El docente, intérprete y compositor de guitarra clásica Felipe Sosa publicó en el 2019 una autobiografía titulada “Memorias del maestro, intérprete y compositor”, un valioso testimonio en primera persona escrito en un lenguaje sencillo pero estricto en cuanto a los datos cronológicos. Hoy lo homenajeamos con motivo del Día Internacional del Músico, que se recordó el pasado 22 de noviembre.
Sosa hizo sus primeras armas en el periodismo en el Instituto Americano, donde se graduó a los 23 años de edad, y condujo un programa musical de TV, por lo que el oficio no le resulta ajeno. Escrito en un lenguaje sencillo y por momentos ciertamente naif, es preciso destacar, sin embargo, la rigurosidad cronológica de esta autobiografía rebosante de entusiasmo al retratar una vida de película propia del American dream.
Según nos cuenta al principio de sus memorias, nació un 11 de abril de 1945 en Isla Florida, departamento de Caazapá. Siendo el menor de nueve hermanos, luego de la muerte de su padre migró a la capital con su familia cuando tenía cuatro años de edad.
Luego de ser detenido por su participación en la recordada huelga de 1959 contra la suba del pasaje, Sosa partió rumbo al Brasil para dedicarse al estudio de la guitarra.
Una vez en Asunción, a raíz de la apremiante situación económica de su numeroso núcleo familiar, trabajó de lustrabotas; sin embargo, desde muy temprano sintió el llamado de la música. Al principio soñaba con cantar en una banda y hacer acompañamientos en guitarra. Empero, todo cambió cuando fue a un concierto de Cayo Sila Godoy en el Teatro Municipal, quien presentó un repertorio de obras de Agustín Barrios, Isaac Albéniz, Johann Sebastian Bach, Francisco Tárrega, entre otros. En ese momento descubrió que su vocación era ese instrumento tocado con maestría y virtuosismo.
UN ENCUENTRO CASUAL
Desde el inicio su formación musical estuvo ligada a cómo la suerte se empeñó en sonreírle. Un día estaba trabajando en la Plaza de la Independencia cuando de pronto un hombre impecablemente vestido posó los pies en su caja: era nada más y nada menos que el maestro Cayo Sila Godoy. Tras el infortunado incidente de mancharle el pantalón, el niño se apuró en manifestarle el motivo de su distracción: la noche anterior había estado en el concierto que brindó en el Teatro Municipal de Asunción, le declaró su admiración y el deseo de ser un maestro de la guitarra como él. Godoy quedó complacido con el entusiasta neófito, le ofreció su amistad y le sugirió que fuera a tomar clases en el Ateneo Paraguayo, donde enseñaba Dionicio Basualdo, ex discípulo y amigo de Barrios.
Sosa cursó sus estudios secundarios en el Comercio 1 y cuando era delegado del cuarto curso, a los 14 años, participó de la recordada manifestación estudiantil de 1959 contra la suba del pasaje, que fue violentamente reprimida por el régimen de Alfredo Stroessner.
Felipe Sosa, durante el lanzamiento de su libro en la galería Agustín Barrios del Centro Cultural Paraguayo-Americano (CCPA).
Permaneció detenido durante dos semanas y poco tiempo después de ser liberado se decidió a organizar su viaje a la ciudad de San Pablo. Luego de una sucesión fortuita de hechos, de noches dormidas en la plaza y de largos ayunos involuntarios, logró encontrarse con el profesor al que estaba buscando, el pedagogo uruguayo Isaías Savio, quien residía en la ciudad brasileña.
Luego de darle clases gratuitas y de pagarle la pensión, el maestro intervino a su favor para que pueda ingresar al conservatorio a plena mitad de año. Con disciplina y dedicando nueve horas diarias a la práctica de la ejecución logró rápidos progresos y pronto se convirtió en asistente de Savio e incluso lo reemplazaba en algunas clases.
