Clemente Juliuz David es un artista indígena del Chaco paraguayo que plasma en dibujos, de manera original y con mucha destreza, la fauna y flora de esta peculiar región del país. En el 2019 viajó a París, Francia, para representar a Paraguay en una exposición. En contacto con La Nación, dijo que se considera una persona humilde y, como esta profesión representa su única fuente de ingresos, espera que a través de esta nota la gente pueda conocer su trabajo y contactarlo en caso de querer apreciar y contar con sus obras.
El artista tiene 48 años de edad, es padre de tres hijos e incluso ya tiene dos nietos. Vive en la comunidad Campo Alegre del pueblo nivaclé, distante a 30 kilómetros de la colonia menonita Neuland, parte del distrito de Mariscal Estigarribia del departamento de Boquerón, en la región Occidental de nuestro país.
Relató que su mayor pasión, desde pequeño, siempre fue dibujar los regalos que la naturaleza ofrece ante los ojos humanos. Le gusta dibujar al tatú carreta, al taguá (cerdo salvaje), al avestruz, entre otros animales característicos de esta región del país, además de la exótica vegetación.
Desde los ocho años hasta ahora, Clemente siempre dibujó. De infante le llamó la atención el arte de plasmar en puño y letra sobre papel las siluetas generadas en la mente, pero canalizadas a través de los ojos al observar el horizonte. Sin embargo, no siempre se dedicó a su vocación como principal actividad laboral, cuenta.
“Durante muchos años trabajé de otras cosas. Mucho tiempo pasé atendiendo aquí en el almacén comunitario con otros compañeros. Pero llegó un punto en que ya no aguanté más. Entonces, como dibujar siempre fue lo mío, empecé a dedicarme a eso”, expuso. Poco a poco Clemente fue mostrando sus obras a las personas, quienes también –admiraban los dibujos que realizaba– fueron comprando algunas piezas, lo que le fue retribuyendo económicamente, en cierta manera.
Confesó a La Nación que anteriormente nunca se le cruzó por la mente que podría vender sus obras y que también le sorprendió la gran cantidad de personas que se fue encantando con sus trabajos. A la fecha se cumplen 6 años que Clemente se dedica profesionalmente al arte, también como forma de vida.
“La gente va preguntando y le va gustando mi trabajo. Me reconocieron también ya gente de Asunción, donde me abrieron camino ahora para que más personas quieran conocerme a mí y lo que hago”, expuso.
Clemente indicó que dibuja principalmente con bolígrafo sobre papel, pero afirmó que a veces también suele dar color a sus obras con pintura acrílica. “Pero mi fuerte es el dibujo”, continuó. En los pocos años que Clemente se dedica profesionalmente al dibujo ya viajó al exterior a raíz del éxito de sus obras. Primero fue invitado a la Argentina, donde representó a Paraguay durante una exposición. Luego, unos franceses lo visitaron en el Chaco y quedaron maravillados por su trabajo, invitándolo a Europa.
Fue así que en el 2019 viajó hasta París, Francia, donde participó de una muestra con otros artistas internacionales a los que les gusta el bosque y la naturaleza. “Nos juntamos ahí con nuestras obras y cada uno explicó por qué se dedica a hacer eso”, refirió.
En la comunidad Campo Alegre, donde vive Clemente, conviven unas 422 familias aproximadamente.
SU ÚNICA FUENTE DE TRABAJO EN PLENA PANDEMIA
Clemente mencionó que, así como a todos, la pandemia vino a limitar las probabilidades laborales para la gente y generó crisis económica en la zona. En su caso particular, mencionó que si bien no existen tantos casos de covid-19 en la región, igual todos hicieron caso a lo que decía Salud Pública y a los protocolos sanitarios de quedarse en casa.
Para aprovechar ese tiempo en el hogar, Clemente se dedicó intensamente a realizar más obras de arte, que están a disposición del público. Las personas interesadas en adquirir sus dibujos pueden comunicarse con él al (0975) 872-491. Desde La Nación, invitamos a nuestros lectores a apreciar las obras de Clemente y otros artistas y a comprar arte y artesanía locales.
Dimas Ayala, gerente general, reveló el mejor resultado de los catorce años de la entidad bancaria, con utilidad de G. 80.047 millones, una de las menores tasas de mora del sistema y el respaldo de sus accionistas, que capitalizaron el 100 % de las utilidades. El banco proyecta seguir creciendo de la mano del agro, la industrialización y las grandes inversiones que transforman la economía paraguaya.
