(Datos y Fotos – Consulado de Jordania en Paraguay)

Gentileza: cónsul Daniel Nasta

Cuando uno piensa en Jordania, piensa en grandes desiertos y nombres que tienen resonancias del Antiguo Testamento. Pero ese singular país, verdadero oasis pacífico en el Cercano Oriente, se nos muestra en todo su esplendor con su belleza única. Desiertos impactantes, la maravilla única en la tierra de Petra, la ciudad tallada en piedra rosa; los atardeceres a orillas del Mar Muerto, la emoción de estar en Betania, en la orilla del Jordán donde Juan bautizó a Jesús. Playas bellísimas en el mar Rojo, ciudades que muestran la memoria del paso de los romanos, mezquitas que son puro arte y museos que guardan tesoros de valor incalculable. Jordania es una opción más que válida para disfrutar a pleno de un viaje que seguro será inolvidable.

Pocos países en el mundo ofrecen a los viajeros la oportunidad de disfrutar simultáneamente de las huellas del pasado y de la oferta del disfrute de la modernidad y excelentes servicios. Jordania, el país ubicado en el corazón del Cercano Oriente, tiene esa cualidad que los viajeros de todo el mundo valoran y no se cansan de recomendar como un sitio ideal para combinar el interés por la historia de la humanidad con la belleza y comodidad de buenos alojamientos, excelente gastronomía, belleza paisajística y sitios únicos en el mundo.

Jordania ha sido bendecido también con un clima agradable que garantiza por lo menos 8 meses de sol al año y con ello la posibilidad de acampar en zonas únicas como Wadi Rum, además de recibir un trato muy especial, gozando de una gastronomía exquisita y un servicio dedicado a los turistas de muy buen nivel y sobre todo, la seguridad necesaria para que se emprenda la visita con la mente puesta en el disfrute pleno y con el acompañamiento de guías y personas experimentadas. ¿En cuántos países de la tierra es posible acampar y pasar una noche en pleno desierto y al día siguiente bucear en las aguas del Mar Rojo o flotar sin esfuerzo en las únicas aguas del Mar Muerto? Pues en Jordania todo eso y más es posible y está al alcance de la mano.

Mar Muerto, una de las grandes atracciones de Jordania.

CAMINAR LA HISTORIA

Hay abundancia de espacios y lugares maravillosos para recorrer, desde la capital Amman que ofrece hotelería y espacios de primer nivel y lugares bellos para conocer como la arquitectura de la Mezquita de Abdullah I, con sus bellísimos colores, o la vieja ciudadela de Amman también en la capital donde se destacan las ruinas del templo de Hércules, la Iglesia bizantina; Las ruinas del palacio omeya, pero la atracción principal es el museo arqueológico. Atrae no solo a historiadores y científicos, sino también a viajeros de todo el mundo. Es en este lugar donde puedes ver los rollos de Qumran que contienen textos bíblicos. Los restos muy bien conservados del Anfiteatro romano (Amman) ofrecen un contacto con la Jordania de otros tiempos y se visitan con facilidad. Dentro de la capital, son un punto ideal para ir con la familia (es seguro y atractivo para todos sus miembros) el Museo Real del Automóvil donde se pueden observar vehículos especiales. Otro museo, el de los Tanques, con esos vehículos usados en la Guerra Mundial. También, el moderno y muy atractivo Museo de los Niños, un espacio que la reina Rania, esposa del actual rey Abdulla, ha inaugurado para que los más pequeños y mayores también disfruten de una visita a ese colorido y hermoso espacio. Sin dejar aún la capital, o regresando a ella luego de un paseo, los amantes de la arqueología pueden recorrer el Museo Arqueológico de Amman.

Castillo de Ajlun. Impresionantes vistas desde allí.

UN CASTILLO Y EL MAR MUERTO

Entre los sitios más visitados, el Castillo de Ajlun en dicha ciudad es uno de los más visitados. Un ejemplo interesante de los lugares históricos de Jordania. En apariencia, se asemeja a una plaza y tiene varios elementos arquitectónicos que recuerdan su propósito militar como foso y puente levadizo además de torres. Al escalar las paredes del castillo, puedes ver las vastas extensiones del paisaje jordano y ver el Mar Muerto y el Jordán.

