lo siguen haciendo mediante los gremios y las asociaciones. Tiempoovillo, asimismo, induce a la reflexión contemporánea por parte de los trabajadores del teatro tras percibir el contexto en que se ven inmersos; también se constituye como uno de los principales antecedentes del lenguaje contemporáneo emulado por iniciativas actuales, plausibles en su mayoría, que se deben a la trayectoria del grupo referido.
La imagen latente de la utopía es permanente hasta hoy y el recuerdo, como noción de pasado que acompaña la conciencia humana, impulsivamente toma fuerza con el correr del tiempo, lo que nos permite avizorar un futuro imaginado y con ansias de ser construido.
Ricardo Migliorisi y Agustín Núñez, en “De lo que se avergüenzan
las víboras”.
REFERENCIAS
GONZÁLEZ MEYER, T. (2019). Tiempoovillo. La utopía y el arte de innovar la escena en Paraguay. Asunción: Editorial En Alianza.
REALE, G., ANTISERI, D.(1988). Historia del pensamiento filosófico y científico: del Romanticismo hasta hoy. Barcelona: Herder.
“Apostar por la ciencia es apostar por nuestro futuro”
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Paulo César López
paulo.lopez@nacionmedia.com
Fotos: Gentileza
La bióloga Fátima Ortiz, distinguida recientemente entre un grupo de científicas paraguayas, comparte lo que significa este reconocimiento, que destaca no solo el trabajo y la dedicación, sino también el potencial de quienes están iniciando o consolidando su trayectoria en la investigación científica en nuestro país.
La Universidad Nacional de Asunción, a través de la Dirección General de Investigación Científica y Tecnológica (DGICT-UNA), entregó el pasado mes de marzo el Premio Mujeres Paraguayas en la Ciencia - Edición 2025.
El galardón fue instituido con el fin de visibilizar el trabajo científico de las mujeres y fortalecer la equidad en la producción de conocimiento en el país, valorando sus aportes y el compromiso con el desarrollo de su actividad académica.
Ortiz, quien fue reconocida en la categoría estímulo, habla de los avances y desafíos para el ejercicio del oficio científico de parte de las mujeres en Paraguay.
–¿Qué significa para vos haber recibido esta distinción?
–Significa muchísimo para mí. Es un reconocimiento no solo al trabajo que vengo realizando, sino también a todo el camino recorrido, con esfuerzo, desafíos y aprendizajes. En contextos donde muchas veces el desarrollo científico requiere un gran compromiso personal y no siempre se cuenta con todo el acompañamiento o los recursos necesarios, este tipo de reconocimientos cobra aún más valor. Representa una motivación enorme para seguir creciendo en la ciencia y, sobre todo, para inspirar a otras niñas y jóvenes que sueñan con dedicarse a la investigación. Lo siento como un impulso para seguir aportando desde mi área a la conservación de la biodiversidad en Paraguay.
CONSERVACIÓN DE LA FAUNA
–¿Cuál es la línea de investigación que estás desarrollando y tu área de especialidad?
–Mi línea de investigación se centra en la ecología, con énfasis en el estudio y conservación de la fauna. Actualmente, en el marco de mi doctorado, me encuentro enfocada específicamente en la ecología y conservación de aves, con un interés particular en las aves nocturnas.
Mi tesis doctoral aborda el uso del monitoreo acústico pasivo para estudiar estas especies en los humedales del sur de Paraguay, especialmente en el departamento de Ñeembucú. Este trabajo no solo tiene un enfoque científico, sino también social, ya que tengo la oportunidad de trabajar de manera cercana con comunidades locales, recibiendo el apoyo y la colaboración de muchas personas de Pilar y alrededores, quienes se involucran y aportan al desarrollo de la investigación. Trabajo con herramientas de bioacústica que permiten registrar y analizar los sonidos de la naturaleza, facilitando así el estudio de especies que son difíciles de detectar mediante métodos visuales. Además, considero fundamental que la ciencia no solo genere conocimiento, sino que también se comparta y construya junto a la sociedad.
