Por Arturo Peña arturo.pena@gruponacion.com.py - Fotos Nadia Monges / Gentileza Sociedad Científica del Paragua

A iniciativa del Dr. Andrés Babero, un connotado científico y filántropo paraguayo, se creó el 9 de enero de 1921 la Sociedad Científica del Paraguay. En el año del centenario de la institución, directivos actuales reflexionaron sobre su historia y su presente, y sobre la realidad del quehacer científico en el Paraguay, desde los logros a los grandes desafíos que hay por delante.

La década que se inicia en 1920 se inscribe en la historia del país como un periodo de mucha convulsión política. La guerra civil de 1922 fue la huella que marcó a fuego parte de este tiempo.

El Dr. Andrés Barbero (1877-1951), destacado hombre de ciencia, además de connotado filántropo paraguayo, hijo de inmigrantes italianos, había adquirido ya en aquellos tiempos una posición de renombre en la sociedad paraguaya debido a sus aportes en el campo de la investigación–especialmente en la medicina–, la docencia y la gestión pública. En 1920, justamente, accedía al cargo de intendente de la ciudad de Asunción.

A instancias del Dr. Barbero, el 9 de enero de 1921 un grupo intelectuales se reunía para crear la Sociedad Científica del Paraguay. El acta de aquel encuentro aún se conserva en el acervo de la institución. En ella, además de la firma del propio Barbero, se pueden observar las de los demás fundadores: Gerardo Laguardia, Rodolfo Ritter, Manuel Domínguez, Pedro Jorgensen, Adolfo Antúnez, Leopoldo Benítez, Pedro Bruno Guggiari, Luis Migone, Marcial Bordas, Arnoldo de Winkerield Bertoni, Pedro M. Rodríguez, Gustavo Crovato, Guillermo Tel Bertoni, Manuel Crosa, Carl Fiebrig y Juan Ángel Benítez.

Desde entonces y hasta hoy, la Sociedad Científica del Paraguay ha enfocado su misión en promover la actividad científica en el país “por todos los medios posibles”, como lo dispone el documento fundacional. “La institución se iniciaba con una idea orientada hacia las ciencias naturales. El Dr. Barbero tenía una inclinación especial hacia el tema botánico. La primera reunión como Sociedad la realizarían en marzo de 1921, en el local de la entonces Sociedad Italiana de Socorros Mutuos. Esa fue la primera reunión científica”, explicó la actual presidenta de la institución, la Dra. Antonieta Rojas de Arias.

Con ese objetivo, el de fomentar las ciencias naturales, una de las primeras acciones fue la conservación de muestras vegetales con la creación de un herbario, que en la actualidad es el más importantes de su tipo en el país. Otro de los pasos históricos fue el lanzamiento de un medio de difusión del conocimiento, al que nombraron Revista de la Sociedad Científica del Paraguay. Esta publicación sigue hasta hoy viendo la luz, en la actualidad ya en un formato digital.

LA PRIMERA MUJER

La Sociedad Científica del Paraguay cuenta hoy con 73 miembros activos y 15 vitalicios. La Comisión Directa actual se reúne una vez al mes en el local de Andrés Barbero esquina Artigas, en Asunción. Su mandato va hasta el 2022. Esta comisión, además de ser la encargada de encarar el centenario de la institución, posee la particularidad de tener por primera vez a una mujer –la Dra. Rojas– a la cabeza, tras una línea de 11 presidentes anteriores. En la vicepresidencia se encuentra Fátima Mereles.

Para ser parte de la Sociedad se exigen ciertos requisitos académicos (se encuentran en la página web de la institución: sociedadcientifica.org.py). “Deben ser personas que demuestren interés en las ciencias, investigadores. Su postulación se analiza en la Junta Directiva. Para que tenga un ingreso definitivo se le invita a dar una charla magistral sobre su línea de investigación”, señaló la actual presidenta.

Los socios pagan una cuota anual que sirve para solventar los gastos de la organización. “Tenemos el apoyo de la Fundación La Piedad, creada por las hermanas de Barbero. Todos los bienes de él fueron a esa Fundación y lo que generan estos bienes sirve para mantener las diferentes instituciones que Barbero fundó, como el Museo Andrés Barbero, la Asociación Indigenista, la Academia de Historia, entre otros”, añadió la Dra. Rojas.

