El capítulo de hoy de “Aldea de penitentes” nos acerca a la realidad de los pequeños hermanos de Antonia. La muerte de la madre y la “solución” al problema para Cuenca con las instrucciones del Comandante. Una nueva historia para las niñas que se reencontrarán lejos de su valle.
- Pepa Kostianovsky
-Al reconocer la voz de Stroessner en el teléfono, se puso de pie y se cuadró.
-Ordene, mi comandante –dijo sin abandonar su absurda postura.
-Mire, Cuenca, Antonia quiere ir a ver a su gente y llevarle unas chucherías por Navidad. Mande mañana a un jeep a buscarla y que le traiga otra vez el viernes.
-Pero...
-¡Qué pero ni qué pero!¡Haga lo que se le ordena!
-Es que hubo una desgracia, mi comandante. La mamá se murió.
-¿Cuándo? ¿De qué, piko?
-Hace diez días por ahí. Parece que el hombre le pegó mal.
-¡Cómo lo que no me avisó?
-No quería molestarle por pavadas, mi comandante.
-¿Y el tipo?
-Ya era pues nuestro capataz. Se le tuvo que echar porque se emborrachaba todo el día. Ahí anda de vago, dando vuelta. Justamente mi señora quería que se le saque los mitã'i kuéra y se les mande en el asilo, por lo menos a la nena, para que no anden saracuteando.
-¿Cuántos años tiene la nena?
-Y once por ahí ha de tener y los varones si que uno ha de ser de diez y el otro de ocho.
-Heee. La mitãkuña’i que venga junto a su hermana. Y de los otros hágase cargo ahí en la Villa. Al padre, échelo a patadas. Que desaparezca.
-A su orden, mi comandante. ¿Cuándo quiere que se le mande a la chiquilina?
-Inmediatamente. Ya sabe dónde.
-Positivo, mi comandante.
Cuenca se desplomó sobre el sillón. El asunto lo había tenido preocupado. Temía la reacción de su jefe.
Finalmente, la había sacado barata.
Ordenó a dos oficiales que fueran a buscar a los niños y que lo asustaran al infeliz como para que no volviera a mostrar el pellejo por la zona. Luego llamó a Asunción para avisarle a Clota que el problema estaba solucionado.
-¡Gracias a Dios! –exclamó la mujer. ¡Lo que recé por esos inocentes! La Virgen me habrá escuchado. Voy a prenderle velas ahora mismo. ¡Rosalía, vení que tenemos que rezar un rosario!
Al rato volvieron al cuartel los oficiales encargados del rescate, trayendo a los tres niños asustados, famélicos y mugrientos.
Angélica Céspedes asumió su rol de consorte:
-Hay que bañarles, pobrecitos. Yo me voy a ocupar de la nena.
-Denles primero algo de comer –intervino Cuenca en uno de sus ocasionales arrebatos de sentido común.
A la chiquita le dolía la barriga. El enorme plato de guiso y el vaso de leche eran un peso extraño en su estómago. Angélica la fregaba una y otra vez con jabón y cepillo.
El enmarañado cabello estaba invadido por los piojos, pero tuvo lástima de cortárselo, de modo que le hizo cerrar con fuerza los ojos y cuidadosamente lo embadurnó con kerosén para luego lavarlo con shampoo; el olor era algo nuevo y delicioso. Le puso un líquido rojo en las heridas y carachas, la vistió con ropa de uno de sus hijos y le ató el pelo con una cinta de seda.
Sin despedirse de sus hermanos fue subida a un jeep que la trajo hasta Asunción. El oficial que conducía le preguntó su nombre. Nadie le había dirigido la palabra desde que aquellos hombres amenazaron al padre y los metieron en el vehículo militar.
-Catalina Merele -respondió con voz fuerte y segura que sorprendió al chofer.
-¿Vos pa sabés dónde te estoy llevando?
-No.
-Junto a tu hermana
-¿Junto a Antonia? –dijo con una sonrisa que tenía perdida.
-Sí, señorita– respondió el hombre. Y fue como si se borrara todo lo padecido. Un ventarrón de alegría envolvió a Catalina, que permaneció muda el resto del viaje. Sin siquiera pensar. ¿Cómo podía soñar con la felicidad si no la conocía?