LA CONSAGRACIÓN
En aquel tiempo Herminio Giménez fijó residencia en la urbe paulista. El maestro, además de brindarle algunos consejos sobre sus estudios, también le tendió una mano y le dio trabajo en un sello discográfico, donde su labor consistía en copiar y preparar partichuelas para las grabaciones de orquestas dirigidas por Giménez.
Así, con trabajo y sacrificio, aunque también respaldado por una feliz sucesión de circunstancias, Felipe fue convirtiéndose en un referente en la enseñanza y en la interpretación de la guitarra.
A fines de 1964, cuando tenía 19 años, mientras se encontraba en Asunción, recibió una carta del maestro Juan Carlos Moreno González, quien lo invitaba a sumarse al plantel de docentes del Conservatorio Municipal que se estaba formando entonces bajo la dirección del creador de la zarzuela paraguaya.
Su primer encuentro con el público paraguayo lo tuvo en mayo de 1965 en un concierto a sala llena que realizó en el Teatro Municipal. El profesor Moreno González opinó entonces lo siguiente sobre su presentación: “Felipe Sosa está llamado a completar el triángulo de oro cuyas bases indiscutibles son Agustín Barrios y Sila Godoy. Su sentido de la expresión, el poder que posee en transmitir al auditorio la emoción e intención que emana de la obra, todas estas cosas que hacen al artista nato, están sustentadas por una técnica bien dirigida”. En 1976 participó de un seminario en la ciudad de Montevideo, donde ganó el primer premio del concurso de clausura durante unas jornadas de las que participaron cincuenta guitarristas de varios países latinoamericanos y europeos.
Asimismo, durante sus giras conoció y trabó amistad con importantes referentes de la escena artística nacional e internacional como el maestro Andrés Segovia, Luis Alberto del Paraná, José Asunción Flores, Atahualpa Yupanqui, Elvio Romero, entre otros.
LA VOCACIÓN DE UN MAESTRO
Su pasión por la labor docente le hizo declinar una oferta de radicarse en los EEUU y a “cercenar”, en sus propias palabras, su carrera de intérprete, ya que en la cúspide de su carrera en los escenarios se abstuvo de realizar varias giras con el fin de concentrarse en la formación de nuevos valores en la ejecución del instrumento.
Entre las distinciones logradas durante sus 57 años de carrera cabe mencionar la medalla Héctor Villa-Lobos, el Premio Nacional de Música 2009, Catedrático honorífico de la Universidad de Música de Seúl, miembro honorario de la Sociedad Guitarrística Madrileña, entre otras. Pero entre todos sus logros y condecoraciones, Sosa pone en primer lugar los 112 diplomas de profesorado superior de música otorgados en su conservatorio privado, anteponiendo sobre todas las cosas su vocación de maestro.
Tras haber grabado 18 discos, entre ellos el primero en la historia realizado en homenaje a Agustín Barrios, y con 155 piezas musicales compuestas, además de haber realizado conciertos en numerosos países europeos, americanos, asiáticos y del Oriente Medio, en el verano del 2011-2012 un infarto de miocardio severo lo obligaría a retirarse definitivamente de los escenarios. No obstante, hasta la actualidad sigue dedicándose a sus labores de docente y compositor de manera más distendida y en la medida en que su salud se lo permite.
¿Qué será de la memoria con la crisis actual de la narración?
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
Fotos: Gentileza
Si la narración está en crisis, ¿cuáles serán los hechos de aquellos relatos que serán la historia? Tal vez recordemos lo que nunca sucedió. Algunas memorias también podrán ser fake news.
Los veranos y el descanso ya no son como lo fueron. ¿Algo lo es, acaso? El cambio climático, por un lado, con temperaturas abrasadoras, solazos demoledores, vientos cálidos inesperados, lluvias y tormentas repentinas, y las urgencias de la vida cotidiana hacen que a la idea de descansar se le agreguen agendas sociales por momentos agotadoras.