–¿Cuáles son algunos de los logros más estimulantes a los que llegaste en tu campo?
–Uno de los logros más significativos para mí ha sido acercar la ciencia a la gente, trabajar directamente con comunidades y generar vínculos reales en el territorio. Poder compartir el conocimiento, escuchar a las personas y construir ciencia de manera conjunta es, sin duda, de lo más valioso de mi camino. En ese proceso, algo que aprendí –y que considero fundamental– es la importancia de comunicarnos en el mismo lenguaje. En Paraguay, eso muchas veces significa también hablar en guaraní, porque es ahí donde realmente se genera la confianza y el intercambio genuino. Podría decir que, además de la biología, una herramienta clave en el campo es saber decir aunque sea algunas palabras en guaraní.
–¿Cómo te ha ayudado ese acercamiento?
–A partir de ese camino, también he tenido la oportunidad de liderar diversos proyectos de investigación, tanto a nivel nacional como internacional, y como parte de ese proceso crear una iniciativa personal como Melodías del Sur, que surge luego de toda la experiencia acumulada en campo y busca visibilizar la importancia de las aves nocturnas en ecosistemas vulnerables. Asimismo, destaco la obtención de becas internacionales, la publicación de artículos científicos y la participación en congresos nacionales e internacionales, donde pude compartir los resultados de mi trabajo. Además, considero muy importante el rol de la divulgación y la educación, acercando la ciencia a la sociedad y motivando a nuevas generaciones.
DESAFÍOS PENDIENTES
–¿Cuáles son algunos avances y puntos pendientes en nuestro país para las mujeres que quieren dedicarse a la investigación?
–En Paraguay se han dado avances importantes en cuanto a visibilidad y participación de mujeres en la ciencia. Sin embargo, aún existen desafíos, como el acceso a financiamiento, la estabilidad laboral en investigación y la conciliación entre la vida personal y profesional.
Es fundamental seguir generando espacios de apoyo, formación y reconocimiento, así como políticas que promuevan la equidad y el desarrollo científico.
–¿Te gustaría agregar algo para cerrar la charla?
–Me gustaría decir que la ciencia no es un camino fácil, pero sí profundamente gratificante. A quienes sienten curiosidad por la naturaleza o por entender el mundo, les diría que se animen, que persistan y que crean en su potencial. Paraguay tiene un enorme talento humano y apostar por la ciencia es también apostar por nuestro futuro.
PERFIL
Es bióloga egresada de la Universidad Nacional de Asunción, donde también realizó una maestría en Biodiversidad y Sistemática. Actualmente está cursando un doctorado en Biología y Conservación de la Biodiversidad en la Universidad de Salamanca, España, con una beca de la Fundación Carolina.
Realizó diversas especializaciones, entre ellas en Didáctica Universitaria, ya que según cuenta le apasiona el trabajo en el aula: compartir conocimientos, transmitir experiencias y, al mismo tiempo, seguir aprendiendo junto con los estudiantes.
Su formación está orientada hacia la ecología, principalmente de fauna, y actualmente con el doctorado está enfocada en el estudio de aves.
“Este camino también ha sido posible gracias a muchos profesores que me inspiraron y apoyaron, así como a colegas con quienes fui creciendo a lo largo de mi formación”, afirma.
Esta vista aérea muestra a la gente reunida en la Plaza de Mayo con motivo del 50 aniversario del inicio de la última dictadura militar (1976-1983) en Buenos Aires. Foto: AFP
Decenas de miles marchan contra del olvido a 50 años del golpe en Argentina
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Decenas de miles de personas marchan este martes en Buenos Aires en una jornada de memoria a 50 años del golpe de Estado que instauró una sangrienta dictadura en Argentina, en medio de tensiones por un legado que el presidente Javier Milei busca revisar.
Bajo la consigna “Nunca más” que marcó a generaciones, la masiva movilización se extiende a lo largo del kilómetro que separa la Plaza de Mayo de la avenida 9 de Julio y desborda en las calles aledañas, completamente colmadas de manifestantes.
