Se aproxima una nueva temporada del “Spa del poder”, la comedia política de GEN, y para conocer cómo “piensan” los títeres, que son los protagonistas, nos acercamos a tres de ellos para entablar una amena charla.

Fotos Fernando Riveros

Ante la nueva tem­porada que está por llegar del “Spa del poder”, el programa de comedia política de GEN, quisimos conocer de pri­mera mano las opinio­nes de sus protagonistas: Marito Títere, Calé Títere y Lugo Títere. Por eso, deci­dimos encontrarnos con ellos a primera hora de la mañana debido a la apretada agenda de las nuevas estre­llas del canal GEN. Llega­mos al punto de encuentro puntuales y dos de ellos ya estaban allí esperando. Calé Títere y Lugo Títere tenían una expresión satisfecha por lo que están logrando con su programa. Espera­mos durante 25 minutos a Marito Títere, quien llegó con los lentes de sol pues­tos, lo que, al mostrar su cara, revela la expresión de alguien a quien acompañan una resaca terrible y pocas horas de sueño. La conversa­ción se dirige rápidamente hacia su pasado inmediato, cómo les cambió la vida este proyecto y las exigencias de la fama.

–¿Cómo surgió la opor­tunidad de trabajar en el “Spa del poder”?

–Calé Títere: La verdad es que cuando me llamaron, me prometieron que este pro­yecto giraría en torno a mí. Pero soy un tipo humilde y preferí repartir un poco de relevancia entre mis com­pañeros de reparto. Des­pués me enteré de que eran estos dos badulaques, pero ya no había marcha atrás. La verdad, pensándolo bien, cuando peores son mis com­pañeros, más se realza mi talento. Nadie me opaca.

–Lugo Títere: En mi caso, yo venía de realizar trabajos en Los Ángeles –Lugo Títere pronuncia Los Ángeles con acento estadounidense, por algún motivo que no alcan­zamos a entender– ven­diendo tacos en un camion­cito, así que cuando me llamaron, no lo dudé y acerté de lleno. Mi vida actual no se parece en nada a mi vida de hace un año, durmiendo en el camión y abrigándome por la noche con tortillas y guacamole. ¡Shí, juro!

El grito de Lugo Títere despierta a Marito Títere. Ante la mirada inquisitiva de quien escribe estas líneas, Marito Títere res­ponde a duras penas…

–Marito Títere: Sí, perdón, estaba descansando los ojos, ja, ja, ja. Yo llegué a este pro­yecto gracias a mi primo, quien era el director inicialmente. Estaba haciendo tea­tro por el interior y esa lla­mada cambió mi vida. Ahora todo son fiestas, conciertos, estrenos y eso, al final, te pasa fac…

Marito vuelve a su siesta sin terminar lo que estaba diciendo, así que decido profundizar en la expe­riencia del trabajo tele­visivo en GEN.

–¿Qué conclusiones sacan de esta primera etapa en GEN?

–Lugo Títere: Es una expe­riencia maravillosa. No solo por el trabajo en sí, sino por poder rodearnos de gente talentosa… y her­mosa. Cada día voy a tra­bajar a GEN, sabiendo que encontraré chicas lindas, que no saben de la fama de rompecorazones que acuñé en Los Ángeles –de nuevo surge el acento estadouni­dense–. Los chicos me reco­nocen por la calle, las muje­res me desean, los hombres me admiran… Es un sueño hecho realidad.