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“Narciso” de Marcelo Martinessi se estrena el 9 de abril en cines
La nueva película paraguaya “Narciso”, dirigida por Marcelo Martinessi, llegará a los cines paraguayos el jueves 9 de abril, luego de su debut mundial en la Berlinale 2026 y de alzarse con el prestigioso premio Fipresci de la crítica internacional. Ambientada en Asunción de 1959 e inspirada libremente en la novela de Guido Rodríguez Alcalá y en hechos reales, la obra recrea una historia en la que el deseo y la libertad chocan de frente con la represión.
La película se desarrolla en el marco de un régimen militar que comenzaba a consolidarse, donde surge la figura magnética de “Narciso” Arévalos, un joven cuya única pasión es el rock and roll y cuya muerte prematura deja entrever una trama de deseos ocultos y de opresión política.
“Narciso” llega a las salas de todo el país luego de su estreno en la sección Panorama del Festival Internacional de Cine de Berlín en febrero pasado, para introducir al público paraguayo a una Asunción de finales de los años 50. Se trata de una coproducción internacional que involucra a socios de siete países.
Los actores Diro Romero, Manuel Cuenca, Margarita Irún, Arturo Fleitas, Natalia Cálcena, Belén Vierci, Alberto Sánchez Pastor, Aníbal Ortíz, Mimí Monte, Maca Candia, Liz Fernández, Florencia Boccia, entre otros, forman un elenco al que se suma la participación especial del actor franco-argentino Nahuel Pérez Biscayart (Premio César al Actor Revelación, 2018) y la española Mona Martínez (nominada al Goya por Mejor Actriz de Reparto por Adiós, 2020).
Imagen y sonido de una época
En “Narciso”, el diseño visual y el sonoro han sido claves para la reconstrucción histórica. La dirección de arte estuvo a cargo de Carlo Spatuzza y de la brasileña Babi Targino; la fotografía, del reconocido venezolano-francés Luis Arteaga; el sonido (directo, diseño y mezcla) a cargo de Tiago Raposinho, Fernando Henna y Miguel Martins; y la música, grabada especialmente para la película en Budapest con músicos de cámara, es obra de la compositora española Zeltia Montes, quien recientemente obtuvo el Premio Giuseppe Becce en la Berlinale por la banda sonora original de “Narciso”.
“Narciso” construye el retrato de una época a través de la música, con temas icónicos del rock and roll, así como piezas tradicionales del cancionero popular paraguayo (“Che La Reina”, “Galopera”, “Bienvenido Hermano Extranjero”, entre otros).
La película fue filmada íntegramente en Asunción, con escenas en más de diez locaciones y en calles de la ciudad, con un equipo técnico conformado por alrededor de 60 profesionales paraguayos y extranjeros. Las etapas de montaje, edición, diseño y mezcla de sonido, postproducción de imagen y finalización se realizaron durante más de un año entre Montevideo, São Paulo, Toronto, Lisboa y París.
Asociaciones estratégicas
Para llevar adelante un proyecto de esta escala, La Babosa Cine se asoció con las productoras Pandora Filmproduktion (Alemania), Esquina Filmes (Brasil), La Fábrica Nocturna Productions (Francia), BTEAM Prods (España), Oublaum Filmes (Portugal), Bocacha Films y Guay Films (Uruguay).
El productor ejecutivo Sebastián Peña explicó que “la estructura de financiamiento fue un rompecabezas de siete países, con más de 24 fuentes de apoyo y participación”. Así, el proyecto, que inició hace más de seis años, logró captar fondos públicos internacionales y apoyos de institutos de cine de Alemania, Francia, España, Portugal, Uruguay, Brasil, Holanda y Paraguay.