Organismos de derechos humanos, sindicatos y organizaciones sociales llamaron a manifestarse en todo el país portando fotos de los desaparecidos, que cifran en 30.000 y el gobierno estima en menos de 9.000.
El arte y la memoria se encuentran en homenaje a Hermann Guggiari
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Guggiari Pizza + Arte rendirá homenaje al artista paraguayo Hermann Guggiari, uno de los máximos referentes de la escultura moderna en Paraguay, en un evento abierto al público que combinará arte, memoria y encuentro cultural.
La actividad se realizará este viernes 20 de marzo, a las 19:30, en el Bosque de los Artistas (España casi General Santos, Asunción), espacio que fue su casa-taller y punto de reunión de creadores e intelectuales.
El homenaje incluirá una exhibición artística con invitados, así como un espacio gastronómico, con el objetivo de generar un ambiente de intercambio y comunidad en torno al arte. El acceso será libre y gratuito, buscando acercar su legado a nuevas generaciones.
Hermann Guggiari fue pionero en el uso del hierro en la escultura local, desarrollando una propuesta moderna y expresiva que marcó a la producción contemporánea del país. Su obra transmitió valores como la libertad, la dignidad humana y el compromiso social.
“Mi abuelo entendía el arte como un acto de libertad y su influencia sigue vigente en artistas paraguayos”, destacó Bruno Guggiari.
Su legado continúa impactando más allá de la escultura, inspirando a diversas disciplinas creativas y consolidando su lugar en la historia cultural del Paraguay.
El encuentro tendrá lugar el viernes 20 de marzo, a partir de las 19:30, en el Bosque de los Artistas (España casi General Santos, Asunción). Foto: Gentileza
¿Qué será de la memoria con la crisis actual de la narración?
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
Fotos: Gentileza
Si la narración está en crisis, ¿cuáles serán los hechos de aquellos relatos que serán la historia? Tal vez recordemos lo que nunca sucedió. Algunas memorias también podrán ser fake news.
Los veranos y el descanso ya no son como lo fueron. ¿Algo lo es, acaso? El cambio climático, por un lado, con temperaturas abrasadoras, solazos demoledores, vientos cálidos inesperados, lluvias y tormentas repentinas, y las urgencias de la vida cotidiana hacen que a la idea de descansar se le agreguen agendas sociales por momentos agotadoras.
Recorrer playas y paradores en las extensas costas marítimas bonaerenses en la Argentina es interesante. Mucho más si se presta atención a las charlas informales que se escuchan acá, allá y acullá. Tendencias, lecturas livianas, chimentos, negocios, viajes... muchos viajes, el mercado de pases en el fútbol, los costos para ir al Mundial 2026 en Estados Unidos, Canadá y México, romances de otros con otras... de otras con otras... de otros con otros... (siempre ajenos) y “trampas” propias en tonos casi inaudibles... nada queda por decir, por contar, por confidenciar.
Las segmentaciones marketineras que supimos conseguir parecen diluirse. Todo es muy parecido. Sin embargo, charlar con Tony y Dani en una playa solitaria de Costa Esmeralda, poco más de 1.610 kilómetros al sur de mi querida Asunción, es interesante. Viajeros los tres, disfrutamos cuando intercambiamos anécdotas, curiosidades y compartimos historias. No nos vemos con frecuencia.
De allí que, cuando logramos reunirnos, el tereré con yerba sabor a naranja, mezclada con menta y boldo, nos acerca marcadamente al placer. Antonio, este viernes, fue el último en llegar. Cansinamente lo vimos acercarse. “Disculpen la demora, pero me quedé leyendo un breve texto de Byung-Chul Han (67)”, explicó. Comprensible. El filósofo coreano que desde los 22 años vive en Alemania, autor de “La sociedad del cansancio”, sacude, conmueve, dispara reflexiones.