Con inocultable orgullo, el gerente general de Bancop, Dimas Ayala contó que el año pasado el banco cerró con el mejor desempeño desde su creación, que alcanzó una utilidad récord de G. 80.047 millones, incluso superó en un 108,8 % la meta prevista para el ejercicio, registró una mora de apenas 1,55 % -muy inferior al promedio del sistema financiero- y recibió un nuevo respaldo de sus accionistas, quienes resolvieron capitalizar el 100 % de las ganancias y aprobar la compra del edificio en el que funciona la casa matriz.
“Los resultados reflejan una estrategia enfocada en el financiamiento del sector productivo, principalmente la agricultura y la ganadería, que continúan siendo el eje de su negocio”, explicó Dimas, quien aclaró que desde la entidad sostienen que el crecimiento fue posible gracias al acompañamiento permanente a los productores, incluso durante un año marcado por la volatilidad de los mercados internacionales.
También destacó que la utilidad obtenida representa un incremento cercano a G. 12.000 millones respecto a 2024 y permitió alcanzar un retorno sobre el patrimonio (ROE) de 14,47 %, el más alto en los catorce años de historia de Bancop.
A toda prueba. A estos indicadores se suma una cartera con elevados niveles de solidez. La mora cerró en 1,55 %, mientras que la cobertura de previsiones sobre cartera vencida llegó al 151 %, por encima del promedio del sistema. Asimismo, los créditos renovados, refinanciados y reestructurados representan solo el 7,5 % de la cartera total, un porcentaje significativamente inferior al promedio del mercado.
Para la institución, estos resultados demuestran que es posible crecer manteniendo una gestión prudente del riesgo, aun cuando la mayor parte de la cartera está concentrada en actividades productivas, naturalmente expuestas a factores climáticos y a la evolución de los precios internacionales.
“El respaldo de los accionistas volvió a expresarse con la decisión de capitalizar íntegramente las utilidades, una política que el banco mantiene desde su fundación y que busca fortalecer el patrimonio para sostener un crecimiento de largo plazo”, expuso el directivo.
Agregó que, gracias a este desempeño, Bancop cerró el año con indicadores de solvencia Tier I de 12,46 % y Tier II de 15,18 %. A esa decisión se sumó la aprobación de la compra del edificio donde opera la casa matriz, considerada por la entidad como un nuevo hito dentro de su proceso de consolidación institucional.
Actualmente, Bancop ocupa el quinto lugar en participación de cartera ganadera y el séptimo en cartera agrícola, posicionamiento que refleja su protagonismo dentro del financiamiento al sector productivo paraguayo.
La transformación que experimenta el agro constituye uno de los principales motores de ese crecimiento. Paraguay ya no solo exporta materias primas, sino que comienza a avanzar hacia una mayor industrialización de su producción, indicó Dimas, quien como ejemplo, expresó que el banco destaca la instalación de la primera planta aceitera de soja del Chaco, ubicada en Loma Plata.
“Con una inversión superior a los USD 45 millones y capacidad para procesar 750 toneladas diarias, la industria permitirá agregar valor a la producción nacional y reducir la exportación de granos sin procesar”, contó.
Y a ello se suma el desarrollo de la industria láctea. Dos de las primeras plantas paraguayas dedicadas a producir leche en polvo para exportación pertenecen a cooperativas accionistas de Bancop: La Holanda, en Campo 9, y Chortitzer, en Loma Plata. Para la entidad, estos proyectos muestran el camino que debe seguir el país para fortalecer su industrialización.
Dimas Ayala, gerente general de Bancop. Foto: Ralphie Zotti.
Respecto al presente del productor, la evaluación es positiva. Aunque los precios internacionales y la depreciación del dólar generan desafíos, la campaña agrícola 2025/2026 registró niveles récord de producción, incluso en zonas como San Pedro, que venían de varias zafras complicadas.
Ese buen desempeño impulsa nuevas inversiones y explica por qué hoy la principal demanda del sector es el acceso a financiamiento de largo plazo, con períodos de gracia adecuados y condiciones adaptadas a los ciclos productivos.