“Un pilar fundamental fue la contrapartida local”, agregó Peña, quien afirma que la alianza con el sector privado en Paraguay fue estratégica. La producción comercial, a cargo de Belén Vierci, Camilo Guanes y Sebastián Peña Escobar logró asociaciones con marcas como Banco Itaú, Personal, Pilsen, Chevrolet, Superseis, Burger King, Coca-Cola, Tiendas Pilar, La Consolidada de Seguros, Chaco Films, AM lighting, The Hub, entre otras; y el apoyo del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo, la Secretaría Nacional de Cultura, el Fondo Nacional para las Artes y la Cultura, la Dinapi, Itaipú, la Comisión de Educación y Cultura del Senado, entre otros. “Es la prueba de que cuando el Estado y el sector privado se alinean tras un proyecto cultural sólido, Paraguay puede jugar en las grandes ligas del cine mundial”, finalizó.
Sinopsis
Paraguay, 1959. El país vive bajo un sofocante régimen militar. “Narciso” regresa de Buenos Aires, trayendo la rebeldía del rock & roll. El joven seductor y carismático pronto se convierte en una sensación radial y en símbolo de libertad. Su presencia cautiva a la juventud, pero inquieta los cimientos de una sociedad profundamente conservadora. Tras un último show, su cuerpo aparece totalmente quemado. En una sociedad regida por el silencio y vigilada por el miedo, esa muerte prematura revela una trama de deseos reprimidos y de opresión política que marcará el futuro de todo un país.
Sobre Marcelo Matinessi
Asunción, 1973. Director y guionista paraguayo. Estudió comunicación en la Universidad Católica de Asunción y cine en la London Film School y en la New York Film Academy. Ha participado del Curso de desarrollo de proyectos cinematográficos de Casa América/Fundación Carolina, de Torino Film Lab, Berlinale Talent Campus, La Residencia de la Cinefondation, del Festival de Canne,s y del Locarno Filmmakers Academy.
Desde 1991 trabajó en documentales y ficciones breves que tienen a Paraguay como eje. Sus cortometrajes Karai Norte (2009), Calle Última (2011) y El Baldío (2013) han tenido un amplio recorrido internacional, con diversas distinciones.
Participó de la creación y fue el primer director ejecutivo de TV Pública Paraguay desde el 2010 hasta la crisis política del año 2012. Capturando esa coyuntura traumática para su país, escribió y dirigió La Voz Perdida, que obtuvo el Premio Orizzonti al Mejor Cortometraje en la edición 73 del Festival Internacional de Cine de Venecia en el 2016.
Su primer largometraje, Las Herederas, se estrenó en la Competencia Oficial de la Berlinale en febrero del 2018 y recibió dos Osos de Plata. Desde entonces ha obtenido decenas de reconocimientos en festivales de todo el mundo y ha sido distribuida para su estreno comercial en un total de 30 territorios. “Narciso” es su segundo largometraje.
Ficha técnica
Una película de Marcelo Martinessi
2026, Paraguay, Brasil, Portugal, Alemania, España, Francia y Uruguay
Una producción de: La Babosa Cine
Guión: Marcelo Martinessi
Basado en una novela de: Guido Rodríguez Alcalá
Dirección de fotografía: Luis Arteaga
Dirección de arte: Carlo Spatuzza y Babi Targino
Montaje: Fernando Epstein y Marcelo Martinessi
Sonido directo: Tiago Raposinho
Diseño de sonido: Fernando Henna
Mezcla de sonido: Miguel Martins
Música original: Zeltia Montes Muñoz
Diseño de vestuario: Diana Leste
Estilismo: Carmen Arbués
Maquillaje: Sofía Sellanes
Producción general: Sebastián Peña Escobar
Productores ejecutivos: Sebastián Peña Escobar y Marcelo Martinessi
Productora asociada: Belén Vierci
Coproducción: Julia Murat, Ico Costa, Christoph Friedel, Claudia Steffen, Alex Lafuente, Xavier Rocher, Marina Perales Marhuenda, Agustina Chiarino y Fernando Epstein
Compañías coproductoras: Esquina Filmes, Oublaum Filmes, Pandora Film Produktion, BTEAM Prods, La Fábrica Nocturna Cinéma, Bocacha Films y Guay Films
Ventas internacionales: Luxbox
Producción comercial: Belén Vierci, Camilo Guanes y Sebastián Peña Escobar
Prensa y difusión en Paraguay: Adri Morro Prensa + Contenidos
Distribución en Paraguay: Filmagic
Género: Drama
Idiomas: español y guaraní
Duración: 101 minutos
Reparto: Diro Romero, Manuel Cuenca, Nahuel Pérez Biscayart, Mona Martínez, Margarita Irún, Arturo Fleitas, Natalia Cálcena, Belén Vierci, Alberto Sánchez, Aníbal Ortíz, Mimí Monte, Maca Candia, Liz Fernández Casabianca, Florencia Boccia, Mario González Martí.