Y llegando a esa maravilla que es imposible de no visitar: el Mar Muerto, único en el mundo y naturaleza sorprendente e inusual, famoso por su enorme contenido de sal y de barros curativos. Es popular y reconocido en el mundo por sus propiedades beneficiosas para la piel y el sistema nervioso. Miles de turistas de todas partes, toman sol en sus orillas y disfrutan de los beneficios.

Imposible dejarlo de lado. Allí también existe un Parque Acuático con propuestas de entretenimiento y de gastronomía ideal para alegría de toda la familia.

El largo Siq, lugar por donde la leyenda dice que Moisés guió al pueblo hebreo en su salida de Egipto y hoy es la entrada a Petra.

AGUAS CON HISTORIA

Las aguas termales de Main, ubicadas cerca del Mar Muerto, se conocen desde la época del Imperio Romano. Según las leyendas bíblicas, el rey de Judá Herodes se bañó aquí. Las principales fuentes se encuentran a 264 m bajo el nivel del mar. Una vista inolvidable del Mar Muerto se abre desde arriba, y a medida que se desciende, somos acompañados por cascadas que se derrumbarán desde las rocas de basalto. Debido a su ubicación geográfica, el complejo tiene un microclima único. La temperatura del aire aquí siempre es más alta en 10 °C que en otras áreas de Jordania. Por lo tanto, uno puede relajarse y ser tratado aquí durante todo el año. En el fondo del cañón hay muchas fuentes termales saturadas de minerales. El agua de estas fuentes tiene un efecto rejuvenecedor en el cuerpo. Para la comodidad de los turistas, aquí se ha construido un elegante hotel de cinco estrellas con su propio complejo médico y de salud. Especialistas altamente calificados lo ayudarán a disfrutar de toda la gama de servicios: masajes, baños, piscinas, salones de belleza y mucho más. Las fuentes de Main, como otros lugares de interés en Jordania, son un tesoro nacional.

Otro de los monumentos de Petra, el Monasterio.

WADI RUM Y MÁS

Entre las muchas atracciones naturales de Jordania, el desierto de Wadi Rum en el sur es reconocido mundialmente por sus paisajes únicos casi “irreales” que se usan para filmar películas hasta de supuestos viajes interplanetarios. En su entrada, está una cresta de piedra que llaman “Siete Pilares de la Sabiduría”. Es sobre ellos que se escribió el libro de los británicos de Thomas Lawrence, quien participó en la guerra entre los beduinos. El cañón Hazali con pinturas rupestres está cerca.

No menos objetos impresionantes en el desierto son arcos naturales. Sus formas extrañas se formaron bajo la influencia de la lluvia y el viento. En la fuente de Ain-Shella, puede obtener agua limpia que siempre se mantiene fresca. Hay varios asentamientos beduinos en Wadi Rum. Los pueblos indígenas acompañan a los turistas, les presentan su cultura y forma de vida. En el campamento beduino puede relajarse del calor, probar platos nacionales y escuchar música local. Puedes llegar al desierto en camello o en todoterreno. Para escalar y montar carpas necesita permiso.

PETRA: LA JOYA DE LA CORONA

Es tan fascinante que ni Indiana Jones pudo sustraerse a su encanto y allí entre sus pasadizos, sus enormes y bellos edificios tallados en la piedra rosa se filmó gran parte de “En busca del Arca perdida”. La antigua ciudad de Petra, una de las 7 maravillas del mundo (Valle de Wadi Musa) fue cortada y tallada en las rocas unos 2.000 años antes de Cristo. Su construcción llevó más de 5 siglos. Según la leyenda, Moisés pasó por estas tierras cuando guió a su pueblo de la esclavitud egipcia. Aquí golpeó con su bastón, lo que condujo a la formación de un desfiladero, un lugar que se recorre con el corazón en vilo y la vista maravillada. Ese desfiladero, la Garganta de Siq, se recorre hoy con verdadera emoción. En Petra se pueden observar más de 800 atracciones: templos, tumbas, columnas, anfiteatro, palacios, canales y mucho más. Y todo tallado en piedra. Aunque los habitantes descendientes de los nabateos abandonaron la ciudad en el siglo VII d. C., no fue hasta el siglo XIX, la gran centuria de los descubrimientos motivados por el sentimiento del Romanticismo, cuando el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt descubrió a Occidente esta maravillosa ciudad perdida, que desde entonces comenzó a situarse en los mapas y guías de turismo.