La Sociedad no recibe fondos del Estado, reciben un subsidio anual de la Fundación y también tienen ingresos por actividades y el apoyo de algunas embajadas, especialmente la de los Estados Unidos, que auspicia el Benjamin Franklin Science Corner, espacio creado en el 2013 con el objetivo de promover la educación en ciencia y tecnología, dirigido especialmente a los jóvenes. “Si hay algo que le caracteriza a esta directiva, es que tiene un gran interés en acercar la ciencia a los jóvenes y a los niños, porque antiguamente a la Sociedad Científica se la percibía como una comunidad muy cerrada, de personas encumbradas sin duda. Pero este grupo actual abre mucho más las puertas para que los niños y jóvenes vivan y amen la ciencia”, señaló, por su parte, el Dr. Sergio Duarte Masi, miembro de la Comisión Directiva.

La Sociedad cuenta con representantes en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), en el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y también en el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades). “A través de estos tenemos nuestra voz en los espacios públicos de decisión”, agregó la Dra. Rojas

REVISTA CIENTÍFICA

El emblema de la institución es la Revista de la Sociedad Científica, cuya primera publicación salió en junio de 1921. “El Dr. Barbero asumió el costo de lo que fue la primera publicación de la revista. Tenemos esa edición hasta hoy. Actualmente se publica con algunos altibajos, digamos, en el proceso, pero nunca desapareció como tal. Nosotros hemos tenido la responsabilidad, desde el 2016 que estamos al frente, de catapultar de alguna manera la revista y ubicarla en las grandes bases de datos internacionales y de plataformas científicas. Y este es el momento en que logramos ingresar a la plataforma SciELO (scielo.org), que está ligada a grandes bases de distribución de revistas de impacto”, explicó la titular de la entidad.

Duarte Masi acotó que desde el 2017 la revista está online. “Antes se subía solamente en un formato PDF, pero ahora nos adecuamos a las reglas internacionales para poder entrar en estas bases de datos. No es fácil, es un trabajo arduo y delicado para que todos los trabajos cumplan con los requerimientos internacionales”, subrayó.

En cuanto al contenido del material, el científico aclaró que “los trabajos a ser publicados son evaluados por investigadores del extranjero en su mayoría y también locales. La evaluación se hace de forma ciega, no se sabe de quién es el trabajo. Las bases te exigen una serie de normativas que tenés que cumplir y ahora la revista cumple íntegramente esas normativas para estar siendo visible de manera internacional”.

La Dra. Rojas explicó también que en 100 años la publicación ha tenido varias etapas. “Con el tiempo se ha aumentado el número de área de las ciencias, por ejemplo, entraron las ciencias físicas y matemáticas, y en esta cuarta época la revista, que pasa a ser tener rango internacional, se integran también las ciencias sociales. Cada presidente le dio su toque personal, en el sentido que junto con la comisión directiva de cada etapa la orientaba de acuerdo al interés de la época y de la situación nacional. En la parte médica, por ejemplo, hubo una época de oro entre el 25 y el 30, donde hay publicaciones que son emblemáticas. Muchísimos investigadores reconocidos publicaron en la revista”, expresó. La publicación tendrá dos ediciones especiales este año del centenario, en mayo y en noviembre.

PREMIO BARBERO

En 1970, la Sociedad Científica lanzaba el Premio Andrés Barbero con el objetivo de galardonar trabajos de tesis de alumnos de universidades públicas del país y de esta forma incentivar la investigación. Tras varias ediciones, el premio quedó en suspenso, hasta que en el 2016 volvió reflotar. Desde entonces, cada año se otorga el Premio Andrés Babero a diferentes áreas de la ciencia.

El 2020 correspondió a las ciencias sociales y este año corresponderá a las agrarias y ciencias naturales, luego vendrá medicina y luego ingeniería y matemáticas. “Nosotros seguimos con el propósito de estimular a los jóvenes a que sigan el camino de la investigación, a generar conocimiento nacional”, señaló la Dra. Rojas.

UN GRAN ENCUENTRO

Desde el 2016 también se organiza anualmente el Encuentro de Investigadores, que se ha constituido en un espacio para la difusión de los trabajos nacionales. “El encuentro pasado, que fue el quinto, lo hicimos de forma online debido a la pandemia. Siempre fue presencial, teníamos mucha gente, alrededor de 500 personas participando durante tres días. Lo que buscamos es que este evento sea un fructífero intercambio entre investigadores”, señaló la presidenta de la institución.