Con argumentos tan sólidos como sensatos nos induce a dejar atrás la idea coreana de vivir “pali pali” (rápido, rápido) para llegar a ninguna parte y avanzar hacia el “chon-chon-hi (despacio, lentamente), que tanto le ha permitido crecer a China”, como tiempo atrás decía con frecuencia el apreciado diplomático y amigo Jung Myung Hoon, cuando estaba destinado en Buenos Aires.
OPTIMIZAR EL AMOR
“Será posible optimizar el amor?”, preguntó Dani en alta voz. En la pantalla de celu leía The New York Times. La tertulia playera se disparó. “Menos de tres años atrás supe del señor Cody Zervas por su perfil en la red Linkedin”, dije a modo de réplica. Es un tipo interesante que –por lo menos en esa publicación– propone “love at first match”. Amor a primera vista. En su perfil se define como “cofundador y director de operaciones” de la firma Keeper que, en esa misma red (https://www.linkedin.com/company/keepermatch/), propone “conocer a la persona que cumple con tus expectativas” porque te aportará “la solución de emparejamiento más avanzada del mundo, impulsada por IA (inteligencia artificial) y la ciencia de las relaciones guiada por el cuidado humano”.
En ese contexto, recomienda su empresa (en construcción) al público reticular y les asegura que Keeper será la que “te presentará a tu media naranja”. También añade un dato relevante, “1 de cada 10 coincidencias termina en matrimonio”. Fuerte, ¿verdad? Pero deja un mensaje para acompañar la reflexión que sigue –inevitablemente a la oferta–, “una oportunidad es todo lo que necesitas”.
Mensaje claro, fuerte y… atractivo. Pero vale puntualizar que Cody –por lo menos desde el 9 de febrero de 2022– parece estar en espera de esa “oportunidad” que promueve. Desde aquel día –más precisamente desde las 4:20 de aquella madrugada insomne– Zervas, en su cuenta de X (@codyzervas) postea: “Anuncio emocionante (¿quizás triste?). Ahora, estoy ofreciendo oficialmente una recompensa de USD 20.000 a la persona que me presente a mi futura esposa. Voy a aumentar ese número cada año hasta conocerla. ¡Esto debería ser divertido y/o desgarrador!”.
Según la colega periodista Amanda Hess, del periódico The New York Times –el que lee Dani– hasta el pasado 9 de enero, “Zervas sigue soltero”. Más aún, relata que Cody “en noviembre viajó a San Francisco para representar a Keeper en el Simposio del Amor, un encuentro informal de ‘fundadores, expertos e intelectuales sinceros’ interesados en ‘proliferar las relaciones sanas a gran escala’”.
AMOR SALUDABLE
En aquella cita que se extendió un fin de semana entre los días 14 y 16 de aquel mes, quienes la organizaron la caracterizaron como “una conferencia para personas que intentan resolver las relaciones modernas” porque ha cambiado el amor. Como ejes del encuentro propusieron abordar “la industria de las citas, la inteligencia artificial predictiva y la psicometría para el emparejamiento, y la ciencia del amor saludable”.
Fuerte, ¿verdad? El vuelo rasante de algunas gaviotas que disputan los restos playeros con chimangos que les disputan territorio altera un poco el ambiente. La rompiente, levísima a la hora de la bajamar, susurra. Dani lee NYT en alta voz.
La periodista Hess –quien al parecer estuvo allí– cuenta que durante las actividades por las que cada participantes pagó USD 200 se “exploraron las prácticas matrimoniales ‘metarracionales’”; que hubo “una sesión relámpago de emparejamiento”, y detalla que “entre la concurrencia se encontraban un filósofo-ingeniero formado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que genera ‘gemelos’ digitales humanos para simulaciones de citas (también disertó) una mujer que planea imprimir su propia moneda bajo el seudónimo de Ayn Forger; una ‘coach mental’ británica que ofrece sesiones de intuición; (y) un gestor de redes sociales que está desarrollando una religión para personas con autismo”.
Nos envolvió un profundo silencio. “Nada sorprendente”, dije. No fue una expresión feliz. Mis dos amigos me miraron seriamente. Los percibí incrédulos. Dejé correr unos segundos para contarles que “menos de dos años atrás durante varios días escuché atentamente a un preocupadísimo hombre de negocios –riquísimo– que convocaba a través de las redes –según él– ‘a las multitudes para orar de corazón... fervorosamente para que el mundo se llene de amor’”.