Redes sociales: @narciso_lapelicula
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El accidente que truncó la vida de una controvertida figura
El 2 de febrero se cumplieron 13 años del fallecimiento de quien en vida fuera el general Lino César Oviedo. Se trata de una de las figuras políticas más controvertidas de la historia reciente de nuestro país. Participó en el golpe de Estado de 1989 e intentó más de una vez llegar a la Presidencia de la República.
- Por Emiliano Cáceres Periodista
- Fotos Archivo
Oviedo es sindicado como responsable de los acontecimientos del Marzo Paraguayo y en su momento puso en jaque la incipiente democracia instaurada tras el golpe del 89. Se trata de una figura que sigue despertando polémica, pues hasta hoy muchos de sus seguidores afirman que Oviedo fue víctima de un asesinato.
La mañana del 3 de febrero de 2013, el Paraguay amaneció con la noticia de que el entonces candidato presidencial por el partido Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace), el exgeneral Lino César Oviedo Silva, había fallecido en un accidente aéreo. El helicóptero que lo transportaba se precipitó en una estancia en Presidente Hayes. En ese momento, el exmilitar tenía 69 años y se preparaba para las elecciones generales de 2013. En aquella ocasión, Oviedo retornaba a Asunción tras un acto político en Concepción. La noticia sorprendió al país y algo muy llamativo fue la fecha y hora en que sucedió todo. Ese mismo día se cumplían 24 años del derrocamiento de Alfredo Stroessner, acontecimiento en el que Lino Oviedo tuvo una participación protagónica.
INICIOS
Lino Oviedo nació el 23 de setiembre de 1943 en el municipio Juan de Mena, en el departamento de Cordillera. Fue hijo de Ernesto Oviedo, un veterano de la guerra del Chaco y participante de la Guerra Civil de 1947. Realizó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de la Capital. A la edad de 14 años ingresó a la Academia Militar Mcal. Francisco Solano López. Egresó a los 19 años siendo promovido al grado de subteniente de la Caballería. Posteriormente, iría escalando de posición hasta llegar al grado de coronel en 1985.
En lo que respecta a su vida familiar, contrajo matrimonio con Rosalía Raquel Marín y fue padre de seis hijos.
GOLPE DE 1989
Entre la noche del 2 y la madrugada del 3 de febrero de 1989, se dio un golpe militar que derrocaría al dictador Alfredo Stroessner, quien ya llevaba casi 35 años en el poder. El derrocamiento fue encabezado por el Gral. Andrés Rodríguez, consuegro de Stroessner y hasta ese entonces su mano derecha.
En aquella operación militar, Lino Oviedo jugó un papel de suma importancia. Fue él quien concretó la rendición del presidente en la sede del Comando en Jefe y quien arrestó personalmente a Stroessner para posteriormente llevarlo a punta de cañón junto a Andrés Rodríguez.
CARRERA POLÍTICA Y MARZO PARAGUAYO
Su carrera política posterior al golpe fue muy controvertida. Con trampas, hizo que el ingeniero Juan Carlos Wasmosy ganara las internas coloradas de 1993 a Luis María Argaña. Posteriormente, cuando Wasmosy ganó las elecciones generales y asumió la Presidencia, Lino Oviedo fue nombrado comandante del Ejército. Sin embargo, la relación entre Oviedo y Wasmosy posteriormente se resquebrajó. En 1996, el presidente pasó a Oviedo a retiro, pero este se atrincheró en su cuartel y hubo amenazas de golpe de Estado. Para calmar las aguas, Wasmosy le ofreció a Oviedo ser ministro de Defensa, pero le retiró la oferta por presión popular y con el visto bueno de la Embajada de EE. UU.