Petra está a 260 kilómetros de Amman. Una vez allí, hay que recorrer cerca de un kilómetro a pie por la Garganta del Siq, un desfiladero de paredes que superan los 80 metros de altura y estrechas paredes decoradas con escrituras nabateas, para llegar hasta los monumentos.

Otra de las peculiaridades de Petra es que no es una ciudad construida piedra a piedra, sino que precisamente sus edificios están esculpidos sobre ellas. De hecho, Petra responde al significado de “piedra”. Los nabateos comenzaron a excavar los principales monumentos, entre los que destacan los templos y la multitud de tumbas, en el siglo I y II a. C. Aunque son muchos los atractivos que se han recuperado desde que se descubriera todo este complejo esculpido en la roca rosada del desierto jordano, tan solo se conocen cerca del 20%, siendo 36 los que se pueden visitar actualmente. Las tormentas de arena e inundaciones producidas a lo largo de los siglos han provocado que permanezcan ocultas todavía hoy muchas de sus maravillas.

No hay que olvidar que en Petra llegó a vivir un pueblo formado por más de 30.000 habitantes.

Las tumbas son algunos de los monumentos más destacados. No es de extrañar, ya que aquí radica otra de las curiosidades de esta ciudad y que te animarán a conocerla, que fue esculpida con un fin funerario. De hecho, los propios nabateos llegaron a bautizarla también como “la ciudad para el día de mañana”. Entre los sitios deslumbrantes, se destaca El Tesoro, el símbolo por excelencia de la ciudad perdida. Se trata de uno de los panteones reales y fue esculpido en el siglo I, destacando las referencias helenísticas de su arquitectura. Tampoco hay que perder de vista a la Tumba de la Urna, que llegó a albergar una iglesia cristiana. La situación de la ciudad, al abrigo de las dunas del desierto y los desfiladeros de piedra que la protegen, junto con las reservas de agua potable con las que contaba, posibilitaron que se convirtiera en una parada para las caravanas de comerciaban entre Asia y Europa, pasando también por otras importantes ciudades, como Damasco o Jerusalén. El comercio fue la principal fuente de ingresos de Petra, uno de los grandes ingresos con los que financiaba el pueblo nabateo sus construcciones provenía del comercio, ya que cobraban altos aranceles a los comerciantes, llegando a veces a superar el 25% del valor del producto. Además, las mercancías no eran precisamente baratijas, sino que se materializaban en cargamentos de oro, mirra, incienso, especias o seda.

Panorámica de la ciudad de Amman, capital de Jordania.

GUIADOS POR LOS ASTROS

Otro de los secretos de Petra es que la ciudad y sus monumentos están completamente orientados en función de las estrellas. El pueblo nabateo, como otras muchas civilizaciones antiguas, jugaba con las estrellas para levantar sus templos o tumbas, de modo que estuviera conectados tanto en vida como en el más allá con las fuerzas del universo. Esto produce también una especial luz que potencian aún más la belleza de sus edificios. Un ejemplo de ello se vive durante el solsticio de invierno en el Monasterio, uno de los monumentos estrella de la ciudad perdida. Al ocaso, los últimos rayos de sol de ese día penetran por la puerta del templo, iluminando por completo el “motab” o altar, donde se daría culto a las estatuillas de los dioses locales. Además, desde el propio altar, observando la puerta, se aprecia una figura de un león, representante de la diosa nabatea Al Uzza. Petra, en Jordania, es uno de los lugares más impactantes que hemos visitado, forma parte de las 7 maravillas del mundo moderno desde el 2007 y no es para menos. Tres veces por semana se realiza un evento que atrae a miles de turistas: Petra by Night, cuando se ilumina la ciudad, frente a El Tesoro, con miles de candiles encendidos lo que le da un aspecto único e inolvidable.

Otra vista del Mar Muerto visitado por miles de turistas .