LA IGLESIA AMORISTA
Una querida amiga, cuya identidad preservaré en procura de que no decaiga su alto prestigio profesional y académico, nos invitó personalmente. En detalle relaté que a su convite respondí con una pregunta: “¿Es, tal vez, un acto religioso?”. La respuesta fue de altísimo contenido indiciario respecto de su personalidad megalómana. “Sí”, respondió con firmeza mientras sus ojos entrecerrados los elevaba hacia el cielo.
“Después de mucho predicar, he fundado la Iglesia amorista de la nueva centuria, con la que cambiaré el mundo y terminaré con las guerras”. Tony y Dani –como nosotros en aquella situación que nunca habíamos imaginado– permanecimos en el más profundo silencio. El autopercibido profeta, por si algo faltara entonces, nos informó que “una decena de días atrás ordené a mis primeras discípulas y discípulos que pronto enviaré a que profundicen su formación con una sabia maestra en San José de Costa Rica para que luego marchen a predicar”.
Inmediatamente, nos invitó para que participáramos de una inminente cadena de oración que “en las redes” comenzaré “para pedir por la salud de…”. Nunca volví a verlo. El tereré se había agotado. La sed se hacía sentir. Una botella de Barón B Brut Nature, bien fría, llegó en el momento justo. “Vamos bien?”, preguntó Dani. “Serían posibles este tipo de emergencias sorprendentes sin la irrupción en la vida cotidiana de continuos desarrollos tecnológicos?”.
REALIDAD MIXTA
Admito que alguna vez imaginé que esto podría suceder. Las prácticas sociales cambian vertiginosamente. Es preciso entender que –especialmente en algunas grandes megalópolis de alta complejidad– la realidad mixta, aquella que deviene de la interacción de la realidad real (por llamarla de alguna manera comprensible) con la realidad virtual múltiples situaciones pasan a ser corrientes.
Preocupante, por cierto, en algunos casos. Recuerdo que allá por octubre de 2018 me sorprendí cuando supe Akihiko Kondo –por entonces 35– se casó con Hatsune Miku, un animé “de edad indefinida”, como lo consigné el domingo 7 de febrero de 2021, en #ElGranDomingo. Aquella unión, sin embargo, solo se extendió por una media docena de años. Kondo se divorció de Miku, aunque otras versiones dicen que los desarrolladores decidieron que ese animé debía morir.
El rumor (tal vez una más entre millones de fake news) aseguran que le ofrecieron a Kondo reemplazarla. Pese a ello, Akhiko relata a quien quiera oírlo que era noviembre de 2024 cuando aquel esposo trocó por divorciado virtual. Tal vez, el primero de la historia. “Estoy seguro de que recibiré críticas, pero intento hacer cosas dentro de lo que no es ilegal”, expresó y explicó además en sus redes que justamente aquella fue “la razón por la que me casé con Hatsune Miku en mi casa (...) y traté de ir a Disneylandia de Tokio con mi muñeca de Miku”.
En el 18, el sociólogo Masahiro Yamada dijo públicamente que casarse con animés es “una costumbre en aumento”. Se dice que un 12 % de los jóvenes japoneses (según algunos reportes circulantes cuyos contenidos no son para nada sencillos de verificar) “suelen enamorarse de este tipo de creaciones”. Esas informaciones precisaban también que “como Akihico, cerca de 4 mil parejas formaron otros tantos matrimonios similares”.
“Un 12 % de los jóvenes japoneses suelen enamorarse de este tipo de creaciones” como Miku. Como Akihiko, cerca de 4.000 personas formaron parejas similares”, explica el sociólogo Masahiro Yamada
Sorprendentes, por cierto, las prácticas sociales emergentes en la realidad mixta. Para rescatar la que ya parecía una charla con final incierto, intenté validar mis dichos. “Mi amigo-hermano Augusto, que además era mi jefe periodístico cuando aquella historia estalló en los medios –tradicionales y digitales– sabio y humilde me aseguró que aquella práctica de Akihiko se llama ‘fictosexualidad’, caracterizada como una orientación o atracción sexual/romántica enfocada en personajes ficticios (animé, libros, videojuegos) que, en algunos casos, se asocia con el espectro asexual”.
