Entre muchos nombres que guarda la historia de la radiofonía y del arte en general, ellos se destacan por su carrera plagada de éxitos, tanto en el país como en el exterior.

Nuestras historias se enriquecen con el aporte del gran legado profesional que nos dejaran hombres y mujeres, quienes con talento y esfuerzo han sabido encumbrarse no solo en el ámbito de la radiofonía, sino que, y con luces propias, también han llevado su arte a los escenarios teatrales del país y del exterior.

Tal es el caso de dos figuras emblemáticas como locu­tores y actores, como Nelly Prono y Jacinto Herrera, cuyas jerarquías profe­sionales han trascendido los límites de nuestro país para triunfar en los difíci­les escenarios teatrales y en los medios radiales de Buenos Aires y otras ciu­dades de la Argentina.

Arsenio Erico y Jacinto Herrera, dos paraguayos triunfadores.
Arsenio Erico y Jacinto Herrera, dos paraguayos triunfadores.

NELLY PRONO

Contaba con 16 años cuando por primera vez hizo su apari­ción en la Radio Teleco y poco después en Radio Nacional, en Asunción, en los primeros años de la década de los 50, en el rol de cantante, actriz y locutora. Fue en una época en que la presencia femenina no era muy frecuente en las radios capitalinas.

Las pocas emisoras de radio de entonces eran los esce­narios donde se daba naci­miento a notables figuras no solo de la tarea radiofónica propiamente dicha, sino tam­bién del teatro y del canto, en una compaginación de los roles que implicaba un múl­tiple esfuerzo en la búsqueda de la fama o, en algunos casos, la sobrevivencia.

CANTANTE

En el disco “Tesoros de la can­ción paraguaya”, reeditado en los años 70 por el sello CBS en Montevideo, Uruguay, con grabaciones del Conjunto Félix Pérez Cardozo, con Lorenzo Leguizamón y la voz de Nelly Prono en el recitado y en el canto, se recoge una rica selección del repertorio musi­cal paraguayo y se exponen las extraordinarias condiciones vocales de Nelly Prono, que la llevara al éxito en la capital argentina, en donde ya estaba radicada definitivamente en esos tiempos.

En la carátula del disco se expresa al referirse a nuestra compatriota que: “Deseosa de ampliar el escenario de sus triunfos, se trasladó a Buenos Aires, ingresando de inme­diato en los escenarios pro­fesionales. Sus comienzos en la Argentina no pudieron ser más auspiciosos, pues inter­vino en calificados espacios de Radio Belgrano y Radio Excélsior. Pero en lo que res­pecta a su labor como can­tante, se produjo un cambio fundamental. Dejó la lírica para dedicarse al repertorio melódico y al folclore para­guayo, género este último en el que logró las máximas satisfacciones”.

Actuó en la radio, la televi­sión y el teatro en la capital argentina, cosechando éxi­tos que la llevaron también a ser convocada para actuar en el cine, cumpliendo pape­les importantes en varios fil­mes de singular suceso de la mano de destacados directo­res cinematográficos de ese país. Volvió a presentarse en Asunción con obras teatrales siempre exitosas.

La figura y el prestigio de Nelly Prono es un legado importante para el arte nacional en general, ya que triunfar en las radios y los escenarios porteños no habrá sido una tarea fácil y ella lo hizo con base en su talento.

Tapa del disco con recitado y canciones en la voz de Nelly Prono.
Tapa del disco con recitado y canciones en la voz de Nelly Prono.

JACINTO HERRERA

El ya desaparecido perio­dista Rodolfo Víctor Santa­cruz “Rovisa”, en el sema­nario La Corbata, publicado en el mes de julio de 1977, con referencia al éxito que conquistara en Buenos Aires, señaló sobre Jacinto Herrera: “De punta a punta, en fila y de pié para aplaudir, ese público argentino con­sagró con su apotegma al paraguayo que nunca, ni en la riqueza, ni en la gloria, ni entre cumbres ni cielos con nidos pararrayos elegidos, se sintió tan feliz como el día en que regresó a su Asunción de mentas y jazmines para lavarse el maquillaje frente al espejo de la florida mirada de su madre”, en una evoca­ción al entonces ya desapare­cido locutor y actor nacional, con motivo de recordarse por aquellos días un aniversario de su fallecimiento.

Jacinto Laureano Herrera Pistorio había nacido en Asuncion en 1921, falleciendo el 10 de julio de 1969. Empezó muy joven su vida artística. Comenzó como locutor de Radio Cáritas y luego formó parte de la compañía del Ateneo Paraguayo, bajo la dirección de don Fernando Oca Delvalle, en 1942. Tras su tarea radial y teatral en Asunción, viajó a la Argen­tina donde vivió y triunfó en la radio, el teatro y el cine de ese país, por 20 años aproxi­madamente.

CARRERA DE TRIUNFOS

Nuestro compatriota, así como triunfó en el séptimo arte, fue igualmente un triunfador como locutor en las más importantes emiso­ras de radio de nuestro país y de la Argentina. En Buenos Aires trabajó con la locu­tora argentina Julia San­doval en el espacio Radio­teatro de las Estrellas con mucho éxito. También actuó en varias obras tea­trales en las salas porteñas.

En el cine, entre otros lau­ros, Herrera se llevó el pre­mio a la mejor actuación en la película paraguaya “Cho­feres del Chaco”, basada en la novela “Hijo de hombre”, de Augusto Roa Bastos. El filme resultó ganador del Premio a la Mejor Película en el Festi­val de Cine de San Sebastián, España (1961), sin contar con las menciones y distinciones recibidas por su papel en dife­rentes películas realizadas en la Argentina.

PIONERO EN LA TV

Tras su retorno al Para­guay desde la Argentina, en la televisión, a mediados de la década del 60, con su pro­grama “El show de Jacinto Herrera”, fue uno de los pio­neros cuando el canal 9 tenía un pequeño estudio en el edi­ficio del Instituto de Previ­sión Social, en Herrera y Curupayty. Fue también en dicho programa donde debu­tara Carlitos Vera, “el hombre de las mil voces”, para iniciar una carrera artística por más de 50 años en los escenarios y en los medios.

En 1969, al cumplirse 25 años de vida profesional, y sus bodas de plata con el arte, la Compañía de Come­dias Jacinto Herrera pre­sentaba en el Teatro Muni­cipal la obra “Los maridos de mamá” y poco después el artista cae víctima de una enfermedad que lo llevaría luego a su deceso.

El caso de Jacinto Herrera, surgido en la radio y luego con una carrera exitosa en el teatro, el cine y la tele­visión, no se da con mucha frecuencia, especialmente en nuestro medio. Por ello es que nuestras historias se basan en la trayectoria que han ido forjando las figuras iniciadas en la radio y en casos como los relatados hoy, proyectados luego a los escenarios teatrales y cine­matográficos en una cabal demostración del talento nacional como un hecho resaltante y que merecen ser rescatados y valorados en el consenso de la sociedad.