Dimas asegura que esa necesidad forma parte de su estrategia institucional desde sus inicios y que Bancop continuará fortaleciendo líneas destinadas a financiar maquinaria, vehículos, infraestructura, capital operativo y proyectos de inversión.
Aunque la agricultura sigue representando la mayor parte de su cartera, el banco observa un crecimiento sostenido del financiamiento a la ganadería, segmento en el que ganó una participación cada vez más relevante durante los últimos años.
La entidad también considera que el sistema financiero paraguayo está preparado para acompañar las importantes inversiones previstas para los próximos años. La consolidación patrimonial de los bancos y la creciente experiencia en créditos sindicados permiten financiar proyectos de gran magnitud, como la ampliación de la Ruta PY02, el complejo industrial de Paracel y otras iniciativas estratégicas.
“En ese contexto, Bancop entiende que la participación conjunta de entidades nacionales e internacionales será clave para respaldar las grandes obras que impulsarán el crecimiento económico del país”, aseguró.
Expansión gradual. Si bien el sector productivo seguirá siendo el centro de su negocio, la entidad proyecta una expansión gradual hacia las pequeñas y medianas empresas y hacia personas vinculadas a la actividad económica, como parte de una estrategia de diversificación.
El banco también observa un fuerte incremento de las inversiones extranjeras, especialmente en desarrollos inmobiliarios, agronegocios, compra de campos e industrias maquiladoras, atraídas por las ventajas competitivas que ofrece Paraguay.
Uno de los principales focos de crecimiento continúa siendo el Chaco paraguayo. Bancop apostó por esa región desde sus primeros años mediante la apertura de sucursales en Loma Plata y Filadelfia, anticipando el desarrollo que hoy vive la zona.
Actualmente, el Chaco concentra la expansión de la ganadería, la industria frigorífica, la producción láctea, el procesamiento de algodón y la nueva industria aceitera. A ello se suma la construcción de la Ruta Bioceánica, considerada una obra estratégica que fortalecerá el papel de Paraguay como centro logístico regional.
Para Bancop, acompañar financieramente ese proceso significa apoyar uno de los polos de desarrollo con mayor potencial del país.
Con una política permanente de capitalización, un fuerte respaldo de sus accionistas y una estrategia centrada en el financiamiento de la producción, Dimas asegura que el banco seguirá creciendo por encima del promedio del sistema financiero. Su objetivo es consolidarse como una de las entidades de referencia para acompañar la expansión del agro, la industrialización y las nuevas inversiones que marcarán el desarrollo económico del Paraguay en los próximos años.
Ricardo Álvarez: “El arte tiene la seriedad del juego de los niños”
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El artista plástico cubano-paraguayo Ricardo Álvarez viene proponiendo un cruce de lenguajes donde los trabajos en cerámica, óleo y dibujo “convergen en narrativas particulares”, describe el texto curatorial de su última muestra. Su obra impacta por su colorido y formas, pero también en lo narrativo, por el contenido que deviene de sus profundas preocupaciones espirituales.
Ricardo Álvarez entiende que en torno a lo artístico “falta una posibilidad mayor de crear un hábito de interactuar con el arte –para no decir consumir, porque consumir tiene una connotación de terminar con algo–. Sin embargo, con el arte se interactúa, porque cuando estás frente a la obra ella te propone sensaciones, pensamiento, reaccionas y esto es una interacción, un diálogo”, recuerda.
Lo espiritual es omnipresente, porque la expresión es algo que, principalmente, nos anima, nos moviliza: “Cualquier obra de cualquier arte, ya sea un filme, una pintura, una escultura, una música, danza, performance, teatro, todo eso llega a mover el alma, el arte es un asunto del alma y la vida. Según algunas tradiciones, es solo una experiencia de esta última y no una experiencia última”, agrega.
La plástica tiene en su génesis la posibilidad de atrapar y liberar tiempos: “En todo caso, en la vida puedes cuidar de cada instante y eso es saber hacer, eso es arte aplicado a la vida misma, cuidar de cada instante, como uno cuida cada detalle de una obra cuando la crea, sufre y se exalta por ella, te angustia o te brinda paz, como la vida misma”, reflexiona.
Aquí su diálogo con La Nación/Nación Media:
–¿Cómo va la actualidad de tu plástica?, ¿en qué trabajás?