Recorrer playas y paradores en las extensas costas marítimas bonaerenses en la Argentina es interesante. Mucho más si se presta atención a las charlas informales que se escuchan acá, allá y acullá. Tendencias, lecturas livianas, chimentos, negocios, viajes... muchos viajes, el mercado de pases en el fútbol, los costos para ir al Mundial 2026 en Estados Unidos, Canadá y México, romances de otros con otras... de otras con otras... de otros con otros... (siempre ajenos) y “trampas” propias en tonos casi inaudibles... nada queda por decir, por contar, por confidenciar.
Las segmentaciones marketineras que supimos conseguir parecen diluirse. Todo es muy parecido. Sin embargo, charlar con Tony y Dani en una playa solitaria de Costa Esmeralda, poco más de 1.610 kilómetros al sur de mi querida Asunción, es interesante. Viajeros los tres, disfrutamos cuando intercambiamos anécdotas, curiosidades y compartimos historias. No nos vemos con frecuencia.
De allí que, cuando logramos reunirnos, el tereré con yerba sabor a naranja, mezclada con menta y boldo, nos acerca marcadamente al placer. Antonio, este viernes, fue el último en llegar. Cansinamente lo vimos acercarse. “Disculpen la demora, pero me quedé leyendo un breve texto de Byung-Chul Han (67)”, explicó. Comprensible. El filósofo coreano que desde los 22 años vive en Alemania, autor de “La sociedad del cansancio”, sacude, conmueve, dispara reflexiones.
Con argumentos tan sólidos como sensatos nos induce a dejar atrás la idea coreana de vivir “pali pali” (rápido, rápido) para llegar a ninguna parte y avanzar hacia el “chon-chon-hi (despacio, lentamente), que tanto le ha permitido crecer a China”, como tiempo atrás decía con frecuencia el apreciado diplomático y amigo Jung Myung Hoon, cuando estaba destinado en Buenos Aires.
OPTIMIZAR EL AMOR
“Será posible optimizar el amor?”, preguntó Dani en alta voz. En la pantalla de celu leía The New York Times. La tertulia playera se disparó. “Menos de tres años atrás supe del señor Cody Zervas por su perfil en la red Linkedin”, dije a modo de réplica. Es un tipo interesante que –por lo menos en esa publicación– propone “love at first match”. Amor a primera vista. En su perfil se define como “cofundador y director de operaciones” de la firma Keeper que, en esa misma red (https://www.linkedin.com/company/keepermatch/), propone “conocer a la persona que cumple con tus expectativas” porque te aportará “la solución de emparejamiento más avanzada del mundo, impulsada por IA (inteligencia artificial) y la ciencia de las relaciones guiada por el cuidado humano”.
En ese contexto, recomienda su empresa (en construcción) al público reticular y les asegura que Keeper será la que “te presentará a tu media naranja”. También añade un dato relevante, “1 de cada 10 coincidencias termina en matrimonio”. Fuerte, ¿verdad? Pero deja un mensaje para acompañar la reflexión que sigue –inevitablemente a la oferta–, “una oportunidad es todo lo que necesitas”.
Mensaje claro, fuerte y… atractivo. Pero vale puntualizar que Cody –por lo menos desde el 9 de febrero de 2022– parece estar en espera de esa “oportunidad” que promueve. Desde aquel día –más precisamente desde las 4:20 de aquella madrugada insomne– Zervas, en su cuenta de X (@codyzervas) postea: “Anuncio emocionante (¿quizás triste?). Ahora, estoy ofreciendo oficialmente una recompensa de USD 20.000 a la persona que me presente a mi futura esposa. Voy a aumentar ese número cada año hasta conocerla. ¡Esto debería ser divertido y/o desgarrador!”.
Según la colega periodista Amanda Hess, del periódico The New York Times –el que lee Dani– hasta el pasado 9 de enero, “Zervas sigue soltero”. Más aún, relata que Cody “en noviembre viajó a San Francisco para representar a Keeper en el Simposio del Amor, un encuentro informal de ‘fundadores, expertos e intelectuales sinceros’ interesados en ‘proliferar las relaciones sanas a gran escala’”.