–Calé Títere: ¡Yo la con­clusión que saco es que no me pagan lo suficiente para aguantar a estos dos badu­laques, plagas que andan! Yo soy un profesional y me concentro en el trabajo, tra­tando de desconectarme de la presión mediática en el día a día, pero cada día es más difícil con estos carrua­jes haciéndose selfies, his­torias de Instagram o como se llame, y hablando con el aparatito celular como si fueran idiotas. Quitando eso, está siendo una expe­riencia muy enriquecedora al poder profundizar en un personaje paradigmático de la política nacional, ras­treando en sus motivacio­nes, en sus orígenes…

Una carcajada de Marito Títere interrumpe la res­puesta de Calé Títere. Cuando tratamos de entender el motivo de su risa, Marito responde con incongruencias relacio­nadas con lo que estaba soñando, así que le repeti­mos la pregunta en busca de su opinión, sin mucha fe en que nos pueda con­testar de forma cohe­rente…

–Marito Títere: Y… mis conclusiones son que la vida de la estrella televisiva es muy sacrificada. Tenés que madrugar para ir a tra­bajar, después tenés que trasnochar para estar en la onda porque en la noche es cuando se hacen los con­tactos más importantes y donde se deciden los con­tratos. Pero merece la pena porque el trabajo del día a día da gusto y creo que la gente que nos acompañó en esta etapa disfrutó, y nos lo hacen saber cuando salimos a la calle, aunque a veces me confunden con el verdadero Marito y no da tanto gusto.

–Sabemos que próxima­mente estarán volviendo a la parrilla de GEN con el “Spa del poder” y que, además, podremos ver­les también en el mismo canal en el programa de actualidad de las maña­nas “A punto”. ¿Cómo se plantean ese nuevo reto?

Marito Títere, ya más des­pierto, se anticipa a sus compañeros para respon­der…

–Marito Títere: Yo me lo planteo con mucha ilusión y un poco de miedo porque “A punto” es por las maña­nas y no sé en qué estado me encontraré para participar, ja, ja, ja. Pero seguro que será genial poder compartir con capos como Augusto, Mike, Paula, Marlene o Felipe.

–Lugo Títere: ¡Shí, juro! Yo estoy deseando colabo­rar con Paula y Marlene, los demás no me importan tanto, pero poder laburar con ellas dos es un sueño hecho realidad, aunque con ellas quedarían otros sueños pendientes. Grrr…

Calé Títere interrumpe el gruñido de Lugo Títere, dejando en claro su punto de vista sobre sus declara­ciones…

–Calé Títere: ¡Nde taku­chílo que ánda! ¡Mostrá un poco de respeto por esas grandes profesionales de la comunicación nacional! Nosotros debemos dar ejem­plo, siendo tan capos y rigu­rosos como los integrantes de ese programa referente del periodismo paraguayo como es “A punto”. Yo, per­sonalmente, espero apren­der mucho de toda la mesa y poder aportar mi humilde colaboración.

–Por último, no podemos despedirnos sin pregun­tarles por la nueva etapa del “Spa del poder”. ¿Qué novedades podremos encontrar en esta nueva temporada?

–Calé Títere: En esta nueva etapa vamos a volvernos locos y apostaremos por entrar en el corazón de todos los paraguayos.

–Lugo Títere: Y paragua­yas…

–Calé Títere: Eso, y para­guayas. Se sobreentiende, che amigo. Como decía, que­remos llegar a su corazón con adaptaciones de pelícu­las clásicas hechas por noso­tros mismos, así que estoy seguro que les vamos a sor­prender.

–Marito Títere: Es una gran oportunidad, como dice mi compañero, para llegar al gran público, demostrando además nuestras capacidades actorales, ya que replica­remos una graaan canti­dad de personajes de gran­des películas que a todos nos marcaron cuando las vimos.

–Lugo Títere: Sí, vamos a demostrarles a todos que somos algo más que rostros hermosos y cuerpos escul­pidos en piedra. Queremos reivindicarnos como acto­res y ser capaces de adquirir más admiradoras.

–Marito Títere: Y admira­dores…

–Lugo Títere: No, en mi caso yo solo quiero más admiradoras.

–Calé títere: ¡Vos lo que sos es un badulaque!

Dejamos a las tres estre­llas de GEN envueltas en una violenta discusión y nos retiramos satisfechos, sabiendo que dentro de poco podremos encontrarlos de nuevo tanto en la parrilla de GEN como en sus redes sociales, demostrando carisma y brillando con luz propia en la televisión de nuestro país.