–Estoy encarando una muestra en donde hay objetos de guerra como aviones, por ejemplo, convertidos en objetos cotidianos, con decoraciones de porcelana china o matrioshkas rusas, son aviones y objetos de guerra que se convierten en parte de la cotidianidad, que son parte de la cultura y la estética del poder y que portan belleza a pesar de su función y su finalidad. Además, trabajo en una serie sobre el mundo invisible, muy presente en la cultura afrocubana y en la cultura indígena del Paraguay, como por ejemplo los ishir-chamacocos. He leído el libro “La maldición de Nemur”, de Ticio Escobar, y las descripciones sobre los Anábsoro y las descripciones que recogió de los relatores ishir son fascinantes. Ya las había visto representadas por el artista chamacoco Ogwa, del cual hicimos un documental con mi esposa Silvana Nuovo cuando vinimos a Paraguay, pero al leer el libro las descripciones son increíblemente ricas y estoy tratando de representar lo que he leído…
CAPITAL POÉTICO Y SIMBÓLICO
–Hace poco realizaste la muestra “Tres ojos ven más que dos”. ¿Qué nos podés comentar?
–Allí hubo obras recientes y no tan recientes, pero de los últimos tres años y quizás alguna algo más antigua, pero que presentan un cuerpo de obra organizado en una narrativa curatorial de Sophia Ruiz, que la lee y trata de poner a dialogar varias series y varios mundos simbólicos que se manifiestan todo el tiempo en mi trabajo artístico. Para mí fue también muy satisfactorio ver mucha obra fuera del taller, donde está almacenada y apilada y podemos verla en un lugar neutro y, sobre todo, con espacio para respirar, existir y que cada una despliegue su capital poético y simbólico.
–Vimos la muestra “Todo es vacío, todo es ilusión”, donde intervenís cerámicas. ¿Seguís con esa búsqueda?
–Sí, continúo con la búsqueda en la cerámica, que ha devenido un lenguaje y un soporte incorporado a mi proceso creativo, en parte porque me siento atraído y muy cómodo con él y, por otro lado, por su significación como material, al ser al final tierra cristalizada. Las clases de cerámica son las únicas que no recuerdo de la Escuela de Bellas Artes en Cuba y te confieso que tengo muy buena memoria. Debe ser un olvido conveniente en todo caso, amo la materialidad de la tierra y me recuerda mi primer contacto con “lo plástico” que fue en el colegio con la plastilina y donde gané un concurso de escultura en plastilina. Después olvidé todo eso y hasta mucho más grande no pensé que ser artista era una opción o el arte una práctica posible para desentrañar las preguntas de la existencia.
–¿Confeccionás también las cerámicas?, ¿te interesan la alfarería, la escultura?
–Sí, confecciono cerámicas. Me interesa siempre el trabajo artesanal en el sentido del hacer, me parece que crea una intimidad con la obra que solo es posible perder en proyectos que se alejan de las propias posibilidades técnicas o donde se necesitan intervenciones de otros especialistas o procesos industriales como suele suceder con algunas obras de arte contemporáneo y ahí el artista queda como creador de un concepto que deben materializar otros, que sería como hacer cine u otras artes donde necesitas del concurso de otros especialistas, pero en estos casos yo puedo aún y disfruto mucho construir las piezas y tener ese contacto con la materialidad de la arcilla o la porcelana. Sí me interesa la alfarería y la escultura en arcilla y porcelana.
ESPACIO TRIDIMENSIONAL
–Son materiales que abren la puerta a otras dimensiones también, ¿no?
–Sí, estoy experimentando y disfrutando mucho por ahora y creo que son muy interesantes. Me encanta ver algunos soportes simbólicos de mi obra que antes estaban en dos dimensiones, vengan a existir en el espacio tridimensional y también que ello me sirva de soporte para la pintura. Hay mucho para hacer todavía y todos los días me levanto con el entusiasmo con que se levanta un niño para jugar, esa sensación amo de hacer arte, que cuando hay algo que quieres crear y quieres verlo terminado y materializado sientes la misma sensación de que cuando eras niño y te levantabas para estrenar juguete, algo así, pero más serio y con preguntas más adultas y existenciales. El arte tiene ese encanto, parece que estás jugando, pero estás jugando muy en serio como juegan los niños.
–¿Cómo ves la plástica en Paraguay?, ¿qué cosas te gustan de lo que estás viendo?
