Por Jorge Zárate, Jorge.zarate@gruponacion.com.py

Estados Unidos desclasificó documentos y publicó videos, Japón prepara fuerzas para “enfrentarlos”. La historia de los ovnis ha inspirado al cine, a la literatura y es motivo de discusiones desde hace décadas. Ahora, la NASA habla de ellos y de su “real” presencia.

La Marina de los Estados Unidos admitió que son oficiales y verídicos unos videos en los que distintos aviones cazas supersónicos interceptan objetos voladores no identificados (ovni) donde apareció como una aceptación de la existencia de un fenómeno que durante años se intentó mantener oculto. 

La cantidad de avistamientos que ahora se registran en las cámaras de video de los celulares y drones particulares podría ser la razón por la que se extiende una ola de liberación de la información que los estados fueron recogiendo sistemáticamente desde el caso Roswell en julio de 1947, día en que medios estadounidenses reportaron el hallazgo de una nave estrellada en un rancho de esa localidad de Nuevo México. 

“No te voy a decir lo que sé sobre el tema, pero es muy interesante”, le respondió Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, a su hijo en una entrevista en el programa de televisión que conduce el segundo. Trump junior le había preguntado si liberaría la información clasificada que existe sobre el tema. El inquilino de la Casa Blanca dijo, en ese diálogo de junio pasado, que lo está pensando. 

En estos días, en coincidencia, el New York Times especuló que el Pentágono, nombre popular del Departamento de Defensa, situado en Arlington, Virginia, haría pública vía su Oficina de Inteligencia Naval información de amplio alcance y profundidad, algo que el periódico de la Gran Manzana persigue desde hace tiempo con el respaldo de importantes senadores. También, la Agencia Central de Inteligencia (CIA, su sigla en inglés) desclasificó en abril 10 documentos históricos sobre el tema que se pueden ahora revisar por internet. También, hubo publicaciones oficiales de documentos en Francia, España y Chile, por citar ejemplos.

En Japón fueron un poco más allá, su ministro de Defensa, Taro Kono, confirmó en mayo que “considerará los procedimientos para responder, registrar e informar encuentros” con ovnis y que preparan un protocolo ante un eventual ataque extraterrestre. Apunto que el estado nipón “considerará los procedimientos para responder, registrar e informar encuentros, pero la naturaleza desconocida de tales objetos puede confundir a los pilotos de las Fuerzas de Autodefensa, incluidos los de los aviones de combate F-15”.

Por ello, los pilotos de sus aeronaves de combate en siete bases, desde Hokkaido a Okinawa, reciben entrenamiento. “Aunque los militares no han visto ninguna nave extraterrestre, el país estará preparado para una eventual invasión”, dijo Kono.

Todo fue después de que el 27 de abril, el Pentágono hiciera públicas las grabaciones de los tres videos, uno del 2004 y dos del 2015. Su explicación fue escueta señalando que lo hacía “para clarificar cualquier malentendido por parte del público sobre si las grabaciones que han ido circulando son reales o no, y si hay más (contenido) en los videos. El fenómeno aéreo que se aprecia en los videos permanece clasificado como no identificado”.

Vale decir que los videos de marras fueron filtrados y llevan circulando en internet desde el 2007, el primero, y 2017, los dos segundos.

“¡Sí, lo agarré!”, exclama el piloto en uno de ellos cuando el objeto queda en el centro de su visor. “¡Guau! ¿Qué es eso, viejo?”, le responde el compañero. Segundos después desaparece de la vista y de todos los modernos sensores del F-18 Súper Hornet, uno de los cazas más veloces de la tierra.

En el de 2004 el piloto David Fravor describe un objeto largo flotando sobre el agua que “se aceleraba a una velocidad que nunca había visto antes en mi vida”.

Consultado sobre el tema, el portavoz de la Marina, David Fravor, apuntó: “No vamos a tratar de describir nada que podría haber sido avistado allá afuera… Pero el número de avistamientos ha aumentado desde alrededor del 2014, en coincidencia con el desarrollo de nuevas tecnologías, como drones y cuatricópteros”, admitió.

COSAS VEREDES

Luis Elizondo fue el jefe del Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales de los Estados Unidos hasta el 2017 cuando renunció por el “secretismo excesivo”, “desafíos burocráricos y mentalidades inflexibles”, tal como expresó en su misiva comunicando su salida al titular de Defensa, James Mattis.

“Estos fenómenos son reales y son cosas reales que vuelan en nuestros cielos y que tienen tecnología mucho más avanzada que la nuestra, y no podemos hacer nada al respecto. Pueden volar sin impedimentos por nuestro espacio aéreo o controlar el espacio aéreo civil y militar, y no podemos hacer nada. La conclusión a la que arribamos es que se trata de un fenómeno global, no ocurre solo en Estados Unidos, y por eso creo que tenemos que trabajar mejor con nuestros pares en Latinoamérica, en Europa, en Asia y alrededor del mundo, porque esta es una problemática que afecta a la misma humanidad. No pertenece a una sola institución o religión o gobierno, sino a todos los que habitamos en este planeta”, dijo en una entrevista reciente.

Elizondo consideró que en este último tiempo hubo “mejoras en los radares, en los sistemas electro-ópticos, en las cámaras. Los pilotos están mejor entrenados”.

Los estudiosos del fenómeno aseguran que los avistamientos se producen en acontecimientos relevantes de la humanidad. 