AMOR SALUDABLE
En aquella cita que se extendió un fin de semana entre los días 14 y 16 de aquel mes, quienes la organizaron la caracterizaron como “una conferencia para personas que intentan resolver las relaciones modernas” porque ha cambiado el amor. Como ejes del encuentro propusieron abordar “la industria de las citas, la inteligencia artificial predictiva y la psicometría para el emparejamiento, y la ciencia del amor saludable”.
Fuerte, ¿verdad? El vuelo rasante de algunas gaviotas que disputan los restos playeros con chimangos que les disputan territorio altera un poco el ambiente. La rompiente, levísima a la hora de la bajamar, susurra. Dani lee NYT en alta voz.
La periodista Hess –quien al parecer estuvo allí– cuenta que durante las actividades por las que cada participantes pagó USD 200 se “exploraron las prácticas matrimoniales ‘metarracionales’”; que hubo “una sesión relámpago de emparejamiento”, y detalla que “entre la concurrencia se encontraban un filósofo-ingeniero formado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que genera ‘gemelos’ digitales humanos para simulaciones de citas (también disertó) una mujer que planea imprimir su propia moneda bajo el seudónimo de Ayn Forger; una ‘coach mental’ británica que ofrece sesiones de intuición; (y) un gestor de redes sociales que está desarrollando una religión para personas con autismo”.
Nos envolvió un profundo silencio. “Nada sorprendente”, dije. No fue una expresión feliz. Mis dos amigos me miraron seriamente. Los percibí incrédulos. Dejé correr unos segundos para contarles que “menos de dos años atrás durante varios días escuché atentamente a un preocupadísimo hombre de negocios –riquísimo– que convocaba a través de las redes –según él– ‘a las multitudes para orar de corazón... fervorosamente para que el mundo se llene de amor’”.
LA IGLESIA AMORISTA
Una querida amiga, cuya identidad preservaré en procura de que no decaiga su alto prestigio profesional y académico, nos invitó personalmente. En detalle relaté que a su convite respondí con una pregunta: “¿Es, tal vez, un acto religioso?”. La respuesta fue de altísimo contenido indiciario respecto de su personalidad megalómana. “Sí”, respondió con firmeza mientras sus ojos entrecerrados los elevaba hacia el cielo.
“Después de mucho predicar, he fundado la Iglesia amorista de la nueva centuria, con la que cambiaré el mundo y terminaré con las guerras”. Tony y Dani –como nosotros en aquella situación que nunca habíamos imaginado– permanecimos en el más profundo silencio. El autopercibido profeta, por si algo faltara entonces, nos informó que “una decena de días atrás ordené a mis primeras discípulas y discípulos que pronto enviaré a que profundicen su formación con una sabia maestra en San José de Costa Rica para que luego marchen a predicar”.
Inmediatamente, nos invitó para que participáramos de una inminente cadena de oración que “en las redes” comenzaré “para pedir por la salud de…”. Nunca volví a verlo. El tereré se había agotado. La sed se hacía sentir. Una botella de Barón B Brut Nature, bien fría, llegó en el momento justo. “Vamos bien?”, preguntó Dani. “Serían posibles este tipo de emergencias sorprendentes sin la irrupción en la vida cotidiana de continuos desarrollos tecnológicos?”.
REALIDAD MIXTA
Admito que alguna vez imaginé que esto podría suceder. Las prácticas sociales cambian vertiginosamente. Es preciso entender que –especialmente en algunas grandes megalópolis de alta complejidad– la realidad mixta, aquella que deviene de la interacción de la realidad real (por llamarla de alguna manera comprensible) con la realidad virtual múltiples situaciones pasan a ser corrientes.
Preocupante, por cierto, en algunos casos. Recuerdo que allá por octubre de 2018 me sorprendí cuando supe Akihiko Kondo –por entonces 35– se casó con Hatsune Miku, un animé “de edad indefinida”, como lo consigné el domingo 7 de febrero de 2021, en #ElGranDomingo. Aquella unión, sin embargo, solo se extendió por una media docena de años. Kondo se divorció de Miku, aunque otras versiones dicen que los desarrolladores decidieron que ese animé debía morir.