Lino Oviedo a partir de allí se metió de lleno a la política, fundando un movimiento interno en el Partido Colorado, la Unión Nacional de Colorados Éticos (Unace), con el objetivo de ser el candidato presidencial de la ANR en las elecciones de 1998. En las internas, derrotó a Luis María Argaña. Pero Wasmosy lo encarceló alegando su intento de golpe de Estado en 1996.
En la candidatura a presidente entró la dupla de Oviedo, Raúl Cubas Grau, y como candidato a vicepresidente quedó Luis María Argaña. Ganaron las elecciones de 1998. Cuando Cubas asumió, liberó a Lino Oviedo, lo que llevó a una enorme crisis política y a un pedido de juicio político contra el mandatario. Inesperadamente, el 23 de marzo de 1999, el vicepresidente Argaña fue asesinado por sicarios ligados al oviedismo, lo que dio inicio al Marzo Paraguayo.
El juicio político contra Raúl Cubas tomó fuerza mientras miles de personas se manifestaban frente a la sede del Congreso. El 26 de marzo de 1999 se perpetró la masacre por francotiradores que mataron a 7 jóvenes. Finalmente, Raúl Cubas renunció a la Presidencia siendo sustituido por Luis González Macchi. En tanto, Lino Oviedo huyó del país y obtuvo temporalmente asilo político primero en Argentina y luego en Brasil. Luego, retornó a Paraguay y guardó reclusión en una prisión militar por sus intentos de golpe de Estado. Sin embargo, en 2007, tras un incidentado proceso fue absuelto.
ÚLTIMOS AÑOS Y MUERTE
Ya con su propio partido político (partido Unace), Lino Oviedo se presentó como candidato en las elecciones generales de 2008, quedando en tercer lugar. Posteriormente, se postuló de nuevo para las elecciones de 2013.
El 2 de febrero de ese mismo año, Lino Oviedo realizó un mitin político en Concepción. Esa misma noche debía volver a Asunción. El retorno sería vía aérea en un helicóptero Robinson R.44. Oviedo iría con su custodio Denis Galeano y el piloto Ramón Picco.
Expertos afirman que esta aeronave no estaba certificada para vuelos nocturnos. El piloto le habría advertido a Picco que no solo estaba anocheciendo, sino que había un frente de tormentas muy amplio y que era muy inseguro volar. Sin embargo, según relato de los testigos, Oviedo insistió vehementemente en volar de manera inmediata a Asunción.
El helicóptero de Lino Oviedo despegó de Concepción a las 21:00. Poco después, se perdió contacto con la aeronave. A la mañana siguiente, 3 de febrero de 2013, exactamente 24 años después del golpe de Estado que derrocó a Stroessner, el Servicio de Búsqueda y Rescate encontró en una estancia de Presidente Hayes el helicóptero completamente destruido y sus tripulantes fallecidos.
En su momento, familiares y seguidores de Oviedo afirmaron que el exgeneral fue víctima de un atentado. Sin embargo, se estableció que la causa del accidente fue por desorientación espacial y factores climáticos.
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El triteísmo: cuando Dios parece ser tres
- Gonzalo Cáceres
- Periodista
En casi dos mil años de debate teológico, una de las posiciones más polémicas es que la idea cristiana de Dios no es monoteísta, sino triteísta. Es decir, que el concepto de la Trinidad podría equivaler a la creencia en la existencia de tres dioses. ¿Pero qué hay detrás de esta vieja etiqueta que nadie quiere recibir?.
El término triteísmo es una bomba teológica: nadie quiere cargar con el estigma de romper la idea central del monoteísmo.
Cuando uno hurga en el cristianismo primitivo se topa con un paisaje de disputas que, vistas desde hoy, parecen interminables: que si Cristo era igual al Padre, que si el Espíritu Santo tenía la misma naturaleza, que si cada persona de la Trinidad actuaba por su lado. En medio del caos, surgieron grupos que fueron acusados de triteístas.
Uno de los casos más notorios surgió en el siglo VI con Juan Filopón (filósofo alejandrino con formación aristotélica) y ciertos círculos que seguían sus ideas. Filopón hablaba de “tres naturalezas” en Dios, lo que para algunos sonaba demasiado parecido a hablar de tres seres distintos. Él insistía en que se trataba de una forma técnica de explicar las operaciones divinas, pero la etiqueta quedó. En aquellos debates, una frase mal armada podía costarle a un pensador su reputación (y hasta la vida).