Ricardo González es un investigador peruano que publicó 20 libros sobre el tema y dice que siempre se vieron ovnis en los “momentos álgidos y dramáticos” como cuando durante la Segunda Guerra Mundial, en 1941, los cazas nocturnos Northrop P-61 Black Widow comenzaron a reportar regularmente la presencia de “Foo fighters”.

“Feu” (fuego en francés), “fighter” (avión caza en inglés) fue el primer nombre que recibieron las esferas metálicas o bolas luminosas, que vieron pilotos estadounidenses, británicos, alemanes y japoneses pensando en principio que era tecnología del otro bando.

Este el 2020 tiene la especialidad de la pandemia del coronavirus y una serie de catástrofes climáticas que seguramente lo determinarán como año de inflexión en la historia. 

¿DESDE ROSWELL?

El 2 de julio se celebra el Día Mundial del Ovni, en homenaje al descubrimiento de Mac Brazel, un granjero que encontró restos de una nave extraterrestre en 1947. El 8 de julio, el Roswell Daily Record publicó: “Las fuerzas aéreas capturan un platillo volante en un rancho de la región de Roswell”.

En días, la desmentida oficial no tardó en llegar. “Fue un globo aerostático”, arguyeron inaugurando una excusa que se usa hasta hoy en día.

En el impresionante documental “No identificado” (Unacknowledge, en inglés) algunos de los oficiales que participaron del hallazgo describen que encontraron al menos cuatro cuerpos que hasta hoy se conservan congelados. 

La nave era como un huevo y no tenía comandos visibles, al parecer los manejaban con una suerte de auriculares y las manos sobre un panel. 

Los extraterrestres medían 1,20 metros y tenían puesto un fino traje de color gris, y los describieron como de ojos grandes, manos de cuatro dedos, sin pulgar, sin nariz, ni orejas, muy parecidos al E.T. de la película de Steven Spielberg. 

Los testimonios dan cuenta de que desde ese momento se saben cosas sobre la presencia extraterrestre, la más llamativa, sus autores creen entender que están preocupados por las armas nucleares. De hecho Roswell alojaba una base militar donde se llegaron a ensayar armamentos de este tipo.

Aun descreyendo del fenómeno, la película impacta por sus revelaciones sobre el trabajo de la mítica Área 51, base de la Fuerza Aérea de Nellis, Nevada.

El investigador paraguayo Ronald R. Maidana, en su libro “Los Ovnis en Paraguay”, 358 páginas editado en junio del 2016, documenta la larga historia de avistamientos en nuestro país que comienza con un episodio de 1651 en el Ypané de la época de los Jesuitas.

El suceso de la “visita del objeto” tuvo tanta repercusión que don Cecilio Thompson resolvió hacer un cartel que se colocaría a la entrada misma del pueblo en la que reza: “La comunidad de Tañarandy da la bienvenida a los extraterrestres que nos visitan desde setiembre de 1998”.

Bartomeu Melià lo guió en la búsqueda de la colección de textos “Jesuitas e Bandeirantes no Itatim”, que reúnen escritos fechados entre 1596 y 1760. 

Aquí el texto de la sorprendente carta atribuida al padre superior de la Reducción, Justo Mansilla: “A los 10 de agosto de 1651 entre las seis y 7 de la noche se vio en el pueblo de S. I. de Ipané y algunas leguas en contorno, se vio levantarse de la parte de Oriente un globo luminoso de extraña grandeza que en mediana altura como de las nubes vecinas vino con vuelo no apresurado sino algo lento por encima de (sic) aquel pueblo hacia el occidente, hallándose de repente el hemisferio con gran claridad como de luna llena. Iba despidiendo hacia la parte oriental de donde salió cantidad de centellas al modo de cohete; y en llegando a una niebla sutil o colina, que cubría el horizonte de occidente, antes de entrar en ella, se abrió con mayor luz y centellas, y después de encubierta aquella luz como espacio de un credo, dio un tremendo estallido como trueno, sino como respuesta de Bombarda o cañón de batir. Que causó en el pequeño, suspenso y asombro muy semejante a aquella luz que al entrar en Etiopía el Patriarca D. Alonso Méndez. Sería su curso como 16 leguas de distancia al parecer. No se ha alcanzado lo que pueda ser, porque para cometa parece la duración muy breve, el vuelo muy ratero (sic), y extraño el estallido, más propio de exhalación que de cometa, si bien parece exceso para exhalación. Nuestro señor se sirva de convertirlo todo en bien o por lo menos impedir todo mal a estas sus ovejuelas”.

Maidana indagó también en el Proyecto Libro Azul (Blue Book Proyect) el registro de los aviadores militares estadounidenses donde aparecen casos de avistamientos locales: El incidente #119 “Platillos volantes sobre Asunción”, publicado en febrero de 1948 y reportado en un informe de 13 páginas por el mayor Samuel J. Skousen, es un ejemplo contundente con avistamientos en la capital, en Areguá y en el Chaco, del mismo objeto, a horas parecidas. 

“Un disco de un tono verde, con aureolas a su alrededor, desplazándose a menor velocidad que la de un avión, situándolo a unos 300 pies…”, fue la coincidente descripción.

“En los 40′ el término ovni no existía, por lo que se acuñó ‘platillo volador’, que constituyó el equivalente a algo incomprensible en el cielo”, cuenta para explicar que recién en 1953 la fuerza aérea de los EE.UU bautizaría ovni (traducción al castellano de UFO: Unidentified Flying Object) a las naves.

Esas que nos están mirando.

Fuentes: 

Congreso Mundial Fulogía 

BBC Mundo

La Nación de Argentina 

La Voz de Argentina

Infobae

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