Por Toni Roberto, (tonirobertogodoy@gmail.com)

Un momento histórico en la educación paraguaya “no escrita” fue la creación de la Escolinha de Arte a finales de los años 50. Por ese recuerdo y porque marcó a quienes pasaron por esa experiencia, está presente en este especial sobre educación.

Hoy hago un pequeño viaje de barrio con María Lis Rodrigues Solano López, depositaria de una parte de la historia de la educación paraguaya hasta ahora no escrita. Tal vez algunas personas no sepan el gran aporte del Movimiento Escolinha de Arte en el Paraguay, que influyó directa o indirectamente en la educación paraguaya ya desde finales de los años 50.

Para hablar de esta experiencia debemos remontarnos a mediados de los años 40 a Europa cuando el maestro brasileño Augusto Rodrigues (1913-1993), investigador, artista y educador, conoce al inglés Herbert Read (1893-1968), filósofo político, poeta, novelista, anarquista, crítico de literatura y arte, que plantea la educación a través del arte.

Este encuentro con ese pensamiento hace que Rodrigues cree el Movimiento Escolinha de Arte al volver al Brasil en 1948, que proponía como objetivo educativo fundamental, aplicar los principios de la libre expresión por el arte en la educación de los niños, una nueva y moderna filosofía educacional respetando la personalidad de los educandos, sin prejuicios ni trabas de ningún orden.

AUGUSTO RODRIGUES EN ASUNCIÓN

A mediados de los años 50 Augusto Rodrigues es invitado por la Misión Cultural Brasileña a exponer por primera vez en Asunción dibujos libres de niños, dejando aquellos viejos esquemas decimonónicos enseñados en las aulas, fruto de la experiencia realizada en el Brasil desde 1948 y es ahí que nace el encuentro con las profesoras María Adela Solano López, Lotte Schulz, Kikí Marimón de Giménez Uriarte y Olga Blínder, quienes fundan en Asunción en 1959 la Escolinha de Arte, a quienes se uniría después el gran maestro brasileño Livio Abramo (1903-1992) en los primeros años 60, quien viviría en Asunción hasta el final de sus días.

El trabajo de estas cuatro mujeres pioneras de la “Educación por el Arte” en el Paraguay siempre fue de continuo aprendizaje y es así que en 1961 viajan algunas de ellas a Río de Janeiro a especializarse en el CIAE (Curso Intensivo de Arte en Educación), dirigido por la docente brasileña Noemia Varela, entre ellas la profesora Solano López y Fabiola Adam, luego otra sucesiva tanda de profesoras como Doris Aguirre, Celeste Giménez de Sakoda, Maricha Heisecke, María Lis Rodrigues Solano López, entre otras. De estos cursos participaba también un numeroso grupo de educadores latinoamericanos que llevaron luego esta nueva experiencia a sus países en aquella época.

UNA ESCOLINHA DE ARTE VIAJERA EN ASUNCIÓN

Siguiendo su itinerario histórico por la ciudad de Asunción, la Escolinha de Arte pasó por varios locales en Asunción, primero por una vieja casa sobre la calle Mcal. Estigarribia y Brasil, luego a la mansión en la rotonda de Mcal. López y Gral. Santos (hoy Villa Arcallana), volviendo después al centro a la calle Oliva entre Montevideo y Ayolas, y a inicios de los años 60 a la calle Cnel. Irrazábal y Eligio Ayala a lo que fuera la caballeriza de la gran manzana de la casa de la legendaria Anselma Heyn Denis, cuya entrada principal se encontraba en Mcal. López y Perú, luego por decisión del gobierno brasileño la casa Heyn se convertiría en la Cancillería de Embajada del Brasil, por lo cual la “Experiencia Escolinha” tuvo que mudarse de 1993 a 1997 a lo que fuera la residencia del matrimonio Duarte Pallarés - Burró sobre la Avda. Venezuela casi Mcal. López. Desde el año 1997 a la moderna ex casa Schaerer, en el barrio Ciudad Nueva, y su último local ya por una iniciativa privada a la casa Cabello desde el 2000, sobre la avenida Kubitschek casi 25 de Mayo, dirigida por las últimas cuatro mujeres de este proyecto, Ana Farías, Gloria Silva, María Lis Rodrigues y Margarita Bordón, paradójicamente fueron cuatro las fundadoras del método Escolinha en Paraguay en 1959 y también cuatro las que cerraron sus puertas en el 2009.

EL “MOVIMIENTO ESCOLINHA DE ARTE” Y SU INFLUENCIA EN LA EDUCACIÓN

Pero la experiencia Escolinha de Arte no termina en estos locales, sino que se replica por la difusión de estas mujeres de la epopeya de la “Educación por el Arte” en el Paraguay en otras instituciones como el CEPE (Centro de Educación Pre Escolar y Primaria), en el CEPB (Colegio Experimental Paraguay Brasil), en el TEI (Taller de Expresión Infantil), en los colegios Cristo Rey, Liberty; y bajo la dirección de Lourdes Ruffinelli, en el Colegio del Sol. También en la Licenciatura en Parvularia de la Universidad Católica, en el ISE (Instituto Superior de Educación) y en centros regionales de todo el país. En todos esos lugares hoy siguen directa o indirectamente cosechando frutos del método Educación por el Arte.

Aquel sueño de Augusto Rodrigues, que empezó hace más de 70 años a partir de la filosofía de Herbert Read, de una educación más libre, y en el Paraguay desde 1959 con estas cuatro mujeres, tal vez sirva de inspiración para el cambio tan necesario en la educación paraguaya.

Los que pasamos por aquella experiencia en los años 70 agradecemos haber aprendido desde el juego, a partir de nuestro entorno, nuestro barrio, es ahí donde está el “otro aprendizaje” y eso se lo debemos a la “Educación por el Arte”.

Termino con unas palabras dichas por Livio Abramo en 1990, que parecieran fueran dichas hoy para apoyar a una educación en crisis:

“Creemos que en el momento en que se discute la reforma educacional en el Paraguay y tomando como pretexto (que consideramos plenamente justificado) los resultados evidentes a todos de la innegable eficacia de los principios de la libre expresión por el arte, corroborada por más de 30 años de experiencia, así como de la impostergable necesidad de proporcionar a los niños y jóvenes de esta Nación una educación más acorde con las exigencias del mundo contemporáneo, no nos parece exagerado sugerir que las instituciones que han aplicado exitosamente este nuevo espíritu de libertad artístico - educativa sean llamadas a colaborar en esa magna tarea de dar, finalmente, al pueblo paraguayo nuevos parámetros en el sentido de una formación humanística del hombre nativo de esta tierra”. (Livio Abramo, Asunción diciembre de 1990).

Misión Cultural Brasilera. Asunción c. 1965
Asunción 1964
1964 - Augusto Rodrigues, María Adela Solano López y Olga Blínder en la primera exposición retrospectiva de trabajos de alumnos de la Escolinnha de Arte en la entrada de la Facultad de Derecho de Asunción.
Tradicional pintata y exposición de niños de la Escolinha de Arte en la Plaza de los Héroes. Asunción c. 1965.
Las cuatro últimas directoras de la Escolinha de Arte. La tercera, de izq. a der., es María Lis Rodrigues. C. 2007.
Escolinha de Arte c. 1980.

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