RAÍCES FILOSÓFICAS
Para entender la aparición del fantasma del triteísmo, hay que mirar la base conceptual de la cual disponían estos intelectuales. Varios intentaban explicar a Dios con categorías griegas, especialmente las de Aristóteles: “sustancia”, “naturaleza”, “hipóstasis”. Hoy suenan ajenas, pero entonces eran herramientas para intentar describir una “unidad divina” que, al mismo tiempo, se manifestaba como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
El tema empezaba cuando algún osado intentaba separar demasiado los roles o las “personas”. Si el Padre generaba, el Hijo era engendrado y el Espíritu procedía, ¿eran actos independientes? ¿Podrían pensarse como centros distintos de conciencia? En cuanto la descripción sonaba un poco más individualista, los opositores salían con la acusación de triteísmo.
Es importante subrayar que la manera en que se entendía la relación dentro de la Trinidad definía la forma en que se concebía el universo, la creación, la salvación y el vínculo mismo entre la humanidad y Dios. No era un detalle técnico, sino la columna vertebral del sistema religioso.
ACUSACIONES
En la Antigüedad, varios monjes y obispos fueron acusados de propagar ideas “triteístas” sin quererlo. A veces se debía a un lenguaje torpe; otras, a diferencias culturales. Por ejemplo, algunos siríacos tenían una forma más concreta y narrativa de hablar sobre Dios, lo que les hacía describir las “acciones” del Padre, del Hijo y del Espíritu como si fueran casi entidades distintas. Quienes venían de la tradición filosófica helenizada entendían ese estilo con recelo.
Más adelante, durante la Edad Media, volvieron las sospechas. Hubo quien acusó a ciertos teólogos latinos de describir la individualidad del Hijo o del Espíritu. Otros señalaban a pensadores “místicos” por hablar de “la voz del Padre” o “la luz del Hijo” como si fueran entidades con agendas distintas. En cada caso, el problema era similar: la dificultad para mantener el equilibrio entre unidad y diversidad.
¿SIGUE VIVO EL TEMA?
Aunque a simple vista pueda parecer un asunto del pasado, la acusación de triteísmo sigue apareciendo en cuestiones cristianas modernas. Algunas iglesias evangélicas pentecostales, por ejemplo, fueron señaladas de hablar de las “personas” divinas como si fueran tres seres coordinados en vez de un único Dios. En Estados Unidos, ciertos predicadores famosos han tenido que aclarar públicamente que no enseñan “tres dioses” a raíz de debates internos en sus denominaciones.
Lo curioso es que el fenómeno también se invierte: hay iglesias que acusan a otras de “ir en la otra dirección”, es decir, de borrar tanto las diferencias internas de la Trinidad que, al final, parecen reducirlo todo a una sola entidad. Este tira y afloja muestra algo simple pero profundo: la idea de Dios en el cristianismo siempre ronda un punto delicado y cualquier énfasis demasiado fuerte puede detonar los ánimos de unos y otros.
INFLUENCIA CULTURAL
Esta discusión incluso logró permear espacios no religiosos. Filósofos contemporáneos que estudian la noción de persona y de identidad revisaron los textos de teólogos triteístas para entender cómo concebían la relación entre individuos y comunidad. Algunos ven en estas discusiones tempranas un antecedente –muy indirecto, claro– de debates actuales sobre la conciencia y la mente.
También aparecen paralelos culturales: en Latinoamérica, donde las prácticas devocionales suelen estar llenas de imágenes, rituales y figuras, ciertos observadores externos creen ver señales de “tres dioses”. En cambio, muchos creyentes ni siquiera sienten esa tensión (para ellos, la Trinidad es una manera de expresar cercanía).
ETERNA TENSIÓN
Entonces, ¿el cristianismo estuvo alguna vez a punto de caer en el triteísmo? La respuesta, como tiende a suceder en los debates complejos, no es tan sencilla. Hubo quienes se acercaron en su lenguaje; también quienes fueron malentendidos. Hubo quienes, simplemente, tenían otra manera de hablar de Dios (según su contexto cultural). Pero lo cierto es que la sospecha nunca desapareció.