El rumor (tal vez una más entre millones de fake news) aseguran que le ofrecieron a Kondo reemplazarla. Pese a ello, Akhiko relata a quien quiera oírlo que era noviembre de 2024 cuando aquel esposo trocó por divorciado virtual. Tal vez, el primero de la historia. “Estoy seguro de que recibiré críticas, pero intento hacer cosas dentro de lo que no es ilegal”, expresó y explicó además en sus redes que justamente aquella fue “la razón por la que me casé con Hatsune Miku en mi casa (...) y traté de ir a Disneylandia de Tokio con mi muñeca de Miku”.
En el 18, el sociólogo Masahiro Yamada dijo públicamente que casarse con animés es “una costumbre en aumento”. Se dice que un 12 % de los jóvenes japoneses (según algunos reportes circulantes cuyos contenidos no son para nada sencillos de verificar) “suelen enamorarse de este tipo de creaciones”. Esas informaciones precisaban también que “como Akihico, cerca de 4 mil parejas formaron otros tantos matrimonios similares”.
“Un 12 % de los jóvenes japoneses suelen enamorarse de este tipo de creaciones” como Miku. Como Akihiko, cerca de 4.000 personas formaron parejas similares”, explica el sociólogo Masahiro Yamada
Sorprendentes, por cierto, las prácticas sociales emergentes en la realidad mixta. Para rescatar la que ya parecía una charla con final incierto, intenté validar mis dichos. “Mi amigo-hermano Augusto, que además era mi jefe periodístico cuando aquella historia estalló en los medios –tradicionales y digitales– sabio y humilde me aseguró que aquella práctica de Akihiko se llama ‘fictosexualidad’, caracterizada como una orientación o atracción sexual/romántica enfocada en personajes ficticios (animé, libros, videojuegos) que, en algunos casos, se asocia con el espectro asexual”.
NUEVAS FORMAS DE INFIDELIDAD
No agregó una palabra más. “Ubi umilitas ibi sapientia”, como suele decir con frecuente ironía un profundo conocedor de los libros sagrados de no menos de tres religiones monoteístas. ¿Platonismo? Quizás. ¿Enamorarse de animés? Y... sí. ¿Parejas simbólicas? Uhmmm…. ¿Relaciones emocionales profundas? Lo admito, no sé qué decir. “La infidelidad ha existido siempre, pero con la era de las redes sociales ha adoptado nuevas formas”, sostiene la colega periodista Judit González Pernía el pasado 11 de diciembre en La Vanguardia, uno de mis periódicos preferidos en cada uno de mis días.
Agrega luego que “el intercambio de mensajes o ‘texting’ (Whatsapp, Telegram, Signal, Wechat, entre otras plataformas de mensajería) se ha convertido en una práctica habitual entre muchas parejas, (y) especialmente entre los más jóvenes”. Y va más allá. Describe que “hoy (...) algunas personas usan chatbots (un programa informático capaz de simular una conversación con un ser humano a través de medios como el texto o la voz) no solo para consultas cotidianas, sino también como sustitutos de otra persona en conversaciones íntimas”.
En ese contexto, González Pernía puntualiza que “lo que comenzó como un juego (dialogar con chatbots) está evolucionando hacia algo más profundo” porque, para algunas personas, “separar lo real de lo digital se vuelve cada vez más complicado” y –tal vez– preocupante, me atrevo respetuosamente a agregar. La colega –licenciada en Periodismo por la Universidad Internacional de Catalunya– reporta también que “hay parejas que ya acuden a terapia porque uno de los miembros interactúa más con la IA (inteligencia artificial) que con su pareja”.