–La plástica en Paraguay o la creación artística en general tiene un crecimiento exponencial y es de altísima calidad. Podría crecer más si las personas se interesaran en qué les aporta una obra de arte, de estar en ese espacio de quizás incomprensión o extrañeza, pero que no los dejará indiferentes y de rodearse también de cosas que lo interpelen, que les hablen y que les recuerden. No hay suficientes eventos ni espacios para poder ver todo lo que se hace y la variedad y riqueza y compromiso del arte que se produce, lo cual es una lástima porque el arte encanta a la gente. Aunque no seas un entendido, te hace entrar en un espacio que si bien no entiendes o te deja con muchas interrogantes, ese es su cometido y su naturaleza y es por eso que nos deja un aura de reflexión y de poética y flotamos en algo extraño y a la vez atractivo cuando nos hemos sumergido en su encanto o en su incomodidad.
–Aparece importante valorar su intangibilidad.
–Claro, porque el arte es necesario, nos recuerda que somos humanos y nos mantiene cerca de las preguntas esenciales de la existencia, lo cual nos permite no perdernos en la inercia de lo cotidiano y los fenómenos que se nos presentan como importantes o imprescindibles. También es responsabilidad de los artistas no divagarnos demasiado, como es responsabilidad de los ciudadanos no confundir lo político con la política o la existencia con la economía de mercado o el amor con el deseo. El arte nos ayuda a construir una existencia más coherente con “ser humanos”, algo con que podamos discernir las cosas importantes en el proceso que relata el budismo como nacer, vivir, enfermar y morir. Arte etimológicamente es hacer algo con habilidad o técnica o saber hacer, así como la vida hay que saber vivirla.
–¿Sentís que hay alguna tendencia especial o las búsquedas son heterogéneas?
–Entre las tendencias hay muchas. El arte contemporáneo ha moldeado mucho y abierto nuevas posibilidades hacia la materialización de obras, pero me parece que lo esencial siempre en el arte es sentir el pulso de lo que se piensa y se siente en la sociedad y hoy en día con la globalización comunicacional y cognitiva, en el mundo. El arte ofrece mucho de ese espacio inasible del pensamiento como substancia al que todos tenemos acceso, nos muestra eso que todos estamos sintiendo y pensando de alguna manera, nos lo materializa, e imagina mucho más. Es por eso que es interesante, porque la imaginación suele adelantarse a lo que el presente propone.
INFLUENCIAS AFROCUBANAS
Entre las búsquedas artísticas de Ricardo Álvarez aparece la necesidad de acercarse “a formas de representación de lo invisible de la cultura afrocubana que conozco desde niño porque mi madre iba a misas espiritistas y yo la acompañaba”.
El artista cuenta: “Iba por la curiosidad de esos rituales y por la cualidad histriónica que contenían, pero cuando tenía 11 o doce años uno del médium con un espíritu montado –quiere decir poseído por un espíritu– me llamó, me hizo una limpieza con ramas, humo de tabaco y aguardiente y me dijo muchas cosas que en su momento me parecieron tonterías, pero que hasta ahora se han cumplido todas menos una y eso me dejó una gran incertidumbre”, cuenta.
“En mi espiritualidad me he inclinado más hacia el budismo, del cual he leído mucho y practicado y también se refleja mucho en mi obra, pero no puedo negar la influencia de esa cultura afrocubana, de la santería como se le conoce en Cuba”, apunta.
“Todo lo que me interpela lo pongo en obra, es una manera poética de reflexionar y es como un ritual de conocimiento que mezclado todo hace un cuerpo de obra en donde puedo reflexionar con lo que ella me brinda y al final puedo compartirlo el espectador, que hará sus propias lecturas o partirá con sus propias preguntas y no hay nada que interrogue tanto como lo que no hemos podido responder”, concluye.
SOBRE EL ARTISTA
Ricardo Álvarez nació en La Habana, Cuba, el 12 de mayo de 1970, es artista plástico y documentalista. Se formó en la prestigiosa Escuela Nacional San Alejandro de su ciudad natal, y posteriormente estudió escritura y dirección de documentales en París, Francia.
Se lo puede seguir en Instagram en @ricardoalvarez_art y sus obras se encuentran en las principales colecciones de Paraguay. A lo largo de su trayectoria, expuso en diversas galerías de Venezuela, París y Asunción. Fue artista invitado en Oxígeno Feria de Arte (2019), seleccionado para el programa “Genealogías, Puerto Casado” (2016), obtuvo una mención especial en el Premio Invernadero: Arte, Política y Experimento (2015) y logró el Primer Premio en el Concurso de Artes Visuales de la Embajada de la República Federal de Alemania en Asunción.