Cada época reabre la discusión a su tono y manera. Un sermón, una definición teológica, una comparación mal calibrada, un debate en redes sociales. Basta con un empujoncito para que vuelva la vieja pregunta de si el cristianismo cree, en la práctica, en un solo dios o en tres. Y quizá esa persistencia dice algo importante: la idea de la Trinidad no es una fórmula inquebrantable, sino un esfuerzo siempre vivo por describir un misterio que, hasta hoy, sigue desafiando incluso a quienes lo defienden con más pasión.
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Sincero de corazón
- Por Emilio Agüero Esgaib
- Pastor
Dios, en toda la Biblia, apela siempre al corazón de una persona para evaluar su sinceridad y verdadero compromiso con Él.
El corazón se refiere a las intenciones más íntimas, a las motivaciones, a la sinceridad, a la esencia misma de la persona. Cuando hablamos de corazón, apelamos a lo más sagrado que tiene alguien, apelamos a su vida misma. “Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón, porque de él mana la vida” (Pr 4.23).
La misma salvación nace en un corazón sincero: “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Ro 10.9). Cuando hablamos de salvación, hablamos de la misma base, cimiento o plataforma. Si mi plataforma es sólida y sincera, edificaré para bendición; si no lo es, no importa lo que haga, de nada me sirve.
Dios dijo al profeta Samuel: “Yo no miro lo que mira el hombre, yo miro el corazón” (1 Samuel 16.7).
O sea, Dios no mira las apariencias, Él mira nuestra sinceridad. Si estamos en los caminos del Señor y aparentamos lo que no somos (lo cual es fariseísmo y religiosidad), estamos en la línea del engaño y la falsedad. Nuestra motivación para con Dios y los demás debe ser el amor desinteresado. Pablo lo advirtió en 1 Corintios 13, que el amor es el don perfecto, la madurez perfecta, la motivación perfecta.
Jesús denunció la falta de sinceridad de corazón del pueblo y lo expresó de esta manera tan elocuente: “Este pueblo de boca me alaba, pero su corazón está lejos de mí” (Mateo 15.8-9).
Y advirtió lo engañosa que puede ser esa área de nuestras vidas (las motivaciones y emociones que tenemos), diciendo: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras” (Jr 17.9-10). Esta es una realidad que, para que nos demos cuenta de ella, solo necesitamos un poco de sinceridad y autoanálisis.
En muchas etapas de mi vida, tuve experiencias en las que estaba convencido de que mi motivación era correcta. Pero, luego de una evaluación y de oración, me di cuenta de que estaba impregnada de egoísmo. Este autoanálisis es personal, y todo verdadero creyente lo tiene que practicar.
Su mandamiento número uno apela, entre otras cosas, al corazón: “Amarás a Jehová tu Dios con todo el corazón...” (Dt 6.5). Si el corazón está firme, todo lo demás se sostendrá. Hay una sola forma real de buscar de Dios, y es con todo nuestro corazón: “Si lo buscares de todo tu corazón”.
Vivir en la presencia de Dios implica tener un corazón puro, un corazón de niño.
Hay un solo grupo que verá a Dios, y son aquellos que tienen una motivación pura y libre de egoísmo y engaño. Estas son las cosas que contaminan totalmente un corazón limpio. Jesús dijo: “Los de limpio corazón verán a Dios” (Mt 5.8).
El libro de Efesios, capítulo 4.17-32, nos habla de una persona que tiene una nueva vida en Cristo y nos exhorta en los versos 17-19 a tener sumo cuidado con nuestra manera de andar, so pena de llegar a una condición casi irreversible: “la insensibilidad”. Antes de llegar a esa condición, nos muestra el camino recorrido: “entendimiento entenebrecido”, “ajenos a la vida de Dios por la ignorancia”, pero fundamentalmente, “por la dureza de corazón” (Ef 4.18, leer 17-20).
Pero, a partir del verso 21, dice que “si en verdad” lo habéis oído y sido enseñado (o sea, conocido), tenemos que despojarnos del viejo hombre (el hombre carnal, mañoso, desleal, egoísta, etc.) y vestirnos de un nuevo hombre según Dios (versos 20-24).