“La infidelidad ha existido siempre, pero en la era de las redes sociales ha adquirido nuevas formas”, sostiene la periodista Judit González Pernía
CRISIS DE LA NARRACIÓN
¿Cotidianidades en los tiempos de la realidad mixta? Tony abandona el silencio que, de alguna forma, nos invadió a los tres. El pensamiento de Byung-Chul Han vuelve al ruedo y gana el centro de la escena. En 2023 publicó “La crisis de la narración”. ¡Librazo! Nos recuerda que, palabra más, palabra menos, narrar por estos días es hacer publicidad. Por múltiples razones y actividades, hombres y mujeres marketinean cada instante de sus vidas. ¡Y lo hacen en las redes!
“Todo pareciera ser publicidad o... ‘autobombo’, como decimos habitualmente. Practicamos el storytelling para comunicar nuestras cotidianidades a través de historias. Visuales o audiovisuales para vender lo que somos y/o lo que hacemos... y las mandamos por las redes… que están llenas de breves historietas sin profundidad y chismes de celebridades muy poco célebres más que por sus correrías. Esa es la crisis de la narración”.
El sol ya se despidió. Regresará a las 5:20 de mañana. En un rato más será el tiempo de la luna. Volvimos a mirar el huidizo horizonte que –como lo dijo Galeano– cuando nos acercamos un paso se aleja un paso. Una constante que no podremos cambiar. Nos despedimos. En el regreso un interrogante se apodera de mí. Si Byung-Chul Han tiene razón y la narración está “en crisis”... ¿cuáles serán los hechos de aquellos relatos que serán la historia? Tal vez –pienso– recordemos lo que nunca sucedió. Algunas memorias también podrán ser fake news.
“La narración está en crisis”, afirma el filósofo coreano Byung-Chul Hang y explica que todos practicamos el storytelling como práctica social y lo mandamos a las redes
A 33 años de la tragedia de Acahay: el caso que conmocionó al país
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Este sábado 31 de enero se cumplen 33 años de la tragedia de Acahay, uno de los episodios más conmocionantes de la historia reciente del Paraguay. El hecho fue protagonizado por el escribano José Vidal Céspedes Estigarribia, conocido luego como “el loco del volante”, quien a bordo de una camioneta Mitsubishi Montero mató a siete personas y dejó nueve heridas durante un furioso arrebato que aterrorizó las calles de la ciudad de Acahay.
La tragedia ocurrió en 1993, mientras la comunidad celebraba la tradicional fiesta del Oropel, un evento que reunía a familias y vecinos en un ambiente festivo. Vidal Céspedes, de 39 años, había llegado ese día desde La Paloma (Canindeyú), donde residía con su familia, para visitar su ciudad natal.
Horas antes del ataque, el escribano compartió un encuentro familiar en un arroyo de la zona junto a su esposa e hijos. Durante el almuerzo consumió bebidas alcohólicas, pese a tenerlo estrictamente prohibido debido a una reciente cirugía de páncreas y al tratamiento con medicamentos fuertes, indicaciones médicas que decidió ignorar.
Según declaraciones de sus familiares, tras el mediodía su comportamiento comenzó a cambiar, pues tenía la mirada perdida y se mostraba alterado, aunque continuó participando de la reunión mientras ingería alcohol y medicación. Cerca de las 16:00, de forma violenta y prepotente, obligó a su esposa e hijos a subir a la camioneta para regresar, generando temor y tensión en el grupo.
En una tarde causó terror y marcó a la ciudad de Acahay. Foto: Gentileza
Durante el trayecto, Vidal comenzó a acelerar bruscamente, provocando el llanto y los gritos de sus hijos, lo que lo alteró aún más. En un punto del camino se detuvo y obligó a bajar a su familia. A partir de allí, volvió a arrancar el vehículo y se dirigió a gran velocidad hacia el casco urbano.
En su recorrido, arremetió deliberadamente contra todas las personas que se cruzaban en su camino, dejando un saldo de siete fallecidos, nueve heridos y la muerte de un caballo. Las víctimas fatales fueron Sergio Domínguez, Roberto Salvador Segovia, la niña Shirley Andrea Acuña, de apenas 4 años, Édgar Domingo Maldonado, los hermanos Francisco y Félix Bordón, y finalmente Rubén González.