Para la última edición se tuvieron encuentros en formato webinar, charlas y presentación de posters. “Esto fue lo novedoso. Son trabajos que no se presentan en forma de ponencia, sino impresos en un panel. En todos los congresos se hace una presentación en formato oral y otra en formato póster, pero esta vez fue una de las ediciones más interactivas porque no era solo ver el poster, sino que la persona podía interactuar con el autor, que agregaba un video del trabajo”, explicó a su vez Nadia Sosa, coordinadora técnica de la institución.

Este año el evento tendrá la denominación de Gran Encuentro de Investigadores, en una edición que tendrá un valor muy especial en el contexto del centenario.

LEY DEL INVESTIGADOR

En el año de su centenario, la Sociedad Científica del Paraguay anhela dar un paso histórico para las ciencias en nuestro país: la promulgación de la ley del investigador. La institución fue la impulsora de un proyecto que fue presentado a la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados y está esperando su tratamiento en el Congreso Nacional. “Básicamente esta ley quiere darle estabilidad al investigador como tal. Muy pocos son los que trabajan en el área de investigación y tienen la denominación de investigadores en su rubro. La idea es que, ya sea en el sector público o privado, exista la denominación de investigador y que se cree la carrera del investigador. Eso generará estabilidad y la estabilidad generará mejor conocimiento y mejor calidad, va a generar prestigio por parte de la sociedad y en la medida que la sociedad prestigie a sus investigadores, la generación de conocimiento se irá afianzando”, sentenció la Dra. Rojas.

Destacó también todas las acciones en favor de la ciencia que se vienen desarrollando. “La unión de todas estas acciones es lo que va a permitir que funcione todo lo que es el sistema nacional de investigación en el país, para que realmente la generación de conocimientos sea de uso y de utilidad públicos. Seguimos por debajo de la inversión que necesitamos en ciencia, hay una asimetría importante comparando con países de la región, pero yo soy optimista, yo creo que si se sigue apoyando la ciencia, en 10 años vamos a poder el ver el fruto de todos estos esfuerzos. Una cosa que se celebra con estos 100 años de la Sociedad Científica del Paraguay es la perseverancia y el interés en la ciencia”, agregó finalmente la presidenta.

15 MIL EJEMPLARES

Nadia Sosa coordinadora técinica, mostrando uno de los registros.

Según explicó Nélida Soria Rey, curadora del Herbario de la Sociedad Científica del Paraguay, se trata de un “herbario histórico, se encuentra registrado en el índice de herbarios del mundo con la sigla SCP. Cuenta con dos colecciones, cuyos orígenes son diferentes: la colección Bertoni y la colección Pavetti y, además, aloja colecciones del propio Andrés Barbero, quien era un apasionado de la botánica”.

El Dr. Barbero había adquirido la colección Bertoni de los herederos del sabio. La otra colección fue donada por los herederos del Prof. Claudio Pavetti e incluye los materiales que usaba en sus investigaciones, “así como materiales del Sr. Teodoro Rojas, con quien trabajó durante muchos años hasta la muerte de este. Don Teodoro Rojas fue el colector paraguayo más prolífico e importante”, según explicó la curadora.

La Dra. Rojas agregó que el herbario cuenta con unos 15.000 ejemplares catalogados. “Ya hay 400 ejemplares digitalizados, pero en total son 15.000. Se están digitalizando las cabezas de las principales familias. Luego eso será accesible al público en una plataforma”, explicó.

ESTAMPILLA

Ayer, en un acto de homenaje se realizó la presentación oficial del sello conmemorativo en alusión a los 100 años de la Sociedad Científica del Paraguay. El acto contó con la presencia del director nacional del Correo Paraguayo, el Abg. Luis Fernando Servín Colmán. Con este acto se dio inicio a las diversas actividades que se realizarán a lo largo del año para conmemorar el centenario de la institución.

En febrero se tiene previsto el lanzamiento del libro del Dr. Luis Dávalos, “Mujeres que hacen ciencia en Paraguay”; en marzo se tendrá una conmemoración de la primera reunión científica de la entidad y en ese contexto será lanzado un libro sobre la historia de la Sociedad Científica del Paraguay.

Dra. Antonieta Rojas, presidenta, y el Dr. Sergio Duarte, de la Comisión Directiva.
Andrés Barbero.

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