Por los años 30, pocas eran las emisoras de radio que se crearon y que subsistían en forma muy precaria en nuestro país, por las limitaciones propias de un mercado reducido y el naciente desarrollo de los medios de comunicación. De esa época recordamos a un gran profesional español que echó raíces en Paraguay.

Pocas historias perso­nales hemos venido repitiendo en estos capítulos que dedicamos al rescate de la memoria histó­rica de la radiofonía nacional; sin embargo, el derrotero por donde se ha desarrollado la tarea radiofónica y los prota­gonistas que surgieron desde esa época hasta nuestros días ha dejado huellas que resal­tan por sobre otras. De ahí que necesariamente debe­mos traerlos a este tiempo y valorar el gran aporte que han hecho desde los micró­fonos o los escenarios. Como este noble español llegado al Paraguay a principio de los años 30.

Heredero y recopilador del rico patrimonio histó­rico de este gran locutor que cumpliera su tarea en las emisoras existentes en Asunción, en esos años tan difíciles para la vida nacio­nal, como fueron los años 30, Rigoberto Ramírez (h) nos cuenta la historia de su abuelo señalando que “Celestino Álvarez, orgu­llosamente mi abuelo, nace en Madrid, España, el 3 de diciembre de 1904 en el seno de una familia modesta. En los años pos­teriores en que su país esta­ría sumido en un ambiente social y político convulsio­nado, motivo por el cual su familia decide emigrar a estas latitudes”.

Celestino Álvarez, en una foto de los años 30, cuando entonces era locutor de radio El Orden y radio Prieto, en la incipiente época de la radiofonía paraguaya. Foto archivo de Daniel Burt Artaz

Celestino y su hermano Felipe cruzaron el Atlán­tico arribando a la Argen­tina a finales de los años 20. Nuestra fuente, su nieto, agregó que “deciden cono­cer otros destinos y viajan a Chile, donde vivirían un tiempo retornando Felipe a la Argentina y Celestino tomó rumbo al Paraguay, donde arriba en el año 1931. “Aparentemente en su juventud, Celestino había hecho teatro en Madrid, lo que le permitió incursionar también en el medio radial en su país antes de llegar a esta parte del continente americano.

RADIO EL ORDEN

Rigoberto Ramírez (h) señaló también que su abuelo tras su llegada al Paraguay, en el mes de abril de ese año, ingresa como locutor en radio El Orden, su primer empleo en la radiofonía del país. Poste­riormente recalaría en las siguientes emisoras: ZP 4 Radio Nacional, ZP 9 radio Prieto, ZP 5 radio Paraguay, ZP 13 La Voz del Aire, ZP 4 radio Stentor, ZP 7 Gua­rani y ZP 9 radio Comune­ros. Una importante tra­yectoria de más de 50 años.

A más de su actividad como locutor de radio, incursionó igualmente en la prensa escrita. Al respecto, Rigo­berto Ramírez (h) dijo: “En 1936 edita un semanario deportivo titulado Refle­jos, en colaboración con el recordado don Pedro Gar­cía, el padre del periodismo deportivo paraguayo. Por ese tiempo conducía igual­mente una audición radial patrocinada por la secreta­ría de prensa de la misión diplomática de Inglaterra en Paraguay utilizando el seudónimo de Coronel X.

La imagen de Celestino Álvarez popularizó también varias marcas y productos en los años 60, como por ejemplo una marca de fósforos imprimió un volante de distribución gratuita el fixture del fútbol de Primera División de la Liga Paraguaya de Fútbol, a cuyo reverso aparecería este retrato dibujado. Foto del archivo de Rigoberto Ramírez (h)

Varios colegas locutores que lo han conocido coin­ciden sobre el gran papel que cumplió Celestino Álvarez en toda su trayec­toria profesional. “Fue un entusiasta animador de diversos géneros de progra­mas radiofónicos, muchos de los cuales fueron de su creación, además estable­ció los primeros progra­mas en cuyas audiciones participaban los oyentes a quienes obsequiaba pre­mios, además fue un pres­tigioso animador de fiestas organizadas por institucio­nes deportivas y culturales con las famosas transmi­siones de los bailes”, agregó su nieto a cuya fuente recu­rrimos como referencia.

A más del gran bagaje cul­tural que transmitía en su tarea radial, en la década de los años 60 y 70, la voz de Celestino Álvarez iden­tificaba a una importante firma comercial dedicada a la fabricación de colchones, siendo su grabación suma­mente exitosa, denotando su creatividad en la reali­zación del que fuera muy popular anuncio comercial de esos años e incluso su imagen también identifi­caba a la marca con anun­cios impresos en volantes y revistas.

Formador de grandes figu­ras de la radio como Miguel Ángel Rodríguez, Rodolfo Schaerer Peralta, Antolín Leguizamón, Humberto Rubin, Héctor Velázquez, Arístides Rojas, José Tito González, entre otros. Don Celestino irradió su voz por radio Guarani hasta mediados del año 1985 y fallece el 7 de enero de 1986. Una historia que enriquece el patrimonio de la radiofonía paraguaya de los pasados años.

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