El caso generó una profunda conmoción nacional, agravada por el hecho de que el autor era una persona conocida en la zona, de trato cordial con sus compueblanos y con intenciones de postularse como diputado.
“El loco del volante”, fue detenido en un cañaveral. Foto: Gentileza
Tras abandonar el vehículo, que fue hallado con rastros de sangre, Vidal se escondió en un cañaveral y fue detenido horas después por la Policía Nacional, con apoyo de militares. Durante su arresto afirmó no recordar nada de lo ocurrido, versión que no convenció a los investigadores del Ministerio Público.
El escribano fue condenado inicialmente a 25 años de prisión, pena que luego fue reducida a 22 años. Falleció en 2011, tras ser internado en un sanatorio privado por complicaciones derivadas de la diabetes. A más de tres décadas del hecho, la tragedia de Acahay sigue viva en la memoria colectiva como un recordatorio del horror que puede desatar la violencia sin control.
“¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?” Mt. 11, 3
Mariosvaldo Florentino
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Hno. Mariosvaldo Florentino
Capuchino
La pregunta de Juan Bautista a Jesús, me parece muy oportuna para nuestra vivencia del adviento. Aún más que en otros tiempos, ahora a causa de los medios de comunicación social, que todos los días nos presentan reportajes con musulmanes, budistas, confucionistas, animistas y muchos otros, también en nosotros surgen preguntas y dudas:
¿Será que realmente Jesús es el único salvador del mundo?
¿Será que el cristianismo es la verdadera revelación de Dios?
¿Vale la pena seguir una religión y pautar la vida según los valores religiosos? Y otras...
Creo que es natural tener estas dudas en algún momento de nuestra vida. Todos tenemos el derecho de evaluar nuestra fe y preguntar si de verdad ella corresponde a lo que promete. Lo que no podemos es permanecer siempre en la duda: pues ella nos inmoviliza, nos hace perder energías, nos tiene inútiles. También Juan Bautista se preguntó: ¿es Jesús de verdad el Salvador, o aun tenemos que continuar esperando?
Jesús no tiene miedo de esta pregunta, al contrario, cuando es hecha con sinceridad, cuando es hecha por alguien que realmente está buscando el camino cierto, le hace vibrar de alegría, pues le da la posibilidad de encontrar un nuevo y verdadero discípulo.
Si miramos atentamente, la respuesta de Jesús no es caracterizada por argumentos filosóficos o teológicos: su respuesta no es una teoría. Su respuesta no es violenta o amenazadora: no quiere forzar la adhesión de nadie. Él sencillamente invita a mirar su vida: sus acciones y sus palabras.
“Vayan y cuéntenle a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan sanos, los sordos oyen, los muertos resucitan, y una buena nueva llega a los pobres.” Jesús no responde ni con un sí, ni con un no. Él reenvía a Juan Bautista la decisión. Él está seguro que si Juan Bautista acoge las señales de su vida, tendrá todas las condiciones necesarias para saber que Él es el salvador prometido por Dios.
Las dos características de la respuesta de Jesús son muy importantes: no es fruto de un trabajo intelectual ni está fundamentada en la violencia. Existen muchas religiones que poseen un rico patrimonio intelectual: son autenticas filosofías de vida, cargadas de mucha sabiduría y con consejos prácticos muy interesantes y validos. Otras están arraigadas en la fuerza recurren a la violencia y a la amenaza constriñen muchas veces los fieles a ciertas prácticas y rehúsan la libertad personal. Estos dos estilos de religiones, aunque puedan lograr buenos resultados en la organización de una sociedad o puedan generar personas maravillosas que viviendo con convicción los valores propuestos dan un bello testimonio, creo yo, no poseen aquel don de más que solo Dios mismo podría dar y que lo hizo en Jesucristo.