MARAVILLAS A CADA PASO

Otros puntos imperdibles que visitar en Jordania para comprender mejor la historia y el estilo de vida de sus habitantes es la ciudad de Jerash, la segunda más popular después de Petra que guarda memorias de miles de años atrás. Fue conquistada por Pompeyo que la llamó Gerasa. Estuvo escondida bajo la arena hasta principios del s. XX y los arqueólogos lograron no solo encontrar la ciudad, sino también restaurar sus calles pavimentadas con piedra, templos ubicados en las colinas, anfiteatros, baños, magníficas fuentes, etc. Jerash es una combinación armoniosa de dos culturas: oriental y occidental, que se refleja en todas las áreas de la vida urbana: en arquitectura, en las opiniones religiosas de los residentes y en la diversidad lingüística local. Jerash y otras vistas de Jordania son parte del patrimonio histórico de todos los habitantes de la Tierra. Por lo tanto, merecen atención y respeto.

Otros sitios históricos de Jordania atraen a turistas de todo el mundo. Uno de ellos es el Palacio Qasr Amra, ubicado en el desierto jordano. Esta es la antigua residencia del califa Walid I, erigida en el siglo VIII para la caza y el entretenimiento. Hasta el día de hoy, desde el enorme complejo de edificios, incluido el fuerte y el puesto de guardia, solo queda la base. El complejo de baños, que se llama el Palacio Califa, está bien conservado, sus paredes están cubiertas con frescos medievales que representan personas nobles y ordinarias, animales, escenas de caza y la vida cotidiana. La singularidad de los frescos es que en el Islam en realidad está prohibido representar dibujos de animales y personas en las paredes. Hay toda una serie de imágenes en Qasr Amr que siguen una trama. Para proteger el baño de las inundaciones, se erigió un muro especial.

VARIEDAD Y BELLEZA

Para cerrar este pequeño recorrido por Jordania, solo por necesidades de espacio, basta recordar que en ese país se pueden realizar numerosas actividades que incluyan a toda la familia, como las visitas a sitios históricos y museos tan singulares. Hay una gran disponibilidad de espacio de alojamiento en cómodos hoteles con todas las necesidades cubiertas y una gastronomía de excelente calidad y variada. Lo mismo, el acceso a vehículos, guías de turismo y una gran variedad de tiendas tanto en Amman como en otros sitios tanto para adquirir elementos de recuerdo y rica artesanía de diversos pueblos expresión de su cultura en mercados y espacios acondicionados. También es bueno recordar que la vestimenta no es un problema ya que en Jordania las mujeres visten de acuerdo a sus creencias, tanto con velo pero también a la usanza occidental, sin necesidad de llevar nada especial sino las propias prendas de vestir, adecuadas al clima.

“DONDE JUAN BAUTIZABA”

El pasaje del Evangelio de San Juan sobre el bautismo de Jesús dice: “Todo esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán donde Juan bautizaba”. En 1899 se hicieron excavaciones en dicho lugar, pero fue en 1994, después del Tratado de Paz con Israel, cuando se encontraron iglesias, canales de agua y piscinas bautismales que indicaban que ese era el lugar correcto. La Unesco denominó la orilla oriental, la de Jordania, como Patrimonio de la Humanidad en el 2015. Es esta orilla donde los Papas Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco visitaron. El enclave jordano de Betania se abrió a las visitas en el año 2000, y el papa Juan Pablo II asistió a su inauguración como muestra de su reconocimiento por parte del Vaticano.

Por un lado, las excavaciones arqueológicas que se vienen realizando desde 1996. tras las que ha sacado a la luz el punto exacto donde se piensa que Jesús recibió el Bautismo. También allí hay, del lado israelí, a orillas del río Jordán, cada día grupos de judíos llevan a cabo en las aguas del río Jordán la ceremonia del bautismo.

El río ha cambiado mucho y ya no es caudaloso pues ha sufrido cambios por las presas que se han realizado en su recorrido. Además de su diferente trazado, el caudal de agua es muy inferior. Justo en el canal que separa la frontera actual entre Israel y Jordania, tras la ocupación de los territorios de Cisjordania en una de las guerras del pasado siglo, en la actualidad, frente a frente, con una distancia de no más de 10 metros, se encuentran dos plataformas que permiten acceder a las aguas del río Jordán.

Transjordania, cerca de Jericó en la línea fronteriza con Israel.

POR INFORMES:

Consulado Honorario del Reino Hachemita de Jordania Bernardino Caballero 220 c/ Mariscal López- Asuncion

TELÉFONO(+595) (21) 211 552

HORAS DE ATENCIÓN: Lunes a viernes de 8:00 a 17:00 horas

JEFE DE LA MISIÓN: José Daniel Nasta, Cónsul Honorario

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