NUEVAS FORMAS DE INFIDELIDAD
No agregó una palabra más. “Ubi umilitas ibi sapientia”, como suele decir con frecuente ironía un profundo conocedor de los libros sagrados de no menos de tres religiones monoteístas. ¿Platonismo? Quizás. ¿Enamorarse de animés? Y... sí. ¿Parejas simbólicas? Uhmmm…. ¿Relaciones emocionales profundas? Lo admito, no sé qué decir. “La infidelidad ha existido siempre, pero con la era de las redes sociales ha adoptado nuevas formas”, sostiene la colega periodista Judit González Pernía el pasado 11 de diciembre en La Vanguardia, uno de mis periódicos preferidos en cada uno de mis días.
Agrega luego que “el intercambio de mensajes o ‘texting’ (Whatsapp, Telegram, Signal, Wechat, entre otras plataformas de mensajería) se ha convertido en una práctica habitual entre muchas parejas, (y) especialmente entre los más jóvenes”. Y va más allá. Describe que “hoy (...) algunas personas usan chatbots (un programa informático capaz de simular una conversación con un ser humano a través de medios como el texto o la voz) no solo para consultas cotidianas, sino también como sustitutos de otra persona en conversaciones íntimas”.
En ese contexto, González Pernía puntualiza que “lo que comenzó como un juego (dialogar con chatbots) está evolucionando hacia algo más profundo” porque, para algunas personas, “separar lo real de lo digital se vuelve cada vez más complicado” y –tal vez– preocupante, me atrevo respetuosamente a agregar. La colega –licenciada en Periodismo por la Universidad Internacional de Catalunya– reporta también que “hay parejas que ya acuden a terapia porque uno de los miembros interactúa más con la IA (inteligencia artificial) que con su pareja”.
“La infidelidad ha existido siempre, pero en la era de las redes sociales ha adquirido nuevas formas”, sostiene la periodista Judit González Pernía
CRISIS DE LA NARRACIÓN
¿Cotidianidades en los tiempos de la realidad mixta? Tony abandona el silencio que, de alguna forma, nos invadió a los tres. El pensamiento de Byung-Chul Han vuelve al ruedo y gana el centro de la escena. En 2023 publicó “La crisis de la narración”. ¡Librazo! Nos recuerda que, palabra más, palabra menos, narrar por estos días es hacer publicidad. Por múltiples razones y actividades, hombres y mujeres marketinean cada instante de sus vidas. ¡Y lo hacen en las redes!
“Todo pareciera ser publicidad o... ‘autobombo’, como decimos habitualmente. Practicamos el storytelling para comunicar nuestras cotidianidades a través de historias. Visuales o audiovisuales para vender lo que somos y/o lo que hacemos... y las mandamos por las redes… que están llenas de breves historietas sin profundidad y chismes de celebridades muy poco célebres más que por sus correrías. Esa es la crisis de la narración”.
El sol ya se despidió. Regresará a las 5:20 de mañana. En un rato más será el tiempo de la luna. Volvimos a mirar el huidizo horizonte que –como lo dijo Galeano– cuando nos acercamos un paso se aleja un paso. Una constante que no podremos cambiar. Nos despedimos. En el regreso un interrogante se apodera de mí. Si Byung-Chul Han tiene razón y la narración está “en crisis”... ¿cuáles serán los hechos de aquellos relatos que serán la historia? Tal vez –pienso– recordemos lo que nunca sucedió. Algunas memorias también podrán ser fake news.
“La narración está en crisis”, afirma el filósofo coreano Byung-Chul Hang y explica que todos practicamos el storytelling como práctica social y lo mandamos a las redes