Por eso, a todos aquellos que tienen dudas sobre la persona de Jesús, y quieren saber cual es su verdad, Él mismo invita a aproximarse a él y a conocerlo mejor. La convicción cristiana solo puede nacer de la experiencia hecha con el Señor.
El cristianismo no es una teoría, es la vida de una persona, que siendo el propio Dios humanizado, es el paradigma para todos. El cristianismo no es coerción, no se funda en la violencia, en el miedo o en la amenaza, es adhesión personal, libre y responsable.
El adviento es pues, un tiempo muy oportuno para este encuentro personal, para sanar estas dudas. Dios mismo se mueve, Él es el primer interesado en este encuentro, por eso toma la iniciativa y viene en nuestra dirección. Todavía, respetando siempre nuestra decisión personal, se quedará en la puerta y en la esperanza esperara a que le abramos.
No podemos quedarnos con las dudas para siempre. Pues como ya dijimos ellas nos paralizan.
Existen muchas personas que eligieron esta cómoda vía: dicen siempre tener dudas y por eso no se comprometen con nada. Tengo pena de ellas, pues la vida pasará sin que ellas se den cuenta, y porque siempre se escudan en la duda, no crecen ni encuentran el camino de la autentica felicidad.
El Señor te bendiga y te guarde,
El Señor te haga brillar su rostro y tenga misericordia de ti,
El Señor vuelva su mirada cariñosa y te de la PAZ.
Dormir bien: cuántas horas hacen falta y cómo lograrlo
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Dormir bien es una de las claves para tener una buena calidad de vida, y no se trata solo de cerrar los ojos por ocho horas. La relación entre el sueño y la salud del cerebro es profunda, y en muchos casos, descuidarla puede traer consecuencias serias. La Dra. Verónica Fleitas, neuróloga del Hospital IPS Ingavi, explicó por qué es tan importante descansar correctamente y ofreció algunos consejos prácticos para mejorar nuestra rutina nocturna.
Durante el sueño, el cerebro realiza tareas fundamentales: limpia toxinas que pueden dañar las neuronas, repara conexiones cerebrales, consolida recuerdos y regula emociones. “Dormir no es solo descansar”, señala la especialista, quien además resalta que una mala calidad de sueño puede derivar en problemas de memoria, irritabilidad, ansiedad y hasta aumentar el riesgo de enfermedades neurodegenerativas.
Entonces, ¿cuántas horas hay que dormir realmente? Aunque el número de “8 horas” es el más popular, la mayoría de los adultos necesita entre 7 y 9 horas por noche. Sin embargo, más importante que la cantidad es la calidad del sueño. Si dormís poco, o si te despertás varias veces en la noche, tu cuerpo y tu mente no logran recuperarse bien, lo que puede afectar tu rendimiento y estado de ánimo al día siguiente.
Dormir mal no solo genera cansancio. También puede dificultar la concentración, afectar la memoria, elevar el estrés y producir una inflamación silenciosa en el cerebro, que puede empeorar trastornos neurológicos o emocionales. En palabras simples, tu cerebro funciona en “modo ahorro” cuando no descansa lo suficiente, y eso repercute en cada decisión que tomás.
Para quienes tienen problemas para dormir, la Dra. Fleitas recomienda algunos hábitos que pueden marcar la diferencia: mantener una rutina fija de sueño, evitar pantallas antes de acostarse, crear un ambiente propicio (oscuro, fresco y silencioso), practicar técnicas de relajación como la respiración profunda o la meditación, e incluso escribir en un cuaderno lo que te preocupa si no podés dejar de pensar en eso. Además, evitar cafeína y energizantes por la tarde o noche es clave.
Si dormís mal más de dos veces por semana, te cuesta más de una hora conciliar el sueño, te despertás seguido sin razón o te levantás sintiéndote más cansado de lo que te acostaste, es momento de consultar a un especialista. “La privación de sueño hace que el cerebro solo piense en lo que quiere, sin considerar las consecuencias”, advierte la doctora. Dormir bien no es un lujo, es una necesidad para pensar, sentir y vivir mejor.