Feria Hogar se prepara para una nueva edición en el Chaco
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Con el respaldo de Bancop, la quinta edición de esta muestra se realizará del 9 al 11 de octubre, en el predio de Pioneros del Chaco. Se espera entre 8.000 y 10.000 visitantes, así como unos 80 expositores que ofrecerán oportunidades comerciales, financiación sin intereses, gastronomía, entretenimiento internacional y experiencias para toda la familia.
Lejos de ser una exposición tradicional, Feria Hogar encontró una identidad propia y hoy se posiciona como el principal evento del Chaco dedicado exclusivamente a la vivienda, el confort y la vida cotidiana de las familias paraguayas.
Del 9 al 11 de octubre, el predio de Pioneros del Chaco, en Loma Plata, será escenario de una edición muy especial: la quinta desde su creación. La organización apuesta a celebrar este aniversario con la convocatoria más importante de su historia, reuniendo a 80 expositores y una asistencia estimada de entre 8.000 y 10.000 personas durante tres jornadas.
Presentada por Bancop, la feria se consolida como la gran vidriera comercial del Chaco para quienes buscan conocer las últimas tendencias en equipamiento del hogar, construcción, arquitectura, diseño, tecnología y espacios exteriores.
Uno de los grandes atractivos será justamente el respaldo financiero que ofrecerá la entidad bancaria. Durante los tres días del evento, los visitantes podrán acceder a una tarjeta de crédito digital en pocos minutos y con requisitos mínimos, permitiéndoles realizar compras en cualquiera de los stands con financiación sin intereses y beneficios exclusivos, una herramienta pensada para facilitar el acceso a productos y promociones.
Una ciudad comercial por tres días. Para esta edición aniversario, el predio será completamente transformado con una infraestructura diseñada para ofrecer comodidad tanto a expositores como al público.
La feria contará con dos pabellones comerciales climatizados, donde empresas de todo el país presentarán electrodomésticos, muebles, materiales para la construcción, proyectos arquitectónicos, acabados y soluciones tecnológicas para el hogar.
A ellos se sumarán dos pabellones gastronómicos, concebidos como un gran punto de encuentro para disfrutar de propuestas culinarias locales e internacionales en un ambiente cómodo y festivo.
El recorrido se completará con un amplio sector exterior destinado a paisajismo, piscinas, equipamiento para quinchos y propuestas vinculadas al ocio y la vida al aire libre, un segmento que año tras año gana protagonismo entre los visitantes.
Feria Hogar también apostará fuerte al entretenimiento para convertir la experiencia en un verdadero festival familiar.
La principal novedad llegará desde Europa con la realización del Schlagerfest, un espectáculo que traerá por primera vez al Paraguay a los artistas alemanes Neon y Patricia Larrass, referentes de la popular Schlagermusik. Su presentación coincidirá con la temporada en la que tradicionalmente se celebra el Oktoberfest en Alemania, aportando un sello internacional inédito para el evento.
La música continuará con la actuación del grupo paraguayo The Classics, que interpretará los grandes éxitos de las décadas del 70, 80 y 90.
La programación incluirá además exhibiciones aéreas de Parapente Asu, mientras que los más jóvenes podrán disfrutar de espacios interactivos con videojuegos y realidad virtual de la mano de Virtual Game, Virtuality Game y Smash Paraguay.
Un referente del calendario chaqueño. En apenas cinco ediciones, Feria Hogar logró consolidarse como uno de los eventos más importantes del Chaco paraguayo, ampliando año tras año su propuesta comercial, gastronómica y cultural.
La organización destaca que el crecimiento sostenido responde a una visión clara: ofrecer una alternativa que complemente las grandes exposiciones agroganaderas de la región, poniendo el foco en los productos, servicios y experiencias vinculadas al bienestar de las familias.
Con una infraestructura renovada, mayor cantidad de expositores, herramientas de financiación y una agenda de espectáculos internacionales, la edición 2026 buscará reafirmar ese liderazgo y convertir nuevamente a Loma Plata en el principal punto de encuentro del comercio y la vida familiar del Chaco.